En su clásico ensayo sobre la lectura sociológica, el verterotestamentario norteamericano N.K. Gottwald pide atención por la lectura sociológica de la Biblia. Gottwald considera la lectura sociológica como complementaria al análisis histórico-crítico. Pero, mientras que el análisis histórico-crítico clásico dirigía su investigación hacia asunto como cultura, literatura y religión, la lectura sociológica quiere dar un paso más. Se interesa especialmente por los patrones, las líneas recurrentes en la sociedad y las relaciones humanas. ¿Cuáles son los patrones fijos en las relaciones humanas? ¿Cómo es posible reconstruir vida y pensamiento del antiguo Israel? ¿Por qué se actuaba como se actuaba?
N.K.Gottwald,
Sociological Method in the Study of Ancient Israel, en: M.J. Buss (ed.), Encounter with the Text. Form and History in the Hebrew Bible (Semeia Supplements), Philadelphia-Missoula 1979 69-82
Así la crítica histórica usa todos los métodos disponibles de las ciencias humanas, así también la lectura sociológica quiere usar los instrumentos de las ciencias socio-económicas y culturales. Conocimiento de investigaciones antropológicas, etnológicas y sociológicas forman parte integral de la lectura sociológica. La lectura sociológica ve a las personas como actores sociales dentro de sistemas sociales. Por lectura sociológica, se puede por lo tanto entenderla investigación de: ‗communal interactions embracing functions, roles, institutions, customs, norms, symbols and the processes and networks distinctive to the sub-systems of social organisation‘ (Gottwald). Dicho de otra manera: la lectura sociológica pregunta por la producción económica en el mundo que se esconde detrás de los textos, por su orden político, la defensa militar del país, la posición de la ciudad, la jurisprudencia, la organización religiosa.
Se debe considerar a Israel como sistema social que debe ser comprendido como sistema y como colección de subsistemas. Ahora bien, ¿cómo se realizaba la producción de bienes, productos, servicios, ideas? En la manera en que Israel daba forma y expresión a sus ideas, pensamientos, convicciones religiosas, había regularidad; una regularidad que se puede analizar. Esa regularidad, en muchos casos, determinaba de manera normativa conducta y comportamiento de los segmentos y actores sociales en Israel. Aquel sistema social, Israel, validaba cierto uso de medios, personas y poder, rechazaba a otro. Al analizar la regularidad y los desvíos es posible constatar dónde en el sistema se producía desperdicio social y dónde se producía inovación social, opina Gottwald.
La materia prima de la lectura sociológica de la Biblia son los textos bíblicos, pero también los textos producidos dentro de los sistemas sociales vecinos (Mesopotamia, Egipto, Ugarit, Canaan, Siria, etc.).
También resultados de excavaciones arqueológicas son de gran importancia. Asimismo el análisis sincrónico y diacrónico de otros sistemas sociales puede contribuir mucho a la determinación de las características propias del sistema social Israel.
Repetimos que el análisis sociológico tiene como objeto central la reconstrucción del sistema social israelita como una totalidad. El más conocido y mayor ejemplo de lectura sociológica es la obra de Norman Gottwald Las Tribus de Yahweh. Como es sabido, es un libro que, por razones muy comprensibles, ha tenido gran influencia en la ciencia bíblica latinoamericana. Su análisis antropológico y sociológico del origen de Israel puso en marcha el conocido círculo hermenéutico: una nueva pregunta al texto evoca una nueva respuesta. Al construir el modelo de la revuelta campesina como inicio de la existencia política de Israel, Gottwald, siguiendo la pista de otros, forzó a la exégesis mirar de otra manera, desde otro ángulo a los textos bíblicos. Se ‗revelan‘ ahora sus referencias claras a asuntos políticos, sociales, económicos. Surge la pregunta: ¿qué fue el Israel primitivo? ¿Cómo se realizó la llamada ‗entrada‘ a Canaán? ¿Se justifica todavía pensar en los modelos clásicos de conquista o inmigración?
