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Las indicaciones siguientes se refieren también a las inflamaciones y deformaciones de las articulaciones y a las lesiones por desgaste. Todos estos males se curan y los dolores se pierden con el tiempo. Los enfermos que usan muletas y bastones pueden prescindir de éstos relativamente en poco tiempo. Se toma por la mañana, media hora antes del desayuno, y por la noche, media hora antes de la cena, cada vez una taza de infusión de Cola de caballo que se deja reposar sólo medio minuto. Durante el día se administran cuatro tazas de infusión de Ortiga (escaldar y reposar brevemente). A tres de estas cuatro tazas se le añade una cucharadita de Hierbas Suecas. Se bebe cada vez una mitad antes y la otra después de las comidas.

Dondequiera que se presenten dolores, sea en la rodilla o en otras articulaciones, se aplica una compresa de Hierbas Suecas que se deja actuar durante cuatro horas. No se olvide de untar la piel antes con manteca de cerdo o pomada de Maravilla y de empolvarla después, para que no se presente prurito.

Hojas de repollo o de col rizada planchadas bien caliente y aplicadas a las partes doloridas también dan alivio. Hay que cubrirlas bien con un paño para que se mantengan calientes.

Fricciones con tintura de Consuelda ayudan asimismo a calmar los dolores. Contra las inflamaciones de las articulaciones se hacen cataplasmas de Cola de caballo al vapor (véase »Cola de caballo«, Modos de preparación). Aparte de las hojas de repollo y col rizada, recomiendo también aplicaciones con Pánace heraclio (Heracleum spondylium). Esta planta se cría en los prados y ribazos; también se encuentra entre los matorrales de toda clase de bosques no demasiado espesos. Está coronada de umbelas grandes y anchas de color muy variable entre un verdoso y un rosa pálido y sobresale en los prados y en los bordes de los campos por su porte vigoroso.

Nuestra abuela tuvo a los 93 años repentinamente un bulto en la rodilla que le dolía mucho. Ella, que siempre había sido tan ágil, tuvo que servirse de un bastón para poder andar y aun así casi no lo lograba. Yo le apliqué durante 15 días compresas de Hierbas Suecas, cada día cuatro horas, y por la noche hojas de col calentadas con la plancha caliente. Los dolores se calmaron un poco pero todavía no podía andar normalmente. Entonces fui a buscar hojas de Pánace heraclio y el mismo día tuve éxito con ellas. Las apliqué durante la noche, lavadas y machacadas, sobre la rodilla enferma. Al día siguiente la abuela pudo andar sin dolores pero todavía se le veía el bulto. Por eso le apliqué la noche siguiente otra cataplasma igual y a nuestro gran placer también desapareció la hinchazón. Nuestra abuela, que ahora tiene 94 años sigue todavía andando sin bastón. Todos los dolores de la rodilla se le quitaron.

Es muy aconsejable hacer una vez al mes un baño de asiento de Cola de caballo: 100 g. de hierba se ponen a remojo durante la noche, se calienta todo ligeramente y se cuela; duración del baño: 20 minutos. Después del baño se puede volver a echar el líquido sobre las hierbas y utilizarlo dos veces más calentándolo previamente.

Una monja me escribió lo siguiente: »En abril me dirigí a usted para que me aconsejara algún remedio contra mis dolores que no me dejaban pegar un ojo. Según sus indicaciones empecé a tomar cada día infusión de Ortiga, mezclada con tres cucharaditas y una cucharada sopera de Hierbas Suecas. Con gran satisfacción puedo comunicarle que a los seis meses ya no sentía ningún dolor en la cadera y no hace falta que me operen. Como trabajo en una residencia de ancianos, he tenido ocasión de ayudar a muchas personas con las hierbas medicinales. «

ATAQUE DE APOPLEJIA (prevención)

Los síntomas típicos que preceden a esta enfermedad son: gran inquietud, mareo, miedo, cara desfigurada e ilusiones auditivas. Es imprescindible consultar al médico. Se recomienda sobre todo moderación en la comida y lentos paseos al aire libre. Toda clase de alcohol (con excepción de las Hierbas Suecas), tabaco y café están estrictamente prohibidos. Se toman dos tazas de maceración de Muérdago, una por la mañana y otra por la noche y además dos tazas de infusión de Salvia a sorbos espaciados durante el día; sobre la zona de los riñones se aplican compresas de Hierbas Suecas y sobre el corazón compresas húmedas y frías.

