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Content-based Article Dwell Time Distributions Analysis

3.4 Content-based Article Dwell Time Distribution Analysis

3.4.2 Content-based Article Dwell Time Distributions Analysis

35 El arquitecto brasileño Jorge Mario Jáuregui aporta al respecto: “El tema de la sustentabilidad, como es sabido, tiene múltiples entradas y desdoblamientos. En lo referido a la cuestión de la vivienda de interés social, implica básicamente la consideración simultánea de los aspectos físicos –inserción urbana, escala de cada agrupamiento, diseño de las unidades, tanto individuales como las que forman pequeños colectivos-, sociales –formas de participación de la comunidad, respeto a las formas de sociabilidad de cada grupo socioeconómico específico, características culturales y religiosas-, económicos – producción de cantidades capaces de atender con calidad tanto al déficit existente como inducir la compactación y densificación del uso del suelo urbano-, ecológicos –construir de manera durable, sin desperdicios y respondiendo a los factores climáticos de cada lugar de implantación, reduciendo al máximo el uso de equipamientos mecánicos y la necesidad de desplazamientos tanto durante la propia construcción como en la utilización posterior de las instalaciones- y lo referido a los códigos culturales y estéticos de los sectores a los cuales va dirigida. En: Miguel, S. (2010). “Arquitectura Sustentable. Proyecto Social en sectores marginales”. Buenos Aires. Ed. Nobuko. Página 25.

Considerando la producción teórica disciplinar, existe una vasta bibliografía en torno a la noción de

flexibilidad en materia de proyecto arquitectónico. Según Sigfried Giedion36, uno de los teóricos de la

arquitectura más influyentes de la década del ’50, la adaptabilidad nació en simultáneo con la idea de proyecto 37 y la consolidación de la arquitectura como disciplina moderna. Desde la óptica de Giedion, la adaptabilidad –bajo la noción de espacio flexible- cobra sentido al tensionar al proyecto arquitectónico a partir de la categoría espacio-tiempo. Respecto de esto, la arquitecta Graciela Silvestri en su trabajo “Espacio, Tiempo. Pensamientos practicados” revisa las nociones que Giedion expresara oportunamente en “Arquitectura: espacio, tiempo”, y establece un posicionamiento en torno a la temporalidad como materia del proyecto arquitectónico: “Existe un problema central en la

argumentación de Giedion que ha sido poco trabajado: el tiempo no es el movimiento” [Silvestri,

2012: 22]. Ambos autores dan cuenta de que la temática conmueve los fundamentos de la disciplina, al poner en tensión la concepción clásica y moderna del espacio, a través de la permanencia.38

Por otro lado, y desde un enfoque ciertamente empírico u operativo, el Centro de Estudios de Diseño, perteneciente a la Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Diseño de la Universidad Nacional de Mar del Plata aún en la actualidad continúan desarrollando investigaciones en torno a la adaptabilidad y sus estrategias proyectuales, y capitalizando-sistematizando experiencias recogidas en los talleres de proyecto de la institución académica. Uno de sus miembros fundadores, el arquitecto Horacio Bertuzzi, ha coordinado un equipo de investigación sobre la adaptabilidad, cuyos resultados han sido publicados en “Adaptabilidad es más. Estrategias y Recursos para el diseño de viviendas adaptables”. A efectos de la construcción teórico-metodológica de esta tesis, las aportaciones del mencionado

36Sigfried Giedion (1888-1968) fue una figura de gran influencia como teórico de la arquitectura moderna. Pero su rol en el

desarrollo de una nueva arquitectura durante la primera mitad del Siglo XX no fue sólo teórico sino también pragmático, impulsando una infinidad de acciones desde su cargo de Secretario General de los Congresos Internacionales de Arquitectura Moderna entre 1929 y 1957. Su libro “Espacio, Tiempo y Arquitectura fue escrito en 1958, con la colaboración de estudiantes a partir de sus clases y conferencias como titular de cátedra en la Universidad de Harvard. Ver: Tournikiotis, P. (2001) “La Historiografía de la arquitectura moderna. Los historiadores del arte y las genealogías fundacionales: Pevsner,

Kaufmann y Giedion” Madrid. Ed. Mairea.

