4. The state of the Danish mortgage system
5.2 Ambition and content of the Act on Refinancing Risk
Harvey (21) afirma que la empresarización, la mercantilización y la privatiza-
ción de los activos públicos ha sido un rasgo distintivo del proyecto neoliberal para abrir nuevos campos a la acumulación de capital. Se han privatizado ser- vicios públicos y el sistema de provisión social gestionado por el estado del bienestar e instituciones públicas, tanto del mundo capitalista como de fuera de él.
Los cambios organizacionales para la transformación de los servicios sanita- rios públicos en empresas de mercado, han llevado a disponer de una empresa mercantil (organización prestadora de servicios) que oferta una mercancía (sa- nitaria) de acuerdo a las reglas del libre comercio, que es servida por agentes comerciales (profesionales) que establecen una relación comercial (ejercicio profesional) con clientes o consumidores (pacientes) (6,17).
En el área de salud, Ugalde y Homedes (22) señalaron que el modelo neoliberal
de reforma se sustenta principalmente en la necesidad de recortar y focalizar el gasto social de los Estados, así como en la priorización de los principios de ganancia, competitividad y benefi cio. La Nueva Gestión Pública, comporta en- tender la salud, como un bien mercantil, cuyo coste debe ser pagado por el consumidor, siendo el lucro legítimo y necesario para atraer capitales dispues- tos a invertir en tecnologías y a desarrollar sistemas de atención efi cientes, que revertirán en mejoras para los usuarios.
Los servicios públicos de salud, han sido reorganizados según un modelo de gestión mercantil y empresarial, guiado por imperativos de productividad,
efi ciencia, competitividad y rentabilidad, en donde se aplica el análisis de coste y benefi cio, la evaluación por resultados a corto plazo y la maximización de los benefi cios del capital y la minimización de los costes del personal (17).
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Calidad de vida laboral de las enfermeras: Evaluación y propuestas de mejora
Blanch y Stecher (6) señalan que para el neoliberalismo estos cambios son la
única opción para modernizar los servicios públicos, reducir su crisis fi nanciera, incrementar su efi ciencia, cobertura y productividad, adaptarse a un nuevo es- cenario de competitividad global, de incertidumbre y de innovación tecnológica, responder con rapidez y calidad a las demandas de los usuarios más informa- dos y conscientes de sus derechos.
La red de instituciones de salud, se ha reorganizado en un modelo de gestión denominado Capitalismo Sanitario, que comporta la mercantilización de los hospitales de la red pública y se caracteriza por: fragmentación y descentrali- zación organizativa; reducción de los costes y aumento de la efi ciencia; meca- nismos de competencia entre proveedores públicos y privados; formas fl exibles de empleo; externalización de funciones a empresas privadas; sistemas de se- guimiento y evaluación centrados en el rendimiento individual; formas fl exibles de gestión de recursos humanos basadas en incentivos, en objetivos y en indi- cadores de desempeño; una apuesta por la calidad del servicio y la satisfacción del consumidor; una búsqueda por debilitar el monopolio y el poder gremial de colectivos profesionales y asociaciones de funcionarios; introducción de nuevas tecnologías de información y de comunicación; mayor fl exibilidad de reglas y procedimientos; y un discurso managerial basado en la productividad, la fl exibi- lidad, la competitividad y la rentabilidad (6,7,17,20,23).
Los principales pilares de las reformas de salud de corte neoliberal son (7,22):
• Recortar y focalizar el gasto social por parte de los Estados.
• Disminuir la atención curativa hospitalaria y fortalecer la preventiva en aten- ción primaria.
• Priorizar la ganancia, la competitividad y el benefi cio por encima de la solida- ridad y la universalidad en el acceso a los servicios de salud.
• Entender la salud no como un derecho sino como un bien que tiene un coste para el consumidor. El lucro en el sector de salud es legítimo y necesario para atraer capitales dispuestos a invertir en tecnologías y sistemas de atención más efi cientes que impactarán en mejoras para los usuarios.
• El sector privado es más efi ciente que el público. El Estado no debe dedicarse a la producción ni administración de bienes ni de servicios, sino a garantizar el libre funcionamiento de un mercado donde empresas compiten para ofrecer
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1. INTRODUCCIÓN
un mejor servicio y atraer a consumidores, en el marco de regulaciones y con- troles públicos.