He aquí una mezcla de tisana muy aconsejable: raíz de Angélica, Ansarina, Valeriana, Cincoenrama, flor de Espliego, Mayorana, Imperatoria, Cariofilada, Romero, Salvia, Violeta e Hisopo. Se mezcla todo bien en partes iguales. Preparación: Se pone al fuego un cuarto de litro de sidra y cuando rompa a hervir se vierte sobre una cucharadita colmada de la mezcla de hierbas y se deja reposar tres minutos. Esta cantidad, preparándola y bebiéndola varias veces al día, puede prevenir un ataque de apoplejía, que se da a conocer con los síntomas arriba indicados.

ATAQUE DE APOPLEJIA (con manifestaciones de parálisis)

En primer lugar hay que someterse a una cura de Muérdago: Durante las primeras seis semanas se toman 3 tazas diarias; en las siguientes tres semanas 2 tazas y en las siguientes dos semanas 1 taza de maceración de Muérdago. Preparación: Una cucharadita repleta de Muérdago se pone a macerar durante la noche en 1/4 I. de agua fría; por la mañana se calienta un poco y se cuela. Para que no se tenga que calentar la maceración otra vez, se pone toda la ración del día en un termo enjuagado previamente con agua caliente; si no se calienta al baño de María.

Hipérico, Verónica, Espliego, Melisa, Romero y Salvia se mezclan en partes iguales y se prepara una infusión escaldando una cucharadita colmada con 1/4 I. de agua hirviendo y dejando reposar brevemente. De esta infusión se bebe una taza por la mañana y otra por la noche.

Compresas de Hierbas Suecas aplicadas sobre el cogote fomentan la circulación de la sangre y reactivan las células cerebrales. La parte del cuerpo afectada se frota con tinturas estimulantes de Milenrama, Hipérico, Pan y quesillo o Serpol. También se recomiendan fricciones en las zonas paralizadas con aceite de Serpol y de Hipérico. Para obtener la tintura se llena una botella hasta el gollete de hierbas y se cubre todo de un buen aguardiente (38400); el aceite se obtiene cubriendo las hierbas de aceite de oliva virgen. Los líquidos deben sobrepasar en ambos casos el nivel de las hierbas y se tiene que dejar en maceración 10 días al sol o cerca de la lumbre.

Aparte se toman baños de asiento de Milenrama y Cola de caballo con 100 g. de hierba y baños completos de Serpol con 200 g. de hierba por baño. Las hierbas se ponen a remojo durante la noche, se calienta todo y se mezcla la maceración con el agua de baño. Duración del baño: 20 minutos; en el baño completo el corazón debe permanecer fuera

del agua. Estos baños se pueden utilizar todavía dos veces, volviéndolos a mezclar con las hierbas y calentándolos antes de tomar el baño. No conviene emplear más que una clase de hierba por semana.

Para activar las partes paralizadas se aplican cataplasmas calientes de hojas de Consuelda. Las hojas se escaldan y se envuelven enseguida en un lienzo que se aplica a las partes enfermas. Por la noche se le puede cambiar al enfermo la almohada por una rellena con hojas desecadas de Helecho (sin tallos). Notará un gran alivio.

Nuestra abuela, de 94 años, tuvo un ligero ataque de apoplejía. Al despertarse no pudo hablar y el párpado izquierdo le colgaba hasta la mitad del ojo. Nosotros le aplicamos enseguida tres o cuatro compresas frías, según el método de Kneipp, sobre la frente y los ojos; cuando llegó el médico, todo estaba ya en orden. A mediodía comió en la cama una comida ligera y para cenar ya pudo sentarse con la familia a la mesa.