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3. METHODOLOGY AND DATA COLLECTION In the methodology section, the research approach and population is presented The data collection is

3.3. Data Collection

3.3.2 Secondary Data

3.4.1.2. Control variables

Efesios 6:5-9

Llegamos a la conclusión de que el cristiano debe ajustarse a las circunstancias y condiciones que lo rodean. El hecho de haberse convertido en cristiano no implica que automáticamente vaya a desligarse o intentar de desligarse de todas ellas. También hemos visto que tiene derecho a unirse a otros para intentar mejorar o cambiar las condiciones de vida. El cristiano lo hace dentro de los límites de la ley; tiene todo derecho de hacerlo. Pero el principio mayor es que la tarea y el propósito del cristiano consisten en descubrir cómo ajustarse, con el nuevo discernimiento que ahora le asiste, a las circunstancias que lo rodean.

De todo esto podemos deducir algunas conclusiones. No implica pecado que un cristiano esté relacionado al sistema que lo rodea. Quizá prefiera personalmente evitar tal relación. Por ejemplo, imagínese un cristiano implicado en una situación de esclavitud, tal como la que existía cuando el apóstol escribía. Como cristianos se les requeriría hacer muchas cosas que hubieran preferido no hacer, cosas que tal vez consideraban decididamente equivocadas; sin embargo, me parece que, según esta enseñanza, debían cumplir con esas obligaciones. Debían ser obedientes porque era parte del sistema al que pertenecen. El esclavo no debía tratar de quedar libre o tratar de

negociar su libertad. No, debía ajustarse y ser obediente. Este es un principio muy importante. Permítanme aplicarlo a las condiciones actuales.

Hay muchos cristianos relacionados a comercios o industrias que deben trabajar los domingos. Con frecuencia están muy confusos al respecto y se preguntan: "¿Estoy pecando al trabajar los domingos?" A modo de respuesta suelo preguntarle a la persona afectada: "Si usted fuese totalmente libre, si tuviese absoluta libertad de decisión, ¿escogería trabajar los domingos? Usted me dice que le pagan el doble por trabajar el domingo. Muy bien, mi pregunta es esta: Si usted fuera absolutamente libre, ¿renunciaría a ese doble pago por asistir al culto público en la casa de Dios?" Entonces, si tal persona puede decirme con toda honestidad que esa sería su elección, es decir, estar en la casa de Dios, yo le respondo que no peca si, por causa del sistema en que vive, debe trabajar los domingos. Si se rehúsa a trabajar los domingos, pierde su puesto, su trabajo; y no es eso lo que se pide del cristiano. La persona está atrapada en un sistema en que tal vez no cree, tal como ocurría con los esclavos; sin embargo, el mandamiento dice que sea obediente dentro del sistema aun cuando a veces implique hacer cosas que de otra manera no haría.

Permítanme darles otra ilustración. Hace poco se hablaba de la posibilidad de una huelga médica. Muchos médicos cristianos estaban preocupados por esto y preguntaban: "¿Podemos como cristianos unirnos a la huelga?" Mi respuesta era, "por supuesto; usted no está en ninguna situación excepcional". El mismo tema se presenta a cualquier cristiano en cualquier ocupación. ¿Debe tomar parte un cristiano cuando se propone realizar una huelga? Nuevamente creo que la respuesta es totalmente clara. Cualquiera sea su propia opinión, él es parte de un sistema. Actualmente la industria está organizada de tal manera que un obrero no tenga trato personal con sus jefes; él es uno en el grupo, y sus jefes posiblemente también pertenezcan a un grupo. El elemento personal está desapareciendo; por cierto, en gran parte ya ha desaparecido. El obrero es parte de un sistema; normalmente tiene que pertenecer a un sindicato para obtener un puesto. De modo que el cristiano no tiene opción aquí; está obligado a ajustarse al sistema. Y si la mayoría de aquellos con quienes trabaja se declaran en huelga, él se les une sin importar cuales sean sus conceptos personales. De lo contrario su vida se tornará imposible y al fin de cuentas desacredita al evangelio porque en los ojos de los otros su comportamiento es ridículo. Cada cristiano debe pensar por sí mismo y decidir por sí mismo. Obviamente el principio general es que el cristiano tiene que ser parte del sistema al que pertenece. Con la ayuda de otros podrá hacer lo mejor que está a su alcance para cambiar o mejorar el sistema; pero no debe actuar como rebelde; como individuo y por el hecho de ser cristiano no debe ir directamente contra el sistema.

