Según plantea Galvis (1994), existen básicamente dos teorías de aprendizaje: conductismo y cognitivismo; pero, como es de esperarse, entre estos dos polos se han desarrollado muchas otras teorías, que en forma ecléctica asumen y/o descartan partes de cada una de ellas, así como de sus diferentes matrices. No obstante, a pesar de sus
diferencias, su objetivo común es el aprendizaje, por lo tanto cada teoría tiene sus propios aspectos muy importantes que son muy útiles para uno u otro enfoque sistemático.
Los planteamientos básicos de estas teorías de aprendizaje son:
a) Conductismo: para el conductismo lo más importante no es el sujeto que aprende, sino las condiciones externas que facilitan el aprendizaje. Por lo tanto, la teoría
asume el aprendizaje como una actividad programada basada en reforzamiento o castigo (estímulo), para lograr un resultado esperado (respuesta). La concepción básica del conductismo es entonces el comportamiento humano.
Según Skinner, (1954) "el aprendizaje es un cambio observable y permanente de conducta y la enseñanza es la disposición de contingencias de reforzamiento que permiten acelerar el aprendizaje". En base a esto, las herramientas básicas del conductismo son la teoría del reforzamiento y la programación en pequeños pasos que conduzcan al estudiante desde donde esta hasta donde se desea llevar. El reforzamiento es un reconocimiento o una recompensa de alguna índole para mostrar que un organismo ha ejecutado algo satisfactoriamente. Según Skinner, (1954), "una vez que hemos dispuesto el tipo particular de consecuencia que se denomina el reforzamiento nuestras técnicas nos permiten moldear la conducta de un organismo casi a voluntad".
Los principios básicos del conductismo son:
- Un individuo aprende o modifica su modo de actuar, observando las consecuencias de sus actos.
- Las consecuencias que fortalecen la probabilidad de repetición de una acción se denominan "refuerzos".
- Cuanto más inmediatamente siga el reforzamiento a la ejecución deseada, tanto más probable será que se repita la conducta de que se trata.
- Cuanto más frecuentemente se produzca el reforzamiento, tanto más probable será que el estudiante continúe realizando las actuaciones asociadas.
- La ausencia o incluso el retraso de reforzamiento posterior a una acción, hacen disminuir las probabilidades de que se repita. El reforzamiento intermitente de un acto aumenta el tiempo que el alumno dedicará a una tarea sin recibir más
reforzamientos.
- La conducta de aprendizaje de un estudiante puede desarrollarse, o moldearse gradualmente, mediante reforzamiento diferencial, o sea, reforzando las conductas que deben repetirse y evitando reforzar las indeseables.
- Además de hacer más probable la repetición de una acción, el reforzamiento aumenta las actividades de un estudiante, acelera su ritmo e incrementa su interés por aprender. Puede decirse que estos son los efectos de motivación del reforzamiento.
- La conducta de un estudiante puede convertirse en un patrón complejo, moldeando los elementos simples de dicho patrón y combinándolos en una secuencia en cadena.
De acuerdo a estos principios puede enseñársele a un estudiante que domine toda una materia reforzando o no sus respuestas en etapas sucesivas. El hecho de no reforzar una respuesta se conoce como extinción. El aprendizaje acentúa entonces las probabilidades de que se repitan las respuestas correctas y se eliminen las incorrectas.
b) El Cognoscitivismo se centra en el aprendiz, dentro de su entorno psicológico y social. La motivación interna, la significancia, el procesamiento de información, las aptitudes de las personas, entre otros, son tomados en cuenta como factores que promueven el aprendizaje. Una premisa básica del cognoscitivismo es que los individuos no responden tanto a estímulos, sino que actúan sobre la base de creencias, actitudes y un deseo de alcanzar ciertas metas (Holt y Tolman, 1932). Esta fuerza interior, motivación interna, así como los sentimientos y las
percepciones son elementos que los cognoscitivistas consideran fundamentales. No existe una única corriente psicológica que centre sus esfuerzos en entender los
procesos mentales y las estructuras de memoria humanos con el fin de comprender la conducta humana, es decir, cognitivismo (Mayer, 1981). Entre los aportes de los teóricos cognoscitivos más representativos y sin intención de desestimar a ningún otro, pueden citarse: La Psicología de Gestalt, la Teoría del Procesamiento de la Información, La Interacción entre la Aptitud y el Tratamiento y La Psicología Evolutiva.
