2.4 Empirical model
2.4.1 County-level model
El enfoque de gobernanza para Hufty (2008) citado por (Torres-Melo y Santander, 2013, p.46)
Se entiende como la capacidad de llevar a cabo una política pública como el resultado de una interacción entre gobierno y los actores políticos y sociales..[…] donde el foco de atención es el proceso de gobernar…[…] y se ve como [la gobernanza] como una ampliación del gobierno, ya que incluye actores privados y redes, las cuales son vistas como una auto-organización autónoma del Estado Ahora bien, el concepto de gobernanza, según lo presenta R. Rhodes en Canto (2012) describe seis usos comunes del término gobernanza (aunque aclara que existen otros más): como estado mínimo, como gobierno corporativo, como nueva gestión pública, como buen gobierno, como sistema sociocibernético y como redes auto-organizadas. Sin embargo para Rodhes, “la gobernanza se refiere a redes
interorganizacionales auto-organizadas, que complementan a las jerarquías y a los mercados como estructuras de gobierno en la asignación autoritativa de recursos, con ejercicio de control y coordinación” (p. 334).
Lo interesante de la definición de Rhodes es el hecho de que esta no sólo permite comprender el concepto de gobernanza, sino que da cuenta de los elementos e implicaciones que la utilización de este concepto genera en la formulación de políticas públicas. En este sentido, la gobernanza permite identificar tres puntos fundamentales, el primero, señala que no sólo el gobierno gobierna; sino que las redes auto-organizadas y los mercados, en tanto estructuras de gobierno, también
gobiernan. Por tanto para Kooiman en Canto (2012) el gobierno ha perdido el monopolio de la función de gobernar; el segundo punto, manifiesta que las redes son el espacio privilegiado del gobierno de los actores, es decir, los actores son
“cualquier unidad social que posee agencia o poder de acción. Esto incluye a individuos, asociaciones, líderes, firmas, departamentos y organismos
internacionales” (p. 335); finalmente, el tercer punto señala que la responsabilidad y
la rendición de cuentas de las intervenciones se extienden a actores públicos y privados, en tanto que comparten la función de gobernar.
Retomando a Torres-Melo y Santander, la política pública desde su estructura de gobernanza se debe entender cómo el resultado de la acción colectiva, que se desarrolla en lo público, donde el gobierno requiere del acompañamiento y cooperación de múltiples actores y tiene como objetivo no solo ejecutar lo planeado, también de garantizar la coordinación y la cooperación de los actores.Dicha interacción (gobierno y actores políticos y sociales) y sus canales de interacción durante la formación de política pública es lo que se denomina redes de política (2013,p. 47). Ahora citando a Börzel (1998) una red de política se entiende como un conjunto de relaciones no jerárquicas e independientes que se dan entre diferentes actores, quienes comparten intereses en relación a la política y que intercambian recursos para conseguir intereses comunes a través de la cooperación. El análisis de las políticas públicas a partir de un enfoque de redes de política será abordado más adelante en el capitulo cuatro.
Ahora bien, aunque el concepto de gobernanza pareciera ser el más adecuado y el más recomendable para la construcción y formulación de las políticas públicas, en
tanto que en este se tienen en cuenta los diferentes actores “cooperan” en el marco
de unos acuerdos sectoriales y territoriales para desarrollar ciertas acciones, podría ser que estos actores Pressman y Wildavsky (1989) anotan la existencia de numerosos participantes, la multitud de expectativas diferentes y la trayectoria larga y compleja de diferentes puntos de vista que pueden generar que una política, que
en principio puede ser aparentemente sencilla de formular, se torne compleja. Esto se debe al hecho de que todas las partes involucradas, tanto en la formulación como en la implementación de la política, pueden discrepar en cuanto a la urgencia de la política, su necesidad, los objetivos que esta debe alcanzar y los medios para alcanzar dichos objetivos.
