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Abuses of the Judicial Process

In document FRAND and Antitrust (Page 50-53)

B. Collateral Issues Affecting Application of the Antitrust Laws 1 “Regulatory” Deference?

4. Abuses of the Judicial Process

partir de la idea de que los extravertidos tienden al deporte más que los introver- tidos, pues su bajo nivel de excitación les impele a estimularse con la activi- dad física. También tienden más a la aventura y al riesgo y pueden soportar mejor el dolor, cualidades todas estas que resultan útiles en diversas modali- dades deportivas.

El neuroticismo —un concepto de Eysenck para designar la dimensión del autocontrol y la labilidad—reviste su interés en el deporte. El neuroticismo se asocia al miedo. Un poco de miedo libera una fuerza motivadora que actúa como motor para acometer una tarea. Una angustia excesiva, por el contrario, hace que se pierda la concentración. Estos pensamientos perturbadores se llaman, en el argot psicológico, “cogniciones irrelevantes para la tarea”.

Menoscaban el rendimiento los pen- samientos que afectan a nuestra autoes- tima: el miedo a fracasar. Ahora bien, su ausencia total puede provocar que la tarea a la que nos enfrentamos nos resulte carente de interés. Un grado normal de miedo es, por tanto, óptimo en el deporte, mientras que más miedo obstaculiza el rendimiento, lo mismo en los deportis- tas comunes que en los de elite. Esta afir- mación la conocemos por la relación entre rendimiento y estimulación emo- cional, según esbozara ya Donald Hebb en 1972 (véase la figura 2).

El sentimiento de enojo constituye otra moneda de doble cara: unas veces incita a prestaciones singulares y en otras dificulta el rendimiento (cuando un deportista pierde el control y provoca que le sancionen). De modo diferente reaccionó la esquiadora rusa de fondo Larissa Lazutina. Durante los Juegos Olímpicos de invierno de Salt Lake City fue descalificada de la carrera de rele- vos por un valor excesivo de hemoglo- bina. Muy dolida, tres días después lu- chó “llena de rabia” en la modalidad de 30 km hasta conseguir la medalla de oro. El instinto asesino es necesario ¿Qué función desempeñan en el éxito deportivo los escrúpulos y el juego lim- pio? Depende, en buena medida, de la modalidad deportiva y de cuán reñida sea

la competencia por llegar a lo más alto. Así, las personas con “instinto asesino” suelen cosechar gran éxito en los depor- tes de equipo. Para intimidar o dominar al adversario, no rehúyen ni siquiera las faltas.

Por eso hay quien iguala deporte a liberación de la agresividad. Se apoyan en los actos violentos de los campos de fútbol: pisotones sobre el contrario caído, codazos y demás (véase la figura 5). La competición deportiva es un enfrenta- miento sujeto a reglas, en el cual se hace uso de medios relacionados con la motri- cidad y el cuerpo. También forma parte de la competición la neutralización del contrario, incluidas las faltas tácticas. En fútbol, balonmano, waterpolo y hoc- key sobre hielo el noventa por ciento de las faltas se atienen al reglamento, de mo- do que no se puede expulsar del partido ni del campo a quien comete la infrac- ción. Sólo un siete por ciento vienen a ser faltas con aviesa intención de causar daño; del tres por ciento restante no se dispone de una clara determinación. De ello se infiere que la mayoría de las infracciones se cometen por razones tác- ticas, para impedir el ataque contrario, como un lance normal del juego.

En las modalidades individuales se manifiesta también la tendencia a con- travenir las reglas del juego limpio. Ata- ñen, por lo común, al consumo de estimu- lantes, una frontera que algunos atletas de elite atraviesan sin escrúpulos. ¿Qué decir de la actividad sexual de los depor- tistas? No se dispone de datos fiables. Eysenck preguntó a universitarios con edades entre 18 y 28 años sobre sus hábi- tos y la frecuencia con que practicaban el sexo, y dividió los resultados en fun- ción de la extraversión e introversión. De acuerdo con la encuesta, los hombres y mujeres extravertidos eran sexualmente más activos, sus hábitos eran más varia- dos y cambiaban de pareja más que los introvertidos de la misma edad y sexo. Como los extravertidos practican más el deporte que los introvertidos, se puede presumir que los deportistas son más activos sexualmente que los no depor- tistas de la misma edad. De todas for- mas, se trata de una hipótesis sin respaldo empírico todavía.

¿Qué motivos de tipo psicológico nos impelen a la práctica del deporte? De las encuestas realizadas en diferentes paí- ses occidentales sobre las razones por las que uno ejercita un deporte o lo encuen-

DPA

3.

MIENTRAS SE ESTE MOTIVADO. En la competición hípica de los Juegos Olímpicos de 1956, Hans Günter Winkler volvió a la pista a pesar de que acababa de sufrir una hernia inguinal muy dolorosa; ganó la medalla de oro montando a “Halla”.

tra interesante se desprendieron los siguientes motivos:

• alegría, disfrute, relajación, cambio y entretenimiento;

• necesidad de movimiento: uno hace deporte para estar en forma, por la con- dición física, la salud y la figura; • deseo de contactos sociales, pertenen- cia al grupo y compañía;

• elegir uno mismo, conocer los propios límites, hacer algo especial y compen- sar el estrés de la vida laboral.