Aprendizajes
Para que el aprendizaje, el alumno debe estar interesado en lo que aprende, los nuevos aprendizajes deben estar conectados a lo que sabe, a sus conocimientos previos y debe poder relacionarlo con ellos. Los conocimientos previos que los niños tengan, condicionan el desarrollo del proceso de aprendizaje, generalmente esto marca el real interés del niño por aprender. Siempre en la iniciación de los alumnos, el docente debe hacer especial hincapié en la incentivación, creando interés por lo que está desarrollando, eso le hará ganar mucho tiempo en aprender.
Estrategias de enseñanza para un aprendizaje
Podríamos definir a las estrategias de enseñanza como los procedimientos o
recursos utilizados por el agente de enseñanza para promover aprendizajes. Las estrategias, de enseñanza y de aprendizaje, se encuentran involucradas en los alumnos de aprendizajes significativos a partir de los contenidos escolares; aun cuando en el primer caso el énfasis se pone en el diseño, programación, elaboración y realización de los contenidos a aprender por vía oral o escrita (lo cual es tarea de un diseñador o de un docente) y en el segundo caso la responsabilidad recae en el aprendiz.
Aprendizaje de la asimilación
El Principio de asimilación se refiere a la interacción entre el nuevo material que será aprendido y la estructura cognoscitiva existente origina una reorganización de los nuevos y antiguos significados para formar una estructura cognoscitiva diferenciada, esta interacción de la información nueva con las ideas pertinentes que existen en la estructura cognitiva propician su asimilación. Por asimilación entendemos el proceso mediante el cual " la nueva información es vinculada con aspectos relevantes y pre-existentes en la estructura cognoscitiva, proceso en que se modifica la información recientemente adquirida y la estructura pre-existente (Ausubel; 1983:71), al respecto Ausubel recalca: Este proceso de interacción modifica tanto el significado de la nueva información como el significado del concepto o proposición al cual está afianzada. (Ausubel; 1983:120).
Estrategias didácticas para fomentar el pensamiento crítico en el aula
El éxito escolar es la capacidad que el profesor manifiesta para hacer que el niño piense, crezca pensando, se desarrolle pensando y sea capaz de lograr autonomía en su pensamiento. Cuando el niño lo logra, el profesor tiene éxito. Desarrollar el pensamiento crítico implica adquirir habilidades para analizar la realidad que se vive, hacerse
consciente de ella y ser parte activa en la construcción de la misma. El pensamiento crítico se concibe como la habilidad de pensar de forma correcta, adecuada y aplicando todas las potencialidades del ser humano, para analizar la realidad.
El pensamiento crítico, más allá del procesador de texto
La tecnología puede ayudar a los estudiantes a acceder y procesar información para generar conocimiento, y comunicarlo a otros. Sin embargo, en su mayor parte, el uso de la
tecnología en el salón de clase se enfoca en las etapas de acceso a la información y la comunicación de esta, y presta poca atención al componente crítico de procesar la
información obtenida. Éste articulo presenta una perspectiva detallada sobre el apoyo que los maestros pueden dar a los estudiantes en el uso de las funciones básicas del procesador de texto e influir de ese modo en la forma como los estudiantes responden y reflexionan sobre una amplia variedad de textos impresos y no impresos para construir la comprensión de estos textos. Los maestros están encontrando cada vez con mayor frecuencia, que la tecnología es útil para ayudar a los estudiantes tanto a buscar y encontrar información como a comunicar conocimiento. La tecnología facilita el acceso a mayor cantidad de información que la que se logra con los métodos tradicionales de investigación; agiliza su búsqueda y recuperación; proporciona modelos o andamios sobre los cuales organizar, seleccionar y formular ideas; y estimula y simplifica la revisión de los textos para obtener mayor precisión y efectividad. Aunque cada etapa de la producción de conocimiento tiene características propias que lo distinguen, las etapas también están interconectadas. Los estudiantes se mueven entre estas a medida que trabajan. Por ejemplo, para que los estudiantes comuniquen de manera efectiva sus conocimientos, deben transmitir con claridad el contenido a una audiencia específica. Sin embargo, dicho mensaje requiere más que el simple acceso a los datos; estos datos se deben procesar para generar información útil. Claramente, si se descuida cualquiera de las fases del proceso, las otras también se verán afectadas.
