1. INTRODUCTION
2.1 Calculating required sample size Statistical Power
ritual9. Así decía Violeta:
–Vos no sabes si un coche a dónde te puede llevar o que te pueden hacer y hacer francesa o hacer??, dicen que te pueden pedir para que vos tenga relación adentro del coche y cómo haces para lavarte o sea, a mi me gusta estar higienizada, me gusta lavarme siempre.
–¿Vos por qué te lavas?
– Yo me lavo, me baño para incentivar a la persona para que se bañe o se lave primero y segundo porque no me gusta hacer, si me baño es porque salí con un tipo anterior a mi me toco la teta o me chupó la teta. Ya de por si que me besa o me tocó la teta me da asco y estar tocada por esa persona es como sentirme sucia aunque yo esté trabajando acá. Entonces me interesa más agarrar y bañarme después de hacerlo y antes. Hay muchos que dicen ah! pero vos sos muy limpia y vienen porque yo soy limpia muchos. Después te cuentan ??? Por ahí no se la lava o porque se pusieron el preservativo y no se lavan ¿???????, no te lavaste ¿????, traspiras también y es feo estar traspirado. Yo ya te digo, ¿???, yo entro y me baño, salgo y me baño, vos entras y me vuelvo a bañar, vos salís y me vuelvo a bañar, estoy todo el día bañándome, en serio te lo digo y a mí no me gusta sentirme sucia con el solo hecho que el tipo a mi me tocó o me besó, o besó mis pechos o besó mis hombros o alguna cosa.
–Y cuando terminás el día hacés algo en especial con tu cuerpo?
–Cuando termino ya de trabajar?
– Sí.
–No, ya la última salida ya me bañé, ya está salgo con mi pareja, me voy a tomar una cerveza con él o, mientras estoy trabajando, estoy tomando una cerveza con él y pero después ya cuando vengo para dormirme si voy al hotel y me baño otra vez de vuelta. Yo me baño, me cambio la ropa, me pongo el pijama el camisón o algo y o sea leemos revistas o jugamos a la carta entre nosotros, hablamos y o sea me quiero sentir limpia para él y vengo no me acuesto sin bañarme otra vez de vuelta, me tengo que bañar con mi shampoo, me tengo que secar con mi toalla.
Cuando esto referencia a las relaciones con los niños, estos cuidados aparecen duplicados. Así, Tatiana al mencionar una charla con una compañera dice: “antes de tocar a tu bebé pegate un baño, cepillate los dientes (risas) todas esas cosas viste de decir desinfectate las manos antes de tocar a tu bebe, todas esas cosas. ...Porque a mi no me ha tocado vivir pero supongo que si me hubiese tocado y antes de levantar a mi hijo, me hubiese desinfectado porque es duro, no les des besos a tu hijo antes de cepillarte la boca. Y si porque acá se trabaja con la boca se trabaja con la mano, con todo viste y es. Es jodido”. De un modo similar, Zunilda (63 años), que también vivió en la calle a lo largo de tres años, enfatiza estos cuidados en relación a los niños impregnando de este valor moral a la misma relación con el cliente. Así, ella en la misma situación de prostitución, se convierte en agente moral, en tanto que en el relato se construye a sí misma en relación a su historia:
–Me encanta escucharlos, yo a veces le digo y vos teniendo hijitos por qué haces tal cosa?
–¿Y qué te dicen?
–Y dice bueno, con mi mujer no lo puedo hacer.
9 Los rituales como medios para pasar de un estado a otro, son extremadamente cuidados y pueden comprenderse
como prácticas que ayudan a restablecer un orden, permitiendo restituir las crisis provocadas por las contradicciones entre normas diferentes. Los rituales pueden entenderse ´como puentes´ que ponen en conexión un orden sensible con otro metafórico invisible pero pleno de sentido en relación a los fines y propósitos del ritual (Turner, 1988 [1969]).
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Por ejemplo ¿qué?
–Chupar la concha (lo dice casi inaudible) me entendés, perdoname la expresión. No lo voy a decir para que se escuche tampoco (la charla es en un bar), bueno yo le digo por que haces eso? le digo yo. Me dice con mi mujer no lo puedo hacer, pero vos tenes que entender que después vas y le das un beso a tus niños, los nenitos no tienen que agarrarse una enfermedad ni sentirte el olor a eso, dice me gustas porque vos hablas bien, sí, porque yo le tengo mucha lástima a los chicos, le digo. Yo fui muy castigada yo y mis hermanos cuando chicos y yo quiero mucho a los chicos, le digo yo. Yo si, yo adoro los chicos.
Tal como planteaba Marcel Mauss (1936) las prácticas y técnicas sexuales son construidas a través de un orden cultural y por lo tanto, desde un orden moral10. En esa construcción nos delimitamos como sujetos y organizamos nuestros límites sociales en una red moral, desde la cual definimos y clasificamos nuestras prácticas sociales permitidas11 y aquellas que son sancionadas. En esa línea de pensamiento, el comentario de Zunilda condensa varios sentidos que la eximen o que la desplazan de las connotaciones negativas asociadas a la ´mujer prostituta´. Anteponiendo por sobre todas las cosas, la ´pureza´ de los niños y ubicándose en el lugar de cuidadora de dicho orden, logra ser reconocida por fuera de cualquier sanción moral pasible de ser encarnada en la figura de la prostituta.
La interpretación de estas tramas de ´pureza´ dispersas en los diversos órdenes de la vida cotidiana –tal como el análisis de los ritos– nos permite reconstruir las sendas simbólicas con las que se reconstituye simbólicamente el lugar que conduce a la impureza. Desde ese lugar, se puede interpretar cómo manos, cuerpo y boca, son objeto de desinfección por parte de Tatiana.
De manera extensiva, lo puro e impuro excede la situación de la corporalidad y la relación con el cliente, y se extiende al dinero que se gana. Tanto Rufina (54 años), Violeta (33 años) y Belén (43 años) connotan del mismo modo a lo obtenido a partir de esas relaciones. Aún a expensas de mayores restricciones, Belén –que en el momento de la entrevista había decidido limitar los ´pases´12para participar en los talleres de micro emprendimientos de AMMAR-, cuando comenta los momentos que disfruta con sus hijos, dice:
–Me gusta comprarle cosas y hablarles y llevarle que se yo a comer un pancho me siento bien.
–¿Lo disfrutás?
–Claro. Ahí y ahora con más razón porque es una plata limpia y antes estaba la plata de sobra pero tenías que salir corriendo, dale que querés comprar tal cosa bueno dale, dale que tengo que ir a trabajar, vivís acelerada.
De modo similar, Rufina –que por otro lado, fue la única mujer que no habló de clientes, sino de „salir‟ a cambio de dinero o de „hacer plata con hombres‟, considera “que la plata que no vino directamente con el sudor de tu cuerpo, de tu frente, es plata que se te va rápidamente, se gana más plata con los hombres,
10 Mauss tomará de Durkheim –de quien es discípulo– esta distinción entre el orden sagrado y el orden profano
como principio para constituir un orden moral.
11 Bourdieu retomará esta idea de Mauss cuando introduce el principio de habitus, ya propuesto por este autor,
aunque complejizándolo, para analizar cómo a través de éstos, se construyen las representaciones de los cuerpos y la definición de sus usos legítimos a partir y a través de relaciones de poder.