Chapter 4. Shared Resource Aware Scheduling on Power-Constrained Tiled Many-Core Proces-
5.3 Tag Cache
La Fraternidad Universal no es una mera aspiración ni un sueño utópico sino una Ley de la Naturaleza y nosotros –inmersos en una sociedad que promueve la competencia y el ex- tremo individualismo– no llegamos a darnos cuenta y establecemos barreras de todo tipo: raciales, sexuales, religiosas, de clase, de casta, de credo, etc. Nos hemos convencido de que el mundo es un globo con países pintaditos de colores diferentes –como el mapamundi esco- lar– en lugar de visualizarlo como un gigantesco ser vivo.
No obstante, ¿es posible plasmar en el mundo el ideal de la Fraternidad Universal? O, en otras palabras, ¿de qué manera la humanidad dormida comprenderá el significado último de esto? La única manera de construir un mundo nuevo y mejor cimentado en la Fraternidad Universal y la Unidad en la Diversidad es a través de una re-evolución silenciosa, de una conspiración de los nobles de corazón que deberán formar –sí o sí– “núcleos de la Fraterni- dad Universal”, una vanguardia de oro en una edad de hierro. (AM 12)
GANESHA
Las páginas del Mahabharata nos cuentan que Vyasa, debido a la velocidad y fluidez de sus pensamientos, necesitaba un escriba que lo ayudara a transcribir la extensa historia. Y lo encontró en Ganesha, el dios de la sabiduría e hijo de Shiva, que aceptó escribir la epope- ya pero con una sola condición: que si el poeta detenía el recitado, él dejaría de escribir y abandonaría la composición. Vyasa aceptó la propuesta, pero señaló a Ganesha que antes de transcribir un verso debía comprenderlo plenamente. Al comenzar el trabajo en conjunto, Vyasa se percató que el dios con cabeza de elefante podría escribir a la misma velocidad de su pensamiento y temiendo que la escritura fuera detenida, se las ingenió para redactar a Ganesha versos con 108 significados, para poder componer otros versos mientras el dios se detenía a desentrañar los misterios de los versos anteriores.
Ganesha posee un rico simbolismo relacionado con la figura del elefante, a saber: a) Grandes orejas: Escucha mejor a sus devotos, aquellos que claman por sabiduría. b) Pequeña boca: Para hablar poco.
c) Pequeños ojos: Concentración. (Visión hacia adentro y no hacia lo fenoménico) d) Gran cabeza: Grandes pensamientos.
e) Trompa larga: El elefante utiliza su trompa para realizar tanto tareas delicadas como bru- tales, usando su discernimiento. Como guardián del sendero iniciático, ayuda a los devotos para eliminar los obstáculos, aplastando con su trompa cualquier dificultad.
f) Barriga: El sabio procesa sin problemas lo bueno y lo malo de la vida.
g) Cuatro manos: en ellas sostiene una flor de loto, una ofrenda (generalmente dulces), una cuerda para conducir a sus devotos hacia el sendero (también vinculada con la energía kun- dalini) y un hacha para cortar las ataduras terrenales. A veces estos objetos pueden cambiar y aparecen en su lugar una maza de oro, una caracola y el colmillo arrancado utilizado como pluma. En muchas escenas aparece también ejecutando un mudra con el símbolo del “om” inscrito en la palma.
h) Un solo colmillo, ya que el otro lo rompió el propio Ganesha al enfrentarse al demonio Kaiamuhan, quien al ser derrotado se convirtió en rata (el otro colmillo lo usa como pluma para escribir las obras sagradas). El marfil convertido en llave es usado tradicionalmente para abrir la puerta del templo que lleva a la Iniciación.
i) Rata: Entre las piernas de Ganesha aparece una rata que es el demonio Kaiamuhan derro- tado y que simboliza el deseo sin control que causa estragos (aparece comiendo las ofren- das). En ocasiones Ganesha aparece montado en la rata para simbolizar que la Sabiduría Divina siempre está por encima del deseo.
j) Doble condición de elefante y humano: Representa la unión del ser pequeño o microcos- mos (el hombre) ligado a un ser enorme o Macrocosmos (el elefante).
El origen de la curiosa cabeza elefantina es esta: Parvati (Shakti) y Shiva no tenían hijos, así que la diosa decidió generar por sí misma a un hijo a partir de la suciedad de su cuerpo. Le llamó Ganesha, y éste le servía como guardián para proteger su intimidad mientras se ba- ñaba. En una ocasión Shiva intentó llegar hasta Parvati mientras ésta se daba un baño, pero Ganesha se lo impidió y el poderoso dios, irritado, le cercenó la cabeza. Al no poseer una condición divina (era hijo solamente de Parvati), Ganesha no era inmortal y murió inmedia- tamente. Al regresar de su baño y contemplar la sangrienta escena, Parvati lloró desconsola- damente e intimó a Shiva a que devolviera inmediatamente la vida al niño, tras lo cual el dios le puso la primera cabeza de un ser vivo que encontró: la de un elefante. Tras ser colocada la cabeza en el cuerpo inerte del pequeño, Shiva y Parvati le insuflaron vida al mismo tiempo, convirtiéndolo en dios, tras lo cual la diosa dispuso que –de ahí en adelante– Ganesha fuera la primera divinidad reverenciada en los rituales.
Alain Daniélou señala que “Ganesha es denominado Vigneshvara, el dueño de los obstácu- los. Él crea dificultades en todas las realizaciones humanas o espirituales. Sólo su benevo-
ritos por los que los obstáculos pueden ser rodeados o evitados”.
Como guardián de Shakti (Parvati) es también el protector del poder serpentino de Kunda- lini-shakti, y se lo sitúa simbólicamente custodiando el chakra muladhara, donde reside la energía serpentina. (AM 1)