2.3 Position Formulation
3.2.4 Application to MGA
En el frente pro-cielos abiertos dominante están los agentes sociales que defienden activamente las explotaciones a cielo abierto sobresalen: el gobierno central que actúa sobre todo mediante la legislación y políticas del Ministerio de Industria y el Ministerio de Medio Ambiente; la patronal minera del carbón en España (Carbunión); la empresa minera (CMC); los sindicatos locales FIA-UGT y CCOO; los partidos políticos (PSOE, PP, IU); el gobierno municipal de Villablino y el autonómico de Castilla-León,
con sus respectivas administraciones.
El discurso de esta poderosa alianza productivista se caracteriza, en primer lugar, por
enfatizar exageradamente el actual papel de la extracción de carbón en la economía local, invocando su histórico protagonismo en la economía local y regional. A su vez, como también apunta García-Muñoz (2002:314), la conservación de los pocos puestos
de trabajo aparece en los agentes sociales que encarnan este bloque discursivo como un bien superior e indiscutible, que se debe conseguir a toda costa, aunque acarree
costos colaterales y sacrificios para el valle, como serían la destrucción de sus montañas. Por otra parte, este discurso que hace bandera retórica de la defensa de la compatibilidad entre la actividad extractiva y la conservación de las montañas, a la vez niega o infravalora tanto los daños ecológicos generados por las explotaciones a cielo abierto como las implicaciones que éstas tienen para la población y para el futuro social, económico y ecológico de la comarca.
La Tabla 5 resume los discursos característicos y algunas de las actuaciones
representativas de los agentes sociales de este frente productivista.
La empresa CMC ha justificado durante años la necesidad de las explotaciones a cielo abierto para a su vez poder hacer rentable la minería de interior. Ha alimentado fervientemente el mito del carbón en el valle de Laciana, maquillando los datos sobre
las plantillas reales de trabajadores y dejando entender que el valle se hundiría sin
los cielos abiertos y la minería de carbón. Además, ha ignorado los delitos, las multas y las protestas mientras ha seguido y sigue beneficiándose de las subvenciones al carbón, preparando la apertura de nuevas explotaciones a cielo abierto. La empresa ha justificado sus ilegalidades aludiendo a la Ley de Minas (BOE, 1973), que prevalecía durante el tardofranquismo sobre todas las demás leyes debido a la consideración de “razón imperiosa de interés público de primer orden” otorgada a la minería del carbón y debido al carácter estratégico dado a este recurso energético por el empleo
Tabla 5: Principales actores sociales pro-cielos abiertos (periodo 1985-2011)
que históricamente ha proporcionado a la población16. Como afirma la propia empresa
(cuando todavía se llamaba MSP) en un comunicado:
La única forma de mantener la sociedad [la empresa] en actividad, y por ende, el empleo del total de la plantilla, es disponer de explotaciones a cielo abierto que garanticen la continuidad de la actividad minera […] la razón imperiosa de interés público de primer orden[que justifica el desarrollo de las explotaciones a cielo abierto] no es otra que la continuidad del empleo directo de más de 700 personas y, por ende, de las 13.000 personas que habitan el valle de Laciana, en donde no
hay ninguna otra actividad industrial [cursiva y negrita de la autora] (MSP, 2005). Asimismo, otro mecanismo utilizado por la empresa para ganar apoyos y legitimidad en torno a las explotaciones a cielo abierto consiste en presentarlas como relativamente benevolentes en su trato a los ecosistemas locales. Es decir, se considera una actividad productiva con menor impacto ambiental que otros proyectos desarrollistas, y se
alardea de las “restauraciones” porque suponen una gestión positiva de los impactos ambientales al restablecer los ecosistemas preexistentes. Como afirma la empresa en un comunicado:
A diferencia de la mayoría de obras públicas, instalaciones de generación de energía o infraestructuras de transporte, una corta tiene una duración provisional y muy limitada en el tiempo: su afección al entorno dura ocho o diez años, extraído el carbón se restituyen las condiciones originales y en un plazo de tiempo adicional y corto las especies autóctonas de flora y fauna recuperan sus condiciones ambientales anteriores (MSP, 2005).
