5 FINDINGS AND DISCUSSION
5.7 The Relationship between Servitisation and Value
5.7.1 Customer Perspective
Sabadell experimenta una profunda crisis tanto en el orden socio-económico como en el terreno político-institucional.
En el primer ámbito nos hallamos ante una situación de emergencia social derivada del impacto de la crisis financiera que ha desembocado en una aguda recesión económica. A ello se unen las consecuencias de la quiebra de las finanzas municipales, intervenidas por el Ministerio de Hacienda, producto de años de pésima gestión y que reducen sensiblemente el margen de maniobra económico del gobierno municipal.
En el segundo terreno la ciudad sufre los efectos del caso Mercurio que ha relevado las prácticas corruptas en la adjudicación de contratos municipales, el nepotismo, clientelismo, el control antidemocrático de los medios de comunicación… que dibujan un panorama de prácticas caciquiles inadmisibles en una sociedad democrática.
2.1.1 La crisis de la ciudad-fábrica
Sabadell, durante los siglos XIX y XX, había sido un modelo de ciudad-fábrica, primero en torno a la especialización en el sector lanero, posteriormente con una pujante industria metalúrgica y química, cuyo ejemplo más señero fue Unidad Hermética, la mayor empresa de la ciudad.
El modelo de la ciudad-fábrica comportaba una burguesía industrial (las 23 familias que constituyeron el Banc Sabadell) radicada en el centro de una ciudad donde extraía sus beneficios. La floreciente industria precisaba de grandes contingentes de mano de obra que en gran medida fueron proporcionados por la inmigración de trabajadores procedentes del resto de Españá que se establecieron en los barrios de la periferia.
Esta burguesía industrial levantó dos instituciones financieras. Banc Sabadell, concebido para proporcionar financiación a la industria y Caixa Sabadell para capitalizar el ahorro de los trabajadores. Además constituyó una serie de instituciones corporativas como el Gremi de Fabricants o el Centre Metal·lúrgic o estrechamente relacionadas con sus actividades económicas como la Companyia d’Aigües de Sabadell (CASSA). En el terreno cultural financió entidades e instituciones como la extinta Biblioteca de Caixa Sabadell, Fundació Bosch i Cardellach o el Teatre La Faràndula, así como otras de carácter social como la desaparecido clínica infantil del Nen Jesús, la primera VIMUSA o CIPO o de carácter deportivo como el Centre d’Esports Sabadell.
Esta estructura de ciudad entró en crisis tras la crisis industrial de mediados de 1970 que significó el principio del fin de las grandes fábricas y que coincidió con el fin de la dictadura y con la victoria del PSUC, que junto a otras fuerzas políticas a su izquierda, el movimiento sindical y vecinal comandaron la lucha contra la dictadura franquista. Entonces se sucedieron los cierres de empresas, las reducciones de plantillas y el paro llegó a alcanzar el 25% de la población activa, mientras florecía la economía sumergida.
El periodo de hegemonía del PSUC/IC, bajo el liderado carismático de Antoni Farrés (1979-1999), puede dividirse en dos periodos. En la primera década, el equipo de gobierno se dedicó a paliar las graves deficiencias estructurales de los barrios de ciudad que carecían de los servicios públicos más básicos. En la segunda década, se planteó buscar una alternativa a la crisis terminal de la ciudad-fábrica. Ello se implementó a través de la especialización en las tecnologías digitales y por la apuesta por el sector servicios con el objetivo de convertir a Sabadell en el centro de negocios y servicios del Vallès cuya expresión urbanística fue el Eix Macià.
Por una serie de motivos que ahora sería largo de explicar estas alternativas fracasaron. Ni Sabadell pudo devenir un centro de tecnología punta, ni en la City del Vallès que, en realidad, se ubicó en torno al eje de la B-30.
2.1.2 Burbuja inmobiliaria.
La retirada de Farrés y la victoria del PSC de Manuel Bustos en 1999 señalaron una nueva etapa en la vida de la ciudad. El cambio político coincidió con la expansión de los negocios inmobiliarios que hicieron de la construcción el motor de la economía inaugurando un periodo de expansión económica sin precedentes.
La fiebre constructora adquirió enormes dimensiones -aproximadamente un 20% de los edificios de la ciudad se construyeron en esos años- y propiciaron toda suerte de operaciones especulativas basadas en el dinero barato y el constante incremento del precio del suelo y la vivienda.
Esto conllevó un movimiento migratorio procedente del Magreb, África subsahariana, América Latina, Este de Europa y Asia que condujo a un incremento de la población extranjera que se radicó en los barrios periféricos de la ciudad y que en los momentos de mayor expansión llegó alcanzar el 13% de la población local. También comportó que muchos ciudadanos suscribieran hipotecas para adquirir su vivienda.
Desde el punto de vista político, los negocios inmobiliarios propiciaron la colusión de intereses entre la banca, que proporcionaba los créditos baratos, los promotores inmobiliarios y el poder político que ejecutaba los permisos para la construcción. Ello favoreció el caldo de cultivo para los numerosos escándalos de corrupción. De hecho, el caso Mercurio es una expresión local de un fenómeno general en toda la geografía española.
