Está conformado por todas las áreas destinadas al manejo de cultivos agrícolas (hortalizas, cereales, tubérculos, raíces, plantas medicinales, entre otras), tanto al aíre libre como bajo protección, así como los sitios de producción de abonos orgánicos y fertilizantes naturales.
Sera establecido un proceso integral, basado en parámetros de producción tradicional, y vinculando técnicas de manejo agroecológico, buscando un balance equilibrado entre el incremento de la fertilidad natural del suelo, el mejor aprovechamiento de la energía solar a través de plantas forestales, el uso óptimo de las dos fuentes de agua existentes y el incremento paulatino de especies para formar un agro-ecosistema sustentable, procurando ante todo que los procesos de la granja sean complementarios entre sí, sin perder la capacidad productiva de sus recursos.
a. El sistema de riego
Como parte de la infraestructura productiva, luego de la delimitación y seguridad del predio mediante el establecimiento de cercas vivas y postes, la construcción del reservorio para la recolección del agua y posteriormente iniciara en la instalación de los sistemas de riego en toda la superficie del predio. Para el desarrollo de esta actividad será necesario el apoyo de técnicos especialistas o extensionistas universitarios quienes faciliten el proceso de capacitación práctica. Como marco conceptual de este sistema, está la necesidad de combinar ciertas habilidades y conocimientos de los pobladores sobre el agua, el suelo, el clima, los requerimientos del cultivo, la disponibilidad de nutrientes y sus interacciones para realizar un buen manejo de los recursos de la propiedad; considerando además, el espacio de tiempo disponible de Profesores, estudiantes y padres para las labores agrícolas y los recursos disponibles para la inversión.
El sistema de riego establecido debe combinar la necesidad del uso eficiente del recurso, la conservación del suelo para evitar la erosión hídrica, y el suministro adecuado de acuerdo a cada tipo de cultivo, tomando en cuenta que esta zona posee una precipitación anual alta de 1.500 mm y 3.500 mm3, variando en el año con épocas más lluviosas en los meses de febrero a agosto. Con base en estas consideraciones planteamos la construcción de un reservorio y posiblemente establecer dos tipos de sistemas de riegos:
El reservorio
La función esencial del reservorio es recolectar y almacenar el caudal de agua que llega a la granja, para ordenar temporalmente su utilización; debido a la intermitencia e irregularidad de los caudales de suministros (altos, bajos y nulos) de la red de abastecimiento. El reservorio permite responder de mejor manera a la demanda diaria de la granja. Además, tiene la función de eliminar los golpes de aire en la tubería por efecto de la circulación intermitente del agua. (Valarezo, 2000) Reservorio para la granja
Hay varios tipos de reservorios: cuadrados, rectangulares o circulares; y de diversos materiales, de revestimiento y protección como plástico de embalse, geo membrana, terro-cemento y malla, y hormigón armado, entre otros. Elegimos un reservorio de plástico de embalse de forma cuadrada, sobre la superficie del suelo, con capacidad para almacenar 7 m³ de agua de acuerdo a las
condiciones del terreno y a los materiales existentes en la comunidad. Junto al reservorio estará una caseta para la instalación de un tanque de distribución considerando la localización del reservorio en la parte alta del terreno, será posible aprovechar el riego por gravedad. Y en caso de ser necesario será implementada la bomba de riego manual.
Los sistemas de riego
Con la finalidad de facilitar la instalación de los sistemas de riego, serán adecuadas instalaciones conforme a la realidad geográfica y ambiental del predio, a las posibilidades y limitaciones que afronta la Unidad Educativa, tanto de carácter económico como social; así como a la disponibilidad de mano de obra, de materiales de la granja.
Los sistemas de riego considerados para la instalación serán: Riego por aspersión
Este sistema de riego es una alternativa para la temporada de poca lluvia (septiembre a enero) considerando el alto nivel de pluviosidad anual de la zona (1500 mm3 – 3500 mm3). Cuando los componentes lo requieran se colocaran llovedoras grandes con alcance de 12 metros en diferentes lugares, durante no más de 2 horas lo recomendable es hacerlo durante las tardes, noches y madrugadas, para regar las áreas de tubérculos, pastos y forrajes, estos últimos con la peculiaridad de soportar gotas grandes.
Entre sus bondades, este sistema puede implementarse en tierras arables con una topografía ondulada y suelos poco profundos, especialmente con fuerte pendiente. No necesita ninguna preparación previa de la superficie a regar. Además tiene un mayor rendimiento en el aprovechamiento del agua, pues la dosifica con precisión y la reparte con igualdad y regularidad. (Formación Profesional en Agropecuaria Orgánica, 2007)
También es adaptable a cualquier tipo de suelo, evitando pérdidas excesivas de agua por infiltración y arrastre de nutrientes en los suelos de textura arenosa; en suelos arcillosos permite evitar las pérdidas de agua por escorrentía superficial y el arrastre de suelo en pendientes pronunciadas. En suelos con baja capacidad de retención de agua pueden aplicarse dosis pequeñas que penetren únicamente el volumen del suelo ocupado por las raíces. (Valarezo, 2000) Riego por micro aspersión
Este sistema será utilizado para regar las áreas de cultivo de hortalizas y otros cultivos de hábito de crecimiento herbáceo; ya que las gotas pequeñas del micro aspersor no producen estrés en este tipo de plantas. Los microaspersores son aspersores en miniatura, que requieren de baja presión y utilizan menos cantidad de agua por ciclo de riego.
