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Data Used to Construct the Steady State Parameters for the UK

Chapter 2: Oil Price Shocks and the UK Economy, 1990-2005

B.3 Data Used to Construct the Steady State Parameters for the UK

Los orígenes del Partido Radical pueden pesquisarse en las insurrecciones liberales de mediados del siglo XIX; conformándose la primera Asamblea Radical en 1863 en Copiapó. Un año más tarde ésta se replicaría en la ciudad de Santiago. Ideológicamente, desde sus inicios, los principios que reivindicaron fueron la democracia, la libertad y la separación entre la Iglesia y el Estado. Anclados en estos tres principios, contribuyeron a forjar la denominada Alianza Liberal, principal adversario político de los conservadores en las elecciones de 1925 (Snow, 1972).

Durante la década del 20’ del siglo XX, el Partido Radical ocupó el centro político, del que no sería desplazado hasta la década de 1960 (Scully y Valenzuela, 1993:199).

Será durante la década del 30’ del siglo XX, que tomarán distancia de los liberales, aproximándose a los amplios movimientos sociales liderados por los partidos Socialista y Comunista. Este proceso desembocó en la conformación de una coalición de tipo político electoral en 1937, denominada Frente Popular. Este movimiento radical hacia la izquierda del espectro político, redundó en que se transformara en la principal fuerza política del país, encabezando la presidencia por 14 años consecutivos, bajo los gobierno de Pedro Aguirre Cerda entre 1938 y 1941, Juan Antonio Ríos entre 1942 y 1946 y Gabriel González Videla entre 1946 y 1952.

Siguiendo a Tironi (1983), los radicales en un comienzo se reconocían a sí mismos como herederos del liberalismo. Sin embargo, con la aproximación a los movimientos sociales debieron variar aspectos de su doctrina. A modo de ejemplo, cuando la clase media inicia su ascenso, el partido radical se autoproclamó su representante e incorporó los valores mesocráticos a su doctrina. Hasta mediados del siglo XX en un contexto en que imperaba la polarización ideológica defendió la moderación y la democracia (Vial, 2005).

Lo anterior también queda de manifiesto en materia económica, donde se distanciaron del liberalismo dad su incapacidad de dar solución a las problemáticas sociales, abogando por un rol activo del Estado en la economía cuya intervención se aloje en la regulación y distribución de la riqueza, dentro de las que cabe incluso la expropiación.

Las políticas públicas bajo los gobiernos radicales, estuvieron marcadas por el diseño e implementación de un sistema económico basado en la industrialización sustitutiva de importaciones (conocido académicamente como “ISI”). Bajo este paradigma fue creada la CORFO que permitió la creación de empresas de tipo estatal para llevar adelante el modelo ISI. No obstante, el modelo resulto fallido y se transitó hacia un descalabro económico marcado por niveles inéditos de inflación. Estos magros resultados económicos, aunados a la persecución iniciada por Videla en contra de uno de los miembros de la coalición que lo llevó al poder, el PC, repercutió directamente en el liderazgo político que hasta entonces había tenido el radicalismo en Chile, arrastrando

al Partido Radical al desprestigio público, con la consiguiente merma en los resultados electorales.

Ideológicamente, el espacio de centro izquierda que ocupó el Partido Radical desde la década de los 30’ y la representación de las clases medias, fue copado por la Democracia Cristiana.

Así, en 1958, tendrá lugar la última elección en que el partido radical llevó candidato propio presentando a Luis Bossay, quien obtuvo el último lugar. Esto fue una de las razones que explica la decisión de los radicales de adherirse al denominado Frente Democrático que termina apoyando la candidatura de Eduardo Frei Montalva en 1964. Este mismo año, comenzarán los fraccionamientos al interior del partido, cuando se origine la denominada Democracia Radical, representante del ala derecha de los radicales.

Ya en 1970, en un escenario de alto fraccionamiento interno el Partido Radical se suma a la Unidad Popular y obtiene una escasa representación a nivel parlamentario, alcanzando alrededor de un 17% del electorado nacional (Fuentes y Ovalle, 2002:67)

La polarización ideológica que tiene lugar en este período lleva a que del partido radical se escindan un grupo de correligionarios, el que da origen al Partido de Izquierda radical que posteriormente pasa a llamarse Socialdemocracia Chilena. En dictadura los militantes fueron reprimidos y el partido ilegalizado.

Durante la conformación de la Alianza Democrática para derrotar a la dictadura, los radicales se escindieron en dos grupos: uno encabezado por Anselmo Sule y otro por Silva Cimma.

Será en agosto de 1994, que el partido pase a llamarse Partido Radical Social Demócrata, una vez producida la convergencia de los dos partidos de carácter socialdemócrata de similares raíces, dándose por superadas las discrepancias que dieron origen a la escisión. Con la caída de los “socialismo reales”, reafirma su posicionamiento ideológico social demócrata. De acuerdo a Alfredo Lastra, se distingue de los otros partidos miembro de la Concertación por su ausencia de pragmatismo liberal.

Dado el escaso electorado que convoca desde la década del 70’ se ha visto “obligado” a operar en lógicas coalicionales para contar con representantes tanto en el gobierno central como sub – nacional. La literatura constata que incluso habría recibido ofrecimientos de fusionarse con el PPD, cuestión que no han aceptado.

La última actualización estatutaria data de 2009, en ella se reafirma el compromiso de los radicales con la historia y el futuro de Chile, su categoría de partido reformista y progresista, rechazando tajantemente los métodos políticos violentos; con una representación social amplia, respetuoso de cualquier manifestación de la razón humana, profundamente comprometido con la democracia (Estatutos del Partido Radical Socialdemócrata, 2009:28 – 29)