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Crowdsourcing discourse interpretations: On the influence of context and the reliability of a connective insertion task

Las actividades dominantes y tradicionales en El Hoyo - Golondrinas, en términos de uso del suelo, siguen siendo el cultivo de la alfalfa, la avena, el trigo (todos destinados a la alimentación de la ganadería bovina), y las frutas finas. La superficie total cultivada en los establecimientos encuestados alcanza a poco más de 116.14 ha. Los cultivos forrajeros, incluyendo los granos, ocupan el 45.6 % de dicha superficie (alrededor de 52.95 ha), en tanto que las frutas finas ocupan el 40.8 % (47.38 ha). El 13.6 % restante de dicha

superficie (unas 15.79 ha) está destinado a un conjunto de nuevas actividades hortifrutícolas y florícolas, promovidas por los programas de reconversión productiva impulsados desde el Ejecutivo Provincial a través de CORFO, tales como el cultivo de la papa (8.2 % de la superficie cultivada remanente), hortalizas diversas, como el maíz dulce, el zapallo, las arvejas (2.2 %), el ajo (1.7 %), otros frutales y el lilium (2.5 %).

FRUTAS FINAS.

Aspectos Generales. No se cuenta con información precisa sobre la superficie cultivada con fruta fina y sobre los rendimientos por ha en el área en estudio. En el período 1993-96 se produce una expansión moderada de la superficie cultivada de fruta fina en la Comarca Andina. El efecto neto de dicha expansión es que, hacia 1996, se estima que corresponden a El Bolsón (Río Negro) 105 ha y a Lago Puelo, El Hoyo, y Epuyén (Chubut) 115 ha en dicho año, con la siguiente participación de las diversas especies: frambuesa con el 56 % del volumen total producido, frutilla con el 17 %, cereza con el 11 % y guinda, boysenberry y grosella con una producción mucho menor (INTA-El Bolsón; entrevista de octubre de 1997). Sin embargo, según Información Estadística provista por CORFO a través del Diario Mañana del Sur, ya en 1992 se registraba una superficie cultivada con fruta fina del orden de las 112 ha. La consideración conjunta de ambas estimaciones revela, en ausencia de mejor información, una situación de estancamiento, con pocos nuevos cultivos. Esta última perspectiva no parece ser la correcta, de modo que puede haber habido una sobrestimación en la información antigua y/o una subestimación en la información de 1997.

La encuesta realizada, que cubre a sólo el 10 % de los productores del área, señala un área cultivada de 47 ha con fruta fina. Esta información, una vez proyectada sobre la totalidad de los establecimientos, sugiere que la superficie total con fruta fina en la porción chubutense de la Comarca Andina es mucho mayor que la sugerida en el párrafo anterior. No se tiene evidencia precisa en ninguna dirección; aunque cabe hipotetizar un avance del cultivo en los últimos años motivado por la introducción de nuevas variedades y técnicas de producción, y por la asistencia técnica de profesionales contratados por CORFO.

Los cultivos dominantes en el área encuestada son: (1) la frambuesa, con el 38.5 % de la superficie cultivada con fruta fina (alrededor de 18.1 ha); (2) la cereza, con el 32.7 % de la superficie cultivada con fruta fina (15.3 ha); (3) la frutilla, con alrededor de 8 % (3.8 ha); (4) la guinda, con también alrededor de un 8 % (3.8 ha). Otros cultivos de menor importancia, como el casis, la mora, el boysenberry, el corinto, la grosellla y el sauco, ocupan el 12 % de la superficie cultivada. El Cuadro 2.7 resume la información precedente y la situación por cultivos se comenta brevemente a continuación.