A pesar de la interdependencia existente entre las etapas, es muy frecuente que el uso de la tecnología en el salón de clase se enfoque solamente en las fases de obtención de información y de comunicación del trabajo del estudiante. Muchos maestros han
descubierto los beneficios del CD ROM y de Internet para obtener información, y los programas de computador tienen amplio uso para comunicar información a través de
reportes realizados en multimedia, presentaciones en diapositivas y documentos presentados en forma de texto. No obstante, el potencial que tiene la tecnología para procesar la información y ayudar al estudiante en el aprendizaje y obtención de logros, ha sido sub-utilizado. Relación existente entre:
1. La planeación de la enseñanza del estilo y formato de las comunicaciones que utilizan los estudiantes para demostrar sus conocimientos.
2. La forma específica en la que se analiza y sintetiza la información que se requiere para esas comunicaciones.
3. El papel que puede jugar la tecnología en el procesamiento que hacen los estudiantes de sus ideas.
Y por lo tanto, hace énfasis en el papel fundamental que juegan los maestros como
diseñadores de la enseñanza, quienes pueden generar tareas que maximicen el aprendizaje y el uso de tecnología por parte de los estudiantes.
Recursos para promover en el aula el desarrollo del pensamiento crítico
Corresponde al futuro maestro de educación, reactivar la curiosidad del adolescente e ir más allá, promoviendo su interés por comprender, Nel Noddings, profesora de la Universidad de Stanford, plantea en su libro Filosofía de la Educación [1], publicado en 1995, que "los filósofos y los educadores coinciden, desde hace mucho tiempo, en la importancia del pensamiento crítico; pero no han podido ponerse completamente de acuerdo sobre en qué consiste y mucho menos concuerdan en cómo enseñarlo".
Con respecto a en qué consiste, Peter A. Facione [2] y otros investigadores definen al pensador crítico ideal como "una persona habitualmente inquisitiva; bien informada, que confía en la razón; de mente abierta; flexible; justa cuando se trata de evaluar; honesta cuando confronta sus sesgos personales; prudente al emitir juicios; dispuesta a reconsiderar
y si es necesario a retractarse; clara respecto a los problemas o las situaciones que requieren la emisión de un juicio; ordenada cuando se enfrenta a situaciones complejas; diligente en la búsqueda de información relevante; razonable en la selección de criterios; enfocada en preguntar, indagar, investigar; persistente en la búsqueda de resultados tan precisos como las circunstancias y el problema o la situación lo permitan".
De hecho, muchas organizaciones serias se han enfocado tanto en definir qué es pensamiento crítico y cuáles son las características del pensador crítico, como en promover la importancia de su desarrollo en los estudiantes, desde las primeras etapas escolares. Sin embargo, los esfuerzos para proveer materiales que los docentes puedan utilizar en el aula para cumplir con esta tarea son más bien escasos, especialmente en español.
Para contribuir a cambiar este panorama, ofrecemos una serie de recursos para trabajar en el aula que ayudan a desarrollar esta capacidad en los estudiantes de Educación Básica y Media. Hemos utilizando como estructura articuladora para estos, las 6 destrezas intelectuales para el pensamiento crítico identificadas por el panel de expertos, cuyo consenso se publicó bajo el título del Informe Delphi (The Delphi Report) . Las seis destrezas articuladoras son: interpretación, análisis, evaluación, inferencia, explicación y auto regulación. Para cada una de ellas se cita la definición propuesta en el Informe Delphi, acompañada por sus respectivas subdestrezas y por un conjunto de ejemplos de desempeños que asegurarían que los estudiantes han desarrollado diversos aspectos del pensamiento crítico.
Desarrollo de habilidades en el alumno
Corresponde al futuro maestro de educación, reactivar la curiosidad del adolescente e ir más allá, promoviendo su interés por comprender fenómenos y procesos más
resolución de problemas en los que intervenga la ciencia o la tecnología, así como por entender su propio desarrollo. Lo que se busca es que adquiera elementos para entenderse mejor a sí mismo y al mundo que lo rodea, y desarrolle hábitos cognitivos que le permitan continuar aprendiendo durante toda su vida.