Los partidos políticos tradicionales de izquierdas y derechas y los sindicatos mayoritarios, abiertamente o con una ambigüedad calculada, han apoyado los cielos
abiertos, la minería del carbón y las subvenciones públicas que la mantienen. De hecho, las alcaldías y gobiernos municipales de Villablino gestionados por Izquierda Unida en los periodos1999-2003 y 2005-2007 y, desde entonces, por el PSOE, han mantenido
16 Como se ha comentado anteriormente, la legislación ambiental en materia de minería
empezó a tomar forma en 1982 (BOE, 1982), y después ha sido reforzada por la obligatoriedad de los informes de impacto ambiental a partir de la inclusión del Estado español dentro de la Unión Europea en 1986 (BOE, 1986).
posicionamientos muy parecidos en relación al conflicto de los cielos abiertos, dando
permisos de actividad y evitando el cierre de la actividad extractiva a cielo abierto a pesar de las ilegalidades implicadas en los mismos. Se han mantenido pasivos ante las
múltiples denuncias ciudadanas, ante los escándalos judiciales por el incumplimiento de sentencias de cierre y ante los delitos ecológicos.
En el caso del periodo gobernado por IU (1999-2003 y 2005-200717), era singular el uso
de un doble discurso para referirse a la problemática específica de los cielos abiertos. Por una parte, el discurso se caracterizaba por expresar una opinión moderadamente crítica hacia las explotaciones a cielo abierto, pero a su vez, también expresaba la
necesidad social de concederlas para garantizar el futuro de la comarca y combatir
el éxodo rural. Para conciliar estas dos variantes discursivas, se argumentaba la
necesidad de conceder permisos ‘de forma racional’, es decir, no todos de una vez, sino a goteo, para no dar excesivos privilegios al empresario, pero garantizar el
mantenimiento de los puestos de trabajo en la minería del carbón, que era lo que se consideraba como prioritario. El entonces alcalde de IU, exsindicalista y exminero, resume su posicionamiento así:
Laciana no puede prescindir del carbón. […] Aquí el carbón debería seguir extrayéndose. Si somos realistas, si se va a mantener la minería de interior no tenga que haber algún cielo abierto para complementarlo. Pero siempre para complementar. […] El tema medioambiental, es una fuente de recursos y ojalá lo sea más. […] En el corto plazo, ¿qué sería Laciana si dejamos de desarrollar actividad minera?, pues yo creo que sería peor de lo que tenemos ahora. Y
pensar que mientras que la minería siga siendo privada se va a mantener todo
minería de interior sin ningún cielo abierto, eso tampoco es real. […] Yo con que se cumpla el Plan del Carbón me conformaría.
Durante el mandato de este gobierno municipal se dieron permisos para la explotación la montaña pública de El Feixolín y Fonfría, sin contar con los permisos ambientales
17 En 2005, Izquierda Unida junto con el Partido Popular, hicieron una moción de censura a la entonces reciente alcaldesa socialista por haber firmado la concesión de cinco cielos
abiertos sin haberlo consultado con el resto de fuerzas políticas, ni con los miembros de su propio partido (de hecho, se expulsaron a los quince miembros de la ejecutiva local socialista
tras su rechazo al convenio firmado por la alcaldesa con la empresa minera). A raíz de ese
y urbanísticos requeridos e ignorando la voluntad de la junta vecinal del pueblo
afectado, cuya decisión sobre el permiso de explotación había sido negativa. Pasados los años, después de erráticas políticas municipales, el mismo Ayuntamiento de Villablino se personó en denuncia contra de la empresa minera, justo después de salir la sentencia de paralización del Tribunal de lo Contencioso sobre la explotación de El Feixolín, ejecutando temporalmente la sentencia (Moreno, 2007), toda una táctica electoral justo unas semanas antes de las elecciones municipales de 2007.
