A pesar, que en fotografías como en temática la muerte es lo más recurrente, el re-victimizar a las mujeres ocupa un espacio que merece reflexión. La mujer es vista como un ser que no puede defenderse, se apela a la idea del sexo débil. Las imágenes que utiliza el periódico son su principal recurso para relatar los hechos, pero, a través de estereotipos de género que permite mayor adhesión de los lectores al diario.
Ejemplo:
Portada del 05 de febrero
Como se puede observar en el ejemplo, a la mujer la consuela un hombre y el significado puede verse referido a mostrar a la mujer como un ser sentimental y que el hombre es más fuerte como para brindar consuelo. “No es adecuado cuando el tratamiento hacia las mujeres se refiere a la re-victimización. Los medios sostienen este estereotipo de ver a la mujer como sujeto desvalido o aminorado en sus derechos”.(Cerbino, 2014).La mujer que se presenta, es re-victimizada por qué se sabe el dolor por la pérdida de su familiar pero, la selección de las imágenes no es inocente en la construcción noticiosa.
Se re-victimiza a las mujeres al utilizar primeros planos que muestran su dolor. En el ejemplo presentado no solo, se encuentra la fotografía de la familiar de una de las víctimas, sino además, acompaña otra imagen de mujeres que lloran. ¿Por qué la utilización de estas imágenes? Como ya lo hemos dicho el trabajo periodístico es selectivo, se seleccionan las imágenes que impacten.
Las temáticas en las que se suele re-victimizar a las mujeres son la muerte de un familiar o cuando en violencia de género. Sin embargo, las fotos utilizadas las muestran llorando, gritando de dolor o muertas con la sangre esparcida en su cuerpo o en el suelo. Refiriéndonos a la violencia de género, la construcción mediática de estos hechos señala Pontón (2014), busca espectacularizar.
Ahora, por un lado está bien que se muestre que existe la violencia de género, el problema se encuentra en que no solo se re-victimiza, sino que buscan espectacularizar con la noticia. No se
busca dar cuenta de una problemática social grave que está acabando con la vida de las mujeres, llegando al extremo de la violencia, que es denominado el femicidio.
A pesar, de que este crimen conlleva una gravedad enorme en pocos medios de comunicación se llaman a estos con su nombre y peor aún no aborda toda la problemática de tal manera que no sea tomada como un suceso trivial.“En Ecuador 1 de cada 4 mujeres ha vivido violencia sexual, sin embargo la violencia psicológica es la forma más recurrente de violencia de género con el 53,9%” (INEC, 2011: 10). Como vemos, las estadísticas muestran el grave conflicto acerca de la violencia de género y de sus repercusiones no solo en las víctimas sino en la sociedad en general para visibilizar este tema y que se evite el llegar al femicidio.
En el tratamiento que se de a estas problemáticas se debería evitar espectacularizar sobre los hechos y de manera tajante no recurrir a estereotipos. “Se da un tratamiento como que estos hechos solo se dan o pasan a en personas de estratos bajos, a gente de vida miserable y la violencia de género se da en todos los estratos sociales” (Entrevista Pontón, 2014).Así, en el tratamiento mediático se suele exponer que los hechos de violencia se dan en personas de sectores bajos, lo que puede condenar a muchos y estigmatizarlos sin sentido.
Una estadística reveladora afirma que, “en todos los niveles de instrucción la violencia de género sobrepasa el 50%, sin embargo en las mujeres que tienen menos nivel de instrucción la violencia llega al 70%” (INEC, 2011: 15). Y es por ello, que el periodismo debería dar instrumentos para informar a las personas de las problemáticas y de cómo enfrentarlas, eso sería responsabilidad social. “Existe una re-victimización de la mujer e incluso, una culpabilización donde funcionan los estereotipos. Si el periodista no reflexiona lo pone y esto permite que se naturalice” (Laso, 2014).
Es así, que vemos lo importante que es el tratamiento mediático de las problemáticas sociales que nos aquejan, ya que según el tratamiento se puede cambiar de cierta manera el ocultamiento de ciertas fragilidades sociales que se han sostenido gracias a estereotipos. Al reproducir la violencia simbólica se puede obtener “efectos negativos en las conductas de las personas, o bien sobre la influencia cognitiva que la violencia escenificada en los medios produce en las concepciones de mundo asociadas al miedo y la victimización” (Bonilla, 2007: 51). Lo que implica que un hecho tratado a la ligera puede repercutir en los comportamientos de los lectores de cierta manera, claro que eso es de acuerdo a los preceptos culturales adquiridos, que pueden ahondar o disminuir estos conflictos.
Aquí tenemos un caso en el que el tratamiento no es adecuado. La noticia es del 9 de enero del 2013 y se titula: ¡CAYÓ EL “CORTA OREJAS"!En el tratamiento noticioso, como lo manifestó Pontón, se remite a espectacularizar los hechos violentos y no se habla de la problemática en sí, este caso debería ser tratado como un intento de femicidio, por la gravedad y saña de las lesiones de la víctima. En cuanto a las imágenes se muestra a la mujer sin una de sus orejas y con mucha sangre. Grita del dolor. A esta imagen acompaña el icono de una tijera como si cortara la oreja.Las tres imágenes siguientes están en planos cercanos que resulta más dramática la situación. La primera imagen muestra la mitad del rostro desfigurado de la mujerpor el ácido. (Ver anexo 4)
“La dama, pese a los castigos y brutal agresión del que fue víctima, logró sobrevivir. Se conoce que en la actualidad habita enla parroquia Taura, del cantón Naranjal”. Este párrafo podría ser calificado como una irresponsabilidad por parte del medio. La mujer puede ser ubicada por su agresor y podría tomar represalias.El discurso expuesto da a entender que la mujer de una u otra forma motivó para que esta persona actúe así, pues tiene una nueva pareja.