En segundo lugar y me apresuro a añadirlo, porque condiciona todo lo que he estado diciendo, es que existe un caso cuando el cristiano debe asumir una posición absoluta. Es cuando se le requiere hacer algo, o cuando está implicado en una situación que afecta su relación personal con Dios y el Señor Jesucristo. En ese caso debe asumir una posición inmovible cualesquiera sean las circunstancias. Si es conducido a una situación en que de alguna manera tiene que negar a su Señor, el cristiano debe rehusarse. Debe ser cuidadoso, porque está bajo el gobierno de estos dos principios. No debe ser de una escrupulosidad enfermiza y sin embargo, siempre debe saber donde trazar la línea de separación. Cuando el problema llega a afectar su relación personal con Dios, cuando afecta al tema de la salvación en su totalidad, entonces habrá llegado el momento de asumir una posición. Aquellos primeros cristianos siguieron sirviendo como esclavos; sin embargo no dirían 'César es el Señor'. Preferían morir antes de decirlo. El primer capítulo del libro de Daniel contiene una buena ilustración de esto. Daniel creía que en determinado punto debía tomar una posición. Lo hizo en forma muy razonable y logró la victoria de su argumento. Pero cada uno debe juzgar por sí mismo cada circunstancia particular. Nunca debe hacer algo que implique una negación de su Señor o que de alguna forma interfiera con el tema de la salvación.

Este es el aspecto general del asunto. El mismo nos capacita ahora a considerar aspectos más prácticos del comportamiento que afecta a siervos (esclavos) y amos. Al hacerlo nos mantenemos fieles a las enseñanzas del apóstol. Los esclavos deben seguir siendo esclavos, ¿pero cómo? ¿Cómo deben conducirse? Como cristianos ahora ¿cómo reconciliar su nuevo punto de vista con la situación en que se encuentran actualmente? Aparentemente la respuesta se divide por sí misma en

dos partes. Primero ¿cómo hemos de servir? Y nuevamente el apóstol divide esto en dos secciones. Estoy presentando sus divisiones, no son mías. El apóstol se toma gran trabajo en esto y lo hace entrando en detalles. Primero establece el elemento negativo. Los siervos deben ser obedientes a sus amos, 'no sirviendo al ojo'. Ese es el elemento negativo al comienzo del versículo 6.

¿Cómo debemos entender esto de 'no sirviendo al ojo'? Se trata de algo familiar para todos nosotros. Significa que los siervos deben obedecer a sus amos, pero sin estar mirando constantemente a sus amos, sin mirar a los amos más que al trabajo particular que están realizando. En otras palabras, no deben limitarse a hacer el mínimo imprescindible; lo suficiente para evitarse problemas. Existe un tipo de siervo que en cualquiera cosa que esté haciendo, siempre tiene sus ojos puestos en su amo para ver si se acerca o si está mirando. Si nadie está mirando deja de trabajar o se limita a cumplir el mínimo necesario; pero estando presente el amo, trabaja intensamente dando la impresión de ser un siervo muy fiel. Eso es 'servir al ojo'. El apóstol afirma que el cristiano nunca debe seguir tal comportamiento. Nunca debe limitarse a hacer el mínimo imprescindible para recibir su salario o cualquier otra clase de recompensa. El apóstol está condenando la actitud de aquel que sólo está preocupado por evitarse problemas y por mantener las cosas en marcha; la actitud de aquel que ni siquiera está interesado en hacer el mínimo necesario, la actitud de aquel que solamente trabaja cuando lo miran. 'Servir al ojo', dice el apóstol es totalmente incompatible con una verdadera actitud cristiana.

¿Cómo debemos ser entonces? Debemos ser el opuesto exacto del tipo de persona que 'sirve al ojo'. Fíjese en el método del apóstol. Nunca se limita a los aspectos positivos. En la actualidad muchas personas necias rechazan las cosas negativas. Sin embargo, el estado del mundo actual está como está porque la gente no repara en las cosas negativas. Saber lo que no debemos hacer es tan importante como saber lo que sí debemos hacer. ¿Cómo hemos de servir entonces? 'Siervos, obedeced a vuestros amos terrenales con temor y temblor'. Nótense que en otras partes el apóstol utiliza una expresión idéntica, por ejemplo en 1 Corintios 2:3, donde dice a los corintios: "Estuve con vosotros con debilidad, y mucho temor y temblor". Luego volvemos a encontrarla en 2 Corintios 7:15, donde, refiriéndose a una visita de Tito a los corintios, dice lo siguiente: "Y su cariño para con vosotros es más abundante, cuando se acuerda de la obediencia de todos vosotros, de cómo lo recibisteis con temor y temblor''. Luego volvemos a encontrarlo en el famoso pasaje de Filipenses 2:12: "Por tanto, amados míos, como siempre habéis obedecido, no como en mi presencia solamente". Aquí volvemos a encontrar la misma idea. "Siempre habéis obedecido", dice el apóstol, "no sólo estando yo con ustedes", lo que significa que su obediencia no es un "servicio al ojo", o una forma de agradar a los hombres. "Yo sé", prosigue el apóstol, "que, estando con ustedes, o no, ustedes seguirán la misma línea de conducta. Por tanto, amados míos, como siempre habéis obedecido, no como en mi presencia solamente, sino mucho más ahora en mi ausencia, ocupados de vuestra salvación con temor y temblor".

