A largo de su desarrollo urbano y en la actualidad, el Centro es escenario de una gran diversidad de dinámicas, entre estas, la dinámica social, la cual ha regulado en gran medida la tendencia económica y urbanística de esta zona de la ciudad. La dinámica social imprime diferencias sustanciales a cada uno de los microterritorios que se han configurado en el Centro Tradicional; comprender esta dinámica, sus procesos, y la forma como se reflejan en el territorio, es esencial en el entendimiento de las problemáticas del Centro y del área de estudio.
llustración 4-21: Población socialmente marginada y vulnerable, área de estudio. Fuente: www.eltiempo.com - www.periodismosinfronteras.com
Como se ha hecho evidente, la condición de deterioro progresivo del área de estudio ha estado circunscrita a la mutación gradual de sus elementos componentes, resultado a su vez de la transformación y crítica situación de los grupos sociales que la habitan o utilizan. El éxodo de población residente y la concentración de grupos vulnerables o socialmente excluidos – trabajadoras sexuales, vendedores ambulantes, recicladores e indigentes–, sumado al ambiente de inseguridad, ha concluido a la disminución social de la pieza. De esta simplificación de la composición social del área de estudio y del análisis del tejido urbano antes hecho, se puede deducir que la crítica situación que se presenta está asociada a los usos de alto impacto, usos no centrales, y a la fragmentación y detrimento del parque inmobiliario.
Estas circunstancias han obligado a la Administración Distrital y a sus políticas de intervención a considerar el área de estudio y algunos sectores aledaños, como zona de actuación social prioritaria dentro del ámbito que cobija el Plan Zonal Centro de Bogotá. A continuación se profundiza en el comportamiento poblacional del Centro Tradicional y en el ejercicio de la prostitución como causal primordial de la crítica situación social del área de estudio.
4.3.1 Población
Un impacto de gran envergadura de todos los fenómenos que se han mencionando, es la pérdida de residentes del Centro y el predominio de población flotante. La tasa de crecimiento poblacional para el ámbito comprendido por el Plan Zonal muestra un decrecimiento continuo, promedio que arroja la estadística de los últimos treinta años. El número de habitantes en el Centro según el PZCB, es de 246.189 aproximadamente, en un área de 1.730 ha., es decir, una densidad promedio de 146 hab./ha. frente una población flotante aproximada de 1’700.000 individuos.
“El estancamiento de la población refleja el desplazamiento de las áreas residenciales hacia nuevas zonas de urbanización, especialmente al norte de la ciudad por parte de los estratos medios y altos. Este estancamiento a partir de 1993 y que duró aproximadamente10 años,
muestra también un proceso de sustitución del vecindario de las clases medias desde su barrio tradicional hacia sectores urbanos empobrecidos”174.
Según Samuel Jaramillo175, un sondeo reciente estima que de la población flotante que usa el Centro, alrededor del 82% son de los 3 niveles de ingresos más bajos, y del estrato más alto apenas representa el 1,3% de quienes frecuentan el Centro. De igual forma Jaramillo estima –y acorde con su balance del mercado inmobiliario–, que esto no es sino el reverso de un hecho complementario: mientras que el Centro Tradicional sigue siendo el nodo más importante de actividad central para los sectores populares, los grupos de mayores ingresos utilizan otros sitios para esos fines; y deduce que dicho fenómeno tiene un efecto muy preocupante sobre la lógica espacial de la ciudad: la segregación, que ya es muy acentuada en términos residenciales, ahora se extiende al uso más general de la ciudad.
La población flotante que utiliza el área de estudio –al igual que gran parte del Centro Tradicional–, está compuesta por los empleados del comercio, servicios e instituciones públicas y privadas, estudiantes y demás usuarios de las distintos servicios que oferta el Centro; la diferencia con respecto a la totalidad del Centro, está dada en la gran cantidad de usuarios que visitan el subsector de actividades nocturnas ubicado al occidente del área de estudio.
En cuanto a la población residente, el área presenta un alto porcentaje de trabajadoras sexuales, vendedores ambulantes, recicladores e indigentes. La proliferación de actividades de alto impacto y las condiciones de deterioro físico y abandono de gran parte del área de estudio, viabilizan la supervivencia y consolidación de los grupos vulnerables o socialmente excluidos; según el PZCB, el Centro soporta el 44,8% de la indigencia de Bogotá y el 72% de las actividades relacionadas con la prostitución. Esta población que no sólo trabaja en el sector, también reside en la vivienda físicamente deteriorada, en aquellas tipo inquilinato que se reproducido en la zona, en los vacíos urbanos y los edificios abandonados; una zona donde a pesar del hacinamiento o carencia de estándares habitacionales, pueden ubicarse sin problemas o conflictos con la sociedad.
