92 Escorpio ocupa 75 estadios, Sagitario 65, y así sucesivamente hasta Pis- ces y Aries, que obtendrán 35.
93 Esto es, cómo va aumentando la duración de los días a partir del solsti cio de invierno.
110
ASTROLOGÍA445 signos con iguales gradaciones hasta llegar a los vellones del
niveo signo 94, que obligan a los días y a las noches a soportar el yugo de la igualdad). En primer lugar habrás de establecer la medida en horas del día más corto y de la noche más larga 95, 450 desarrollados por Capricornio; la tercera parte de lo ganado 96
por la noche a lo que le corresponde, y que ha sido perdido por el día, hay que asignarla siempre al signo de en medio 97, de forma que, manteniendo este lote, supere al primero en la mi tad 98 y él mismo sea superado por el último 99 en la misma
455 fracción; distribuye el tiempo total de este modo en partes; con
estos incrementos los tres signos quedan fortalecidos; ahora bien, la suma de los números primero y segundo pasará100 jun ta a la constelación siguiente, de forma que, si casualmente la4 noche es seis horas más larga que el día invernal, Capricornio 460 alargue el día media hora, Acuario, por su parte, la hora que le corresponde, que se añadirá a la suma anterior, mientras Pisces establecén un incremento temporal igual al recibido del signo anterior; y, una vez completas tres horas, entregan a Aries la noche y el día, a fin de que los iguale en la primavera.
465 El tiempo, así dividido, empieza a aumentar por una sexta parte 101; la siguiente" constelación triplica las fuerzas y la últi ma duplica las recibidas. De esta forma se devuelve a los días
94 A los vellones de Aries, que igualan la duración del día y la noche.
95 Manilio supone en sus cálculos que el solsticio tiene lugar al comienzo de Capricornio; entonces la duración del día sería 9 horas y la de la noche 15.
96 Es decir, 15 (duración de la noche) menos 12 (duración teórica); un ter cio de esa diferencia es 1.
97 El signo del medio es Acuario, al que corresponde 1 hora de incremente» en la duración del día.
98 Capricornio, primer signo invernal, recibe un aumento de media hora. 99 Pisces, último signo invernal, recibe un aumento de media hora.
100 Repetición de lo ya dicho, cf. notas 97, 98 y 99. 101 Una sexta parte de la diferencia entre 15 y 12.
LIBRO III
111
su integridad y las noches, igualadas, se liberan de su deuda102, empezando de nuevo a ceder a los días el tiempo propio103, que se desarrolla bajo una ley contraria. Aries, en efecto, sustrae a
las noches tantas horas como antes les habían quitado los Peces 470
por su propia cuenta104: una hora se concede a Tauro y los Ge melos añaden media para completar las anteriores pérdidas 105.
De esta forma el último signo 106 se corresponde con el prime- 475
ro, e igualmente se corresponden los que brillan cerca de aqué llos 107, así como los dos centrales 108 de fuerzas igualadas, que llevan a cabo los mayores incrementos para producir la desi gualdad de . los días y las noches. Con esta progresión se acortan las noches desde el signo invernal y se alargan los días, invir-
tiéndose el ciclo anual hasta que se produce el solsticio bajo la 480
constelación del lento Cangrejo. En este momento la noche iguala al día invernal, y el largo día la duración de la noche, que decrece con un movimiento similar al de su aumento.
Otro camino podrá también guiarte al signo ascendente, que en determinado momento sale de las olas y es devuelto al
horizonte. Mirará», en efecto, qué hora del día es, si el horós- 485
copo se busca de día, y aplicarás, este número a dicho signo multiplicándolo por diez109, añadiendo además cinco unidades
102 Lo que deben al día en duración.
103 Esto es, la duración de la noche va disminuyendo en beneficio de la del día.
104 Una hora y media.
105 Los incrementos en la duración del día a partir de Aries son: Aries,
12T horas; Tauro, 1 hora, y Gémini,T hora.
106 Gémini se iguala con Capricornio en aumentar la duración del día en media hora.
107 Tauro y Acuario, cuyo incremento es de una hora. 108 Aries y Pisces, cuyo incremento es de hora y media.
109 Si el nacimiento tuvo lugar a las 5 horás tras la salida del sol, cuando éste se encuentra en el* grado 15 de Cáncer, habrá que multiplicar 5 por 15 = 75; a esta cantidad hay que añadir 15 = 90. *
112
ASTROLOGÍAa este multiplicador, ya que en cualquier hora los signos del
490 cielo se elevan quince grados. Cuando este número quede esta
blecido, acuérdate de añadirle los grados recorridos por Febo en el signo. De esta suma atribuirás treinta grados a cada sig no, la primera vez al signo en que brillaba110 Febo y después a
495 los demás, según la marcha del sol. La constelación en la que
se detenga y termine el número, así como el grado en el que dicho número abandone su totalidad y el nombre, serán el grado y la constelación111 que salen con sus fuegos.