b. La producción de abonos orgánicos
El proceso de transición de un sistema convencional de cultivo, a un sistema de producción orgánico, requiere necesariamente de la inclusión de los insumos orgánicos aplicados; por ello, existirá un proceso de sensibilización práctica en la elaboración de diversos insumos de origen natural. Estos productos están destinados tanto al mejoramiento de la fertilidad del suelo, para la regulación del desarrollo de los cultivos, así como para la prevención y control de plagas y enfermedades en todos los sistemas del componente agrícola. (Valarezo, 2000)
Las materias primas para la elaboración de abonos de orgánicos provendrán de la propia granja, a través del reciclaje de desechos de cosechas, estiércol, restos de deshierbas y otros productos. (Ver Anexo N° 21)
c. El manejo de cultivos
El manejo integral de los cultivos de la granja demostrativa es una propuesta de producción agroecológica, desde la selección de las semillas, preparación de suelos, manejo de semilleros y plantación, labores culturales, cosecha, pos cosecha y acopio. El propósito fundamental es obtener productos sanos, nutritivos y suficientes para el consumo de la de los estudiantes y excedentes para su comercialización. (Valarezo, 2000)
La preparación del suelo
El suelo constituye un recurso vivo fundamental para la producción y generación permanente de alimentos de alta calidad. Por su naturaleza física, química y biológica, permite dotar de los compuestos nutritivos esenciales a las plantas. Por tal razón su conservación y manejo, es clave en la agricultura agroecológica.
Generalmente, esta tarea se realiza de varias maneras, pero desde el punto de vista orgánico, se priorizara el uso de prácticas tradicionales como la tracción animal (yunta) o simplemente el uso de pocas herramientas (azadón, rastrillo, etc.), es decir, de forma manual. La técnica de manejo del suelo dependerá de la extensión de terreno, topografía, disponibilidad económica, y del cultivo que se vaya a sembrar. (Valarezo, 2000)
Fotografía de: Hugo Ruiz Fecha: 02/04/2015
En la granja planeamos utilizar un sistema de labranza mínima, removiendo únicamente las capas superficiales del suelo para eliminar piedras y malezas; luego incorporamos abonos naturales, y a la vez desinfectar con el sustrato de cal y ceniza. En otras áreas realizaremos el laboreo en forma mecanizada, debido a su estado de endurecimiento y compactación, y por estar cubierto de kikuyo (Penisetum clandestinum), que es una especie invasora difícil de controlar de manera manual. En forma general, el objetivo de la preparación del suelo es recuperar su microbiología e incrementar la materia orgánica disponible.
Establecimiento de semilleros
La siembra de varias hortalizas y otros cultivos en el terreno definitivo, puede ser directamente y por trasplante (forma indirecta). Para la siembra por trasplante es necesario construir semilleros, donde está la etapa de germinación y desarrollo inicial de las plántulas. Estarán en recipientes, por ejemplo: bandejas, conos, cubetas, o directamente en una superficie de tierra destinada en el vivero.
Los suelos apropiados para implementar los almácigos o semilleros, son los suelos fértiles, sueltos, planos y bien nivelados; que permiten una buena infiltración del agua, y que a su vez facilitan las prácticas de raleo, entresacado y deshierba. Los almácigos estarán en el vivero de la granja, lugar donde será posible realizar labores culturales de forma frecuente; además, proveerá continuamente de agua, estará protegido con cercos, una cubierta amplia o por una especie forestal que provea sombra y evite posibles daños por animales. (Suquilanda, 1996)
La preparación del semillero será mezclando en partes iguales tierra agrícola, abonos orgánicos y arena. Se desinfecta previamente el suelo utilizando ceniza vegetal a razón de 4 onzas/m². Terminada la siembra, se tapa inicialmente el semillero con paja o pasto seco, para protegerlo de la incidencia directa de sol, fuertes lluvia y pájaros, así como para guardar la humedad y esparcir de manera más uniforme el agua de riego.
Conforme desarrollan las plántulas habrá un esparcimiento progresivo de la cobertura de protección, hasta que quedaron libres completamente entre los 20 y 30 días. Para mantener el suelo húmedo y favorecer la germinación de las semillas realizaremos el riego por las tardes, todos los días, hasta cuando las plantas estén listas para el trasplante (aproximadamente cuando tengan de 3 a 4 hojas verdaderas). En los almácigos, la siembra será en línea o al voleo, de una manera uniforme. Para esta labor hay un instrumento de madera (tipo rastrillo) para trazar los surcos. Las hortalizas que necesitan germinar en semillero son: col, cebolla, coliflor, espinaca, lechuga, remolacha, brócoli, tomate, nabo y acelga. (Formación profesional en Agropecuaria Orgánica, 2007)
d. Siembras directas y plantación
Como una estrategia para lograr resultados de corto plazo, el establecimiento de cultivos en la granja inicia con la siembra de hortalizas en el huerto ya existente; más tarde y progresivamente se complementarán con la siembra de cultivos andinos nativos, plantas medicinales, ornamentales, frutales y pastos.
e. Cosecha y pos cosecha
En un escenario biodiverso de producción, es necesario que los productores que representan la Unidad Educativa y los padres de familia, puedan reconocer el estado de cosecha ideal de todos los cultivos. En este sentido, con base en el ciclo de cada una de las especies cultivadas, se podrá contar con productos para una cosecha continua, tanto para el autoconsumo como para la venta.
Fotografía de: Hugo Ruiz Fecha: 02/02/2015
Fotografía 9. Cosecha de rábanos huerto de la Unidad Educativa
La manera como se cosecha y la forma en que se manejan los productos, influyen considerablemente en la calidad del producto final. Por tal razón, la técnica de cosecha principal en la granja será de tipo manual, evitando daños, golpes y una exposición prolongada al sol. (Ver
A continuación un cuadro descriptivo de los tipos de cultivo de la granja demostrativa y las principales consideraciones a tomar en cuenta para su adecuada productividad: TIPOS DE