106 107 ciudad. Fueron hombres que tuvieron roles de importancia en dife-
rentes actividades sociales. No obstante, esto no debe interpretarse
como una fractura dentro de la clase social dominante, muchos de
los “hombres de trabajo” de la era gomecista siguieron con presencia en la sociedad años después de la muerte de Gómez.
Como se señala en párrafos anteriores, en 1937 el presidente
Eleazar López Contreras visitó Barquisimeto y fue objeto de aten- ción en los salones del Centro Social. Dice la reseña social del diario:
“Anoche, en los salones del Centro Social, se efectuó una brillante recepción en su honor, habiendo asistido nutrida y distinguida re- presentación social, mostrándose el general Presidente gratamente
impresionado”66
En la sección de Sociales y personales, en el mismo diario, de
fecha 19 de enero de 1937, se destaca los resultados de las elecciones
del Centro Social. Presidente, Héctor Rodríguez; Vice Pte. Rómulo Ruiz Dávila; Tesorero, Dr. J.M. Domínguez Escovar; Vocales, Rose-
liano Octavio, J.M. Rodríguez Oropeza, y Pedro Rodríguez Ortiz. Los carnavales de ese mismo año se vieron caracterizados por las comparsas “Campesinas Austriacas” y de “Mamarrachos” “a fin de concurran todos caracterizando los disfraces a voluntad”, según la convocatoria en El Impulso del 19 de enero. En 1938, la com-
parsa “Damas de Corazones”, animó las fiestas de carnaval. Al año
siguiente correspondió a la Comparsa Centro Social, acompañada
de la orquesta Melody Kings, según convocatorias firmadas por el presidente de entonces Arístides Martínez Ojeda.
En julio de 1940, la orquesta dominicana de Lupe Serrano,
vino expresamente a la ciudad para amenizar el agasajo para la seño-
rita Adina Power Aliberti, hija de Alexander Power Brigé, caballero de gran influencia en la alta sociedad de entonces. La convocatoria firmada por el secretario del Centro Social, V.M. (sic) Montesinos, publicada en El Impulso del 4 de julio de ese año, así lo confirma. En 1942 se eligió a la Miss Centro Social. Esta señorita debería repre-
sentar al club en las festividades de navidad y de carnaval de 1943. Resultó ganadora la joven Dilcia Yépez Gil, según notificación en El Impulso del 21 de diciembre de 1942.
Ya en 1943 se evidenciaba el acercamiento entre El Centro Social y el Country Club. Sendas convocatorias de ambos centros de entretenimiento publicadas en El Impulso del 26 de febrero, llaman a los miembros de estas organizaciones al encuentro de las compar-
sas Fantasía Americana y Fantasía Española las cuales partirían del Country al Centro Social. Es posible que haya habido afán entre ambos clubes por presentar mejor espectáculo.
Otra de las agrupaciones que causaba sensación en la Vene-
zuela de entonces era la Billo’s Caracas Boys, que animó un baile de gala en el Centro, según la convocatoria en El Impulso del 8 de noviembre de 1943. La orquesta internacional Lecuona Cuban Boys, procedente de Cuba, también hizo presentaciones tanto en el Centro Social como en el Country Club.
El Centro Social otorgó un premio especial en la Gran Feria
Exposición de 1940. El ofrecimiento lo hizo la Junta Directiva, inte-
grada por Gustavo Giménez, como Presidente; Víctor Mármol, Vice Presidente.; J.M. Bermúdez, Tesorero; V.M. Montesinos, Secretario y los vocales J. Ruiz Dávila y M.J. Rodríguez Rojas.
Al igual que en el Country Club, el Centro Social contó con un equipo de basketball femenino. De un encuentro que realizaron ambos equipos, se lee en El Impulso del 13 de noviembre de 1941: “Por primera vez las chicas del Country se presentaban frente a la cancha frente a un adversario, pues apenas el club tiene uno o dos meses de fundado”. La primera “Mesa Directiva” del Centro Social Basketball Club quedó integrada por María Raga, Graciela Martínez, Margot Yépez y el entrenador Víctor Pérez Coronel.