Los otros pasajes citados nos ayudan a interpretar lo que el apóstol quiere decir aquí. No significa que el apóstol esté exhortando a estos esclavos a vivir en un constante estado de temor y temblor ante sus amos; ni que cultiven un terror oculto y enfermizo, el terror del pobre esclavo ante el látigo de su amo, ante el latigazo cruel. No significa que deben vivir temblando siempre por lo que les pudiera ocurrir. Seria una interpretación inconcebible e imposible, tanto de este texto como de otros.

Para describir su significado tenemos que dirigir nuestra atención al propio apóstol cuando fue a predicar a Corinto. El mismo dice que fue 'en debilidad, con mucho temor y temblor'. ¿Cuál era la causa de su temor, qué le hacía temblar? Es obvio que no se trata de temor ante los corintios. El apóstol no temía a persona alguna. No temía a los epicúreos ni a los estoicos en Atenas, ni a reyes como Heredes, ni a gobernadores romanos como Félix y Festus. No tenía motivos para temer a nadie. Pablo no solamente era el intelectual que se ponía a nivel de todo aquel que lo escuchaba, en realidad era intelectualmente superior. Concerniente al conocimiento de la ley no temía a nadie entre los judíos y en cuanto a los gentiles, sabía que ellos ignoraban todo respecto de Dios. Por lo tanto, su temor no era de ese tipo.

Maestro, y al evangelio que debía predicar. Siempre tuvo en extraordinaria estima el hecho de ser un predicador del evangelio. Conocía el peligro de despertar antagonismo entre la gente hacia el evangelio. Por eso sentía temor y temblor. El apóstol consideraba la predicación del evangelio un asunto sumamente serio. Hay personas que siempre están dispuestas a tomar apresuradamente el pulpito. ¡No así el apóstol! Si no fuera que se sentía constreñido por el amor de Cristo, y si no fuera porque podía decir:

'¡Ay de mí si no predico el evangelio!', jamás habría predicado. Del mismo modo nos ocupamos nosotros de nuestra salvación. No es que se exhorte a los cristianos a ser morbosos; sin embargo, debemos comprender que lo que hacemos en esta vida y en este mundo es de tremenda importancia. "Todos hemos de comparecer ante el trono del juicio de Cristo y dar cuenta de nuestras obras en la carne, sean buenas o malas". Cada uno de nosotros. Ese es el significado. Es entonces, el 'temor y temblor' de ofrecer una interpretación deficiente, o de no hacer bien cierta tarea. El apóstol dice que los esclavos deben ser obedientes 'a sus amos en la carne', y que deben serlo de esa manera. ¡Qué cosa tan tremenda es ser cristiano! Lo eleva todo, incluso esta condición de esclavitud ubicándolo en un contexto superior. Entonces tenemos aquí al pobre esclavo, realizando un trabajo despreciable; y ahora se le dice que debe hacerlo de la misma manera y con el mismo espíritu que el apóstol cuando predicaba el evangelio.

La siguiente expresión dice: 'De corazón'. Esto es similar a lo que dice nuestro Señor en el Sermón del Monte, y en otras partes, sobre tener 'un solo ojo'. Se refiere al opuesto de una doble visión; lo opuesto a hacer dos cosas, o a ver dos cosas al mismo tiempo. Significa que debemos cumplir nuestras tareas con atención y esfuerzo íntegros. El apóstol está pensando aquí en las motivaciones, especialmente en la necesidad de tener una sola motivación. Nuestra motivación debe consistir en hacer nuestro trabajo lo mejor posible, a fin de hacerlo en la mejor forma, y sobre todo, con el propósito de agradar al Maestro. Como cristianos, ¿estamos siempre conscientes, cada uno de nosotros, de la implicación de esto en nuestras propias vidas? El apóstol está diciendo a estos esclavos que cumplan así con su trabajo; no como personas que están mirando constantemente para ver si aparece el amo; no 'sirviendo al ojo'. Por el hecho de ser cristianos no debe importar si el amo está a la vista o no; aquí se les manda hacer su trabajo 'de corazón'. Deben concentrarse en él, y prestarle toda su atención.