En el caso de la posterior alcaldesa socialista de Villablino (2003-2005 y 2007-2012), se da un apoyo abierto a los cielos abiertos de la empresa CMC. Además, esta alcaldesa exhibe ante los medios de comunicación una actitud de benevolente servidumbre y de amable y cercana colaboración personalizada con el empresario Victorino Alonso (e.g González, 2005). De hecho, califica a las explotaciones a cielo abierto ilegales como ‘explotaciones desordenadas’ (RTVE, 2009). El gobierno municipal socialista de Villablino ha gestionado el conflicto durante al menos siete años, priorizando
los particulares intereses empresariales de alargar temporalmente y de extender
geográficamente las explotaciones a cielo abierto18. Aunque su discurso reconoce algunos de los potenciales impactos y peligros ambientales, especialmente en el
paisaje y la vegetación, a la vez los infravalora desde una posición de pretendido control, seguridad y eficiencia técnica en las tareas de recuperación ambiental que con el tiempo se busca conseguir con las restauraciones. En palabras de la alcaldesa:
Estamos modificando el paisaje inicial. Lo podemos dejar todo lo bien que establezca el plan de restauración pero no va a ser el perfil original, no va a ser la vegetación original, y van a necesitar años para que eso se recupere. […] Pero hay que tener en cuenta que los impactos de los cielos abiertos son
impactos reversibles en algunos aspectos, porque puedes volver a dejar pradería
cuando termine la explotación para dedicarse a la ganadería, o que quede con la vegetación necesaria para las piezas de caza o puedes prever dejar muchos
arándanos y muchos frutos de este tipo para que en un futuro el oso vuelva a
18 A pesar de todas las ilegalidades y multas, la empresa CMC mantiene una situación de
impunidad y pretende continuar con nuevas extracciones a cielos abierto. Si no consigue la
concesión oficial por parte de las administraciones públicas de nuevas cortas de montaña,
recurre a la amenaza pública y al chantaje de la reducción del empleo minero (Moreno, 2007).
utilizar esos sitios como hábitat natural. […] Todo eso es lo que se estudia en la declaración de Impacto Ambiental, […] que lo tiene que aprobar el órgano sustantivo que es la Junta de Castilla y León.
Desde unos principios valorativos tecno-optimistas, la representante portavoz del gobierno municipal proclama la seguridad y eficaz competencia de la administración regional junto a la de los expertos y técnicos que han realizado los estudios sobre los impactos ambientales, omitiendo a la vez los conflictos existentes en torno a la validación y credibilidad científica de los mismos, y en torno a su desinterés e
imparcialidad política19.
El discurso de la alcaldía también ha reforzado con distintas estrategias el mito de la economía del carbón y las explotaciones a cielo abierto en la comarca: desde alimentar la criminalización de las voces críticas a las explotaciones a cielo abierto20,
hasta presionar a las instituciones europeas para alargar los plazos dados al fin de las ayudas estatales al carbón y a las empresas extractivas21.
19 Las mismas autoridades europeas han hecho públicas sus dudas sobre los estudios
ambientales sobre las alteraciones introducidas por las actividades mineras (CJEC, 2011). Un análisis más en profundidad sobre los estudios de Impacto ambiental en las explotaciones a cielo abierto de Laciana se puede leer en el capítulo 8 de esta tesis.
20 La alcaldesa participó en una concentración de 120 personas contra una acampada en
contra de los cielos abiertos en donde se increpaban y amenazaban a los ecologistas locales y activistas de SOS Laciana (Villa, 2011).
