Chapter 10. Summary and future work
J. Alloys Compd 694 (2017) 429-438.
(DE) Y EL FRUTO DEL ESPÍRITU (FE)
Si usted espiritualmente no está en paz, seguramente su organización tampoco
Gustavo Garzón Cabrera
Para introducir la presentación que se hace del modelo de DO basado en la interpretación y aplicación de los DE y el FE, es necesario comenzar haciendo algunas precisiones.
Cuando se usa el término de modelo, se hace para referir lo que en administración se denomina como un ejemplo a seguir, o como postulado o teoría digna de ser adoptada o seguida, para la actual situación, por una organización.
De los términos dirección, organización, organizacional, se destaca que no se describirán, pues anteriormente ya se hizo en el aparte que relaciona con los DE y la DO
Sobre los términos interpretación y aplicación, se manifiesta que el tratamiento que se les da para la presentación del modelo está hecho desde la concepción ética- religiosa, fundamentada en las reflexiones presentadas en la Biblia y basadas en las interpretaciones, asociaciones o aplicaciones que sus escritores, otros autores y el autor del presente modelo consideran apropiadas. El modelo se considera ético porque para su fundamentación se valió de consultar, entender y aplicar el
pensamiento de los autores que a lo largo de la historia, sobre todo en el campo filosófico han tratado el tema de la ética y la religión.
Es válido recordar que cuando los autores han abordado el tema de la ética y/o la moral, lo relacionan directa e indirectamente con la religión, pero además, si se recuerda lo ya planteado cuando se manifestó que la ética responde básicamente a códigos, y si de inmediato se piensa en la religión, se puede ver que en cualquiera que sea la religión, siempre existen, se esgrimen y manejan una serie de códigos o mandamientos, es decir, la religión es ética.
Sobre los DE y el FE, en esta parte no se abordarán explicativamente en razón a que ya en el capítulo precedente se presentaron, explicaron e inclusive de relacionaron con la labor del directivo organizacional. Considerando lo anterior, ahora se presenta la manera como debe entenderse el modelo, entonces, a partir de este momento se centran los esfuerzos en mostrar como el directivo organizacional puede y debe interpretar los elementos del modelo, es decir, DE y el FE para apropiarlos a su ente individual y posteriormente trasmitirlos al ente organizacional que lidera.
3.1 CÓMO ENTENDER Y APLICAR EL MODELO.
Para iniciar, se reafirma que el modelo contempla exclusivamente los dones del Ministerio, Ministro o Servicio, pues como se manifestó anteriormente, éstos dones son los que se relacionan más estrechamente con la administración, y por ende, con la DO.
Para iniciar la presentación del modelo, éste debe entenderse como la forma en que el directivo debe asumir los DE y el FE para su vida personal y como él posteriormente debe aplicarlo y replicarlo al interior de la organización que lidera. Para ilustrar los dones que el directivo organizacional debe poseer, potenciar o pedir al Espíritu Santo, para posteriormente recibir y aplicar, se acude a una representación gráfica que por medio al manejo de colores, uno para cada don, se integran en una combinación total de seis colores que para efectos de la presentación representan la figura del directivo. Cada don está acompañado de una flecha que apunta al centro con la idea de expresar complementariedad y convergencia. La ilustración se representará así en la gráfica dieciséis, destacando que es similar y contempla exactamente los mismos elementos de la gráfica nueve.
Figura 16. Dones del Ministerio, Ministro o Servicio, interrelacionados en la figura del directivo organizacional
Diseño del autor
Servicio
Exhortación
Administración o Del que Preside
Generosidad Misericordia
Ayuda
Directivo Organizacional
La forma en que se posean, se pidan, lleguen y se apliquen los DE no necesariamente incluyen un orden particular, pues como se ve en la gráfica anterior, lo que si es importante es que se relacionen, integren e interioricen, para beneficio del directivo y la organización.
No obstante, es importante destacar que el modelo como está planteado resulta bien interesante para el directivo organizacional, previendo su aplicación en él ámbito real, no desconociendo que para la academia pueda parecer un modelo místico. Esta preocupación se elimina cuando, por ejemplo, se encuentran escritos tan interesantes como los de Fritjof Capra en su libro El Tao de la Física106, donde
presenta la relación tan estrecha y real que existe entre la física y el misticismo oriental.
Sin querer plantear un modelo místico o puramente religioso, se destaca que para muchos autores, la Biblia, documento de donde se extrae la mayoría de planteamientos, es considerado más un manual de administración, que un documento eminentemente religioso.
Otro aspecto importante para destacar antes de continuar con la presentación del modelo es que éste no pretende atacar o desvirtuar otros modelos de DO existentes, por el contrario, inicialmente puede ser visto como complementario a los demás, mientras al interior de la organización logra ser interpretado, entendido, valorado y aplicado por el total de los miembros de la organización. Este modelo no es sólo para directivos de alto nivel, pues puede y debe ser aplicado al interior de la organización dentro de lo que se denominan departamentos, secciones, subáreas, áreas funcionales o niveles de la organización, ya que una vez el directivo logre paz espiritual propia, hará que esta trascienda a la organización, por ejemplo, a través de lo que se ha denominado Responsabilidad Social, que como
se verá más adelante, no es otra cosa más que la búsqueda de lo que se denominará Paz Espiritual Organizacional.
Como se irá visualizando, el modelo responde inicialmente al planteamiento de un modelo de estilo de vida, el cual debe ser proyectado bajo el concepto ético a todos los miembros de la organización y jamás pretender que sea un modelo rígido, trasladable por decreto a la organización, haciendo acopio de la autoridad o del poder. Por ende, este modelo no es el único, pero si está claro que es el más importante por estar dirigido a la gente, (personal de toda la organización y de fuera de ella, es decir cliente interno y con visión al cliente externo), pensando en una finalidad dirigida (paz espiritual organizacional) pero incluyendo o más bien involucrando toda la estructura de la organización.
Para que el modelo funcione, es preciso que la alta dirección esté convencida de la importancia de conocer y aplicar un pensamiento ético-religioso, el cual debe ser contemplado al momento de definir la visión, la misión, políticas y valores de la organización. Una vez la alta dirección propicie la implementación del modelo, se verá como éste potencia la conciencia de trabajo en equipo, lo cual, seguramente, reforzará y redundará en la fe y la autoestima de los miembros del equipo, y por ende de la organización.
Este modelo, cobra especial vigencia para la dirección organizacional, especialmente en nuestro país, pues, si revisamos la presentación de las características de los gerentes en Colombia, destacada por Iliana Pérez Gabriunas, en la ponencia presentada en el último Congreso de Administración, realizado en la ciudad de Manizales, de 2005, titulada: Competencias para el liderazgo gerencial, registrada en: Investigación en administración en América Latina: Evolución y Resultados (2005, p. 368), donde destaca los resultados de la investigación que se realizó durante varios años en la Facultad de Administración de Empresas de la Universidad Externado de Colombia, por iniciativa de Luis
Fernando Restrepo Puerta, con el apoyo de la investigadora Hortensia Manrique. Ver cuadro 9.
La investigación se inició en 1997 hasta el 2000, entrevistando aproximadamente sesenta gerentes. De estos, se analizaron cerca de cuarenta reconocidos en el medio como exitosos, por sus logros y su reconocimiento en la implementación de procesos de calidad en sus organizaciones.
De los resultados de esta investigación, se identifican los elementos que caracterizan a los gerentes, los cuales para este caso se destacan en el cuadro 10 Tabla 10. Características de los Gerentes en Colombia