2.1.3 La transferencia de poder.
El estallido de la burbuja inmobiliaria, que arranca en septiembre de 2008 con el hundimiento de la compañía de servicios financieros norteamericana Lehman Brothers, ha provocado graves efectos económicos y sociales.
En el orden económico ha comportado la destrucción de las instituciones que restaban de la vieja ciudad-fábrica.
Caixa Sabadell, una institución financiera con 150 años de historia, apostó fuerte por el sector inmobiliario. Tras la fallida fusión con las Caixes de Terrassa y Manlleu, bajo la marca Unnim, fue intervenida y subastada por el Banco de España, siendo adquirida en marzo de 2011 por el BBVA por el precio simbólico de un euro. El hundimiento de Caixa Sabadell/Unnim desembocó en la liquidación de la promotora Vantoureix del Parc Empresarial de Sant Pau de Riu-Sec de la que era accionista mayoritaria. En teoría se trataba de una apuesta por un polígono industrial a fin de relanzar la tradición industrial de la ciudad pero que en la práctica se ha convertido en una macroárea comercial que puede resultar muy lesiva para el comercio local.
Otra de las consecuencias de la caída de Caixa Sabadell/Unnim ha sido la adquisición de CASSA, la segunda distribuidora de agua potable de Catalunya, por la Agbar, filial catalana de la multinacional francesa Suez Environnement, donde la entidad financiera disponía un notable paquete accionarial. De este modo se liquidaba la última joya de la corona de la burguesía industrial.
Otro ejemplo de este proceso de transferencia de capacidad de decisión de las instancias locales a grupos financieros y empresariales de fuera de la ciudad, fue la adquisición por un grupo inversor japonés del Centre d’Esports Sabadell que había sido el escaparate primero de los industriales y después de los constructores de la ciudad.
La crisis ha ido acompañada por una larga cadena de cierres de comercios, empresas y de Expedientes de Regulación de Empleo (ERE) en prácticamente todas las empresas de la ciudad con reducciones de plantillas y rebajas salariales como en los casos de Panrico, Alstom, Johson Controls o Cubigel (antigua UH). Esto se refleja en la tasa de paro que alcanzó en Sabadell a 20.689 personas en 2013 en torno al 20% de la población activa y que ahora ha descendido ligeramente a 18.323 persona (17%).
2.1.4 Recortes y privatizaciones.
Las políticas de austeridad han generado terribles recortes en servicios públicos. En Sanidad nuestra comarca padece un endémico déficit hospitalario. Ello no ha sido óbice para que el Hospital Taulí, centro de referencia, haya padecido notables recortes presupuestarios que han comportado el cierre de una planta, menos servicios, un aumento
de las listas de esperas y rebajas en el sueldo de los profesionales. Ello mientras que la Sindicatura de Comptes ha detectado graves irregularidades en la gestión del Taulí que han comportado la denuncia de ICV-EUiA ante la Fiscalía. También la asistencia primaria se ha visto afectada por los recortes como, por ejemplo, el cierre de Centros de Atención Primaria (CAP) en los meses de verano.
Una situación semejante se reproduce en el ámbito de la Enseñanza, como por ejemplo en el caso de los institutos de secundaria donde los presupuestos para ingresos corrientes se han visto reducidos en un 20% provocando en algunos graves problemas para sufragar los gastos de mantenimiento y limpieza y a endeudarse. Además, tanto las guarderías municipales o el Conservatorio Municipales han experimentado un notable incremento de sus precios lo cual expulsa a las familias con menos recursos.
Los recortes en servicios públicos ha ido acompañado por la privatización de servicios municipales, algunos como el Cementerio Municipal generadores de beneficios y cuya presunta adjudicación irregular está siendo investigada en el marco del caso Mercurio.
2.1.5 La expansión de la pobreza.
La crisis ha generado una enorme expansión de la pobreza en la ciudad. Un índice de ello son las 3.200 familias que no pueden costear su alimentación y han de recurrir al Rebost Solidari y cuyo número no cesa de aumentar. Aunque no disponemos de datos concretos sobre Sabadell en el Área Metropolitana, según un informe de la Diputació de Barcelona, 29,2% de la población se halla en el umbral de la pobreza, estimado en unos ingresos inferiores a los 10.340 euros de renta anual. Esta situación se agrava por los recortes en prestaciones sociales como sucede con las prestaciones del desempleo o en el caso de la Renta Mínima de Inserción que, según la Memòria de Serveis Socials de l’Ajuntament de Sabadell del 2012, se han reducido en un 16%,.
Otra grave situación es la generada por los centenares de ejecuciones hipotecarias que se han producido en la ciudad desde el estallido de la burbuja inmobiliaria. Ello en violento contraste de los más de 5.000 pisos vacíos que existen en la ciudad, la mayoría propiedad de bancos rescatados con fondos públicos, según los datos de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca y la Crisis (PAHC). Una entidad que desarrolla una lucha encomiable contra
esta flagrante injusticia social y que actualmente aloja a 146 personas en los tres inmuebles que tiene ocupados en Sabadell.