Lectura sociológica se ocupa de „todas aquellas interacciones en la sociedad, que tienen que ver con funciones, roles, instituciones, costumbres, normas, símbolos y los procesos y „redes‟ que son característicos de los subsistemas de la organización social‟ N.K. Gottwald, The Tribes of Yahweh, A Sociology of the Religion of Liberated Israel 1250-1050 B.C.E., New York (Orbis books) 1979. Hay trad. en castellano y portugués.
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Así como la lectura materialista, también la lectura sociológica es militante. Israel mismo ha retroproyectado una imagen idealizada y optimista en los textos sobre su origen. En la investigación del origen de Israel, la ciencia bíblica vigente ha sido poco crítica. La lectura sociológica quiere romper con una conducta demasiado pietista y prejuiciada de la ciencia bíblica, a la que le cuesta mucho considerar al Israel primitivo, el precursor del judaismo y cristianismo, como un sistema social así como otros. Gottwald habla de un vacilamiento enraizado muy profundamente en la ciencia bíblica para no enfocar a Israel como una totalidad social.
Una raíz del hecho de que la ciencia bíblica, por más crítica que haya sido, desde el punto de vista antropológico y sociológico no es suficientemente crítica, es, entonces, la exagerada reverencia con la cual mira la historia de Israel. La otra son las superespecializaciones en el campo de la ciencia bíblica. Hay un temor grande a sintetizar, a llegar a juntar hilos, resultados de diferentes especialistas. Ya que cada exégeta está en su propio rincón, nadie se atreve a llevar los materiales de varios rincones al mismo tiempo y construir un edificio de ellos. Es un poco aquella situación que ya hace dos decenios fue caracterizada muy lindamente por Carlos Mesters en su
parábola de la casa.
Está claro que la actitud de la lectura sociológica se puede caracterizar con éstos dos términos: sospechosa y sintética. Hace preguntas como: ¿cuán histórica y real es el modelo clásico del semi-nomadismo en la Palestina del segundo milenio a.C.? ¿Cómo funcionaba el sistema social de Israel? ¿Quáles fueron las metas compartidas dentro de ese sistema social? ¿Cuáles fueron los instrumentos sociales y materiales de ese sistema social?
El análisis sociológico quiere investigar a Israel como sistema social y conjunto de sistemas sociales, así repetimos. Los datos conocidos de los pueblos vecinos (sincronía) y de otros sistemas sociales (diacronía) deben ser comparados con lo que sabemos de Israel. En América Latina, muchos biblistas aman y aplican la lectura sociológica; sin embargo, es difícil obtener resultados seguros. ¿Qué otro sistema social puede ser comparado con el de Israel? ¿Es realmente posible, como hacen algunos, aplicar indiscriminadamente a toda la historia de Israel lo que Marx y especialmente Engels llamaron el sistema de producción asiático y que tenía que ver con la manera de producir en el siglo 19 en China? ¿El sistema tributario: qué es lo que realmente fue? ¿Se puede retroproyectar el feodalismo medieval y compararlo con algún momento en la historia del sistema social que fue Israel? ¿Cómo se realizó la revuelta campesina en Canaan durante el siglo 12 a.C.? ¿Fue realmente una revuelta? ¿Cuán seguros son los resultados de la arqueología de que el siglo 12 realmente haya sido un momento de transición (crítica a Gottwald)?
No todos los textos revelan los sistemas de producción vigentes en su época. Lo complicado del uso del método sociológico es demostrado por las historias patriarcales. Las huellas de los sistemas sociales vigentes en la época de su producción (¿cuál?) son rudimentarias, confusas; época está mezclada con época, están las huellas digitales de su redactor final, así como vestigios remotos de otros tiempos. Vale el heche de que la lectura de
Gottwald opina que la ciencia bíblica se caracteriza por: „…An ingrained hesitancy at trying to envision the people of Israel as a living social totality, as human beings in a network of lived relationships and shared meanings‟ (Tribes 5). J. Pixley, Historia de Israel desde los Pobres, Managua 1987; Id., Historia Sagrada, Historia Popular, San José 1991; también: Gottwald, Tribes p.757 nota 299. Para un buen análisis del concepto „sistema de producción asático‟ en Marx y Engels, ver: F. Tokei, Le Mode de Production Asiatique dans L‟Oeuvre de K. Marx et F. Engels, en: La Pensée 114 (1964) 7- 32; también: J. Chesneaux, Le Mode de Production Asiatique. Quelques Perspectives de Recherche, en: ibid. 32ss.
