Appendix C Division 17 (BAS Integration)
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2.14 COLOR GRAPHICS
O c é a n o P a c í f i c o O c é a n o P a c í f i c o Arequipa Puno Mollendo Ilo Tacna Arica C H I L EC H I L E BOLIVIABOLIVIA P E R Ú P E R Ú Batallón Tarapacá Batallón Tarapacá Batallón Iquique Batallón Iquique Séptima división
Fuentes: Jorge Basadre, Historia de la República del Perú, tomo 9 / Museo de los Combatientes del Morro de Arica / Eduardo Congrains, Batalla de Arica. Infografía: Raúl Rodríguez
I S L A
A L A C R Á N
SUCESOS PREVIOS
UBICACIÓN DEL MORRO
ARICA, 7 DE JUNIO DE 1880
FUERZAS PERUANAS
Aproximadamente FUERZAS CHILENASRango aproximado de
(límites actuales)
Ilo, 20 de mayo
Los chilenos marchan desde Ilo hacia Tacna, esperando que el ejército peruano salga a enfrentarlos. Esto no ocurre, y les causa un serio problema de suministros.
Tacna, 26 de mayo
La resistencia peruano-boliviana se rompe en la batalla de Tacna, ante la superioridad numérica y de armamento del ejército invasor. Los chilenos toman la ciudad y avanzan hacia Arica.
Moquegua, 30 de mayo
El coronel peruano Leiva, a cargo de 3.000 hombres que debían reforzar el sur, recibe un telegrama de Bolognesi anunciándole la inminente batalla. Leiva, sin embargo, regresa a Arequipa.
Arica, 1
ode junio
El ingeniero peruano Teodoro Elmore escapturado cuando intentaba minar la orilla norte del río Lluta. Su captura echó por los suelos el plan de volar el morro como último recurso.
Arica, 5 de junio
Histórica respuesta del coronel Bolognesi ante la propuesta de rendición de los chilenos. Tras una junta de jefes la decisión estaba tomada: "Quemaremos el último cartucho".
Arica, 6 de junio
Se desata un bombardeo naval de los chilenos contra el morro con el fin de evitar el choque frontal y las minas. La Covadonga recibe dos cañonazos y se retira de la línea de combate.
Arica, 6 de junio
El ingeniero Elmore es enviado por el coronel chileno Lagos para que persuada a Bolognesi de una rendición sin derramamiento de sangre. La negativa de los jefes fue rotunda.
1.600
HOMBRES
Desplazamiento de tropas peruanas Desplazamiento de tropas chilenas
5.000 y 8.000
HOMBRES
5:15 a. m.
El ejército chileno inicia su marcha hacia el morro desde el sector este.
1 El fuerte Ciudadela se
convierte en el primer objetivo. Cae Arias Aragüez,
al mando de batallón Granaderos de Tacna. Mueren muchos combatientes del batallón Artesanos de Arica.
2 Tras la caída del fuerte
Ciudadela, el fuerte Este ofrece férrea resistencia, al mando del coronel
Marcelino Varela. Herido, Varela delega el mando al comandante Francisco Chocano.
3 Cae abatido el
comandante general de la VII Región,
José Joaquín Inclán.
4
En el fuerte Este, caen también el jefe del Estado Mayor de la séptima división,
Ricardo O’Donovan,
y Francisco Cornejo, segundo jefe del batallón Cazadores de Piérola. 5
Bolognesi ordena el repliegue de los batallones Iquique y Tarapacá hacia el morro. El coronel Alfonso Ugarte lleva a su división desde el sector norte hacia el morro. 6
El morro es defendido por unos 400 hombres de los batallones Tarapacá, Iquique, Artesanos y Granaderos de Tacna. Al mando, se encuentran los oficiales Bolognesi, La Torre, Ugarte, Sáenz Peña y More.