Frambuesa. El 50 % de los productores encuestados hace frambuesa, con rendimientos medios (estimados por los mismos productores) del orden de 7000 kg/ha. Existe fuerte evidencia que señala que los rendimientos medios en los últimos años, particularmente cuando se consideran tres años de sequía severa, fueron considerablemente menores. La mayoría de la producción de frambuesa está dedicada a la elaboración industrial, para este destino de la producción los precios son del orden de 1.50 $/kg (para consumo fresco, los precios oscilan entre los 2.5 y 3 $/kg). El problema que se plantea en la venta en fresco es que es delicada y díficil de realizar, por la dificultad de conservación y la pérdida de presencia del producto.

Cereza. Es el segundo cultivo en importancia con 15.5 ha cultivadas, de las cuales 13 ha se encuentran localizadas en establecimientos de Las Golondrinas. Un solo productor de esta área cultiva 6 ha. Las condiciones agroclimáticas que reúne el Valle de Las Golondrinas son favorables para la producción de cerezas, y es por ello que esta zona nuclea el mayor número de productores. Las mejoras en infraestructura de riego, y la adopción de una buena

tecnología de implantación de los montes, producción y cosecha configuran requisitos para obtener rindes que pueden superar a los actuales de 10.000 kg/ha, y mejorar en calidad y sanidad la producción de cerezas.

Frutilla. La frutilla ha ido disminuyendo la superficie cultivada, ya que actualmente no alcanza, en el área encuestada, a las 4 ha. Los problemas de carencia de agua y comercialización difícil han desanimado a los productores. Las opiniones vertidas por los encuestados sugieren una pérdida en las ventajas de la estacionalidad, que favorecía los precios de la frutilla de la Comarca Andina. El abastecimiento continuo originado en otras regiones del país, y la introducción de variedades reflorescientes que permiten la realización de dos cosechas: una más temprana al término de la primavera y otra más tardía finalizando el verano, no permite aprovechar diferenciales de precios por estacionalidad. Los rindes promedio son de 12.500 kg/ha. Se destinan a este cultivo lotes muy pequeños en ningún caso mayores que 1 ha.

Guinda. Los lotes destinados a este cultivo tampoco superan superficies de 1 ha; los rindes promedio son de 8500 kg/ha.

Otras Especies. El resto de cultivos de fruta fina (mora, casis, corinto, grosella) alcanzan a cubrir 0.75 ha. Sólo los boysenberries y los ribes superan este valor con 1.5 ha los primeros y 2 ha los segundos.

CORFO realiza continuamente esfuerzos en ensayo y experimentación de variedades en fruta fina. En frutilla la variedad Selva; en dos sistemas de plantación (Californiano y Matted Row). En frambuesa las variedades Heritage, Glen Clova, Mecker, Schoeneman Tulameen, Himbo Queen, Blue Crop. En grosellas las variedades Well Came y Rolan. En mora híbrida la variedad Birkensen.

Desde 1997, CORFO inicia ensayos con una especie nueva dentro de la fruta fina: el Arándano, a través del asesoramiento y apoyo técnico de la Empresa Vergel S.A., con experiencia prolongada en este cultivo. Se introducen cuatro variedades registradas por la Universidad de Florida (EE.UU.) con características que son apropiadas para la Comarca Andina Chubutense. Duke, Briguita, Bluecrop y Eliote que hasta la fecha luego de ensayos bajo cubierta y a campo presentan un desarrollo moderadamente bueno.

CULTIVOS FORRAJEROS.

El Departamento de Cushamen tiene un importante desarrollo de la ganadería, pues cuenta con aproximadamente 23.000 cabezas de ganado bovino, que equivalen al 22 % de las existencias de la Región Noroeste. El sistema de producción dominante se basa en el pastizal natural. Sin embargo, la implantación de pasturas y la producción de reservas forrajeras se expande con vigor en las áreas irrigadas, debido a la necesidad de incrementar la oferta forrajera durante el invierno.

La superficie cubierta con especies forrajeras para corte está compartida en porciones similares por la alfalfa (26 ha) y la avena (20 ha). El trigo para afrechillo ocupa 7 ha. Los rendimientos en los dos primeros casos son de 250 fardos/ha es decir unos 7500 kg de materia seca por ha. En trigo para afrechillo se producen 2350 kg/ha.