los datos es complicada porque los datos son complejos porque los sistemas eran complejos.
Gottwald subraya la importancia de complementariedad en exégesis y considera a su método como uno de los métodos que el intérprete debe usar. El método sociológico tiene una misión que cumplir y llenar lagunas importantes en la interpretación bíblica vigente, así afirma Gottwald. Se opone a una interpretación idealista no-sistemática de la historia de Israel y del A.T.
Frente a un método que:
separa la religión de Israel de la sociedad israelita
o arbitariamente deduce la sociedad israelita de la religión de Israel o no le da suficiente importancia a los fenómenos sociales en la religión de
Israel,
se necesita un método capaz:
de hacer un mapa de la correlación entre sociedad y religión
de aclarar las relaciones causales entre sociedad y religión según las leyes de la probabilidad
de establecer, a través de comparación con otros sistemas sociales, lo
propio de la red de relaciones socio-religiosas en Israel.
Para poder realizar este programa, Gottwald opta por lo que llama el método estructural-funcional, vigente en (ciertas corrientes de) la antropología. Este método sirve para hacer un mapa de las correlaciones entre sociedad y religión en Israel. Este método parte de que religión debe ser considerada como sub-set de toda la red social de una nación. También religión debe ser percebida como servidora de intereses, ayudante para cumplir necesidades, en fin, como función dentro de un conjunto o una totalidad mayor. Por función se entiende una relación de dependencia o interdependencia entre dos o más factores variables dentro de un campo de acción social (Tribes 609). Cambios dentro de un campo afectan a otro campo. En los términos de Gottwald: el Yahwismo debe ser considerado como una función del tribalismo israelita. Dicho de otra manera, el Yahwismo está relacionado con el tribalismo israelita y esta relación se debe percibir en términos de dependencia. Si lo opuesto también es válido — el tribalismo es función del Yahwismo — se debe hablar de
interdependencia.
Es importante comprender, insiste Gottwald, que el modelo esctructural- funcional no quiere ofrecer fotos digitales de sociedades y de todas sus redes y correlaciones socio-políticas y religiosas. No, el método funcional quiere hacer una tentativa abierta (para control y falsificación) para visualizar y destacar ciertas relaciones dentro de una sociedad. Es así, a través del método funcional, que Gottwald llega a la formulación de una de sus tesis más centrales: el mono-yahwismo ha sido una función del sistema
igualitario (egalitarianism) socio-político en el Israel pre-monárquico. Igualdad
social y Yahwismo están mutuamente relacionados.
Terminamos nuestra descripción de la lectura sociológica con algunas observaciones.
