4. IMPLEMENTATION
4.1 Creating Register Transfer Logic (RTL)
Factores Predisponentes
Debido a la extensa progresión de secuelas de la condición, es difícil instituir un grupo de causas para la enfermedad, sin embargo; los estudios en el área de la salud y medicina ocupacional han encontrado algunos agentes promotores del síndrome de Burnout que merecen especial atención. A continuación se presentan los principales:
Para (Padilla, Almendro, & De Pablo, 2001) el cuidado directo a los pacientes es el fundamento inicial del estrés, así como el sentirse satisfecho con las condiciones de trabajo. El sufrimiento personal del profesional se motiva por la filiación que conlleva la empatía con el dolor del mórbido y de su familia, además de sus conflictos individuales y el desengaño de no cumplir totalmente con sus perspectivas diagnósticos-terapéuticas en pro de aliviar el padecimiento de su atendido.
La edad no constituye para muchos autores un factor estricto para la aparición del síndrome, sin embargo posterior a varias investigaciones se ha determinado que existe un periodo de sensibilización en los primeros años de carrera en el que se da la transición de las expectativas a la realidad económica y personal de la profesión (Barría, 2002).
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En cuanto al sexo de los profesionales de la salud, diversos estudios entre ellos (Bowman & Allen, 1985) y (Cooper, Rout, & Faragher, 1989) determinaron que las mujeres son el grupo más vulnerable, las razones se basan en la dificultad al momento de fusionar una carrera tan demandante con el quehacer familiar así como la tendencia del sexo femenino a escoger especialidades que dilatarían el rol de mujer.
Estado civil, si bien se ha coligado el síndrome de Burnout en mayor número con los profesionales que no gozan de una relación sólida, aun no se logra unanimidad en cuanto al postulado (Moreno & Peñacoba, 1996); parece que las personas solteras poseen mayor agotamiento emocional, menor realización personal y mayor despersonalización, que aquellas casadas o con parejas estables. (Dale & Weinberg, 1989)
En el mismo contexto (Maslach & Jackson, 1985) exponen que la existencia de carga familiar actúa como factor protector frente al síndrome, debido a la propensión habitualmente encontrada en los padres, a ser sujetos más reflexivos y estables; además de que la implicación con hijos hace que asuman una mayor habilidad para enfrentar problemas. La turnicidad y el horario laboral de los profesionales sanitarios pueden conllevar para algunos autores la aparición del síndrome, ya que agrega un factor de inestabilidad, además que los médicos sometidos a guardias son más propensos a padecerlo; aun así tampoco existe un acuerdo en este juicio, siendo enfermería la principal afectada. (Mc Craine, Lambert, & Lambert, 1987)
Algunos autores como (Pines & Kafry, 1978) y (Cardinell, 1981) encontraron una relación positiva entre la antigüedad profesional y el síndrome, es así que los mayores de 10 años de experiencia presentan un menor nivel de asociación con el síndrome.
Los ensayistas (Naisber & Fenning, 1991) realizaron la misma conjetura representada en una relación inversa debido a que los sujetos que experimentan Burnout acabarían por abandonar su labor, por lo que los profesionales con más años en su trabajo serían los que menos Burnout mostraron y por ello continúan presentes
Es ampliamente destacada la analogía entre Burnout y sobrecarga laboral en los profesionales asistenciales, de modo que este componente originaría una depreciación de la
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calidad de los servicios ofertados por estos trabajadores, tanto cualitativa como cuantitativamente. (Jackson, Scwab, & Schuler, 1986)
El salario ha sido invocado como otro factor que afectaría el desarrollo de Burnout en estos profesionales empeorando el cuadro (Cahoon & Rowney, 1984), al no sentir correctamente remunerado su labor en relación al esfuerzo que realizan. (Wilson, 1986)
El consumo de analgésicos, tranquilizantes y tabaco está relacionado con el grado de Burnout. Los profesionales sanitarios que los consumen presentan un nivel más elevado de agotamiento emocional, así como peor salud general.
Variables
Los autores (Gil-Monte & Peiró, 1997), identificaron que además de los factores predisponentes; existen cuatro niveles de variables desencadenantes del síndrome de burnout en cuanto a las condiciones estructurales del individuo, el sistema organizacional y sus interrelaciones:
Nivel individual, los sentimientos soñadores y filántropos que posee el médico al inicio de su desenvolvimiento profesional lo llevan a involucrarse desmedidamente en los problemas de los pacientes, tomando a la resolución del mismo como una cuestión personal. Por lo tanto, terminan sintiéndose culpables de las equivocaciones, propias y ajenas, esto crea un alto grado de cansancio emocional y una considerable disminución de la sensación de realización profesional.
Nivel de relaciones interpersonales, las relaciones tanto con pacientes y compañeros de labores beligerantes, tensas y extendidas, sumadas al escaso soporte por parte de las autoridades de la dirección o administración de la organización son situaciones características, que acrecientan asimismo las emociones de quemarse por el trabajo.
Nivel organizacional, los profesionales de la salud trabajan en ambientes donde se presenta una de las más complejas representaciones de burocracia profesionalizada, lo cual conlleva la formación de complicaciones de coordinación entre el papeleo y su labor con el usuario, las dificultades en la libertad de ejercicio, la inexperiencia de los administrativos para entender los requerimientos de la medicina, las respuestas disfuncionales por parte de la
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dirección a los problemas institucionales. Esto, resulta en estresores del tipo de ambigüedad, conflicto y sobrecarga de rol.
Nivel social, proceden como elementos precederos las condiciones actuales de inestabilidad y continuo cambio social por las que atraviesan principalmente estas profesiones, como el aumento de las demandas cuantitativa y cualitativa de servicios por parte de la población, pérdida de status y/o prestigio de la profesión, aparición de nuevas leyes incluso penales que regulan el ejercicio profesional, cambios en los perfiles demográficos de la población que obligan a cambios en los roles.