Otro recurso forrajero son los mallines que, en algunas ocasiones, son utilizados para corte, con rendimientos de 200 fardos/ha, pero la calidad nutritiva resulta baja cuando comparada con la alfalfa. Durante la estación de crecimiento, se los destina muchas veces para pastoreo directo, con grandes pérdidas de calidad y volumen a causa del excesivo pisoteo.

La superficie dedicada a hortalizas es de 13.5 ha. La hortaliza más difundida es la papa (9.5 ha). En el resto de la superficie (alrededor de 2.5 ha) se cultivan, en lotes pequeños, el zapallo, el maíz dulce y, en los dos últimos años, la arveja.

Papa. Todos los productores de papa se localizan en El Hoyo, y uno de ellos cultiva más del 50 % de la superficie total (5 ha). Los rendimientos medios superan los 20000 kg/ha. La calidad de la papa cordillerana está ampliamente influenciada por la latitud, una misma variedad de papa que genera un 17 % de sólidos en el paralelo 25, provee un 25 % del mismo material en el paralelo 45. Esto significa un 52 % más de producto útil por kg de tubérculo, lo que favorece la comercialización de este rubro en el mercado interno y externo, sobretodo en el Brasil.

El ajo no encuentra por ahora una respuesta importante en la Comarca Andina, al igual que las experiencias en bulbos de tulipán y lilium.

CEREALES.

Existe muy poca superficie actualmente ocupada en la Comarca por cultivos cerealeros. Esta actividad productiva se ha visto desplazada por cultivos forrajeros como la avena y la alfalfa. En la encuesta aparecen 7 ha destinadas al cultivo de trigo, con un rendimiento moderado de 2350 kg/ha.

ACTIVIDAD GANADERA.

El Departamento de Cushamen tiene un importante desarrollo de la ganadería, pues cuenta con aproximadamente 23.000 cabezas de ganado bovino, que equivalen al 22 % de las existencias de la Región Noroeste. Cushamen sólo cede en existencias ganaderas, dentro de la región, ante Futaleufú, que cuenta con alrededor de 35.000 cabezas de ganado bovino.

En la encuesta sólo dos establecimientos se dedican exclusivamente a la ganadería bovina, y uno de ellos con especialidad en ganadería bovina lechera. El resto de los establecimientos combinan la actividad agrícola con la producción de carne bovina y ovina. En la encuesta la actividad ovina supera en números de existencias (615 ovinos) a la actividad bovina (283 bovinos para carne y 40 bovinos para leche). El sistema de producción dominante en ganadería bovina y ovina en la Comarca Andina Chubutense es el tradicional a base de pasturas naturales, sólo que en bovinos se hace un agregado de pasturas implantadas y alguna suplementación con concentrado proteico a fin de incrementar la oferta forrajera escasa en los meses invernales. Las deficiencias en el manejo de los pastizales se agudizan debido a la falta de subdivisión de los establecimientos y a las instalaciones precarias. Las vaquillonas sufren pérdida de peso durante los dos inviernos que median entre destete y servicio. Las pérdidas de peso son extensibles a todas las categorías, y señalan la importancia de incrementar la oferta forrajera en esa estación. En Cushamen también se registran algunas experiencias de emprendimientos de engorde de ganadería bovina en semiconfinamiento, aunque en menor proporción que en el Valle 16 de Octubre.

La mayoría de los establecimientos que realizan actividades ganaderas se localizan en El Hoyo (nueve de un total de doce), mientras que en Las Golondrinas sólo se dedican tres, uno de ellos a ganadería lechera. En general, los establecimientos ganaderos bovinos encuestados tienen más de 20 ha, y en la mayoría se cultivan pasturas en las áreas bajo riego. La ganadería ovina extensiva, en cambio se encuentra en todos los tipos de establecimientos, como complemento de ingresos o para autoconsumo.