La contribución de la lectura sociológica a una mejor comprensión de la historia de Israel, ha sido enorme. Exégetas están siendo invitados a perder
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su ingenuidad y considerar a los textos bíblicos como portadores de datos sociológicos. Ya no es posible imaginarse el inicio de la historia de Israel sin considerar también la hipótesis de la revuelta campesina. Se ha podido crear una nueva sensibilidad a la conexión entre religión y sociedad. También religión resulta defensora de ‗intereses‘, portadora de necesidades insatisfechas. Enorme ha sido la influencia y el desafío de la lectura sociológica. Desde los años 70 ha crecido enormemente nuestro conocimiento del trasfondo histórico del A.T. y N.T. Un gran número de obras ‗sociológicas‘ importantísimas ha sido publicado, tanto en el Tercer Mundo, como en paises como Alemania, Francia y Estados Unidos. La relación entre el proceso de producción de la Biblia y la periferia de la sociedad israelita ha sido frecuentemente destacada en las últimas dácadas. La exégesis latinoamericana ha sido profundamente marcada por la lectura sociológica. En la obra de autores como Pixley, Richard, Mesters, Gorgulho, Anderson, Comblin, Dreher, D. Ramírez, Croatto, Schwantes, Gallazzi, Gebara, y otros muchos, hay un marcado interés sociológico. Especialmente en Brasil y Centro-América existen escuelas ‗sociológicas‘. Después de todo lo dicho no es necesario repetir que también nosotros estimamos la lectura sociológica de gran importancia para el proceso de intepretación de la Biblia. Tenemos, sin embargo, también algunos comentarios que hacer, que elaboraremos más en detalle cuando toquemos la lectura latinoamericana de la Biblia en el siguiente capítulo.
Así como las demás lecturas históricas, también la lectura sociológica quiere hacer justicia a uno de los aspectos del texto en particular, su referencia ‗a lo que realmente pasó‘. Para completar todo el proceso de interpretación es necesario dar otros pasos (gramtical, literario, semántico, discursivo, etc. Ver la parte práctica del presente módulo). No siempre se le ha seguido a Gottwald en su convicción de que la lectura sociológica es una de la gran escala de métodos. No siempre se ha querido completar la lectura sociológica con otras lecturas. Lo que pasa muchas veces, es que en la práctia del proceso de comprensión del texto, la lectura sociológica tiende a reclamar tanto espacio que para otros métodos no queda nada. La lectura sociológica lamentablemente no ha seguido los principios de la lectura materialista: primero exploración del texto mismo en su textualidad, después aspectos extratextuales. Lo consideramos como una pérdida.
No es fácil la aplicación del método sociológico. Acabamos de tratar de explicarlo a través de las historias patriarcales.
No sería difícil apuntar en la exégesis latinoamericana de las últimas décadas cómo tal o cual concepción de la génesis de Israel como entidad política (modelo de la revuelta campesina por ejemplo) no solamente fue clave de búsqueda y tuvo un efecto heurístico (llega a ser una clave que visualiza cosas anteriormente escondidas), sino también llegó a tener un efecto congelador y cerró el acceso a muchos textos. El hecho de que Israel se haya iniciado a través de una revuelta campesina fue, por razones muy comprensibles, una imagen muy atractiva para muchos exégetas latinoamericanos. Ahora, después de casi veinte años,
Anderson, Ana Flora; Gorgulho, Gilberto, A Leitura Sociológica da Bíblia, en: Estudos Bíblicos 2 (1985(2)) 6ss.
Obras con „interés‟ sociológico fueron publicados en Alemania por autores como: F.Crüsemann, G. Theissen, Willy y Luise Schottroff, W. Stegemann, W. Dietrich, Bernhard Lang, R. Albertz, etc. En España por: José L. Sicre, etc.
En EE.UU por: N.K. Gottwald, W. Brueggemann, etc.
es posible tomar un poco de distancia y ver que es necesario matizar un poco más. Cualquiera que haya sido el establecimiento de Israel en Canaan — infiltración, conquista, revuelta, anfiktionía, inmigración — es casi imposible diseñar una imagen coherente del orígen de Israel como entidad política. Los datos entregan una imagen mixta. En su reciente análisis del contexto cananeo de los siglos 12 y 11 a.C. (Biblische
Enzyklopädie 2) Volkmar Fritz revisa las teorías principales (Entstehung
110ss) y llega a la siguiente conclusión:
1) Las fuentes extrabíblicas de los siglos 12 y 11 a.C. son muy escasas. Las ‗cartas de Amarna‘ ofrecen material importante pero describen la situación durante el siglo 14. ara definir las relaciones socio-políticas
2) Las tradiciones sobre la época pre-monárquica son de la época de la monarquía, lo que significa que el A.T. mismo no puede ser fuente de información usable. Solamente la canción de Débora ofrece, probablemente, una imagen de momento de las relaciones sociales y políticas de la época de formación de Israel. Allí se habla de 10 tribus que de alguna forma, no definida, estaban interrelacionadas unas con otras. La canción no ofrece información sobre el origen y el asentamiento de ellas.