7
Al sucumbir las defensas, Bolognesi
intenta activar las minas que harían volar el morro, pero no funcionaron. Un balazo lo hace caer al piso, a pesar de lo cual, empuña su revólver para seguir luchando, pero un disparo en la cabeza termina con su vida.
8
Armando Blondel,
Tercer jefe del batallón Artesanos de Tacna reúne a cuatro efectivos y resiste hasta morir al pie del pabellón nacional. 9
Parte de los sobrevivientes busca refugio en los consulados y en la Catedral, donde irrumpieron los chilenos para fusilarlos en las gradas. 10
Pocos minutos después de las ocho de la mañana, se detienen todas las acciones de combate. 11
El monitor Manco Cápac realizó una destacada labor defendiendo el morro contra cuatro naves chilenas, e hizo huir a dos de ellas. Tras la derrota, fue hundido por su comandante, José Sánchez Lagomarsino.
El monitor Manco Cápac realizó una destacada labor defendiendo el morro contra cuatro naves chilenas, e hizo huir a dos de ellas. Tras la derrota, fue hundido por su comandante, José Sánchez Lagomarsino. Loa Loa Magallanes Magallanes Cochrane Cochrane Covadonga Covadonga
Fuerte San José
Fuerte San José
Fuerte Santa Rosa
Fuerte Santa Rosa
Fuerte Dos de Mayo
Fuerte Dos de Mayo
Octava división
al mando del coronel Alfonso Ugarte Octava división
al mando del coronel
Alfonso Ugarte
LA HEROICA DEFENSA DEL MORRO DE ARICA
Durante la guerra del Pacífico, Arica se convirtió en un objetivo clave para las tropas invasoras necesitadas de suministros. Un puñado de hombres se inmoló en defensa del último bastión peruano en el sur.
O c é a n o P a c í f i c o O c é a n o P a c í f i c o Arequipa Puno Mollendo Ilo Tacna Arica C H I L EC H I L E BOLIVIABOLIVIA P E R Ú P E R Ú Batallón Tarapacá Batallón Tarapacá Batallón Iquique Batallón Iquique Séptima división
El Mer cu rio pe ro con fun de a una ex plo sión de pól vo ra con las mi nas) y al ins tan te sin un se gun-
do de in ter va lo, se abre la tie rra, sal tan los sa cos, se des qui cian las cu re ñas, su be al cie lo un pe lo tón con fu so de hu mo, de tie rra, de tro zos de fie rro, de pier nas, de ca be zas, de ca dá ve res. Ha es ta lla do una mi na. Han muer to vein te pe rua nos. Pe ro han muer to tam bién diez chi le nos; allí es tán sus miem bros mu ti la dos, sus car nes pal pi tan tes; aque lla mi na es ta ba des ti na da pa ra ellos. No hay cuar tel. La san gre pi de san gre. Las mi nas, cor vo. Y to dos son pa sa dos a cu chi llo".
Por di fi cul ta des de or den téc ni co, por es tre che ces eco nó mi cas, por ca ren cia o in su fi cien cia de los ma te ria les in dis pen sa bles, las for ti fi ca cio nes de Ari ca no hu bie ran po di do nun ca dar la vic to ria a los de fen so res de la pla za. Las ba te rías em pla za das fren te al mar y el Man co Cá pac tu vie ron en ja que en to do mo men to a la es cua dra ene mi ga; pe ro ha brían si do ne ce sa rios ele- men tos más im po nen tes y tro pas mu cho más nu me ro sas pa ra con tra rres tar, den tro de cir cuns- tan cias fa vo ra bles, la aco me ti da de las fuer zas de tie rra, por cier to muy nu me ro sas.