Las habilidades, actitudes y valores deben ayudar a desarrollar en los alumnos en: Búsqueda de explicaciones racionales. La habilidad de formular preguntas e hipótesis. La capacidad de observación. Poner a prueba sus hipótesis. La posibilidad de registrar, ordenar, analizar e interpretar la información. La posibilidad de hacer comparaciones. Establecer semejanzas, analogías y relaciones entre variables. El desarrollo de la habilidad de inferir. La elaboración de predicciones. La capacidad de abstracción. La necesidad de interpretar y elaborar modelos. La capacidad de cuestionar afirmaciones. La posibilidad de compartir y discutir información.
Habilidades para el aprendizaje
En este dominio el foco está en orientarse al aprendizaje permanente, mediante el cultivo de habilidades para aprender a aprender en lugar de castigar el error, asumiendo un rol protagónico y responsable frente a la propia circunstancia. En el campo del aprendizaje, es clave la conciencia de la relación de los dominios lingüísticos, corporales y emocionales en el proceso de aprendizaje. Esta conciencia es clave para poder abordar con humildad y compromiso el proceso de transformación personal que todo aprendizaje sustancial implica.
Aprendizaje de habilidades o la adquisición de conocimientos
El estudio de la evolución de la educación en el mundo occidental nos muestra la existencia de una serie de conflictos y divergencias entre los intelectuales que han
reflexionado sobre distintas alternativas para dirimir qué sería lo más adecuado o en donde convendría poner el énfasis educativo. Algunos piensan que el sistema escolar debería poner el acento en desarrollar las habilidades o las capacidades generales de sus alumnos; otros por el contrario, creen que la valoración debería estar puesta sólo en la entrega de los conocimientos necesarios para poder actuar en el mundo.
Pareciera ser que la existencia de habilidades o aptitudes en las personas es un fenómeno que presenta una mayor durabilidad y que, por el contrario, la permanencia de "conocimientos en bruto "en nuestra mente, para continuar presentes, continuamente requerirían el ser provistos y alimentados. Se deduciría entonces que lo que se aprende como datos, como información pura y simple, tempranamente se olvidarían. Aunque en esto pasa algo muy curioso: cuando volvemos a alguna materia que en algún instante en el pasado hemos ingresado al cerebro, pero que se ha aparentemente olvidado, ésta aparece de forma más expedita y sin grandes esfuerzos para el ejercicio de la memoria del sujeto. Tiende uno a pensar que esos datos que estaban dormidos, al ser nuevamente llamados, vuelven con más rapidez a cobrar vida en nuestra mente.
Es más lógico pensar que el desarrollo de las habilidades no puede caminar
divorciada de la adquisición de conocimientos. Por lo tanto, tal disyuntiva enunciada, a mi juicio, no existe. Las habilidades no funcionan ni se aplican en el aire ya que siempre exigen un contexto, un piso desde donde adquirirán vida. Es tal la confusión en este tema, que en el pasado hubo un intenso debate sobre la PSU y la PAA. Y como comprenderán, el tema y la preocupación que les expongo no son irrelevante.
Siempre he sido partidario de que en la educación básica debiera ponerse un mayor énfasis en el logro y adquisición de las habilidades esenciales exigibles a todo ser humano y que estas sean aprendidas, ejercitada y usadas sobre conocimientos elementales y
habilidades, pero ahora aplicadas sobre conocimientos más amplios, diversos y complejos. Si existiera claridad intelectual sobre lo que aquí señalo, estoy seguro que tendríamos un panorama más auspicioso y con más posibilidades reales de obtener mayores victorias académicas.
Creo que hoy es indispensable una mayor capacitación de todos los docentes chilenos con respecto a cuál es la taxonomía de habilidades indispensables y cómo se aplican o se relacionan con los conocimientos o conceptos aprendidos en las aulas. Siento que existe un enorme vacío e ignorancia en estas materias y, no sólo en el ámbito de la educación básica y media, sino también en la universitaria, aunque se piense y se diga lo contrario.
Por último, así como es esencial la claridad mental sobre cómo se generan y se aplican las habilidades, también es primordial que todo el sistema educacional pacte sobre cuál es el "piso mínimo" de conocimientos que se estimarán como básicos de aprender en todos los niveles. Y ese marco curricular debe ser efectivamente mínimo, para que no se vea ni remotamente afectada la libertad de enseñanza.