Un hecho que llama la atención tiene que ver con la prohi-
bición de la presencia de niños durante los bailes o encuentros del club. Quizás, observar parejas tomadas de la mano o determinados
63Ibid p 125
64 CARMONA, Juan. “Los XXV años del Centro Social” , en El Impulso . Barquisimeto 13 de febrero de 1946. Año ILII p5
108 109 pasos de baile, o escuchar algunas conversaciones y frases subidas
de tono, podrían afectar la concepción moralista de la sociedad de
entonces. El Artículo 19 de los estatutos del Centro, publicado en El Impulso del 16 de febrero de 1942, dice textualmente: “Queda terminante prohibido llevar niños a bailes o reuniones del club, así como la asistencia a ellos de jovencitos menores de dieciocho años”. A mediados de 1948, según la nota periodística relacionada con el aniversario del Centro Social se constituyó una sociedad civil que permitió la creación de acciones a razón de mil bolívares cada una. El objetivo, según la información, era el de crear un “suntuo-
so edificio” de un mil quinientos metros cuadrados. El contrato de
construcción fue ganado por el ingeniero Plácido Casas.
La información da cuenta de los integrantes de la Junta Di-
rectiva 1949-1950, en la cual funge como Presidente Ernesto Bensaya Pérez y como Tesorero Walterio José Pérez, “quienes son ‘llave de acero’ como lo fueron en la liquidación de la fenecida Lotería del Estado Lara” 67
El Vicepresidente resultó ser Jesús M. Rodríguez Oropeza; como Secretario fue electo el Dr. R. Carrillo Tamayo, mientras que como Bibliotecario la responsabilidad recayó en Heriberto José Tamayo Pérez. 68
El llamado Club de Solteros también utilizó los espacios del
Centro para sus actividades, algunas de carácter intelectual. Leemos en la convocatoria:
“...mañana domingo 19 de los corrientes se veri-
ficará una charla cultural a cargo del DR. Ramiro
Montesinos, para la cual se espera la asistencia. Será
amenizado el acto con una magnífica programación
de música clásica que ejecutarán las artistas, señori-
tas Nelly Figueroa, Juanita Saldivia y señores Rafael
María Ponte, Jacobo Fermín Salas y H. Peterson”69
No se menciona en la prensa citada, si en el Centro Social
se hizo algún reconocimiento al escritor Rómulo Gallegos, cuando
éste vino a Barquisimeto.
Al igual que en otros clubes de la elite, en el Centro Social
también se exhibieron películas como “Tuyo es mi Corazón”, pro-
tagonizada por Ingrid Bergman y Gary Grandt, según convocatoria publicada en la prensa el 11 de enero de 1949. Ya se destaca la pre-
sencia de un medio de gran influencia social. El cine fue un soporte importante para la cultura estadounidense que ya se expandía al mundo. Aunque, en principio la exhibición de películas en los cines
populares no eran de producción norteamericana. En este caso, el
mercado estaba asegurado para los mejicanos. Sin duda, los índices de analfabetismo y la identificación que tenía el pueblo con los argu- mentos dramáticos fueron determinantes en el éxito de la industria
cinematográfica mejicana. El propio empresario Luis Gallardo lo
explica en su testimonio.
De acuerdo a la revisión hemerográfica, el primer Club de la clase propietaria que publicó un acuerdo de solidaridad con las víctimas del terremoto de El Tocuyo, fue el Centro Social. El acta fue firmada por la Junta Directiva al día siguiente de la tragedia, ocurrida el tres de agosto de 1950. En el documento se exhortaba a los socios a brindar “su concurso material y moral a los organismos encargados oficialmente para arbitrar fondos para socorrer a los damnificados”. Debe tomarse en cuenta que varios de los miembros del Centro fueron a su vez parte del comité designado por el gobier-
no regional para restaurar a El Tocuyo, como se verá más adelante. Según testimonios de los habitantes de esta ciudad colonial, no hubo derrumbes de casas ni pérdidas materiales significativas. Sin embar-
go, El Tocuyo fue desvastado por la acción de la grúa demoledora que acabó con su patrimonio colonial. Varios de los constructores que se beneficiaron con el proceso de “reconstrucción” de la ciudad, figuran también en el otorgamiento de contratos de obras para Bar-
quisimeto y otras ciudades.
El Rotary Club
El Rotary Club, como institución mundial tiene un “prin-
cipio de clasificaciones” según el cual se aceptan a sus miembros. No necesariamente deben ser empresarios o dueños de capital.
67 S/A, “Aniversario del Centro Social Nueva Junta Di-
rectiva” en El Impulso, Barquisimeto 13 de febrero de 1949, P 6.
