Chapter 4: RESEARCH DESIGN AND METHODOLOGY
4.2 Qualitative paradigm
4.2.4 Data collection methods
La metafísica es la ciencia que estudia los símbolos y su significación en contextos ARQUETÍPICOS. Por lo tanto es un LENGUAJE NO HABITUAL, ya que la SINTAXIS, si bien sigue sosteniendo las estructuras simbólicas, se da en un espacio de significación bastante OBLÍCUO.
El individuo sólo puede aproximarse a esta significación OBLICUA despojándose de la razón, que sólo sirve para enlazar estructuras lógicas en un lenguaje habitual de su horizonte virtual. El individuo, así, se aproxima a estos espacios de significación meta-cognitivos mediante el desarrollo de su INTUICIÓN SIMBÓLICA.
Ahora convengamos, la METAFÍSICA ES SIMBÓLICA, como TODO, desde una visión metafísica. Con esto significamos que la cultura vista como un arsenal simbólico desde una perspectiva psicológica, afirma el postulado psicosocial que nos dice que el mundo sensible es netamente simbólico y significativo en los ámbitos psicológicos.
La cultura, implica CULTO, y el culto es RELIGIÓN; y no hay ámbito más metafísico que la religión. Y aquí salta a la vista el error gnoseológico del hombre y la mujer modernos: CREEN en la religión como un objeto cultural, entonces es habitual escuchar opiniones, en pro y en contra, dependiendo del grado de escepticismo de las personas: “la religión es la más grande mentira de la humanidad”; O “la religión es la única esperanza que tiene el hombre para encontrar la paz”; O esta otra, bien difundida por la CULTURA: “la religión es el opio del pueblo”. Y sí, hay un grado de “verdad”, desde un punto de vista particular, pero son valores relativos sostenidos por concepciones daltónicas, pues la CULTURA ES UN ARMA, es decir, la RELIGIÓN ES UN ARMA, y es daltonismo gnoseológico CREER que es un mero objeto cultural del cual podemos emitir juicios de valor discrecionales, obviando su finalidad esencial. Analicemos lo que acabamos de afirmar, que la religión, el culto de cualquier tipo y a cualquier tipo de entidad, sea física, como la materia (dinero, reputación, hedonismo, bienes suntuarios, etc.) para los agnósticos, o se trate de alguna divinidad sobrenatural, para los creyentes en corrientes escatológicas, es, propiamente hablando, una forma de aplicación de estrategias psicosociales para manejar colectivos sociales. Es decir, ES UN ARMA ESTRATÉGICA CUYA MUNICIÓN PROVIENE DE UN ARSENAL ARQUETIPICO ALMACENADO EN LA MEMORIA COLECTIVA.
Al aproximarnos a los ámbitos psicológicos, establecimos que el sujeto anímico, tanto la mente consciente, como la inconsciente, son una especie de banco de imágenes, una gran pantalla óntica que permite la grabación de
- 65 -
imágenes, sonidos, sensaciones, aromas, etc. Y en nuestra analogía, de igual manera que las balas y saetas dejan huellas, cicatrices, traumas físicos en la materia, un arsenal simbólico tiene la capacidad de producir traumas psíquicos que son guardados por las memorias psicológicas, y el dicho popular que reza: “las palabras son como dagas”, confirman el poder del símbolo más allá de cualquier suposición metafísica.
La gente daltónica podrá emitir los juicios de valor que más les convenga, en el caso de los agnósticos, por ejemplo, simplemente intuyen la fagocitacion psíquica sobreviniente, y es por eso que escapan, conciente o inconscientemente, a la responsabilidad de asumir ciertos simbolismos que pueden ser muy comprometedores; en el caso de los devotos o creyentes, el temor a lo desconocido, capitaliza su sentido a un culto; Lo que nadie podrá negar es que fuera de todas estas medias verdades sostenidas por valores relativos y particulares, la religión ha dominado todos los contextos humanos desde hacen 6000 años de “historia oficial” reconocida, y ha probado ser un medio eficaz para controlar grandes grupos humanos. Es decir, ha sido fundamento de los grandes acontecimientos históricos, y sostén de todas las estructuras que el sistema ha conformado a lo largo del tiempo. Por lo tanto, afirmar algo como que “la religión es el opio del pueblo”, aunque denota un significado negativo, es más coherente que afirmar que “la religión es una mentira”, puesto que sería algo similar creer que un fúsil de asalto es una mentira; Sin embargo un fúsil de asalto en manos de un hombre, envalentona, y por eso Lenin esta mucho más cerca de su verdadera significación, pero puedo asegurarles que ni el mismo Lenin le daba esta connotación a su frase, ya que él no mentó la religión como arma al decirnos que es el opio del pueblo, sino que indudablemente le asignaba una connotación negativa como una especie de droga embriagadora.
LA METAFÍSICA NO ES RELIGIÓN. Vemos que hay mucha gente que piensa o confunde la metafísica con una corriente escatológica, y debemos afirmar que estas personas están equivocadas. LA METAFÍSICA ESTUDIA LOS SÍMBOLOS, que es lo mismo que preparar a un individuo, en nuestra analogía, para comprender el uso práctico de un arma. Y como el hombre y la mujer modernos son racionalistas a ultranza, han relegado el uso de este conocimiento a una mera formalidad de carácter moral, con lo que se han puesto a merced de aquellos que si saben como se manejan los símbolos y a donde conducen cuando tienen suficiente difusión en el inconsciente colectivo, y esto es el equivalente a ser pastoreado para ser arreado al matadero.
En este sentido podemos comprender que los símbolos son un ARSENAL DE SIGNIFICACIÓN, operan en niveles concientes e inconscientes, y pueden ser utilizados para la construcción de “verdades” o “mentiras”; Hoy por hoy, y esto debemos reconocerlo con mucha resignación y honestidad, viene ha ser casi lo mismo, pues una mentira sostenida por millones de mentes, se convierte en “verdad”, y solo nos queda salir del daltonismo gnoseológico, para comprender cuán profundo es el abismo ontológico que neutraliza a las naciones.
Ya que estamos estudiando los símbolos, convengamos que es muy difícil establecer una clasificación o tipología; Pero para fines didácticos conducentes
- 66 -
a la comprensión de una meta-ética, estableceremos que los símbolos pueden ser convencionales o pueden ser sagrados.