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En 2000 la población emigrante iberoamericana (excluyendo la Península Ibérica) radicada en el exterior se situaba en torno a los 19 millones de personas (el 3,5% de la población), mientras que el

stockde inmigrantes radicados en la propia región alcanzaban los 4,9 millones (1% de la población)5.

Iberoamérica es, en consecuencia, un área de emi-

gración neta (gráfico 3.14). Sin embargo, existen tres claras excepciones a esta regla, Argentina, Costa Rica y Venezuela, con un saldo migratorio favorable. Desde el punto de vista de la orientación de los flujos, el destino más relevante de los emi- grantes iberoamericanos es Estados Unidos, que recibe a un 78% del total, seguida muy de lejos por España (4,4%), Canadá (3,2%), Reino Unido (1,7%) y Japón (1,6%) (gráfico 3.15).

Varios rasgos sobresalen en la caracterización de la emigración intrarregional (no peninsular). En pri- mer lugar, en 2000 la cifra total de emigrantes intra- rregionales alcanzaba los 2,7 millones de personas, una cantidad sólo ligeramente superior a la obser- vada en 1990, lo que apunta a un estancamiento de los flujos migratorios en el seno de la región (Martínez y Stang, 2005). En segundo lugar, tenien-

Inmigrantes Emigrantes 16 14 12 10 8 6 4 2 0 R.B. V enezuela Uruguay R. Dominicana Perú Paraguay Panamá Nicaragua México Honduras Guatemala El Salvador Ecuador Cuba Costa Rica Colombia Chile Brasil Bolivia Argentina Iber oamérica

Gráfico 3.14. Porcentaje de inmigrantes y emigrantes con respecto a la población total (*)

(*) Sin la Península Ibérica. El año es alrededor de 2000. Fuente: CEPAL (2006)

do en cuenta que aproximadamente 21,4 millones de iberoamericanos se encuentran fuera de su país de origen, ello implica que alrededor del 12,6% de los emigrantes permanece en la región. Es decir, aunque ésta no es el destino preferente, se trata de un porcentaje no exento de relevancia, pues, por ejemplo, casi triplica al número de emigrantes oriundos de la región en España. En tercer lugar, dichas cifras también indican que, aproximada- mente, el 60% del total de inmigrantes que hay en Iberoamérica procede de otros países de la región, con cifras que se sitúan entre el 92% de Paraguay o Costa Rica hasta el 21% de Brasil o el 17% de México (gráfico 3.16)6. Por último, conviene seña-

lar que del total de iberoamericanos que emigran a otros países de la región, el 70% se concentra en tres países: Argentina (35%), Venezuela (26%) y Costa Rica (9%). Durante la pasada década el número de

inmigrantes regionales aumentó en los principales países de inmigración: Argentina, Venezuela y, de manera destacable, en Costa Rica y Chile (Martínez y Stang, 2005). De hecho, existen corrientes migra- torias en la región de larga trayectoria temporal, como de Bolivia a Argentina, de Perú a Chile, de Colombia a Venezuela o de Nicaragua a Costa Rica (Solimano y Allendes, 2007).

Respecto a los movimientos migratorios en el seno de los acuerdos de integración existentes, aunque han aumentado en los últimos años, su peso en la población total sigue siendo relativamente pequeño (Martínez y Stang, 2005). En el caso de MERCO- SUR “ampliado”, los flujos más importantes son Paraguay, donde en 2001 los nacidos en otros paí- ses del bloque representaban el 2,9% de la pobla- ción total, y Argentina (2,5%). La falta de aplicación

Gráfico 3.15.Distribución geográfica de la emigración iberoamericana (% sobre el total) (*)

(*) Sin la Península Ibérica. El año es alrededor de 2000. Fuente: CEPAL (2006)

6 En realidad, las cifras de extranjeros residentes en los países iberoamericanos y emigrantes de estos países no se refieren exac- tamente al mismo concepto, pero son de utilidad para compararlas. Además, en el caso latinoamericano se incluye a Haití, lo que no ocurre en el caso iberoamericano. Con todo, los datos de este país no tienen la suficiente importancia para sesgar el resultado final.

del Acuerdo para la Libre Circulación y Residencia que firmaron los países del MERCOSUR ampliado en 2002 ha constituido un factor limitativo de la integración del mercado laboral de la región (Bouzas, 2003; Martínez y Stang, 2005). En el caso de la Comunidad Andina de Naciones, también el porcentaje de migrantes dentro del bloque es redu- cido. La cifra más elevada la presenta la R. B. de Venezuela, donde en 2001 un 2,9% de la población total había nacido en otros países del área, especial- mente en Colombia (Martínez y Stang, 2005). Por último, en lo que respecta al Mercado Común Centroamericano, el caso más destacado es Costa Rica, donde en 2000 un 6,6% de la población total era oriunda de otros países de la región; en su mayor parte de Nicaragua. Con todo, según Martínez y Stang (2005), en estos resultados han influido los limitados avances registrados en mate- ria de integración del mercado laboral en todos los esquemas de integración.

Como se ha mencionado, España se ha convertido en los últimos años en un destino de gran impor- tancia para la emigración iberoamericana no penin- sular. En 2006 dicha emigración alcanzaba la cifra de aproximadamente 1,5 millones de personas, lo que supone el 36,2% del total de inmigrantes regis- trados en España. Los países de mayor procedencia eran Ecuador (11,1% del total de inmigrantes en España), Colombia (6,4%), Argentina (3,6%), Bolivia (3,4%), Perú (2,3%) y Brasil (1,7%) (gráfico 3.17). Asimismo y aunque las corrientes migrato- rias se frenaron años atrás, la presencia de emigran- tes españoles en la Iberoamérica no peninsular con- tinúa siendo elevada, alcanzando en 2006 los 1,1 millones de personas. En conjunto la región acoge al 51,2% de la emigración española, correspondien- do los pesos más elevados a Argentina (21,7% del total), Venezuela (10,2%), Brasil (5,7%) y México (4,3%) (gráfico 3.18).

Gráfico 3.16. Residentes nacidos en otros países latinoamericanos como porcentaje sobre el total de residentes extranjeros (alrededor de 2000)

En resumen, aunque los movimientos migratorios dentro de la Iberoamérica no peninsular son peque- ños, comparados con los extrarregionales, su cuan-

tía no es desdeñable. Sin embargo, dichos movi- mientos están muy concentrados en trayectos entre países vecinos: de Bolivia a Argentina, de Colombia

Gráfico 3.17.Inmigración iberoamericana en España. 2006 (% Sobre total de inmigrantes)

Fuente: Instituto Nacional de Estadística de España

Gráfico 3.18. Emigración Española en iberoamérica. 2006 (% Sobre total de emigrantes)

a Venezuela y de Nicaragua a Costa Rica. Por otro lado, las relaciones con los países peninsulares y, en especial con España, se han intensificado en los últimos años. Si el flujo tradicional de la primera mitad del siglo XX iba de la península al sub-conti- nente, en la actualidad el camino es el inverso, y España se ha convertido en el segundo destino de la emigración iberoamericana.

3.4 Coordinación macroeconómica en Iberoamérica

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