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Data Collection Methods

CHAPTER 4: RESEARCH DESIGN, DATA COLLECTION AND ANALYTICAL METHODS

4.4 Data Collection Methods

pendencia territorial. Aún así, estos territorios y población constituían una conti- nuidad con los de más al Sur, siendo parte del mismo pueblo, de la cultura de la sociedad mapuche,

La frontera septentrional del Mapunche Wajontu Mapu, a principios del siglo XVI, era la cuenca del río Limarí. Hasta allí se reconocían asentamientos de población mapuche, pero el río Aconcagua aparecía como deslinde de la preemi- nencia mapuche y en ellos los españoles señalaron que se encontraban los indios Chili. Sin embargo, existía, hasta el río Limarí, un área de coexistencia territorial de asentamientos mapuche con asentamientos diaguitas138.

Para avalar la presencia mapuche en un territorio compartido, señalamos los testimonios que en 1633 hicieron en Santiago ante el Oidor de la Real Audien- cia Pedro Machado de Chávez, los mapuche o indios Chile, llamados Alonso y el Logko Marcos, todos asentados en pueblo de indios de Sotaquí, ubicado a orillas del río Limarí, alegando por la posesión de sus tierras que correspondían a los Lof formados en Cogotí y Combarbalá, territorios que habitaban desde antes de la llegada de los españoles. En la visita al sitio se recogieron los testimonios de los mapuche el viejo Logko Juan Guentemanque y el indio Llau Llau reivindicaron las tierras desde el vallé de Cogotí pasando por Combarbalá hasta Pama: “Habrá

cien años antes más o menos que mi abuelo vino de Santiago y se pobló aquí con veinte indios y otro cacique llamado Quepuemehuelen que aún no era cristiano cuando vinieron los españoles y dieron la paz y con otros veinte el cual mi abuelo se pobló en tierras del valle del río de Cogotí que es donde nació mi padre”. También el Logko Kare Kare de Huana

señala que el padre de Guentemanque le había contado que su gente había pobla- do el valle de Cogotí, “..ahí estuvieron muchos años hasta que por la justicia española

que vinieron a estas tierras los redujeron al valle de Sotaquí para que tuviesen doctrina y se les administraran los santos sacramentos”. Otro tesminonio dado por el cacique Sal-

138 La discusión de la frontera territorial étnica mapuche y diaguita ha sido debatida por varios autores desde la perspectiva de los territorios ocupados por cada uno de estos pue- blos. Latcham, Ricardo. Arqueología de los indios diaguitas. Boletín de Historia Natural. Tomo XVI. Santiago. Chile. 1937, p. 18, reconoce al país diaguita ocupando los valles de cordillera a mar desde los ríos Copiapó hasta el Choapa; Cornely, Francisco, Cultura diaguita y cultura

El Molle. Santiago. Chile. 1956, p. 20, señala los mismos límites para los diaguitas al igual

que Oyarzún, Aureliano. “Los aborígenes de Chile”. Estudios antropológicos y arqueológi- cos. Santiago. Chile.1927, p. 98. Mostny, Grete. Culturas precolombinas de Chile. Editorial Universitaria. Santiago. Chile. 1954, p. 45, hace llegar a los diaguita por el Sur hasta el departamento de Petorca. A su vez, los mismos autores identifican a los mapuche picun- ches habitando desde el río Choapa al Sur. A su vez, Latcham, Ricardo. La prehistoria chilena. Boletín del Museo de Historia Natural. Tomo XVI 1928 p.153, habla de los picunches como asentados desde el Choapa al Itata y Oyarzún, Aureliano, op. cit. p. 99, señala igual parecer para los mapuche picunche. Guevara, Tomás. Historia de Chile prehispánico. Tomo I. Santia- go. Chile. 1925, p. 250, en cambio, plantea que los mapuche llagaban hasta Coquimbo. Es Larraín, Horacio. Etnografía. Colección Geográfica de Chile. Tomo XVI. Instituto Geográfico Militar. Santiago. Chile. 1987, s/p., el que señala que el área comprendida entre el Limarí y el Aconcagua presenta un poblamiento interdigitado de comunidades indígenas Diaguitas y Mapuche, siendo la primacía del poblamiento Diaguita entre Copiapó y Limarí y la mapu- che desde Aconcagua al Sur, idea que también es presentada por Téllez , Eduardo. “Diagui- tas y mapuches. Confinidad y transferencia étnica en el Norte Chico”. Boletín de Historia y

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vador señalaba que su padre escuchó decir “...muchas veces que el abuelo del cacique

Juan Guentemanque habría venido desde Santiago a poblar el valle Cogotí”139.