110 111 También participan ejecutivos y profesionales. En una publicación
interna se lee:
“Su propósito es el de asegurar que todo Club Rotario incluya un representante de cada una de
las actividades profesionales, de negocios o ins- tituciones reconocidas en la comunidad. De esta
manera, todo club llegará a ser una verdadera re-
presentación, un microcosmos, de la vida comercial
y profesional de la ciudad o pueblo del cual forma parte” (cursivas nuestras). 70
He aquí otra de las características de la modernidad socioeco- nómica que tomó la elite de la ciudad. En Barquisimeto, varios de
los integrantes del Rotary son miembros de los clubes Country y Centro Social. Básicamente, las actividades del Rotary se centran en obras de beneficencia y reconocimiento a personajes destacados de la sociedad. En Barquisimeto se empieza a hablar de esta organiza-
ción a partir de 1939, fecha de la primera publicación del tema en El Impulso. Acerca de la fundación del Rotary en la ciudad, se lee en una publicación interna de esta organización lo siguiente:
“Barquisimeto con urgencia necesitaba un club de servicio y enhorabuena surge el Rotary dispuesto a luchar por las más nobles causas del ser humano y su medio ambiente social donde se desenvuelve. Uno de los artífices de este recién creado club rotario barquisimetano es el Dr. Pedro Salom Lizarraga
debido a que en sus constantes viajes a Estados Unidos
pudo constatar los alcances humanitarios del Rotary International , toda vez que nació en él, la idea de tener una organización de esa naturaleza en nuestra
ciudad” 71 (cursivas nuestras)
El patrón norteamericano se afianzó en la sociedad barquisi- metana, a tal punto que hasta asesores de Estados Unidos estuvieron en Barquisimeto para supervisar el proceso de conformación del
club. Las redes de la ciudad se conectaban de esta manera a otras organizaciones internacionales. Además, la membresía del Rotary garantizaba la participación en beneficios como becas para estudian-
tes y viajes al extranjero. Más adelante se lee en el mismo texto lo siguiente: “Surge así la figura de James H. Ruth, enviado especial del Presidente del Rotary International quien con gran alegría cristaliza
las aspiraciones de todos nuestros fundadores” 72
La nota inicial publicada en el diario hace referencia al Premio
Rotario Egidio Montesinos entregado a la destacada estudiante María
Esperanza Herrera, del liceo Lisandro Alvarado. Al año siguiente la enfermera Saturna Martínez recibió del Dr. Gustavo Giménez Liscano, presidente del Club, la primera Medalla del Mérito de la
institución, en reconocimiento a sus 47 años de servicio a los en-
fermos. En 1940 el Rotary Club inició una campaña Pro Sanatorio Antituberculoso de Barquisimeto. Para este fin el club realizó una fiesta bailable en los salones del palacio de gobierno regional, el 20 de febrero. El total de aportes por entradas vendidas sumó la can-
tidad de 5.751, 50 bolívares, que pasaron a formar parte de la caja que se abrió para el objetivo propuesto. Un año más tarde, se repitió la acción en el Palacio, según nota periodística del diario citado, publicada el 21 de diciembre de 1940. En julio de 1941 se entregó el Premio Pedagógico Rotario al joven Jesús María Méndez, del liceo
Lisandro Alvarado.
Otra nota del mismo diario, con fecha 11 de julio de 1941,
anuncia los nuevos directivos del Club. Están los nombres de Teo-
doro Vargas, como Presidente. Rafael Dalmau, JR Oropeza, José F. Saldivia, Miguel a Crespo, Pablo Gil García, Arturo García y Pedro
Salom, integran el resto de la junta.
En los espacios del Country Club se realizó una “reunión informal de compañerismo e inscripción” en el marco de una Asam-
blea de Ejecutivos Rotarios, según la reseña de El Impulso del 19 de septiembre de 1941. El hecho de que se haya realizado en el Country,
nos da la idea de que el proceso de inscripción fue selectivo. Esta
Asamblea de Ejecutivos se realizó tiempo después en los salones del Centro Social, según reseña ElImpulso del 20 de noviembre de 1941, lo cual nos da una idea del perfil de los asociados. En 1942 le
fue entregada la Medalla Rotaria del Mérito al doctor Eladio del Cas-
tillo, en un acto al cual asistió el presidente del Estado, León Jurado.