37 “Definimos al proyectar como el procedimiento anticipatorio y configurador de la forma arquitectónica, utilizado en un período histórico definido de la modernidad y que suele extenderse erróneamente a toda la historia y en todo lugar donde el hombre ha construido su hábitat. Herramienta que posee una larga historia que arranca en los Diez Libros de Arquitectura de Vitruvio, del Siglo I, pero difundida recién por Alberdi en el Siglo XV y que culmina en la actualidad con variadas formas, una de las cuales es, sostenemos la Investigación Proyectual. El proyectar del cual hablamos está referido a la arquitectura y a aquellos aspectos inmediatamente convocados por ella, sea en su dimensión de diseño de objetos pertinentes al hábitat, o de sectores urbanos que pueden controlarse mediante las herramientas de la arquitectura, o a lo sumo en una conjunción con el urbanismo produciendo un híbrido al que postulamos llamar Arquitectura Urbana”. En: Sarquis, J. (2007) “Itinerarios del Proyecto. La Investigación Proyectual como forma de conocimiento en arquitectura”. Buenos Aires. Ed. Nobuko.

Volumen 2. Página 37.

38 “La diferencia esencial entre lo clásico y la visión moderna no es el recorrido, ni la variedad, ni el movimiento físico, sino la aspiración de permanencia: la arquitectura urbana hasta avanzado nuestro siglo estaba edificada para permanecer. En la famosa tríada vitruviana, interpretada tanto por Alberti como por Palladio, la instancia de la firmitas no aludía meramente a que el edificio se sostuviera sobre sus cimientos. El que se sostuviera era condición necesaria para que permaneciera más allá de las necesidades inmediatas, uniendo generaciones en su aparentemente prosaica realidad. Palladio la traduce como perennitas”. En: Silvestri, G. (2011) “Espacio Tiempo. Pensamientos practicados”. Buenos Aires. Ed. Nobuko. Página 48.

material han resultado de singular importancia, en tanto han permitido reconocer las tres dimensiones que deben articularse desde el proyecto en la búsqueda por garantizar altos niveles de desempeño de la vivienda respecto de la adaptabilidad: el aspecto morfológico-dimensional, el

aspecto topológico-organizativo, y el aspecto tecnológico-constructivo [Bertuzzi, 2007].

Desde el mismo ámbito de investigación ha surgido “Estrategias y Criterios: Hacia una racionalización

del diseño y la construcción en la Vivienda Social”. Sus autores, los arquitectos Roberto Kuri y Juan

Manuel Escudero cuentan con una vasta trayectoria en investigación e innovación en el campo del

proyecto de la vivienda de producción estatal.

Si bien los trabajos anteriormente mencionados han contribuido significativamente con el reconocimiento panorámico del estado de la cuestión, se hace necesario aclarar que las posibles causas por las que deben facilitarse los cambios físicos y/o de uso en las viviendas y a las que la

adaptabilidad debería estar atenta –y específicamente, cuáles se asocian con las demandas de la

población de escasos recursos económicos-

Si bien los trabajos anteriormente mencionados han contribuido significativamente con el reconocimiento panorámico del estado de la cuestión, se hace necesario aclarar que en estas investigaciones las posibles causas por las que deben facilitarse los cambios físicos y/o de uso en las viviendas, y a las que la adaptabilidad como condición de proyecto debería estar atenta –y específicamente, cuáles se asocian con las demandas del segmento poblacional de escasos recursos económicos- no son desarrolladas como una dimensión esencial. En este sentido, adaptabilidad se plantea como un valor fundamental y deseable de las propuestas habitacionales estatales, y no como una condición mínima de calidad; aspecto que pretende subrayar el presente trabajo de tesis al reconocer el tema de investigación y su contexto en los “Estándares Mínimos de Calidad para Viviendas de Interés Social” y las políticas que brindan su marco de implementación.

Por su parte, el arquitecto César Carli desde la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo de la Universidad Nacional del Litoral, ha producido numerosos trabajos de investigación en torno a la vivienda y su adecuación física según cambios cronológicos. Algunos de ellos formaron parte de publicaciones tales como “Nuevos Instrumentos para imaginar la arquitectura”, “Casas que hacen

Casas”, “La crisis del Funcionalismo” y “Biografía de una Casa”, con cuyos focos temáticos e

interrogantes dialoga el presente trabajo de tesis. “Aquí es donde debe comenzar el debate: es

cuando muestran sus carencias la aplicación de las rígidas leyes comerciales que son, en últimas instancias, las que sancionan el modelo funcionalista. Se llega así a lo más denso, complicado del debate, que excede por supuesto, a la arquitectura. ¿Cuáles son los límites que separan las libertades de opción, las decisiones libres y sin condicionamientos de aquellos que las censuran?