Para Isuani (2005, p. 3), algunos de los problemas que se evidencian entre los objetivos planteados y los medios para alcanzarlos pueden estar sujetos a la incompatibilidad directa con otros compromisos;no hay ninguna incompatibilidad directa, pero si una preferencia por otras políticas; existen compromisos simultáneos con otras políticas; puede tener lugar una especie de subordinación a otras entidades que no ven la urgencia de la política; existen diferencias entre la jefatura y las funciones propias de la organización (involucrados acordes sobre los objetivos pero discrepar con relación a quién debe dirigirlos); pueden generarse o existir diferencias legales y de procedimientos, y, si bien pueden generarse acuerdos estos pueden tener falta de poder.
En este sentido, la posición de Pressman y Wildavsky (1998) resulta siendo acertada, por cuanto estos autores manifiestan la dificultad de hallar una línea continua, entre la formulación de la política pública y su puesta en práctica, debido a que existen varios puntos de inacción y expectativas disímiles entre los actores involucrados, ya que las palabras no necesariamente se convierten en hechos.
Para Olavarría en Navarrete y Figueroa (2013, p.85) “la implementación es una
actividad compleja, construida por actores diversos que se confrontan, negocian y
se comprometen sobre intereses, posiciones y ventajas”. En este proceso se
generan relaciones entre formuladores, ejecutores, organismos públicos, privados, usuarios y la comunidad (2013, p. 85).
Estas relaciones de actores para Scartascini en Navarrete y Figueroa influye directamente en el rendimiento de una política, por tanto la efectividad en su
aplicación se encuentran influenciados por las estructuras e interacciones del conjunto de actores institucionales, políticos y sociales que la implementan (2013, p. 2). Lo anterior permite comprender cómo la implementación de una política pública no es la aplicación mecánica de sus lineamientos centrales, sino resultado de la lucha de intereses de diversos actores. Enfrentamientos a partir de las metas e intereses (personales u organizacionales) distintos a las metas y objetivos de determinada política pública o programa (Navarrete y Figueroa, 2013, p. 85).
Asimismo, Mazmanian y Sabatier citados en Hill y Hupe manifiestan que la implementación es la ejecución de una decisión política fundamental, por lo general incorporado en una ley, sino que también pueden tomar la forma de órdenes ejecutivas importantes o decisiones judiciales. Lo ideal es que la decisión identifica el(los) problema(s) que debe(n) abordarse, establece el(los) objetivo(s) que se persiguen, y en una variedad de maneras, "estructuras" del proceso de implementación (2002).
La gobernanza bajo la perspectiva de la implementación es vista por Stoker (1991) y Hill & Hupe (2009) citados por Torres-Melo y Santander como la actividad en la
cual los “socios renuentes” son inducidos a colaborar, logrando la participación
efectiva de los actores clave en la implementación. La implementación por tanto,
“es un amplio proceso donde están envueltas complejas redes de interacción entre
organizaciones que poseen los recursos necesarios para llevar a cabo la política pública y donde la cooperación y la coordinación son elementos claves de la acción
estatal” (2013, p.130).
Este sustento teórico nos permite entrar a analizar más adelante sobre, la existencia o no de gobernanza bajo la perspectiva de la implementación cuando entremos a analizar si los actores participantes establecen canales de cooperación y coordinación y si los intereses de estos actores, con equivalentes niveles de poder, ha permitido la configuración de redes (capítulos 3 y 4).
El presente capítulo brinda elementos teóricos para análisis de la formación de la política en seguridad alimentaria y nutricional. Como primera medida, los tres elementos que configuran las políticas públicas para Muller (decisiones, administración pública y redes de política) permite suscribir el escenario para analizar la problemática existente para una acertada implementación de la política en SAN. Objetivos y metas claras por parte de los hacedores de política y la forma cómo se articulan los actores claves con intereses comunes en la estructuración de las políticas.
La presencia de coaliciones al interior de los actores, la territorialización y sectorialidad en el diseño e implementación de la política, la importancia de un análisis integral, con especial énfasis a un enfoque territorial desde el sector rural, y la gobernanza desde una perspectiva de implementación, brinda elementos conceptuales para analizar el siguiente capitulo.
3. HERRAMIENTAS DE DISEÑO Y ESTUDIO DE CASO: REGION CARIBE Y