gaseoso, su origen dependerá de su estado, agua líquida del subsuelo, puede acceder por migración en las paredes de forma ascendente; la lluvia ingresará a los ambientes y paredes en sentido descendente. En cambio el vapor de agua proviene de la atmosfera y puede condensarse dentro de los ambientes, además puede provenir de personas, cocinas a gas, plantas, animales y otros. (Pascual & Patiño, 2006).
Figura 71. Muerte de los Santos Inocentes en proceso de restauración. Guamán, A. 2010
El agua que logre ingresar a las salas actuará de acuerdo a tres fenómenos: descenso gravitatorio, capilar y por condensación.
Por capilaridad de acuerdo a libros de física, el agua sube por los tubos capilares y su ascenso dependerá del diámetro de estos espacios, de las características del líquido como de la temperatura. Es decir que el agua consigue encontrar una especie de camino para ascender por las paredes, por lo general los materiales son porosos y estos se conforman de una serie de canales direccionados en diversos sentidos y provocan la difusión de la humedad. De acuerdo al tipo de material, facilita o no a una determinada altura, en algunas puede subir hasta 5 m. y evaporarse; esta acción activará a las sales disueltas.
La condensación en los ambientes se da por la elevada cantidad de agua, esto depende exclusivamente de la temperatura, por ejemplo a 30 °C puede admitir un 2.6% de agua en peso, en 20 °C el 1.4 % en peso. Y si llegamos a 10 °C, es decir a un enfriamiento, se dice que iniciará la condensación del agua, sin duda en zonas marítimas estos niveles han de cambiar en ascensión por temperaturas altas que permiten volatilizar el agua a la atmósfera para formar las nubes. (Pascual & Patiño, 2006).
El agua en si no es un agente perjudicial, porque también sirve para mantener el buen estado de conservación de las obras, pero al momento que contamos con una humedad relativa demasiado alta o baja y si es apoyado por temperaturas no controladas, entonces se obtendrán deterioros en las obras.
La humedad para que haga daño a la buena conservación de una serie de objetos debe sobrepasar los 75 % de Humedad relativa o estar por debajo de lo que necesita un objeto, esta última perjudica secando la estructura y volviendo quebradizo al objeto (Michalski, 2009).
La humedad relativa comprende lo húmedo y lo seco del ambiente donde están los objetos, no se percibe con facilidad las alteraciones, pero se confía en los aparatos que ayudan con su medición, como son los termohigrógrafos y termohigrómetros. Los rangos óptimos de preferencia son los intermedios, donde la obra resiste ciertos porcentajes de agua activados por la temperatura, cuando sus extremos perseveran, entonces se producen los problemas en los objetos.
“La relación de la HR y la temperatura consiste en conocer que el aire tibio se enfría, la HR se eleva, provocando deterioro en las obras cuando el aire tibio húmedo encuentra zonas frías en el edificio. Lo contrario ocurre cuando el aire frío se calienta, y la HR disminuye. Esto provoca una baja de la HR al interior de las salas en los meses de invierno y eleva la necesidad de humificadores” (Michalski, 2009, p.3)
Figura 72. Marco tallado y dorado de Inmaculada Eucarística. Guamán, A. 2012
La degradación del objeto puede ser lenta o acelerada, siempre dependerá de la contaminación que produce cada lugar, de su medio ambiente, de los materiales con los que están constituidos, así como del uso que tenga el objeto.
Los objetos inorgánicos se deterioran por diversos agentes se pueden oxidar o tener daños mecánicos. En los metales como el hierro, con una humedad alta, será presa fácil para generar oxidación.
Figura 73. Cerradura baúl (reserva). Guamán, A. 2005
Límite inferior tolerable de la humedad relativa. Por lo general los materiales higroscópicos son de mayor sensibilidad a una resequedad excesiva, por ejemplo la madera que contiene un aproximado del 12 al 15 % de agua en relación al peso, en caso de una alta temperatura, la madera resecará y producirá cierto alabeo; sin embargo la madera que ha sido adaptada con ciertas medidas de colocación para su secado, adquirirá equilibrio, dependiendo de su propia naturaleza, así como de su dimensión y variaciones que se expone. Por ejemplo cuando experimenta la madera delgada un cambio entre un 55 % a 65 % de humedad relativa, puede existir variantes como separaciones de tablas encoladas y con la capa pictórica o demás estratos. Pero cuando se trata de madera gruesa, no será el mismo comportamiento, solo será cuando los cambios sean muy altos y bruscos. Logrando llegar a su estabilidad siempre y cuando existe dentro del Museo los rangos estabilizados de Humedad Relativa y Temperatura.
El papel, el cuero y el pergamino, también son materiales que se alteran muy rápido, con bajos niveles de humedad relativa, en vista que su sensibilidad es alta, así mismo, si es alta la
temperatura y baja la humedad relativa, estos materiales resecarán, poniéndoles frágiles y quebradizos; de la misma forma reacciona la cola de los libros, quedando muy quebradiza.
Por lo visto los materiales orgánicos son de mayor cuidado en el control de la temperatura y humedad relativa, se puede decir que resisten a una sequedad de cierto nivel, con una humedad relativa de hasta un 50%. Bajar de este nivel no podría causar daño, pero si es constante las bajas, puede alterar al objeto de forma drástica, resecando a la materia y volviéndolo quebradiza, es decir va eliminando parte de su humedad compositiva y necesaria para mantenerse estable, por ello requiere de métodos estables y ventilaciones periódicas.
Límite superior tolerable de humedad relativa. Los materiales con límites superiores tolerables de humedad relativa son: el papel, el cuero y las colas. Cuando ello sucede, los primeros avisos son el aparecimiento de moho, en los libros se aprecia en forma de polvo grisáceo y poco a poco se convierten en manchas más grandes y circulares, se van expandiendo gracias a sus frutos que son las esporas.
La humedad relativa alta acelera la corrosión en los metales, es decir para considerar una humedad relativa alta, que va a alterar los objetos es a partir de 75 % de H.R. y si estos valores suben o se mantienen por lo menos en más de dos días, con seguridad será el inicio de problemas en las obras de arte. Es decir si los límites suben o bajan de sus niveles críticos hidratará o deshidratarán los metales.
El ataque de agentes biológicos. En los objetos se encuentra deterioros accionados directamente por insectos, microorganismos, roedores, aves, entre otros; en ambientes húmedos y temperaturas propicias para la procreación de estos agentes, en mayor incidencia afectando a los materiales orgánicos, por lo general cuando no se realizan las inspecciones a tiempo se convierten en daños irreparables, estos mismos agentes tienen menor incidencia de daño en los objetos con materiales inorgánicos.
Para el aparecimiento de microorganismos basta un pequeño aumento de la humedad para que ya se encuentren debajo de objetos o muebles de origen orgánico, sea que se alimenten de estos
objetos o para hacer nidos. Varias de estas especies son ingresadas por el mismo hombre, puede darse cuando ingresan al Museo materiales no tratados y no inspeccionados; contaminados en su interior y cuando el aseo no es eficiente.
3.2.2. La Temperatura. Se considera temperatura a la magnitud que indica calor que puede ser