Si bien el arquitecto Carli inicia sus formulaciones respecto de adaptabilidad considerando nociones matemáticas aplicables a los procesos de diseño –en particular, Teoría de los Grafos-, tanto las herramientas orientadas hacia la búsqueda de recursos proyectuales como las instancias de verificación del desempeño de los prototipos y equiparación entre los mismos, resultan en cierta medida análogas con los aspectos metodológicos de esta tesis: “La mejor forma de mostrar la

imperfecta manera que tiene el proyecto actual de responder a los cambios en las necesidades de la casa que va generando el tiempo –en eso no se hace alusión a aquellos deterioros físicos, humedades, rajaduras que sobrevienen a medida que pasan los años ni tampoco a las obsolescencias o decoraciones- será estableciendo comparaciones. ¿Qué deberá compararse? Las posibles respuestas que dos objetos dan a variados requerimientos de uso; o por mejor decir, cómo una solución cerrada, temporalmente completa ofrece ventajas o no respecto de otra abierta que acepta los cambios y resulta capaz de incorporarlos.”

[Carli, 2004:23].

En concordancia con las formulaciones del Dr. Arq. Sarquis, el arquitecto Carli reconoce las limitaciones que encuentra la disciplina –a través del ejercicio del proyecto- para definir a priori los posibles cambios cronológicos a los que debería dar respuesta la adaptabilidad en la vivienda. Ambos referentes teóricos depositan en el proceso proyectual la base metodológica para anticipar situaciones indeterminadas. El primero plantea como estrategia recurrir a “ficciones del habitar” [Sarquis, 2007], y en sintonía con estas formulaciones, el segundo propone “[…] apelar a la

imaginación para describir temporalmente posibles circunstancias que le puedan acaecer al usuario. Que ocurra o no carece de importancia; se trata de un juego de simulación, una descripción que puede ser una entre miles de alternativas a lo largo de la vida.” [Carli, 2004: 36].

Respecto de esto -tal como se ha expresado en el marco teórico-, además de sostener estas afirmaciones teóricas que apuntan a diversificar los múltiples escenarios temporales aún sin delimitarlos, esta tesis ha abrevado en conceptos provenientes de las Ciencias Sociales con el objeto de caracterizar algunos aspectos vinculados con las instancias temporales de las Unidades Domésticas destinatarias.

Por último cabe mencionar el aporte de las investigaciones recientes de jóvenes arquitectos españoles como Manuel Gausa y Jaime Salazar, quienes reunidos en el equipo “ACTAR arquitectura” plantean innovaciones en aspectos operativos del proyecto que ofrecen una lectura en cierta medida renovadora para la vivienda contemporánea. En particular, esta tesis retoma varios de las inquietudes proyectuales reunidas en la reciente publicación “Housing: nuevas alternativas, nuevos

sistemas” y concuerda fundamentalmente con aquella postura optimista en que “[…] es paradójicamente en el tema de la vivienda unifamiliar donde pueden reconocerse actualmente,

algunos de los intentos más paradigmáticos de renovación disciplinar; un escenario en el que se han ensayado y materializado por primera vez muchos de los nuevos planteamientos proyectuales dirigidos a sintonizar hoy, la organización del espacio con una nueva comprensión del marco cultural global. Probablemente porque, a pesar de todo, sigue siendo éste el programa más accesible a aquellas ideas –y a aquellos profesionales- todavía emergentes, donde más se acepta el tópico pero también el riesgo y la innovación.” [Gausa, 2002: 5]. No obstante, del grupo de jóvenes arquitectos

que en la actualidad buscan “[…] explorar los propios límites del proyecto contemporáneo y su

capacidad para generar dispositivos formales más allá del hábito disciplinar o de la simple convención asumida (técnica, tipológica, sintáctica)” [Gausa, 2002: 9] adquiere en la construcción del estado de la cuestión una presencia significativa el aporte del arquitecto español Ignacio Paricio, en cuya

publicación “Vivienda Contemporánea: Programa y Tecnología” se describen las dimensiones de análisis que el presente trabajo de tesis pone en juego para articular vivienda, proyecto y

adaptabilidad –criterios diseño y resolución constructiva.