2.4 Configuring PlateSpin Migrate Default Options
2.4.2 Configuring PlateSpin Server Behavior through Configuration Parameters
“Dar amor, constituye en sì, dar educación” “Dar amor, constituye en sì, dar educación” “Dar amor, constituye en sì, dar educación” “Dar amor, constituye en sì, dar educación”
Eleonor Rooselvelt Eleonor RooselveltEleonor Rooselvelt Eleonor Rooselvelt
La gran plasticidad y apertura de los primeros años de vida van a exigir de la persona educadora una sólida formación para poder realizar su trabajo con competencia. Esta formación deberá desarrollar unas cualidades personales y profesionales específicas de la educación infantil. La maestra de parvularia debe poseer una especial capacidad de observación, sensibilidad, afectividad y yo diría el lenguaje del amor, a la vez que una preparación reflexiva e indagadora para diseñar, desarrollar y evaluar las acciones educativas más adecuadas al grupo de niños y niñas.
La maestra parvularia pasa a ser como una “segunda madre” por lo que ese tiempo debe ser una relación basada en el amor y el respeto hacia los niños que pasan gran parte del día junto a ella, esto favorece a una seguridad emocional entre maestra-niño.
La maestra parvularia debe tener un conocimiento básico de la psicología infantil, de los procesos de desarrollo que tienen lugar en su evolución y un dominio profundo y práctico de la metodología infantil y los recursos didácticos. Esto facilitará el desarrollo de una personalidad sana y una autoestima adecuada que con equilibrio emocional y relacional para integrarlo todo en la práctica diaria con los niños y niñas y en la proyección familiar y comunitaria.
Otra de las características que debe tener la maestra parvularia y quizá sea esta la más importante es “la vocación” debe ser el ser humano que sienta verdadera vocación por su trabajo sin esperar recompensa alguna, que infunda amor, solidaridad, ternura, disciplina, respeto e inclusive el perdón.
La maestra debe ser el modelo del niño que enseñe con amor, cuando hay amor creo que lo demás viene por añadidura.
La actitud de la maestra debe estar acorde a su formación técnica profesional y especialmente a su vocación para evitar que sus problemas personales los revierta ante los niños y niñas provocando inseguridad y miedo en el aula.
Es importante que si la maestra presenta problemas personales busque ayuda para así tener la mejor actitud con los niños.
No se puede dejar de señalar algunas de las muchísimas características que debe tener la Maestra Parvularia:
Vocación, estar segura de trabajar con los niños y niñas por amor y servicio a los demás, con disposición alegría y paciencia.
Inteligencia, poner toda la capacidad para conseguir un trabajo enriquecedor, tanto en calidad como en cantidad
Responsabilidad, cumplir su trabajo con serenidad y prontitud, tener conocimiento de cada uno de sus niños, conocer cualquier problema especial o hábito que el niño o la niña los tenga.
Presentación Personal, debe ser impecable y ordenada
Respeto, evitar el lenguaje que hiere, el mal humor, los gestos desabridos, las murmuraciones, etc. Tener consideración y atención especial con todos los niños y niñas por igual
Ética, su moral y comportamiento deben ser aceptables, tanto personal como profesional.
Estrategias para Desarrollar la Autoestima de los Niños en la clase
“Estrategias como las siguientes pueden ser útiles para desarrollar la autoestima de los niños:
• Ser efusivo y claro al reconocer lo que los niños han hecho correctamente. Si no han cumplido como se esperaba, darles una nueva oportunidad explicando un poco más lo que se espera de ellos.
• Generar un clima que posibilite la creatividad. Cuando los niños tienen espacio pueden ser muy creativos y en todas las asignaturas es posible dar un espacio para la creatividad.
• Generar un clima emocional cálido, participativo, interactivo, donde el aporte de cada uno pueda ser reconocido. Fomentar especialmente el trabajo en grupos, durante la clase.
• Usar frecuentemente el refuerzo de los logros de los alumnos frente al grupo. Es importante reconocer logros reales, que sean sentidos como algo especial y único por el alumno, permitiéndole así procesarlos como éxitos personales.
• Mostrar confianza en las capacidades de los niños y en sus habilidades para enfrentar y resolver sus problemas y dificultades en distintas situaciones.
• Desarrollar el espíritu de observación y ayudarlos a buscar formas inhibitorias para adaptarse a la realidad. El ser consciente de lo que le sucede a sí mismo y de lo que ocurre a su alrededor, es un atributo del hombre que ha permitido el progreso de la humanidad, pero que también está en la base del desarrollo personal.