Esto significa, entre otras cosas, que la responsabilidad del siervo, del hombre que está empleado sin importar quien sea su empleador, es entregarse totalmente a su tarea, y a su amo, entre tanto que esté cumpliéndola. Su tiempo no es suyo, sino de su amo. El dinero que maneja no es suyo, sino de su amo. Todo lo relacionado a su trabajo es de su amo. En otras palabras, yo diría que un cristiano está desobedeciendo el mandamiento del apóstol, si durante el tiempo que pertenece a su amo, y cuando debe estar haciendo el trabajo de su amo, está dirigiendo su atención a cualquier otro asunto.

No tengo derecho de usar el tiempo de mi amo, ni siquiera para evangelizar. En este aspecto muchos cristianos son culpables. Mientras se les está pagando por hacer su trabajo, usan parte del tiempo que en realidad no les pertenece, sino a sus amos, para hablar de la fe cristiana, del alma, de la salvación. En el curso de una semana pueden pasar horas haciendo esto, e incontables horas a lo largo del año. Ahora bien, eso implica una desobediencia total a este mandamiento; es deshonestidad, es una forma de robo. El apóstol dice que debemos obedecer 'de corazón', que debemos concentrarnos, que debemos poner nuestra atención total en el trabajo. No tenemos derecho de adueñarnos, por muy buenos que sean nuestros motivos, de la propiedad de nuestro amo. Pero alguien dirá: 'Si es para el bienestar de un alma humana, debe ser correcto'. ¡Sin embargo no lo es! No se le dio el empleo como evangelista. Eso no está previsto en su contrato; es algo que no se mencionó cuando usted aceptó el trabajo. No tiene derecho de hacerlo, no ha sido designado para ello, y al fin de cuentas, perjudica el evangelio siguiendo esa línea de conducta.

Esto se aplica a todas las pertenencias de un empleador. Una y otra vez quedo asombrado al recibir una invitación para hablar ante una organización cristiana conectada a un departamento de gobierno o a un gran comercio. Lo que me asombra es ver que la invitación ha sido escrita en papel con membrete del gobierno o del comercio. La gravedad de esto es que se trata de una forma de

hurto y robo. Un cristiano no tiene derecho de usar para el trabajo de una organización cristiana el papel de la compañía u oficina donde está empleado, a menos que haya sido autorizado específicamente para hacerlo. Se está apropiando de algo ajeno. Entonces el suyo ya no es un servicio 'de corazón'. Debemos desarrollar estos conceptos en términos de tiempo, posesiones, y todos los demás aspectos. El cristiano tiene que tener mucho cuidado con estas cosas.

La siguiente expresión usada por el apóstol es: 'De corazón haciendo la voluntad de Dios'. 'No sirviendo al ojo, como los que quieren agradar a los hombres, sino como siervos de Cristo, de corazón haciendo la voluntad de Dios'. Aquí una traducción mejor sería: 'con todo el alma'. Nótense que los tres términos usados aquí son virtualmente los mismos usados por el Señor cuando fue interrogado acerca del primer y principal mandamiento. Cristo dijo: "Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y toda tu alma, y con toda tu mente". Ya hemos considerado el corazón; ahora consideremos el alma. El término 'buena voluntad' implica la mente. En otras palabras se acentúa el hombre entero. El apóstol está afirmando que toda la persona debe concentrarse en el trabajo. La expresión 'de buena voluntad' significa 'con alma y cuerpo', 'háganlo desde lo más profundo de su corazón'. 'No lo hagan de mala gana'.

Ciertamente, esto llama nuestra atención a un error muy común. La gente cumple de mala gana su trabajo. Preferirían no hacerlo; desearían no verse obligados a hacerlo. No hay gracia en la forma que lo hacen; dan la impresión que va a contra su voluntad. Lo hacen obligadamente; el trabajo debe ser, por así decirlo, sacado de ellos a la fuerza. El apóstol afirma que no debemos trabajar de esa manera, sino siempre 'de corazón', con toda el alma, desde lo más profundo de nuestro ser. Debemos dedicarnos de lleno, y mostrar esta actitud 'de corazón'. "Todo trabajo que te viniere a la mano, hazlo según tus fuerzas" (Ec. 9:10). Sea de una sola pieza, su íntegro, deje que el trabajo surja de la profundidad de su alma. Esa es la forma, dice Pablo, en que los esclavos deben obedecer a sus amos. Esa es la forma en que todos los que estamos empleados, cualquiera sea el empleo, debemos conducir y comportarnos, en un espíritu de libertad y plena dedicación. La última frase dice: 'sirviendo de buena voluntad'. La buena voluntad está referida, como ya he indicado, a la mente y al entendimiento. En otras palabras, el cristiano debe demostrar que ha considerado a fondo este asunto; no está confuso. Nuevamente aquí tenemos un tema que podrá ocuparnos por un tiem- po. Con frecuencia han venido personas a verme con interrogantes como los que siguen: Aquí hay alguien que enseña literatura inglesa. De pronto se convierte y se hace cristiano; no pasa mucho