Las evidencias culturales de la presencia mapuche hasta las cercanías del río Limarí, al año 1535, fecha de la irrupción hispana, son aportadas por Gerónimo de Bibar, el que escribió que existían diferencias culturales entre los valles de Límarí y Combarbalá, pues a partir de este último se hablaba una lengua distinta que era la misma hasta el valle de Chile o Aconcagua.

Más al Sur, en la zona comprendida entre los ríos Aconcagua y Maipo, aun- que los Ayjarewes mapuche ocupaban prácticamente todo el territorio, aparecían algunas zonas compartidas de asentamientos de población mapuche y diaguita. A la llegada del inca en 1470, se instala población quechua, diaguita y de otras zonas traída como mitimaes, trasladada para trabajos tributarios, que se asentó en algu- nos sectores de los Ayjarewes mapuche de la cuenca de Santiago y el Aconcagua140. Las fronteras entre pueblos indígenas no eran rígidas, compartían territorios de asentamientos, rutas de comercio, espacios económicos y de intercambio cul- tural, aunque suponemos que, muchas veces, estas relaciones no estaban exentas de conflictos. Ello no impidió los acuerdos como ocurrió con la alianza mapuche- diaguita para resistir la entrada del español141. Hacia la Cordillera de los Andes, zona de poblamiento temporal mapuche, la frontera del Wajontu Mapu pikunche se relacionaba con otros pueblos cazadores recolectores y agricultores transandi- nos, con los que se establecieron intercambios, con los llamados puelche, forma- dos por chiquillanes, pewenche y huarpes y diaguitas142. Lo mismo ocurría con

139 Palma, Marisol. “Memoria de un tiempo lejano. Indicios de pueblos indios en Limarí”; en Valles. Revista de estudios regionales. N° 3. Museo La Ligua. Chile. 1997, pp. 57-58. 140 Téllez, E. op. cit., p. 26 citando a Durán et al. “Sistema adaptativo de poblaciones prehis- pánicas en el cordón de Chacabuco”. Actas del Congreso Nacional de Arqueología chilena XII, Tomo II, 1991, p. 246, plantea que no debe pensarse que la población diaguita en la cuenca de Aconcagua y hasta el río Maipo se debe solo a mitimaes traídos por el inka, “...locaciones del cordón de Chacabuco (caso Hijuela La Victoria) muestran ... (el ) entrecruzamiento de elementos diaguitas y del Complejo Aconcagua (denominación de la arqueología para pro- bablemente mapuches prehistóricos) en época preinka (siglos X al XIII d.C)”. Respecto de las colonias de mitimaes inka una de estas se encontraba en Talagante, lugar al Oeste de Santiago, la que fue intercambiada por los españoles de territorio por los mapuche del cacique Huelen Huala del cerro Huelen al momento de la fundación de la ciudad en 1541. Otra colonia mitimae se encontraba en Quilicura (González et al., “Análisis de las prácticas funerarias incaicas de Chile central”. En Actas del XII Congreso Nacional de Arqueología chilena. Temuco, 14 al 19 de octubre de 1991. Boletín del Museo Regional de la Araucanía. N° 4. Tomo II. Temuco. Chile. 1991, pp. 224-225 y otra en cerro La Cruz en Quillota, valle del Aconcagua, que constituía un centro administrativo del incanato. (Rodríguez et al., “Cerro La Cruz. Un enclave económico administrativo incaico. Curso medio del Aconcagua”. En

Actas del XII Congreso Nacional de Arqueología chilena. Temuco, 1991. s/p.)

141 Téllez, E., op. cit. pp. 27-28, señala que la resistencia mapuche y diaguita a la invasión hispana se verificó con largueza, pues en 1541 los diaguitas traspusieron la cuenca del Choapa, para unirse a las fuerzas de Michimalonco en el asalto a Santiago. Al revés, contin- gentes mapuche del Valle de Chile pasaron el Choapa para combatir en Limarí. En el asalto diaguita a la ciudad de La Serena en 1549, contingentes mapuches de Aconcagua se suma- ron a la rebelión.

142 Stehberg, Rubén y Sotomayor, Gonzalo. “Cabis-guacas-fortalezas y el control incaico del valle de Aconcagua”. Revista de estudios atacameños N° 18, 1999, p. 249, en relación al Lof de Logkocahuin, ubicado en el Ayjarewe de Curimón en la parte superior o mitad de arriba del valle del río Aconcagua, señala la relevancia que tenía en el periodo prehispánico: “La

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