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6.5.1 Descripción de los datos obtenidos

En la tabla 6.1 se proporcionan los indicadores estadísticos de la concentración de actividad de radón en las aguas subterráneas obtenidos en las 33 muestras analizadas y recogidas en el Apéndice 6, y en la figura 6.4 se muestra el diagrama de frecuencias de los datos y su ajuste a una distribución log-normal, con un coeficiente de correlación de Pearson de 0.89.

Indicadores estadísticos de la distribución de concentración de

actividad de radón en aguas obtenida.

Estadístico [222Rn] (Bq/L) Número de datos 33 Media aritmética 15.1 Media geométrica 6.8 Máximo 91.6 Mínimo 0.3 Desviación estándar 19.9 Desviación geométrica 3.9 Mediana 6.6 Curtosis 6.0 Asimetría 2.3 Test de KS 0.24

El valor positivo de la asimetría de la distribución de las concentraciones de radón obtenidas en aguas indica que es una distribución asimétrica con la cola de la derecha mayor que la de la izquierda tal y como ocurre con la concentración de radón en el suelo. Los indicadores estadísticos

172 Capítulo 6 – Radón en aguas subterráneas

predicen que los datos de concentración de actividad de radón se concentran en torno a valores relativamente bajos.

La Curtosis es también positiva lo que indica que los datos presentan una distribución leptocúrtica. La distribución no se ajusta a una Gaussiana como queda reflejado en los valores del test de normalidad de KS (p-valor = 0.035 < 0.05) estando los datos mejor representados por una distribución log-normal, ya que mayoritariamente los valores de concentración de radón se concentran en torno a valores relativamente bajos (75% de los datos está por debajo de 17.3 Bq/L). La distribución quedará mejor descrita por la mediana (6.6 Bq/L) o la media geométrica (6.8 Bq/L) que por la media aritmética (15.1 Bq/L).

6.5.2 Resultados obtenidos por cuencas.

Los principales factores que influyen en la presencia de 222Rn en las aguas subterráneas son el contenido de 226Ra en las rocas del subsuelo de la isla y su coeficiente de emanación (LeGrand, 1987), (Michel, 1990), (Przylibski, 2000), la posibilidad de que aguas procedentes de diferentes zonas con diferentes concentraciones de radón se mezclen (Przylibski, 2007) (Przylibski and Gorecka, 2014), o que el radón acceda desde zonas más o menos profundas, a determinadas áreas del acuífero a través de un sistema interconectado de fallas, fracturas o fisuras (Schumann et al., 1994), (Khattak et al., 2011) .

El 226Ra está presente en todas las rocas y suelos en cantidades variables y, como ya se mencionó anteriormente, es más abundante en rocas volcánicas ácidas como las fonolitas que en rocas básicas como los basaltos. Por lo tanto, las altas concentraciones de 222Rn serán características de aguas subterráneas que fluyen por rocas ácidas. El comportamiento del 222Rn disuelto en las aguas subterráneas está fuertemente influenciado por las propiedades de la roca

Capítulo 6 – Radón en aguas subterráneas 173

madre, más concretamente por la distribución de 226Ra, en relación a la superficie de poros y fisuras en las rocas donde se produce el intercambio las aguas subterráneas.

La vida media del radón es de 3.82 días y desaparece aproximadamente en 38 días por desintegración radiactiva. Teniendo en cuenta la velocidad representativa de las aguas subterráneas, una partícula de radón no se mueve más de unas pocas docenas de metros del lugar donde fue incorporada (Przylibski, 2007). La distancia puede variar dependiendo de la transmisividad del acuífero y el radón podrá alcanzar grandes distancias (cientos de metros) cuando las aguas circulen por grietas y fisuras. Por lo tanto, en un medio poroso, la concentración de radón en una muestra de agua es representativa del lugar donde fue recogida. Sin embargo, hay otros factores que pueden modificar este comportamiento ideal, como por ejemplo la recarga del acuífero (retorno de riegos o lluvia), los procesos de mezcla con aguas que presenten bajas concentraciones de radón o cambios en la temperatura del agua, ya que la solubilidad del radón en el agua aumenta con la temperatura.

En la figura 6.6 se representan espacialmente los niveles de radón obtenidos en los pozos analizados y en la tabla A6.1 del apéndice 6 se muestran los datos de cada pozo. Del análisis de esta distribución espacial se han establecido tres grupos o clases (señalados en la figura por tres curvas diferentes, azul, verde y naranja) que agrupan pozos geográficamente próximos entre sí y con valores que estadísticamente presentan indicadores diferentes.

174 Capítulo 6 – Radón en aguas subterráneas

Las principales características de los grupos de pozos establecidos anteriormente se describen a continuación (ver tabla 6.2):

En primer lugar, el Grupo Noroeste (Guía-Moya). Este grupo, representado por la línea azul en la figura 6.6, presenta en general valores de concentración de radón bajos (inferiores a 6 Bq·L-1) y se localizan mayormente en la cuenca de Guía, incluyendo a algunos pozos asociados a la cuenca de Moya. Los pozos incluidos en este grupo son Rd10, Rd12, Rd14, Rd16, Rd17, Rd19, Rd20, Rd21, Rd23, Rd24, Rd25 y Rd28. Según la geología profunda (sección I-I’ de la figura 6.7) las aguas analizadas en esta área fluyen por rocas básicas con poco contenido en precursores de radón.

En segundo lugar, el Grupo Norte (Moya-Azuaje). Este grupo, representado por la línea

verde en la figura 6.6 presenta los valores más altos de concentración de radón (alcanzando 91.6

Bq·L-1) y está localizado principalmente en la cuenca de Azuaje, incluyendo algunos puntos de la cuenca media de Moya. Los pozos incluidos en este grupo son Rd1, Rd2, Rd6, Rd11, Rd13, Rd15, Rd26, Rd29, Rd30, Rd31, Rd33 y Rd34. En este caso, los altos valores de radón podrían sugerir que el territorio subyacente por el que fluyen las aguas, tiene una gran proporción de rocas ácidas con altos contenidos en precursores de radón, como muestra la geología profunda de la zona (sección II-II’) en la figura 6.7.

Y en tercer lugar, el Grupo Noreste (Guiniguada-Telde). Este grupo, representado por la

línea naranja en la figura 6.6, presenta valores intermedios de concentración de radón y combina

puntos pertenecientes a las cuencas de Guiniguada y de Telde. Los pozos incluidos en este grupo son Rd3, Rd4, Rd5, Rd7, Rd8, Rd9, Rd18, Rd22, y Rd27. Las características de este grupo son similares a las del grupo Moya-Azuaje. No obstante dentro del grupo se distinguen dos comportamientos, el de los pozos del barranco Guiniguada, en los que encontramos dos pozos (Rd8 y Rd18) con concentraciones de radón similares a los del grupo norte y el del barranco de Telde, más homogéneo y con valores inferiores. Aunque no se dispone de una sección geológica vertical de esta zona, muchos de los pozos analizados se localizan sobre coladas del grupo Roque Nublo,

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