Desde el ámbito científico y desde el pensamiento filosófico contemporáneo existe una tendencia a erradicar y/o negar lo espiritual como fuente de energía y esencia de la existencia humana. En muchas ramas del conocimiento, muchos de sus profesionales combaten las ideas espiritualistas, pero también cada día son más quienes empiezan a abrir sus mentes a estas ideas y también existen cada vez mayores evidencias científicas que indican que en la elevación del pensamiento se encuentra la fuente del equilibrio psíquico y físico.
Por ejemplo, son muchas las investigaciones etnográficas y antropológicas que se han llevado a cabo en relación a experiencias chamanicas y que hablan a las claras de la existencia de niveles energético espirituales que son la fuente anímica y esencial de la materia y del orden de las experiencias humanas.
A todo ese caudal de información podemos agregar todo otro importante número de investigaciones científicas que en la actualidad comienzan a encontrar evidencias de la existencia de niveles energéticos que vinculan nuestros sistemas físicos constitutivos con nuestro estado mental- emocional y con nuestra experiencia espiritual conjunta como especie sobre el planeta.
Es una realidad y también una necesidad entender que la experiencia de vida humana implica la existencia, en este estadio de evolución de la humanidad, de un estado de consciencia de rasgos materiales con proyección al espectro físico externo, esa actividad mental es la que produce representaciones internas y que alimenta de contenido la expresión de simbolismos inconscientes en la gran mayoría de los seres humanos, por ejemplo, a través de los sueños. El mismo hecho de que exista en muchas ramas de la ciencia esa divergencia evidente entre materialismo y espiritualismo que fue mencionada en líneas anteriores, es prueba de que la percepción, la intuición y el acceso a contenidos provenientes de los niveles energéticos, transpersonales y espirituales requiere para su captación de elevar el estado de consciencia por sobre los contenidos que integran el saber convencional humano y material, elevación que se obtiene a través de la actividad voluntaria consciente que permite la vinculación mental y emocional- sensorial con los niveles espirituales que tienen la finalidad y la capacidad de asistir la vida humana.
Desde los inicios prehistóricos de la humanidad son muchos los seres humanos que se destacan por tener contactos espirituales directos. En todas las civilizaciones y más en aquellas etapas de la humanidad en que el racionalismo como modo de actividad mental no estaba tan desarrollado, había en todos los grupos humanos, chamanes que cumplían la función de nexo entre el mundo físico y el mundo espiritual al cual tenían acceso a través de rituales, consumo de hierbas o trances diversos. En todos los grupos humanos y en todos los estadios de la humanidad nacen a la vida física seres con capacidades espirituales como necesidad del proceso de evolución y son estos seres los que impulsan y contribuyen con su actividad interna a atraer las fuerzas espirituales necesarias para nutrir los aspectos experienciales propios de cada grupo humano.
En todas las etapas subsiguientes de la evolución de la humanidad e incluso en la actualidad y tal como analizamos en nuestro libro Aspectos Transpersonales I, existieron y existen personas que tienen vínculos con los niveles espirituales, dependiendo la calidad de ese contacto, del nivel de avance en el proceso de espiritualización personal y de su evolución espiritual.
Sin embargo, la calidad de los contactos espirituales depende siempre de múltiples factores, entre ellos de la calidad del médium, del clima espiritual que lo rodea, de aspectos karmicos colectivos, de aspectos astrales (en relación a los planos espirituales inmediatos a lo físico) y de muchas variables más.
Cabe señalar que no existe una barrera entre lo espiritual y lo físico como si fuera una puerta a través de la cual de un lado se encuentra lo espiritual y del otro lo material, tal como analizamos en nuestro libro Aspectos Transpersonales I, la realidad es una sucesión de niveles energéticos que de forma gradual e interpenetrada van tendiendo desde lo energético a espectros materiales que se gestan producto de la condensación de la energía espiritual, siendo la máxima condensación el espectro físico material de cuya sustancia está constituido nuestro cuerpo físico y todo aquello que captamos con nuestros sentidos.