• La competencia entre proveedores privados mejora la calidad, la efi ciencia y la cobertura de los servicios mejorando así la satisfacción de los usuarios. Las empresas privadas incorporan con más rapidez las innovaciones tecnológicas, organizativas y de gestión propias del nuevo paradigma fl exible.
• Cuando el Estado debe seguir participando y haciéndose responsable se reco- mienda una separación de las actividades de fi nanciación (público) y de provi- sión del servicio (público o idealmente privado).
• Apuesta por un sistema de salud mixto en el que un conjunto de incentivos potencian la conformación de una red en que se articulan iniciativas públicas y privadas, que buscan introducir competencia en el sistema y romper el mo- nopolio estatal.
• Apuesta por la descentralización y la desconcentración de la administración y la gestión de los servicios sanitarios para controlar la corrupción, atender mejor las necesidades y que estén más satisfechos los usuarios.
• La modernización de los servicios públicos exige una profesionalización de las administraciones y una fl exibilización, individualización y desregulación de las relaciones laborales.
El Capitalismo Sanitario aborda como temas principales:
• El deterioro del sistema de la salud pública por la transferencia de esta res- ponsabilidad del Estado al mercado.
• La mercantilización de la medicina.
• El impacto de la conversión de la enfermedad en negocio privado y de la asis- tencia sanitaria en una práctica mercantil.
• El impacto de las corporaciones farmacéuticas sobre el sistema sanitario y sobre las concepciones técnicas y de sentido común sobre la salud y enferme- dad, así como sobre los problemas y las soluciones en estos ámbitos.
• La erosión ética profesional por la mercantilización de la investigación sobre la salud y la enfermedad y la reorganización gerencial de los servicios sanita- rios.
• La hegemonía de una mirada biomédica y farmacológica que reduce la perso- na a un organismo, la salud a un asunto orgánico, la enfermedad a una disfun- ción bioquímica y el tratamiento a una solución química (6,7,17).
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Calidad de vida laboral de las enfermeras: Evaluación y propuestas de mejora
Navarro (24) considera que los benefi cios de la mercantilización de los sistemas
de salud para las corporaciones suponen un empeoramiento de la calidad del servicio público y comportan malefi cios para la sociedad y el bien común. Blanch y Stecher (6) consideran que el Capitalismo Sanitario constituye un
marco general de referencia de los procesos de reforma del Estado, de re- estructuración y de modernización de la gestión de los organismos públicos, pero que hay diferencias en la puesta en práctica y en los resultados entre contextos distintos, debido a que estos procesos suelen ser parte de un pa- quete más amplio de medidas orientado a reducir el tamaño del Estado y el gasto social a través de la privatización, liberalización y desregulación de diversas funciones y actividades, las que son transferidas desde el Estado al mercado (7). Se apuesta por un Estado más pequeño, concentrado en áreas
estratégicas de interés nacional (seguridad, impuestos, recursos naturales, etc.), focalizado en atender a los grupos más vulnerables y excluidos, y de- dicado a monitorizar y garantizar el libre funcionamiento del mercado y del sector privado. Blanch y Stecher (6) señalan que, para el análisis de cada con-
texto, se ha de considerar los factores locales como: la existencia o no de un Estado de bienestar consolidado previo a las reformas; la fuerza de los sin- dicatos y los colegios profesionales; los recursos económicos del Estado; el nivel de desarrollo del país y su contexto político; las tradiciones particulares del sector hospitalario y universitario; las posibilidades de reinterpretación y reajuste de las reformas una vez aplicadas; los actores sociales y políticos involucrados en los procesos de reorganización de los servicios públicos; o las prácticas y discursos de resistencia utilizados y movilizados por trabajadores y usuarios de hospitales.
Las reformas de modernización neoliberal de la salud comportan la coexistencia de:
• Sistema público-público. Reestructuración de la red pública de hospitales y centros de atención bajo los nuevos principios de gestión empresarial fl exible. • Sistema público-privado. Centros médicos de titularidad privada que pres-
tan servicios fi nanciados total o parcialmente por el estado.
• Sistema privado-privado. Atención médica y seguros de salud privados con- tratados por los ciudadanos o por las empresas para sus empleados.
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1. INTRODUCCIÓN