21 En una carta abierta dirigida al comisario europeo de Medio Ambiente, Janez Potocnic,
en mayo de 2012 (Durán, 2012), motivada por la Sentencia del Tribunal Europeo de la cual se deriva la clausura de la explotación a cielo abierto de Fonfría (CJEU, 2011), la alcaldesa recurre al chantaje emocional mediante supuestas cartas escritas por niños, hijos de los trabajadores de la explotación a clausurar, llegando a sugerir que hasta sería cuestionable el que existan especies en peligro de extinción en la comarca. Precisamente niega así el fundamento del argumento central que motiva la sentencia condenatoria del Tribunal Europeo. Un fragmento de esta carta dice así: “En un sobre más pequeño encontrará algunas cartas manuscritas de niños de la comarca dirigidas a esta alcaldía en las que me piden que les ayude para que sus padres puedan seguir trabajando. Los niños no entienden y yo personalmente tampoco que sus padres se queden en el paro por «un animal que nunca han visto ni oído»” (Durán, 2012).
Mediante una estructura comunicativa de doble vínculo (Bateson et al., 1956), es decir,
mediante un doble discurso valorativo y contradictorio, imposible de ser llevado a la práctica en el terreno de los hechos reales por partir de valoraciones y opciones
enfrentadas, se defiende a la vez los valores ambientales de las montañas a preservar y la amputación de las mismas a consecuencia de las explotaciones a cielo abierto.
Este discurso dual en realidad oculta las incompatibilidades biofísicas existentes entre la
actividad extractiva y la preservación ecológica y social al considerar como ‘adecuada’ la gestión ambiental que se realiza a través de las restauraciones mineras. De esta
forma, la retórica de la compatibilidad entre la ecología y los cielos abiertos se presenta desde la alcaldía de Villablino como un consenso por el bienestar conjunto, como un
acuerdo de buena voluntad con el que superar las partes antagonistas del conflicto. Como afirma la alcaldesa de Villablino:
Haciendo las cosas bien, yo creo que es compatible [la explotación a cielo abierto y la conservación de los ecosistemas] …podríamos ponernos todos de acuerdo, si queremos.
También se identifica el doble vínculo valorativo en una carta dirigida al comisario europeo de Medio Ambiente, en donde se aboga por la compatibilidad entre la extracción a cielo abierto y la conservación y protección de las montañas:
[Sr. Comisario] Permita a los ciudadanos de Babia y Laciana seguir trabajando en las minas que es lo único que tenemos, tenga en cuenta los informes que razonadamente indican que la sentencia se puede cumplir sin cerrar Fonfría y
nosotros seguiremos cuidando nuestros montes, como siempre hemos hecho
para que osos y urogallos pervivan en nuestro territorio (Durán, 2012).
Al igual que el Ayuntamiento, los sindicatos también retratan la minería como el único salvavidas posible para un valle que desde hace más de una década experimenta un éxodo rural creciente junto a una pérdida progresiva del empleo minero. Reproducen el discurso de la empresa en tanto que los cielos abiertos son vistos como también
necesarios para el mantenimiento de la minería de interior, aunque se muestran
ligeramente más críticos contra los cielos abiertos por la pérdida y el menor empleo minero que conllevan. Como afirma un portavoz de CCOO en Laciana:
Entendemos que de alguna forma, las empresas, para ser viables, necesiten explotaciones a cielo abierto, pero lo que no podemos entender es que vayamos
por el camino de que todo sea cielo abierto y desaparezca la minería de interior porque en realidad es la que crea puestos de trabajo.
Los sindicatos encubren su cercanía a los intereses económicos de la empresa CMC
mediante la defensa de los puestos de trabajo y de una supuesta compatibilidad no
conflictiva entre la minería y la protección ambiental de las montañas. El elemento puente que permitiría esta compatibilidad sería la restauración de la montaña, tal y como afirma un portavoz de CCOO:
La explotación a cielo abierto y la conservación es compatible siempre y cuando
las cosas se hagan bien y se restaure como dios manda.
