PART II SETTING THE LANDSCAPE
5.5 Conclusions
Nº total 52 26 24
La conclusión a la que llega Ring en este punto es que el único efecto estadístico destacable se da en relación de las diferencias sexuales con la situación de casi muerte y la profundidad de la ECM. Es decir, aunque la experiencia nuclear se da en los tres tipos de casi-muerte, la incidencia y profundidad de ésta varía según la relación entre sexo y casi-muerte.2
En el Estudio de Conética se establece una graduación de la cercanía a la muerte que se ha encontrado el individuo: No peligro de muerte, 0; enfermedad o accidente de seriedad, aunque no clara la posibilidad de muerte, 1; enfermedad o accidente de seriedad con probabilidad de muerte, 2; muerte si la condición persiste, 3; resucitado, tal vez muerte clínica, 4. El mismo Ring reconoce que la calificación de los estados de casi-muerte que se realizó sobre los casos concretos no es muy fiable, ya que en muchos se realizó a partir de tan solo la información aportada por los pacientes, sin disponer de los informes médicos pertinentes.3
Puntuación en grado de cercanía a la muerte de todos los participantes en función a sexo y condición:4
Enfermedad Accidente Suicidio Media total Mujeres Puntuación media 3.13 2.52 2.18 2.72
Nº 29 10 18
Hombres Puntuación media 2.94 2.66 2.08 2.73 Nº 23 16 6
Media total 3.05 2.61 2.15
Se concluye que no hay una correlación entre la profundidad de la ECM y el grado de casi-muerte, salvo en el caso de mujeres-enfermas.5
Relaciones entre el tipo de casi-muerte y los estadios de la ECM. En este punto Ring y su equipo encontraron ciertas relaciones interesantes. El 36,5% de los enfermos alcanzaron los estadios IV o V, mientras que solamente el 6% de los accidentados y suicidas alcanzaron estos estadios, de hecho, ningún suicida superó el estadio III.6 Relaciones entre el tipo de casi-muerte y los temas comunes de las ECMs. Además de las diferencias según la relación entre casi-muerte y estadio, Ring y su equipo 1 Ring (1980), p. 108. 2 Ring (1980), p. 108. 3 Ring (1980), p. 109. 4 Ring (1980), p. 111. 5 Ring (1980), p. 112. 6 Ring (1980), p. 113.
147 muestran algunas diferencias interesantes en lo que respecta a los temas comunes de ECM.
En el caso de la revisión vital, parece que esta experiencia es más habitual en los casos de accidentes. Aparece en un 55% de los accidentados, mientras que solo aparece en un 16% entre los enfermos y suicidas. Ring conjetura, aunque advierte que esta hipótesis debe ser investigada con mayor rigor, que la revisión vital es más usual en los casos de caídas fatales y ahogamientos, que en otros casos de accidentes, como los automovilísticos.1
El caso de los suicidas es un caso aparte, según el Estudio de Conética. Es el grupo que menos testimonia ECMs, un 67% no recuerda o no testimonia ECM.2 Como ya se ha visto, no alcanzan estadios profundos durante sus ECMs. Como indica Ring, las ECMs de los suicidas suelen comenzar con sensaciones de paz y continuar con experiencias de separación corporal, sin diferenciar con lo habitual; pero tienden a finalizar, si llegan tan lejos, con un sentimiento de confusión en un oscuro o tenebroso vacío.3 El problema, como el mismo Ring indica, es que no hay datos fiables para apoyar esta imagen de las ECMs de suicidas. La mayoría de los casos pertenecían a suicidios producidos por sobredosis de drogas. También, está el factor del estado psicopatológico de esas personas, que no fue convenientemente estudiado. Por todo ello, no se puede descartar que las ECMs de suicidas puedan tener elementos más profundos y trascendentales. En definitiva, Ring se abstiene de extraer una conclusión final sobre este asunto.4
Estudio de Ring y Franklin sobre el suicidio
En este artículo5 se exponen los resultados de una investigación sobre las ECMs de los suicidas. Se entrevistó a 36 supervivientes de intento de suicidio, 10 hombres y 26 mujeres, localizados a partir de, principalmente, un anuncio en la prensa local (solo nueve de los participantes fueron obtenidos de hospitales). Se excluyó del estudio a aquellas personas que no hubieran perdido la conciencia durante su episodio de casi- muerte y que no hubieran estado precariamente al borde de la muerte; aunque, como indican los autores, conseguir información a este respecto de otras fuentes además de la aportada por el propio participante fue difícil, por lo que muy a menudo tuvieron que fiarse de la palabra del paciente. Aplicando el “índice de ponderación nuclear” de Ring, excluyendo del conjunto de los experimentadores a todos aquellos que tuvieran una puntuación menor a 6, el 47% (17 participantes) de los 36 entrevistados, testimoniaron ECM de acuerdo a estos parámetros; con lo que, según los autores, el número de casos de ECM por suicidio estaría en sintonía con los casos por enfermedad y accidente que Ring descubrió en otra investigación.6 Se encontró ciertas diferencias por sexo en los porcentajes de incidencia de ECM; el 8% de los hombres suicidas testimoniaron ECM, frente al 35% de las mujeres.
1 Ring (1980), pp. 115-116. 2 Ring (1980), pp. 106 y 118. 3 Ring (1980), p. 118. 4 Ring (1980), p. 128. 5 Ring & Franklin (1981-82). 6
Ring (1980), pp. 105-106. En este estudio, de 24 suicidas, 8 fueron considerados como experimentadores.
148 La temática de las ECMs no se diferencia en nada de la temática común asociada a las ECMs de tipo agradable-neutral; no se encontró ningún testimonio de ECM desagradable.1
En función a estos datos, Ring continúa manteniendo su tesis de la invariabilidad (en función a tipo de casi-muerte), es decir, que el tipo de muerte no determina el contenido de la ECM; aunque los autores advierten, de que no se ha estudiado la posible relación entre el tipo de suicidio y el contenido de la ECM, ya que la mayoría de los participantes se habían intentado suicidar por sobredosis.2
En Heading toward Omega
En Heading, Ring sigue manteniendo su “hipótesis de la invariabilidad”: “hoy contamos en nuestro archivo con circunstancias de casi muerte de casi todos los estilos que puedan imaginarse: situaciones de combate, intentos de violación y de asesinato, electrocución, asfixia por inmersión, ahorcamientos, etc., así como un amplio abanico de situaciones estrictamente médicas. Pues bien, ninguna de ellas parece influir en la forma o en el contenido de la ECM.”3
ESTUDIOS DE MICHAEL SABOM