3) La arqueología ha excavado numerosas capas de habitación del siglo 12 y 11. La imagen que se puede derivar de los resultados arqueológicos no es coherente y muy difícil para sistematizar. Sin embargo hay datos arqueológicos que no permiten sino presuponer que hubo una completa reestructuración de la forma de asentarse en aquella época. No está claro bajo qué condiciones aquellos cambios se han realizado. Cada teoría debe tomar en cuenta la enorme complejidad de la cultura de aquel momento (época de hierro temprano).
4) Sociología y etnología han precisado mucho la mirada de la ciencia a las condiciones y cambios sociales. Con más precisión que antes es posible describir las diferentes formas de apariencia del nomadismo. Sabemos más de la interacción de las estructuras sociales y económicas. Sigue vigente, sin embargo, la advertencia de que no es posible mezclar sistemas. No todos los modelos se pueden aplicar a todas las sociedades. Toda reconstrucción del comienzo de Israel como entidad política sigue teniendo un carácter altamente hipotético.
En un estudio muy reciente sobre el monoteísmo emergente en Israel, Robert Karl Gnuse, ha reiterado la conexión directa entre teologías de la liberación y revolución campesina interna. En su estudio, Gnuse también resume las críticas a las hipótesis de Mendenhall y Gottwald que se han formulado en los últimos 20 años:
1. Opponents point out the real lack of concrete evidence for a peasant revolt in ancient Israel, or anywhere in the ancient world. — Canaanite cities were not large enough to be ‗city states‘ or — to have tensions between rich classes and oppressed masses,
V. Fritz, Die Entstehung Israels im 12. Und 11. Jahrhundert v. Chr., Stuttgart etc., 1996. R.K. Gnuse, No Other Gods. Emergent Monotheism in Israel (JSOTSS 241), Sheffield 1997 23ss
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— and the so-called „apiru outlaws often had more political power than the city kings.
— Advocates of social revolution are accused of imposing modem idiosyncratic ideas upon the Israelites; the Israelites appear romantically as revolutionary Americans (Mendenhall) or Marxist inspired peasants (Gottwald).
2. The anthropological and sociological models used to undergird this theory are weak, because
— they rely upon the doctrinaire and outdated resources of the ‗American School of Cultural Evolution‘ …
— they reflect little knowledge of nomads and tribal structures and — they misconstrue the relationships between pastoral and sedentary modes of existence.
3. Thirdly, advocates of this model are accused of — Israelite geography,
— being insufficiently familiar with the current scholarly understandings of the ‗apiru phenomenon,
and
— being insufficiently familiar with the existence of egalitarian village life found in other regions of Syria and Canaan in the ancient world.
4. The theory relies on paradigms in biblical studies taken from a former generation of scholarship, including the notion of an early covenant and an amphictyonic league.
Gnuse concluye que actualmente, en los años ‘90, está sumergiendo un consenso, especialmente entre arqueólogos. A pesar de ciertas diferencias, sus hipótesis tienen en común la imagen de una comunidad israelita que se estableció pacífica e internamente en el altiplano de Palestina. Gnuse opina que hay que pensar en una simbiosis más bien que en una revolución interna de campesinos cananeos empobrecidos, huyendo del sistema opresor estatal de las grandes ciudad-estados cananeas. Las palabras claves para definir el establecimiento de Israel como entidad política son para Gnuse: retiro pacífico, nomadismo interno, transición pacífica, amalgamación y síntesis (Gnuse: 31ss). A la vez estas palabras resumen las teorías más recientes del nacimiento de Israel en Canaán.
El emergente consenso entre arqueólogos es que no es posible