En cada uno de esos niveles sucesivos existe una proyección de nuestra constitución espiritual y/o física y contenidos propios de nuestra actividad mental y emocional sensorial, incluso contenidos en relación a nuestra existencia milenaria, memorias propias de nuestra funcionalidad física y física invisible, energías físico- Invisibles que tienen relación con nosotros mismos y con los ambientes donde realizamos experiencias y todo ello influencia nuestra actividad inconsciente y a través de ella nuestra consciencia presente.
Cuando producto de desequilibrios emocionales o de debilitamientos de nuestra voluntad o incluso por la realización de ritos o consumo de ciertas sustancias, accedemos a contenidos provenientes de esos niveles energético-espirituales, puede que los mismos generen confusión, si no contamos con la preparación necesaria para trabajar espiritualmente en esos niveles de la existencia.
Muchos ritos chamanicos que tienen una exteriorización extravagante, que se desarrollan como trances psicóticos o con entropía y desorden de la consciencia, responden muchas veces a la conexión forzada con esos niveles. Para muchas culturas y grupos humanos esa es su experiencia espiritual natural y propia de su punto evolutivo y cuentan con la asistencia espiritual necesaria como para que esos contactos sean su fuente de verdad. Cuando ese tipo de ritos son realizados por personas cuya experiencia espiritual natural no es esa, que lo hacen por curiosidad o con intenciones no positivas, la influencia de esas energías para esas personas va a ser nefasta aunque ellos supongan que no, ya que para ciertas entidades que moran o tienen influencia negativa sobre esos niveles les es muy fácil engañar y perturbar a quienes acceden de forma entrometida a conectarse con ellos, cuando por su experiencia humana, por su karma y su capacidad espiritual no deberían hacerlo y deberían elevarse a su jerarquía espiritual natural.
Desde muchos de esos niveles negativos entienden como una deuda ineludible el aporte que hayan hecho a seres encarnados que toman contacto con ellos. En muchos casos esa deuda pretende ser cobrada por esos seres, de manera violenta y compulsiva cuando nuevamente encarnan aquellos que en una vida humana han solicitado su acción negativa, en muchos casos les generan estados psíquicos de entropía producto de la apertura de las barreras energéticas que ellos mismos abrieron producto de su ignorancia en vidas anteriores y a pesar de que los niveles
positivos los ayudan, dentro de su karma se encuentra la necesidad de realizar el esfuerzo voluntario para superar con dolor el impacto de las energías que buscaron sea proyectada a otros en vidas anteriores con la finalidad de perjudicarlos o interferir su libre albedrío.
Las experiencias chamanicas verdaderas, los contactos por mediumnidad y toda experiencia espiritual constructiva y positiva, se da de manera espontánea y sin alterar el curso del estado normal de la consciencia y por finalidades positivas y de bien, de lo contrario estamos frente a un verdadero peligro de características espirituales y psíquicas. Muchos hechos negativos y sucesos terribles que han ocurrido en el seno de muchas sectas tienen este origen espiritual, incluso los contenidos de muchas experiencias transpersonales a las que acceden personas a través de la ingesta de sustancias alucinógenas están dentro de este nivel de experiencias y no aportan un verdadero desarrollo espiritual, el único medio de espiritualización es la superación de los defectos morales y de los aspectos espirituales negativos personales, la búsqueda de la verdad, la elevación del estado de consciencia y el irradiar el amor espiritual hacia los demás en intenciones y actos.
Recuerden que pueden descargar nuestro libro Aspectos Transpersonales I, desde los siguientes links de nuestra web http://www.cchaler.org/aspectos-transpersonales/
En el mismo podrán acceder a los temas que referenciamos en este segundo libro.
ASPECTOS ESPIRITUALES RELACIONADOS A LA