• No results found

Activities to Train and Educate Partner Agencies and to Develop an Effective and

In document For More Information (Page 48-50)

Los pensamientos en tu mente tienen una gran influencia sobre tu ejecución. Los grandes actores han aprendido a mantener su flujo de pensamientos en el lado positivo y motivador. Algunos baila- rines se preocupan cuando se enfrentan a esta idea, porque están demasiado sumidos en la perfec- ción y autocrítica.No hay nada de malo en intentar alcanzar la perfección y analizar tu técnica,pero sí en el constante monólogo de autocrítica. He observado a bailarinas cuyas caras tienen siempre un semblante apologético y cuyo lenguaje corporal revela su insatisfacción con todas sus actuacio- nes. He oído a bailarinas reaccionar a una demostración de pasos difíciles con «esto es duro», «no hay manera» o «no puedo hacerlo». Con la entrevista a estos bailarines confirmé que sus mentes estaban impregnadas de una barrera constante de negatividad.

Cuando los bailarines empiezan a pasar del autodiálogo negativo al positivo,pueden experimen- tar un pensamiento en su forma de bailar. Algunos empiezan pensando en positivo y automotiván- dose, y sus técnicas mejoran instantáneamente. Saltan más alto al minuto de haber dejado la auto- crítica. Sus músculos se vuelven más elásticos y flexibles, porque no se agarran al próximo comentario negativo. Sus nuevos lemas son «Lo que no puedo hacer hoy, lo dominaré mañana», o «Estoy por encima de cualquier desafío».

La última imagen que tienes en la mente, el último pensamiento que tienes antes de realizar un movimiento, es muy importante para una práctica exitosa. Si piensas «fácil, cabeza equilibrada so- bre la columna», no necesariamente en palabras, pero como una imagen de sentimiento que to- ma un pequeño segundo para moverse a través de tu cuerpo, tendrás probablemente un mejor resultado que si piensas «¡Mi cuello está tan rígido hoy!». Observa qué ocurre cuando seleccio- nas un pensamiento que funciona para ti y dejas que fluya por tu mente justo antes de empezar el movimiento. Podría ser la sensación de estar conectado al suelo, de estar alineado, relajado o res- pirando.

No caigas en la trampa de pensar en ideas positivas durante unos minutos y después, si no ex- perimentas resultados instantáneos, volver a los pensamientos negativos. Si has tenido siempre un diálogo interior negativo, puedes pensar que esta inversión es extraña o incluso una atadura. Pero si reconocer que tus mejoras y otras reacciones positivas para tu baile es una atadura, entonces, ¿por qué preocuparse por bailar? Es mejor ser demasiado positivo que demasiado negativo. Rodé- ate con el aroma de tus pensamientos positivos, crea un cojín de ideas reforzadas positivamente (no ilusiones) que te envuelvan en todo momento, y empezarás a notar una diferencia.Ten siempre en mente que no importa dónde estás ahora,la mejora es siempre posible,y más fácil,si se apoya en tu fuerte intención e imaginación.

E

l equilibrio es una de las habilidades más importantes de la danza, aunque muchos bailarines la eluden. El cuerpo se equilibra ingeniosamente en una gran variedad de posiciones a cada paso que damos. Cuando encuentras un alineamiento centrado, con los huesos bien colocados y los músculos bien coordinados, necesitas, de hecho, menos actividad general para permanecer en esa posición que si estuvieras desalineado. De modo que, si eres un bailarín que trata de mejorar su equilibrio implicando a más músculos, estás haciendo lo contrario de lo que ocurre durante el equilibrio alineado. Éste requiere menos esfuerzo.

Para mejorar el equilibrio, primero necesitas concentrarte en lo que estás realizando mientras intentas equilibrarte.Alcanzas esta concentración a través de la observación de ti mismo, priori- zando tu objetivo de equilibrio sin esfuerzo en todas las situaciones.

Veamos un ejemplo de lo que un patrón de movimiento significa para el equilibrio. Si estás in- tentando hacer un relevé en una posición de preparación, y estás cayéndote o no puedes mantener la posición, puedes mover tu cuerpo por partes en oposición a una unidad completa bien alineada. Para hacer un relevé y enlazarlo con una posición de demi-pointe o pointe, necesitas primero hacer un plié con la pierna de apoyo. Si el hombro derecho se mueve más que el izquierdo y la columna gi- ra, el cuerpo utiliza la tensión en alguna de sus partes para compensar la falta de equilibrio en esa pierna. Mientras realizas el relevé, esta tensión hace más difícil mover el cuerpo uniformemente ha- cia arriba; un lado de la espalda y un brazo se mueven más rápido que el otro, y de nuevo debes compensar para permanecer en equilibrio. La compensación es compleja y mucho más difícil que experimentar el cuerpo como un todo. Además, al desequilibrarte, te pones a pensar qué es lo que fue mal, con lo que te preocupas más y estás aún más tenso en la próxima prueba de equilibrio.

No puedes mejorar el equilibrio únicamente a partir del acondicionamiento, pero a partir del aumento de la atención consciente de tu fuerza puedes realizar un movimiento equilibrado con el mínimo esfuerzo. El miedo a no ser capaz de equilibrarte cuando es necesario es una de las razo- nes por las que los bailarines luchan por el equilibrio. En varios ejercicios de este capítulo realiza- rás movimientos de danza mientras te equilibras sobre pelotas pequeñas (a veces con los ojos ce- rrados). Desafiar tu equilibrio en estas situaciones extremas mejorará tu equilibrio general y

Capítulo 3

In document For More Information (Page 48-50)