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Caracterizar al mapa de medios mendocino implica señalar la centralidad e influencia de cuatro grupos: el Grupo Clarín, el Grupo Vila-Manzano, el Grupo Alonso y Publicidad Sarmiento.11

Coexisten además numerosas radios, algunos diarios gratuitos y escasos medios alternativos. En orden de avanzar en la caracterización de la producción y circulación de noticias en la provincia destacamos tres características. La primera es el rol central de la prensa escrita en la formación de las agendas como producto de una dinámica de retroalimentación del sistema de medios que la toma como referencia.12 La segunda es el carácter masivo y popular de la radio y la televisión. La

tercera, finalmente, son los cambios provocados por la irrupción de los medios digitales que al trabajar con las noticias “en desarrollo” afectan a todos los medios y a las rutinas de producción de sus trabajadores. Por último, en relación a la caracterización de los medios de comunicación como empresas “locales” esbozada más atrás, destacamos que los medios mendocinos conforman un mercado concentrado pero altamente competitivo, donde las relaciones entre dueños, trabajadores, audiencias y patrocinadores dista de carecer de mediaciones y donde la pauta publicitaria oficial tiene importancia pero se negocia “en paquetes” entre el gobierno y cada grupo.

10 Para Garland (2005) la clase política interpelada por la demanda ciudadana de seguridad busca presentar

“medidas efectivas y populares”, priorizando aquellas atractivas por ser fácilmente representadas como “decididas, inteligentes, efectivas o simbólicas”.

11 El Grupo Clarín es la empresa de medios más grande del país, su presencia en Mendoza se concretó con

la compra del centenario diario Los Andes. El grupo Vila-Manzano fue fundado por empresarios locales que alcanzaron presencia e influencia a nivel nacional. En la provincia son dueños de Canal 7, Radio Nihuil y Diario UNO. El Grupo Alonso es una empresa local dueña de Canal 9, diario El Sol y El Sol Online, AM LU10 y FM 100.9. A estos grupos se sumó en los últimos años el diario digital y la radio Mendoza Online, propiedades de Publicidad Sarmiento, otra empresa local con presencia nacional.

12 Además de la influencia en la construcción de la agenda pública, los diarios en papel son importantes para

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Como es sabido, las informaciones de la prensa y la televisión hacen bastante más que limitarse a señalar la existencia de hechos y asuntos importantes Aunque por cuestiones de marketing los medios establezcan contratos de lectura aparentemente simétricos con sus audiencias, la relación es necesariamente de asimetría: son los medios los que jerarquizan y seleccionan la información que circula en la sociedad (Luchessi, 2007). Los editores y directores informativos, con su selección y procesamiento de informaciones dirigen la atención de las audiencias e influyen en la percepción de cuáles son los temas más importantes (McCombs, 2006). En relación a la producción de noticias policiales evidenciamos una lógica general que no escapa a los cambios acaecidos en el relato periodístico del delito ocurrido desde los años noventa que presentamos en la introducción de esta investigación. En este contexto, los periodistas destacaron que el cambio conceptual dinamizado por los medios virtuales hacia la noticia “en desarrollo” afectó particularmente a la producción de información policial y a la práctica en torno al procesamiento de muertes violentas. Según Ulises Naranjo de MDZ ante el conocimiento sobre una muerte los actores involucrados “empiezan a jugar sus cartas”, los medios a informar, la policía a dar por resuelto el caso y las víctimas a expresar su dolor, en un paulatino “juego de ajedrez” cuya dinámica manifiesta “que la noticia ya no es algo cerrado sino algo en evolución”. En relación a esta dinámica, siguiendo a Luchessi (2007), el uso de plataformas digitales lleva a que la mayoría de los componentes del sistema confirmen la información a través de otros medios que lo integran, cambiando el sentido a la idea de la primicia como recurso y valor del periodismo.

En lo ateniente al olfato periodístico los entrevistados coincidieron en considerar como predictores de reacción social a los “asesinatos ABC1”, en referencia al target socioeconómico más alto. Por esto incluyeron este tipo de crímenes en los criterios de noticiabilidad compartidos por los medios en el marco de sus contratos comunicacionales particulares. Complementariamente, estos periodistas ensayaron valoraciones y explicaciones sobre por qué otras muertes “no conmocionan”. Rolando López de Los Andes, por ejemplo, consideró que “un pendejo de 18 años con un antecedente por robo muerto de 15 balazos en el barrio (popular) La Gloria, nosotros, a la gente no le importa” y sí (le importa) “una mujer docente o una mujer empresaria asesinada en una situación de robo”. López detalló que ante este segundo tipo de casos “tenés que ir, la gente quiere saber qué le pasó a esta mujer, quién fue el asesino, en qué circunstancias, cómo era su vida antes, hasta después de muerto la impronta social sigue importando”. Las excepciones a estos criterios se vinculan a la posibilidad de traducir la muerte que “no conmociona” en una “buena historia que contar” que permita publicitarla. En este sentido, según Jorge Hirshbrand de El Sol digital “cuando mataron a un negrito no pasa nada, bueno, ‘vamos a buscar esa historia, mostremos lo que está pasando, mostremos que es mucho más inseguro un barrio urbano marginal que un barrio privado’”. En estas interpretaciones se evidencian caracterizaciones desde criterios espaciales según las cuales asesinatos en “barrios acomodados” son asociados a la producción de conmoción