(***)
Cuando 112 hayas hecho la suma total, atribuirás treinta 113
500 grados de ella a cada uno de los signos, hasta que termine la
cantidad; el grado de la constelación al que llegue puedes creer que ha salido con el cuerpo del nacido y que ha visto al mismo tiempo gracias a sus fuegos el horizonte. Así justamente has de buscar el horóscopo del cielo en el momento de salir: en las
505 veloces constelaciones y en la salida exacta, a fin de que, cuan
do el primer punto cardinal114 haya sido establecido con fiel precisión, no pueda escapársete el cénit del cielo, no se te ocul te su ocaso, queden fijados los cimientos en las profundidades
[queden fijadas las verdaderas puestas y salidas de los plane tas], y las constelaciones vuelvan a las fuerzas y a las influen cias que les son propias.
i io Los primeros treinta grados corresponden a Cáncer; los 30 siguientes, a Leo, y los 30 últimos, a Virgo.
111 El horóscopo se encontrará, por tanto, en el grado 30 de Virgo.
112 El verso 498 empieza por las palabras contineat partes, que no han sido traducidas por faltar el contexto de los versos desaparecidos.
113 Este cálculo corresponde a la forma de hallar el horóscopo por la no che.
114 El horóscopo, al que sigue la enumeración de los otros tres puntos car dinales.
LIBRO III
113
Ahora será asignado por clases el tiem- 510
„ , po que corresponde a los signos, los cuales
Cronocratorias r son también distribuidos y relacionados con ,
años, meses, días y horas concretas, ejerci tando cada uno especiales influencias a lo largo de los mismos. El primer año de vida pertenecerá al signo en el que el sol bri
lló, porque éste tarda un año en recorrer el universo; el si- 515
guiente y los demás siguen el orden de los signos. La luna pro porcionará los meses porque completa su curso en un mes. El horóscopo asigna a su protección las primeras horas y los pri meros días, confiando los siguientes a los signos sucesivos.
La naturaleza quiso distribuir de esta forma sus años, sus me- 520
ses, sus días e incluso las horas a través de los signos, a fin de que el tiempo en su totalidad estuviese repartido entre todas las constelaciones y llevase a cabo sus cambios de acuerdo con la al
ternancia de las mismas, según desarrollase el tumo del signo
que vuelve al horizonte. Por esta razón hay un contraste tan gran- 525
de en los acontecimientos según pasa el tiempo, por eso ios bie- nes están mezclados con las desgracias, las lágrimas siguen a los éxitos y la fortuna no es siempre igual para todos: hasta tal punto fluye con alternancias y no se aferra a ningún lugar que, con sus
cambios de todo para todos, ha perdido nuestra confianza. En 530
ninguna parte un año es igual a otro año ni un mes a otro mes; in cluso el día busca otro igual a él, y ninguna hora se desarrolla con la misma forma que otra, debido a que el tiempo, dividido en
todos los momentos de la vida que vuela, es distinto y obedece a 535
signos propios, produciendo unos caracteres y amenazando con unos acontecimientos semejantes a las constelaciones que en ese momento y de forma alternativa nos arrastran en su giro.
Hay a quienes 115 parece bien que a partir de la constela-
1,5 Empieza aquí un nuevo método para encontrar las influencias que go biernan ios distintos períodos de la vida; de acuerdo con él hay que partir del horóscopo.
114
ASTROLOGÍAción 116 del momento en el que sale el cielo (llamado horósco po por los fundadores, porque desde ese punto se distribuyen
540 las horas en los días), se haga toda clase de cálculos en el
tiempo y en los signos, así como que de ese solo punto em piecen los meses, los años, los días y las horas, y que sean pa sados 117 a los signos siguientes; también defienden que, aun*< que todas las divisiones 118 nazcan de un origen ,común, sin embargo sus vicisitudes son distintas, ya que unos completan:*
545 su círculo más lentamente y otros con mayor rapidez. Cual-
J
quier hora llega al signo dos veces 119 al día, un día al mes, un solo mes al año, y un año después de doce revoluciones sola res. Es difícil que todos los períodos coincidan en el mismo tiempo, de forma que el mes y el año sean del mismo signo;
550 (así sucederá que quien tenga un año de signo favorable) ten- Í
ga un mes de signo bastante difícil; si el mes cae en un signo bastante benigno, el signo del día podría ser funesto; si la for tuna favorece al día, la hora podría ser bastante adversa. Por eso no está permitido que ningún período tenga absoluta con fianza para sí ni los años con los signos, ni los meses con los
555 años que pasan, o los días con los meses, o todas las horas
con los días, ya que o bien unos se apresuran demasiado y f otros se retrasan, o bien un período abandona a unos y acom paña a otros, retirándose y volviendo alternativamente, o cambiándose con otro período, al ser perturbado por la distin
1
ta suerte de los días *20.116 Esto es, del ascendente.
1 >7 Para continuar según el orden de los signos. 118 Los diversos períodos de la vida,
119 Una nocturna y otra diurna.
LIBRO III
115
Y, puesto que he mostrado qué clase de 560