El total de carne procedente de la producción bovina de cría y recría (283 cabezas) que manifiestan los productores encuestados es de 24.123 kg. El valor de la carne faenada es de 2.50 a 3.00 $/kg. En el caso de los bovinos para leche (40 cabezas) la producción de leche diaria es de 300 litros, es decir unos 90.000 litros anuales (calculando unos 300 días de producción), y el valor de venta es 0.66 $/litro (puerta de chacra), valor que consideramos muy alto con respecto a la media pagada en el país.

En carne ovina la producción es de 3414 kg de carne sobre un total de 615 cabezas de ganado ovino y de 1400 kg de lana. El valor de venta de la carne ovina es de 1.20 $/kg de carne ovina y de 2 a 3 $/kg de lana sucia. El total de ingresos brutos generados por la actividad ganadera es de $ 123.685,80; que significan unos $ 10.307,15 de ingresos brutos anuales promedio por establecimiento. Los datos consignados pueden consultarse en el Cuadro 2.8.

OTRAS ALTERNATIVAS PRODUCTIVAS.

Las actividades que se describen a continuación no aparecen en los establecimientos encuestados pero existen en el área del proyecto. Se trata de actividades productivas que atraviesan fases distintas de desarrollo; por un lado la producción de lúpulo que sufre una fase de fuerte contracción, y por otro la producción de aromáticas y endivias, que recién inicia la fase de experimentación y adopción.

La Comarca Andina cuenta con especies aromáticas y medicinales silvestres como la rosa mosqueta cuyas posibilidades de uso son innumerables, y el Hypericum, de origen exótico que se cultiva como hierba medicinal. El cultivo de estas dos especies comienza a adquirir en los últimos años un perfil inquietante por sus múltiples usos industriales, la rosa mosqueta permite obtener del polvo de cascarilla: té, sopas, salsas; del fruto fresco: mermeladas y del aceite refinado: fármacos y cosméticos. El Hypericum, a su vez puede ser utilizado como hierba medicinal antidepresiva y antiviral.

El 90 % de la producción mundial de derivados de la Rosa Mosqueta proviene de Chile. La zona fabril o de procesamiento está concentrada en la cuenca del Río Bio Bio. Chile posee mucho menor cantidad de plantaciones silvestres que la región nor-andino patagónica argentina. La merma de la producción Chilena en 1997 se debió básicamente a la disminución de la productividad de sus plantas silvestres y ocasionó una insatisfacción de demanda a nivel mundial y, por extensión, un marcado aumento de precios. Las cotizaciones superaron inicialmente los 3500 U$S/ton, estabilizándose posteriormente en 3100 U$S/ton, estos precios han motivado la expansión de la superficie implantada chilena, que alcanza recientemente a 150 ha de cultivo intensivo de Rosa Mosqueta.

Los cambios económicos explicitados alertaron a los productores argentinos, que poseen una disponibilidad de recurso silvestre totalmente desaprovechado. Se prevé un potencial de colocaciones argentinas de 2500 ton para los próximos dos o tres años, más un incremento estimado de 450 ton/año para los años sucesivos. Un secadero ubicado en El Bolsón ("Buddensieg S.A.") exportó en la cosecha 1996/97, 300 toneladas (2 % del mercado mundial), por un valor aproximado de US$ 1 millón. Esta experiencia alerta sobre el potencial de demanda.

En Lago Puelo se ha instalado Aceites y Esencias Patagónicas S.R.L, firma que estaría en condiciones de exportar a los mercados europeos, productos derivados de la rosa mosqueta a precio y calidad competitiva.

En la Provincia del Chubut por el momento sólo existen dos productores de la zona de Lago Puelo dedicados a la siembra de endivia. El cultivo de las achicorias de Bruselas o endivias, data de corto tiempo, no obstante son conocidas y utilizadas desde la antigüedad. Es un

producto de demanda selectiva, que va lentamente posicionándose en determinados mercados de consumidores de medianos y altos ingresos.