Se mencionan además el afán de riesgo, conocer nuevas experiencias estéticas o ejercitar nuevas habilidades motoras. Si se reordenan todas estas declaraciones según un esquema general de motiva- ciones básicas humanas, entonces se pue- den resumir del siguiente modo: Motivos de supervivencia. Pertenecen a este grupo las necesidades físicas ho- meostáticas como el hambre y la sed, la regulación de la temperatura, el ritmo de sueño y vigilia o también la higiene. Entre los motivos mencionados por los depor- tistas pertenecen a esta categoría: la nece- sidad de movimiento, el deseo de mejo- rar la condición física, estar en forma, la salud y la figura; además, la conciencia del propio cuerpo, alegría, disfrute y com- pensación del estrés laboral, así como la relajación física y mental.

Motivos sociales básicos. Los psicólo- gos incluyen aquí la sexualidad, el amor, el instinto maternal, la búsqueda de pro- tección, el afán de poder, la sumisión y la lealtad a una autoridad. Estas necesi- dades no se regulan por el principio de homeostasis. Entre los resultados de las consultas pertenecen a esta categoría el

deseo de contactos sociales, la comuni- cación, el rendimiento, la ascesis y la libre elección.

Búsqueda de estímulos. La curiosidad es una necesidad básica de todos los mamíferos. En el deporte se satisface sobre todo al correr riesgos, al buscar situaciones límite, cambios y entreteni- miento, al aprender nuevas habilidades motoras y al adquirir nuevas experien- cias estéticas. Por esta clase de motivos

los psicólogos entienden el comporta- miento espontáneo que nos impulsa a descubrir nuestro propio entorno, explo- rar y manipular nuevos objetos; en resu- midas cuentas, jugar. Tenemos una nece- sidad insaciable de estimulación sensorial y cognitiva. Asistir a conciertos, presen- ciar actos deportivos, ver la televisión, investigar… todo esto responde a la misma necesidad.

La diversidad del deporte permite que individuos de toda edad y formación sacien los intereses inherentes al ser humano. Por consiguiente, el principio básico de motivación en el deporte radica en la estimulación óptima de las fun- ciones fisicoanímicas centrales y secun- darias.

Junto a ese elenco de motivos funda- mentales, conocemos las razones par- ticulares que nos incitan a determinadas acciones, decisivas si se quiere ganar. Debemos a Heinz Heckhausen un mode- lo del proceso de la motivación por fa- ses, que arrancan del deseo, pasan por la decisión y arriban a la ejecución de un plan concreto y consiguiente evaluación posterior. (Se le conoce por modelo del Rubicón, en alusión a la decisión de Cé- sar de luchar contra Pompeyo en el año 49 a.C.). También las decisiones en el de- porte y su ejecución siguen este esquema. Volvamos a Hans Günter Winkler. Des- pués de su hernia inguinal grave, quería renunciar a seguir compitiendo. Su inte-

THOMAS BRAUN

4.

EJECUCION DE ACCIONES. El modelo del Rubicón propio de la psicología ilustra el proceso de motivarse, establecer un objetivo, actuar y evaluar a posteriori.

MOTIVACION VOLUNTAD VOLUNTAD MOTIVACION

DEFINICION DEL OBJETO INICIO DE SU EJECUCION FINAL DE SU EJECUCION

ELEGIR PLANIFICAR ACTUAR EVALUAR

R U B I C O N FASE PREVIA A LA DECISION FASE PREVIA A LA ACCION FASE DE ACCION FASE POSTERIOR A LA ACCION

Desde los años sesenta, psicólogos de EE.UU. y Gran Bretaña han llevado a cabo estudios entre los atletas olímpicos de las más variadas disciplinas. Se han basado en tests de personalidad normalizados y han comparado los resulta- dos con los de la población en general. El fruto de dicho trabajo puede repar- tirse en cinco grandes categorías del diagnóstico de la personalidad: Inteligencia: los deportistas de elite, sobre todo los campeones olímpicos, son más inteligentes que la media.

Extraversión/Introversión: los deportistas de elite a menudo son extraverti- dos y muestran una destacada tendencia, por encima de la media, a la domi- nancia.

Carácter amistoso/Carácter hostil: los deportistas de elite tienden a ser más agresivos que las personas comunes.

Escrupulosidad/Falta de formalidad: los deportistas de elite tienden a afa- narse más y son más perseverantes al perseguir tareas físico-motoras, aunque eso no impide que en parte tiendan a contravenir las reglas del juego limpio. Autocontrol/Labilidad: los deportistas de elite controlan sus emociones en un grado normal; son algo más insensibles al dolor que la media de la pobla- ción y, también, menos aprensivos.

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