• Incentivar a los alumnos a asumir responsabilidades; esto les demostrara que se confía en ello. Las responsabilidades asignadas deben ser posibles de cumplir por los niños”.21
Ejemplos para favorecer el desarrollo de la autoestima en la clase
• “Fomentar hábitos de autonomía: ponerse y quitarse la ropa, resolver determinados problemas sencillos de la vida cotidiana.
• Tener cada día un encargado del aula que se encargue de pasar lista, vigilar el orden y limpieza de la clase, reparto del material.
• Fomentar hábitos saludables: lavarse manos y dientes, desayunar alimentos sanos.
• Desarrollar actividades con sus familias: talleres, salidas, celebraciones”.22
2.2.16 Cómo corregir al niño sin dañar su autoestima
“Al corregir al niño nuestro objetivo debe ser cambiar un comportamiento no adaptativo y no enfrentarnos al niño.
21 http://www.monografias.com/trabajos28/autoestima/autoestima.shtml#estrateg 22 agosto 2011 22h42
22
Ejemplo: Juan nos interrumpe constantemente al leerle un cuento. 1. Describir de manera objetiva la conducta incorrecta
con un Ejemplo: "Me has interrumpido cuatro veces" 2. Dar una razón para el cambio. Ejemplo: "Si me
interrumpes no puedo seguir contando el cuento" 3. Reconocer los sentimientos, criterios o motivos del
niño. Ejemplo: "Entiendo que quieras hacer preguntas"
4. Expresar una formulación clara de lo que se espera de él. Ejemplo: "No vuelvas a interrumpir hasta que termine"
La corrección ya estaría hecha. El proceso, en una situación normal, podría continuar con alguna de las siguientes alternativas según las diferentes circunstancias en que tuviera lugar:
a) No hacer nada más. Se sobreentiende qué va a ocurrir después.
b) Hacer un trato o conceder algún privilegio si lo hace bien. c) Avisar de la pérdida de beneficios o de una sanción si lo
hace mal. Qué evitar al corregir
• Evitar el lenguaje destructivo.
Ej. "¡Eres un desastre!", "¡Qué tonto eres!" • Evitar la hipergeneralización.
Ej. "¡Lo haces todo mal!", "¡Siempre eres tú!" • Evitar el trato silencioso.
Ej. Retirarle la palabra y el afecto, ignorarle, no hablarle. • Evitar las amenazas.
Ej. " Te voy a mandar al rincón y con las orejas de burro” ¿Qué puede hacer día a día la maestra en la escuela?
• Si comentamos de él algo positivo, procurar que lo oiga. Puedo decirlo en voz un poco más alta. Puedo mirarle al decirlo o invitarle a que se acerque mientras hablamos.
• Si hago alguna crítica con alguien del niño debo intentar que no la escuche. A veces, no lo evitamos sencillamente porque no nos damos cuenta de su presencia. Otras veces, no nos importa e incluso queremos que lo oiga. Nuestra intención puede ser la mejor: estimularle para que cambie. Pero el efecto suele ser el contrario: se siente criticado y además avergonzado ante terceras personas. Si alguien comienza a hacer alguna crítica de él puedo:
o Invitar al niño a irse a otro lugar con cualquier excusa. Ej: “vete a jugar al patio”.
o Cortar la conversación y aplazarla para otro momento o en otro lugar. Situaciones típicas son los diálogos entre padres y profesores o las discusiones entre padres.
• Felicitar constantemente los logros de los menores. La felicitación debe ser algo frecuente. A veces, nos cuesta hacerlo porque es más fácil ver los errores que los aciertos.
• Resaltar que lo ha hecho bien o "mejor que antes". Si hablamos de niños, por su propia naturaleza, siempre será imperfecto o mejorable. Es difícil que un niño haga algo excepcional. Si somos exigentes tendremos dificultades para felicitar. Si nos fijamos en los avances o en lo que sencillamente está bien, las ocasiones para felicitar serán más elevadas.
• Acompañar el gesto con la verbalización de la felicitación correspondiente. Las palabras de felicitación deben ir acompañadas de gestos, tonos, contacto físico y de cuantos elementos de comunicación no verbal sean acordes a esa felicitación. Un "muy bien" dicho con desgana es difícil que se sienta como una felicitación”.23