Siguiendo a Bleed (1997), el contenido de la tecnología, o los comportamientos que la gente presenta cuando hacen y usan cultura material, está compuesto por una serie de variables, que son observables en acción y en los resultados materiales de una tecnología dada, a saber: 1) Conocimiento; 2) Aplicaciones y 3) Standards.A modo de caracterización general, podría decirse que el conocimiento
refiere a qué y cómo se hacen las cosas, las aplicaciones a cómo se aplica el conocimiento y los
standards a las normas y valores que guían el comportamiento tecnológico.
A partir del abordaje del contenido de la tecnología es posible considerar la variabilidad que existe dentro de la misma, puesto que es en el contenido comportamental de la tecnología donde existe la variación (Bleed 1997). En este caso se abordará la variabilidad tecnológica en base al análisis del primer punto exclusivamente.
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3.2.1.1. Conocimiento tecnológico
3.2.1.1.1. Componentes del conocimiento tecnológico
De acuerdo con Schiffer y Skibo (1987), el conocimiento tecnológico tiene 3 componentes esenciales: 1) recetas para la acción (recipes for action); 2) sistemas de enseñanza (teaching frameworks) y 3) tecno-ciencia (techno-science).
Las recetas para la acción son las reglas que subyacen el procesamiento de materias primas en productos terminados. En realidad, son modelos construidos por el investigador sobre la base del comportamiento visible en las evidencias arqueológicas (ver, por ejemplo, Pigeot 1990). Resultan de la conjunción de una serie de elementos y actividades: materias primas y utensilios e instalaciones
(facilities) empleados, una descripción de la secuencia de acciones específicas llevadas a cabo en el
proceso tecnológico y reglas de contingencia usadas para solucionar problemas que pueden aparecer. Casos de recetas para la acción lo constituirían, por ejemplo, los estadios de reducción de bifaces de Callahan (1979) y Nami (1988).
Por su parte, los sistemas de enseñanza, que permiten la transmisión intergeneracional del conocimiento, consisten en series de prácticas que pueden incluir imitación, instrucción verbal, demostración manual y aún autoaprendizaje por prueba y error. Como el sine qua non del aprendizaje de las recetas para la acción es practicar manipulando materiales, muchos sistemas de enseñanza hacen uso intensivo de la experiencia práctica (Wynn 1998). También se requiere de instrucción verbal, para proveer a los aspirantes con las indicaciones esenciales para llevar a cabo la acción exitosamente.
La transmisión de la tecnología generalmente demanda una práctica continua y maestros que, siguiendo la tradición, puedan conducir eficientemente el aprendizaje. Por este proceso los sistemas de enseñanza transmiten la parte más intangible del conocimiento, “el saber-cómo” -know how- (Pelegrin 1990, Inizan et al. 1999).
Las tecnologías “exitosas” incluyen sistemas de enseñanza que se transmiten, por medio de recetas para la acción, de generación en generación.
Finalmente, la tecno-ciencia, que involucra los principios que subyacen a las operaciones tecnológicas, explica por qué las recetas para la acción conducen al producto proyectado y por qué dicho producto, una vez terminado, puede desempeñar su/s función/es. Los principios que describen las operaciones tecnológicas son leyes de bajo nivel y teorías, pero se debe tener en cuenta que tales
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principios son construcciones del observador, derivados de la ciencia moderna. Los artífices de una actividad artesanal, en realidad, practican su especialidad en ignorancia de la tecno-ciencia subyacente.
Así, la tecno-ciencia, en la práctica de la talla, involucra una serie de principios físicos, relacionados, por ejemplo, con la mecánica de fracturas en materiales sólidos, los sistemas de ángulos y la administración de fuerzas (Cotterell y Kamminga 1990, Whittaker 1994).
En definitiva, durante el aprendizaje, se espera una progresión natural en destreza, un incremento del conocimiento y del saber-cómo y una adquisición sucesiva de competencias teóricas y prácticas (Pigeot 1990). De esta forma, durante el proceso de educación técnica, se van incorporando una serie de principios técnicos, de los más simples a los más complejos.
A modo de ejemplo (Pigeot 1990, Whittaker 1994): - Seleccionar una pieza adecuada de materia prima.
