Además del impacto psicológico positivo de dar el testimonio, participar en el proceso también fue evaluado de forma muy favorable como un elemento de
cambio social. Es decir, este trabajo de memoria no se trata de un proceso intra psíquico individual, sino que encuentra sentido en el fortalecimiento de lazos con otras mujeres, la construcción de una visión compartida con otras con las que se identifican, y la activación de una energía transformadora que motiva hacia un cambio personal.
Cuando por primera vez pude hablar en público con otras víctimas, pen- sé que era la única que había vivido cosas así, pero al escuchar casos aterradores que eran peores que el mío, entendí que tenía que cambiar mi actitud. Santander.
Hay un sentido hacia la sociedad para que se reconozca la experiencia vivida por las mujeres, pero también un sentido colectivo para otras mujeres víctimas para las que se dirige su mensaje.
Esto fue importante. Un poco de alivio a ese dolor que estaba retenido en
mí. Significó mucho el aportar a que se conozca la verdad de los hechos
ocurridos a las mujeres, es una verdad que no ha salido a la luz. Que esto sirva para que otras mujeres que no se atreven a hablar, pierdan el miedo y lo hagan. Santander.
También para otras mujeres que ya habían hablado o denunciado los hechos, dar testimonio para el proyecto se convirtió en una experiencia significativa que les llevó a un nuevo impulso para defender sus derechos.
Testimoniar me dio mucho impulso. Había denunciado y no me habían parado bolas. Estos resultados son muy satisfactorios. Me animé a bus- car reparación como víctima. Siento que el gobierno abusa de la ig- norancia de las víctimas. Este proceso es más real y me gusta que se difunda a nivel nacional e internacional. Que se sepa que no estamos solas. Antioquia.
El dolor compartido es visto como parte de un sentido colectivo para desvelar una realidad oculta. Desentrañar estos mecanismos de la guerra y la violencia contra las mujeres es parte del sentido que algunas mujeres, con una visión más política dan al hecho de dar su testimonio y al propio informe.
Ser parte de esta recopilación de memoria histórica y hacer un aparte para que el mundo conozca la realidad de cómo actúa el Estado y sus gru- pos militares, para lograr sus propósitos guerreristas. Antioquia.
111 5. La evaluación del impacto de dar su testimonio y de la comisión de la verdad... También dichos cambios se han dado en el espacio microsocial. Algunas mujeres señalaron cómo el haber escuchado los testimonios y compartido el proceso, y las diferentes visiones y experiencias de otras mujeres, les ayudaron a reconocer algunos de los impactos vividos en su propio entorno. Reacciones familiares, dolores escondidos o sentimientos de culpa emergen en ese sentido con un mayor grado de comprensión de dichos efectos como consecuencia de la guerra, a la vez que llevan a un cambio de actitud frente a las otras y otros.
Vuelvo a mi rutina y no comprenden. Lo que aprendí de todo esto fue ayu- dar al que no vio y entenderlo. Risaralda.
Mi experiencia más importante fue testificar y hablar todo lo que nos pasó
cuando fuimos desplazados, sacar todo el dolor y los recuerdos más duros para poder superarlo. La experiencia más importante fue saber perdonar a mi mamá, pues sin ella nosotras no seríamos las personas que somos hoy en día. Santander.
La posibilidad de dar su testimonio y compartir las experiencias con otras muje- res también lleva a una reevaluación de sus propias experiencias en un contexto de aceptación y seguridad emocional.
A veces en 20 años me siento cerrada, pero luego puedo salir, agradecida por ser entendida, contenta. Es importante porque a nadie puedo contar mi historia, mi lucha de 20 años. Siento que puedo recapacitar lo que he vivido. Risaralda.
El contrastar sus propias experiencias y verse en un espejo como iguales con las otras genera en muchas ocasiones una relativización del propio dolor, o más bien un reconocimiento del valor de las otras, que es parte del reconocimiento más general como mujeres. Esta visión más colectiva ayuda a objetivar los problemas y buscar soluciones conjuntas y es la base para los procesos organi- zativos de las mujeres.
Lo que nos impactó fue cuando en uno de los relatos iban a asesinar el hijo de una mujer, quien les pregunta a los malhechores el por qué iban a hacer esto, que le dieran una razón. Admiro a esa mujer tan decidida y verraca por enfrentarlos. Como madre perdió los nervios y el miedo. Putumayo. ¿Qué le queda a uno? Me di cuenta que no solo yo tenía ese sufrimiento, que son muchas las mujeres que han pasado por la misma situación. ¿Por qué yo? ¿Por qué a mí? Y al reunirse con todas me doy cuenta de que
muchas tienen problemas y que quizás son problemas más grandes que el de uno o iguales, y que es bueno conocer cada caso porque nos enseña cómo resolver problemas a otras, nos da pautas de enseñanza que si al- guien nos cuenta nosotras sabemos cómo ayudarla, adonde llevarla dónde aportarle algo para que esa persona no se hunda o no se pierda, para que salga adelante. Antioquia.
El establecimiento de nuevos lazos con otras mujeres y participar en organizacio- nes como un indicador del impacto positivo, empezó en algunos casos después de dar el testimonio.
Para mí fue muy gratificante porque hubo un cambio. No tenía en quien confiar. Después de la relatoría entendí lo importante que es estar organi- zada y perder el miedo por completo, que algún día haya justicia para que lo que suceda no se repita, la injusticia nos condujo a la miseria y el dolor. Y se minimizó el dolor. Bolívar.
No solo el dar el testimonio o la participación en el proyecto de la Ruta, sino también la devolución potenció la reflexión colectiva y el estrechamiento de lazos para impulsar nuevas redes de apoyo o potenciar los procesos organizativos de las mujeres.
Creo que el encuentro fue muy importante para tejer o retejer, además de la Memoria, relaciones solidarias en estos procesos de reconstrucción de espacios de vida en un territorio concreto. Y creo que contribuyó al fortalecimiento de incipientes organizaciones de mujeres víctimas/sobre- vivientes de la región de Bolívar, y de los liderazgos que en ellas están emergiendo. Amistaviento, Bolívar.