El Gobierno español también forma parte de este bloque a favor de las explotaciones a cielo abierto, especialmente porque ha estado financiado la actividad de la minería del carbón con 24.000 millones de euros desde 1990 (Senado, 2012), gran parte de la cual ha sido absorbida por estas explotaciones de superficie. El Ministerio de Industria ha sido el órgano del gobierno español que más ha favorecido este bloque pro-cielos abiertos. Ha sido el interlocutor directo y el negociador y firmante de los sucesivos planes del carbón entre el ejecutivo, la patronal del carbón y los sindicatos. Además, en 2010
este ministerio fue el impulsor del Decreto del Carbón en 2010 que, como se detalla en
el último apartado de este capítulo, ha favorecido a la industria extractiva del carbón español, asegurándole una mayor cuota fija en el mercado eléctrico. Por otra parte, el Ministerio de Medio Ambiente ha sido otro brazo ejecutor de las políticas ambientales del gobierno español en relación al conflicto socioambiental de los cielos abiertos. En su función de gestión de los espacios naturales protegidos y de aplicación de la legislación ambiental vigente, paradójicamente ha guardado un silencio abrumador ante las ilegalidades de la empresa minera. Por ello, se considera que se posiciona en el frente pro-cielos abiertos del conflicto.
Por su parte, el gobierno autonómico de la Junta de Castilla y León, gobernada por el PP, también ha contribuido a darle fuerza y legitimidad al frente pro-cielos abiertos.
No solo ha silenciado las infracciones e ilegalidades, sino que ha reconocido las
explotaciones como económicamente necesarias y ha elaborado un nuevo plan de
explotaciones22 para el periodo 2009-2020 (JCyL, 2010). Las justificaciones empleadas
22 Este nuevo plan fue frenado por la sentencia del Tribunal de Justicia de las Comunidades
en este nuevo plan hablan de garantizar la seguridad energética y de mantener ‘el equilibrio productivo de la zona’. A continuación, se expone un fragmento de dichas
racionalizaciones en donde se aprecia parte del argumentario que alimenta el mito de
la economía del carbón en Laciana:
Es de destacar la importancia que tiene la minería a cielo abierto en la zona
de Villablino (cerca de 12.000 habitantes en las Comarcas de Laciana y Babia),
por ser indispensable para mantener el equilibrio productivo de la minería de
la zona, el empleo y el desarrollo socioeconómico de estas comarcas en unos términos estables. Si se rompe el equilibrio productivo previsto en los actuales acuerdos para desarrollar el Plan del Carbón vigente (la minería a cielo abierto compensa la deficitaria y menos productiva minería subterránea de la cuenca de Villablino) se podría desajustar el sector […]. Todo ello con fuertes implicaciones socioeconómicas en varias zonas, especialmente en Laciana y Babia (JCyL, 2010:16).
También la Unión Europea ha contribuido a la continuidad de este proteccionismo público de las empresas mineras permitiendo la financiación a las técnicas extractivas de los cielos abiertos. Sin embargo, al tratarse de una institución política de carácter supra-estatal e internamente formada por entidades y órganos que funcionan a menudo con distintas lógicas funcionales y prioridades, como son el Parlamento Europeo y la Comisión Europea, gozan de cierto margen de autonomía. Por ello, el posicionamiento de la UE ante el conflicto de la minería a cielo abierto en Laciana es marcadamente ambivalente al favorecer a los dos frentes antagonistas del conflicto
mediante diferentes actuaciones políticas y legislativas. Este posicionamiento será tratado más adelante, dentro del análisis de las posiciones ambivalentes.
El único futuro viable de la comarca que proyecta el frente del consenso productivista sigue estando principalmente ligado al carbón, pero dotado ilusoriamente de una añadida legitimidad ambiental generada por el desarrollo de las llamadas tecnologías de carbón limpio y los procesos de Captura y Almacenamiento de Carbón (tecnologías CAC). Los agentes sociales de este bloque productivista, encarnan lo que Dryzek (2005)
llamaría un discurso prometeico, caracterizado por asumir que los productos colaterales
indeseados del crecimiento económico y el desarrollo tecnocientífico, como por ejemplo es la contaminación atmosférica, se pueden gestionar eficazmente mediante soluciones tecnológicas. Bajo este discurso, la contaminación se conceptualizaría
exclusivamente como una especie de materia que se encuentra en el sitio equivocado,