- Selección del percutor adecuado
- Necesidad de operar con un ángulo igual o menor a 90º durante la percusión dura - Elección de las plataformas adecuadas para realizar las extracciones
- Control de la fuerza del golpe
Por otra parte, el tipo de técnica a emplear incide sobre la capacidad del aprendiz de llevarla a cabo; por ejemplo, al considerar la percusión dura en relación con la percusión blanda (Whittaker 1994). Esto lleva a sostener que a mayor complejidad de la técnica, se va a requerir que la duración de la enseñanza sea mayor.
3.2.1.1.2. Aproximación al conocimiento tecnológico
Una aproximación al conocimiento tecnológico implica, según Bleed (1997), tratar con las técnicas empleadas, el saber (wisdom), la destreza técnica (skill), los diseños y los recursos utilizados.
Técnicas
Para Mauss (1935; citado en Lemmonier 1992) una técnica es una acción que es efectiva y tradicional. Al desglosar esta definición en sus partes componentes, en base a lo postulado por Lemmonier (1992), surgen una serie de consideraciones de interés. Así, el término “acción” refiere a una intervención planeada. Si a esta noción se le incorpora el hecho de ser “tecnológica”, es una acción que involucra al menos alguna intervención física que conduce a una transformación de la
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materia, en términos de leyes científicas del mundo físico. “Tradicional”, por su parte, significa que esos movimientos son heredados del pasado y aprendidos, de lo que se desprende que las técnicas son fenómenos sociales. En tanto que, al ser “efectiva” implica que el resultado material obtenido a través de la acción tecnológica es uno que se busca.
Para este autor (Lemmonier 1992), las técnicas se definen por la presencia de cinco elementos: - Materia: el material, incluido el cuerpo humano, sobre el que actúa la técnica
- Energía: las fuerzas que mueven los objetos y que transforman la materia - Objetos: son los artefactos usados para transformar la materia
- Gestos: mueven los objetos implicados en la acción tecnológica. Se organizan en secuencias, definidas en forma general como secuencias operativas.
- Conocimiento específico: es el resultado final de todas las posibilidades percibidas y de las elecciones, realizadas a nivel individual o societario, que han dado forma a una acción tecnológica.
Estos cinco elementos interactúan entre si y conforman, asimismo, la tecnología (Lemmonier
ibid.), de ahí las notorias coincidencias con la propuesta de Bleed (1997), aquí empleada.
Es importante destacar que las técnicas, tal como son definidas, tienen un correlato inmediato con la propuesta en curso de “clases técnicas” (para su definición y caracterización ver punto 4.3. Categorías analíticas empleadas en Capítulo 4).
Saber (wisdom)
Esta formado por las recetas para la acción y la tecno-ciencia que organizan y racionalizan las acciones tecnológicas (Schiffer y Skibo 1987). Por una descripción de las mismas ver el punto
2.1.1.1.1. Componentes del conocimiento tecnológico en este Capítulo.
Destreza técnica (skill)
La destreza técnica es el resultado de destrezas motoras y capacidades cognitivas que operan en combinación con el conocimiento (Inizan et al. 1999). Para Pelegrin (1995), la destreza técnica es una aptitud nacida de la experiencia, en base a una práctica sostenida. Justamente, transformar el conocimiento en destrezas técnicas implica siempre un proceso de aprendizaje (Sigaut 1994).
Es importante introducir, entonces, la diferencia entre el conocimiento y el “saber-cómo” (Sigaut 1994), dos elementos de naturaleza neuropsicológica distinta. En base a lo señalado por
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Pelegrin (1990), como conocimiento pueden ser clasificadas las representaciones mentales de formas y materiales (conceptos) y el registro de modalidades de acción (secuencias de gestos asociadas con sus resultados prácticos). Es decir, refiere a las memorizaciones y representaciones mentales de objetos y de hechos. Con respecto al “saber-cómo”, a su vez, se puede distinguir entre un “tiempo ideacional” (ideatory) y un “tiempo motor” (ibid.).