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y asesinatos en “barrios marginales” no estarían acompañados por procesos de conformación de públicos, aunque sí podrían tratarse eventualmente de una “buena historia”.13

En este sentido, el cobismo se caracterizó para los entrevistados por “dejar caer” ministros de Seguridad ante crímenes resonantes bajo el esquema “una muerte ABC1 un ministro menos”. Además, los periodistas calificaron a los ministros de Seguridad del cobismo como no idóneos para el cargo. En la evaluación de los actores legislativos los periodistas reconocieron el carácter de referentes de Petri y Cassia. También establecieron tipos de legisladores abocados a la seguridad al diferenciar a los “convencidos de lo que dicen” que a través del tiempo sostienen posturas “con coherencia”, de aquellos “oportunistas” que hacen “demagogia con un tema de sensibilidad social importante”. Según Naranjo de MDZ estos referentes “juegan mucho para la tribuna” y por esto “normalmente están disponibles para los medios”, generalmente para promover el “endurecimiento de penas”. En este sentido, la relación entre la muerte del estudiante Quiroga y el posterior tratamiento de la ley de limitación de las salidas transitorias (Ley Petri) constituyeron ejemplos de estricta actualidad que los periodistas convocaron para describir las relaciones entre la conmoción asociada a determinadas muertes y los intentos de reformas orientados a endurecer el CPP. Además, en relación al vínculo periodista-funcionarios destacaron que la cotidianeidad generada por el trabajo periodístico aumentaba las posibilidades de que “los políticos” ejercieran presiones sobre ellos y sus trabajos.14

Sobre las vinculaciones establecidas entre los medios y sus audiencias a colación de la ocurrencia de muertes conmocionantes, los periodistas subrayaron que en estas ocasiones los medios de comunicación solían ser utilizados como cajas de resonancia del malestar social así como plataformas para la organización de acciones colectiva. Según Naranjo de MDZ: “vos sabés que ahí están todos los que tienen que estar y tienen la posibilidad de los medios digitales del foro, de empezar a publicar ‘sí, tenemos que juntarnos’, ‘armé un grupo en Facebook’, y se va armando…”. Según los entrevistados, en coincidencia con lo afirmado por los actores del campo político, el contenido de las demandas que de diferentes formas llegan a los medios (mails, cartas de lectores, posteos en las notas) suele orientarse al pedido de mayor punición.15 Además, destacaron las estrategias de activistas que incluyen a los medios de comunicación, sea para publicitar declaraciones en pos de presionar actores políticos y judiciales, sea para el tendido de redes de convocatoria en el marco de la acción colectiva.16 Finalmente, los periodistas destacaron en las audiencias interpeladas, públicos movilizados y activistas la generalización de un discurso

13 A la luz de estas interpretaciones denominaciones como “el crimen de la Quinta” cobran un sentido más

definido. Para Ulises Naranjo de MDZ, en este orden de cosas: “te das cuenta en Mendoza si un crimen es resonante si fue cometido en determinado barrio”.

14 En este sentido, para Hirshbrand el trabajo cotidiano sobre cuestiones políticas “es complicado” porque “al

ser una provincia chica, o al ser provincia, el vínculo con funcionarios es muy fluido”.

15 Según Hirshbrand de El Sol “es la temperatura social los comentarios que llegan a los diarios online, si bien

es una cloaca dentro de internet, hay de todo, están todos estos tipos que piden sangre, muerte, ‘tiren una granada’, ‘prendan fuego a todo’”.

16 Sobre el tendido de redes de convocatoria en los medios de comunicación locales en el contexto del

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punitivo con el cual se muestran distantes. Entendemos la manifestación de esta distancia como una tensión con la lógica representativa a la cual responden los actores mediáticos por la cual asumen la mirada de sus audiencias (o la mirada que construyen sobre ellas) y de los activistas, a quienes asumen como propietarios de los problemas y los casos (Best, 1999; Lorenc Valcarce, 2005c).17

La arena mediática local es constituida por actores que en gran medida construyen vínculos entre sí desde el compartir la práctica periodística cotidiana. Además, esta práctica común les permite a estos actores formar valoraciones sobre sus colegas y sobre los medios de la ciudad (en los cuales pueden haber trabajado en algún momento de sus trayectorias laborales). Asimismo, también como producto del ejercicio diario de la profesión periodística, estos actores manifiestan vínculos con la mayoría de los protagonistas del debate público sobre la seguridad. Siguiendo a Lorenc Valcarce (2005c) la importancia de los actores de la arena mediática radica en que junto a los participantes de la arena política contribuyen a la formación de representaciones y tienen una influencia central en la agenda pública sobre la seguridad. Nuestro análisis destaca una participación que trasciende su rol como constructores y legitimadores de representaciones sociales para subrayar las prácticas a través de las cuales los actores que constituyen la arena mediática aportan en los procesos de publicitación de una muerte violenta. Podemos destacar en este orden de cosas la cobertura periodística de los “crímenes ABC1”, el otorgamiento de voz a los familiares de víctimas y a los activistas movilizados, la publicidad de propuestas y medidas de política pública, la movilización de audiencias, la posibilidad de volverse plataformas para la organización de acciones colectivas y la difusión de hechos acaecidos en el registro de la acción pública que ligan a los casos en cuestión.