EL MIS TE RIO DE LAS MI NAS DE ARI CA.-
El al fé rez Fran cis co Ga vi ria Gó mez (au tor de una re se ña iné di ta so bre el com ba te de Ari ca, gen til men te su mi nis tra da al au tor de es te li bro por su hi jo el in ge nie ro Ma nuel E. Ga vi ria) di ce: "Con la di na mi ta (que Mon te ro ha bía man da do a en te rrar y que, por or den de Bo log ne si, el mis mo Ga vi ria de sen te rró más tar de) se co lo có gran can ti dad de mi nas, de al gún po der bien de ter mi na do, en los dis tin tos pun tos don de era pre- su mi ble que en tra se el ene mi go y, en al gu nos si tios, for man do tri ple de fen sa. Tam bién se pu sie ron en el Mo rro, en Ce rro Gor do y aun den tro de la po bla ción. To das con sus alam bres sub te rrá neos has ta una ofi ci na co lo ca da jun to al cuar tel del Mo rro; de ma ne ra que de ahí era fá cil ma ne jar las o, me jor di cho, ha cer las es ta llar a vo lun tad por me dio del apa ra to eléc tri co co rres pon dien te. Es tas obras de de fen sa cons ti tuían el prin ci pal me dio por el cual creía mos que Ari ca se ría inex pug na ble; que an tes que fue se to ma da por la abru ma do ra fuer za ene mi ga, vo la ría mos jun to con ella qui tan do a nues tra Pa tria más de 7.000 gue rre ros vic to rio sos de las tres ar mas, so ber bia men te equi pa dos, con el pe que ño sa cri fi cio de 1.600 y tan tos hom bres que éra mos no so tros. ¡Va na ilu sión! Sí; cuan do lle gó el mo men to, el día 7 de ju nio, de es tar ya arro lla dos por el ene mi go y vo lar jun tos ¡na da! El en car ga do to có los bo to nes del apa ra to sin re sul ta do; dio par te al je fe del Mo rro, co man dan te Mo re; fue es te en per so na y… se co no cía que ha bían si do cor ta dos los alam bres!"."Tan lue go que el ene mi go avan zó (na rra el ecua to ria no J. Pé rez en el fo lle to ya men cio na- do) la re suel ta voz del co man dan te Mo re hi zo oír la or den de 'Fue go a san ta bár ba ra'. Co rre el ope ra dor a obe de cer la; es es te se cun da do por el ca pi tán Nie to pe ro sea que el ful mi nan te fa lló, sea que la pre ci pi ta ción del mo men to de jo al gún re qui si to sin lle nar en el de li ca do ma ne jo de la elec tri ci dad, o en fin, sea que el cir cui to se ce rró en el cuer po de los ope ra do res pues es tos di cen ha ber sen ti do la con mo ción eléc tri ca al jun tar los alam bres, lo cier to es que el de pó si to de pól vo ra per ma ne cía mu do".
El co rres pon sal de El Na cio nal de Li ma en Ari ca dio cuen ta de lo su ce di do en los si guien tes tér mi nos: "Bo log ne si ha bía or ga ni za do la re sis ten cia en las al tu ras –des pués de ha ber es ta do en lo ba jo, en la ciu dad– en el si tio don de se te nía el apa ra to pa ra la ex plo sión de las mi nas; ha bía que ri do dar fue go a una y lue go a la otra, sin que nin gu na re ven ta ra has ta que, con ven ci do de que no de bía con tar se con ese me dio de de fen sa ex cla mó co lé ri co: 'Es ta mos per di dos'".
En una car ta que Teo do ro El mo re di ri gió a La Pren sa de Li ma el 7 de ju nio de 1918 afir mó, sin em bar go, que to das las mi nas del Mo rro es ta lla ron, así co mo las de los fuer tes. Pe ro en la car ta a su ma dre an tes ci ta da es cri bió: "La de fen sa es ta ba pre pa ra da con una red de mi nas que no se ha he cho es ta llar; los pol vo ra zos y la san ta bár ba ra te nían sus me chas, los ca ño nes sus car gas pa ra des truir los, etc., etc. y so lo un pol vo ra zo y unos cuan tos ca ño nes han si do re ven ta dos lo que, a buen se gu ro, no hu bie ra su ce di do yo aden tro".