El primero implica la evaluación, reflexión y toma de decisiones en el marco de operaciones basadas en representaciones mentales. El artesano imagina (esto es, construye nuevas representaciones mentales de) el estado virtual del objeto de acuerdo a las acciones imaginadas, y considera sus respectivas ventajas y riesgos. Estas operaciones mentales no son sólo espaciales (en relación a formas), sino que también se organizan cronológica y secuencialmente, como cuando se deben ordenar series de extracciones de diferentes orientaciones. Evidentemente, sólo la experiencia práctica puede permitirle al artesano refinar estimaciones gradualmente y optimizar razonamientos, los cuales son esencialmente subconscientes.
El segundo involucra la programación y ejecución de gestos, implicando operaciones intuitivas que evalúan la adecuación de los parámetros de manufactura involucrados en la operación en curso. Así, se observan las características morfológicas del objeto a ser tallado por medio de la visión y el tacto. Posteriormente, se “calcula” la orientación y manejo del objeto por la mano no dominante, y la fuerza y trayectoria del gesto llevado a cabo por la mano dominante. Es crucial notar que estos gestos son rápidos, y que su curso no puede ser controlado apropiadamente por la visión. El ojo controla la posición y orientación del objeto antes de la percusión, pero el carácter del gesto de talla en sí mismo tiene que ser “programado” antes del movimiento. Esto significa que la adecuación y éxito de la ejecución muscular del gesto de talla se basa necesariamente en experiencia práctica previa.
Para finalizar, se sostiene que la destreza técnica en la ejecución de una técnica es una forma de variación tecnológica, puesto que implica capacidades personalizadas de sujetos particulares (Ingold 1998b) y, por ende, está distribuida diferencialmente entre y dentro de las sociedades (Bleed 1997).
Diseño
El diseño implica una imposición de forma a una materia prima (Aschero 1988a). Para Bleed (1997), los diseños de los instrumentos pueden ser considerados un tipo de conocimiento tecnológico, ya que los artesanos operan dentro de los constreñimientos de un conjunto dado de artefactos formatizados. Es decir, no son libres de crear un número ilimitado de instrumentos, sino que deben seleccionar de la disponibilidad que la tecnología les presenta.
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Siguiendo esta línea de pensamiento, Bradley y Giria (1996) afirman que hay formas y métodos de manufactura que podrían ser reconocidos como tradicionales, usuales o normales dentro de un grupo, conformando lo que denominan “normas culturales”.
Dichas posturas no tienen en cuenta un aspecto muy importante, el hecho de la capacidad de innovación del hombre. Los seres humanos no sólo tienen la habilidad de replicar un diseño establecido, sino también de conceptualizar nuevas formas en anticipación a su realización (Ingold 1998b).
Por esto, se deben considerar períodos de estabilidad, donde se siguen las recetas para la acción, pero también períodos de experimentación, momentos en que el artesano se interesa por acciones alternativas y sus consecuencias (Schiffer y Skibo 1987).
Recursos
Si bien los recursos, en este caso, materias primas líticas, están mediatizados por el ambiente, desde un punto de vista tecnológico reflejan el conocimiento de la gente en relación a su obtención y uso (Bleed 1997).
3.2.1.1.3. Abordaje tecno-tipológico del conocimiento tecnológico
En Tabla 3.1 pueden apreciarse los elementos a tener en cuenta (desarrollados en el
Capítulo 4. Metodología para el análisis tecno-tipológico de artefactos líticos tallados) para el
análisis de las variables que conforman el conocimiento tecnológico.
Tabla 3.1. Análisis de la variabilidad en el contenido de la tecnología lítica desde una aproximación tecno-tipológica
Contenido de la tecnología Elementos a considerar
Técnicas
- Análisis de clases técnicas para artefactos formatizados, con el fin de analizar las variaciones de las mismas a lo largo del tiempo
Saber - Análisis diacrónico de clases técnicas, grupos y subgrupos tipológicos, tipos morfológicos, desechos de talla y núcleos, con el objeto de inferir cambios en las recetas para la acción y en la tecno- ciencia involucrada
Destreza técnica - Análisis de bifaces con el objetivo de identificar aprendices
Diseños - Análisis de la variabilidad sincrónica y diacrónica en grupos y subgrupos tipológicos y tipos morfológicos CONOCIMIENTO
Recursos
- Análisis de la utilización sincrónica y diacrónica de materias primas líticas