Sin embargo, el área de estudio también presenta subsectores estables en términos habitacionales con otro tipo de composición social residente, los cuales coinciden con los espacialmente estables identificados en el análisis del tejido urbano, desarrollados en vivienda formal de alta densidad. Este tipo de dinámica habitacional y espacial en general, se conserva en los subsectores del área de estudio calificados con estrato socio-económico tres (3), por su parte, la población vulnerable antes descrita se localiza casi en su totalidad sobre el territorio de estrato socio-económico dos (2); del mismo modo, estos estratos son preponderantes en ámbito del PZCB, con un 39,9% y 27% respectivamente, acompañados de un bajo porcentaje de estrato cuatro (4) seguido de estrato uno (1).
Por otro lado, el Plan Zonal Centro176 establece que en la actualidad la mejora en las condiciones de seguridad en algunos subsectores, la reevaluación, la baja tasa de interés y la recuperación en el PBI y el empleo, aumentaron la demanda por vivienda en todos los estratos, y que hay una
174 Ibíd. p. 34 175
JARAMILLO, S. Op. Cit., p. 13
176
incipiente recuperación en la venta de vivienda, lo cual a su vez demuestra un proceso inicial de repoblamiento del Centro.
4.3.2 Prostitución
La forma como se ha ejercido esta actividad, especialmente en el Centro, ha sido concomitante con el deterioro urbano y social donde está ubicado. De acuerdo con el estudio realizado en el Plan Zonal177, en el Centro se encuentran 1.087 sitios de prostitución con un total de 14.211 prostitutas, equivalente al 72% de la prostitución ejercida en Bogotá. Estos establecimientos se ubican según el estudio de la siguiente manera: La Alameda con el 21.6%, San Bernardo con 11.7%, Las Nieves con 10.3%, Santa Fe con 8.0% y Voto Nacional con 7.0%.
llustración 4-22: Modalidades en el ejercicio de la prostitución, área de estudio. Fuente: www.eltiempo.com - www.elespectador.com
El ejercicio de la prostitución en el Centro adquiere unas dimensiones diferentes a otros sitios por la cantidad de problemas que se generan en torno al ejercicio de la misma. Según PZCB, la calle es utilizada por el 23,1% de las mujeres. Sin embargo esta actividad no es muy apetecida ni tiene a generalizarse ya que las mujeres prefieren trabajar en un establecimiento que les garantiza seguridad, y la calle presenta riesgos como abusos, contacto con delincuentes y traficantes callejeros de droga, control policial, aunado a las inclemencias del tiempo. “La prostitución callejera se ubica en seis sectores del Centro: La Alameda (34,8%), San Bernardo (18,8%), Las Nieves (16,6%), Santa Fe (12,8), Voto Nacional (11,3%) y La Catedral (5,7%). En estos sitios se generan situaciones problemáticas como prostitución callejera infantil, gaminismo, alcoholismo y delincuencia”178; según Plan Zonal, La Alameda constituye una de las zonas de mayor riesgo. En cuanto a la forma como se proyecta en el territorio la prostitución –como se había establecido a lo largo del texto–, es coherente con la disposición de los subsectores en estado de
177 ORJUELA, Carmenza. Propuesta sobre el tratamiento social y urbano de la prostitución en Bogotá.
Bogotá D.C.: Secretaría Distrital de Planeación – SDP, 2001. Citado por: JÁCOME, Francisco. Análisis y consolidación de la información urbanística, económica y social para la formulación del Plan Zonal del Centro, documento técnico de soporte, Plan Zonal Centro de Bogotá D.C. Dto. 492 de 2007. Bogotá D.C.: Secretaría Distrital de Planeación - SDP, 2007. p. 41
178
obsolescencia; desenvolviéndose en el área comprendida entre la Av. Calle 19, calle 24B, Av. Carrera 10ª y transversal 17. Ahora bien, cuando su ejercicio es sobre el espacio público, esta se centraliza en las calles que presentan mayor flujo vehicular y peatonal –como muchas de las actividades comerciales–, concentrándose sobre la Av. Caracas, la carrera 13, y las calles 22 y 24; en el caso de los establecimientos cerrados, habitualmente se agrupan al interior en los subsectores definidos por la malla vial arterial, sobre ejes de movilidad local de escaso tráfico vehicular.
llustración 4-23: Localización del espacio público y edificaciones asociadas a la prostitución, área de estudio.
Fuente: elaboración propia.
La forma como se ejerce la prostitución no sólo está relacionada con su ubicación sobre el espacio urbano, también está directamente relacionada a la utilidad o renta que genera; según el PZCB179, mientras que la prostitución callejera genera dividendos de 5.000 a 15.000 pesos por
servicio, la prostitución en establecimientos cerrados puede arrojar ganancias de 40.000 a 150.000 pesos, además de la utilidad que perciben los propietarios de los establecimientos por utilización de las habitaciones y venta de bebidas alcohólicas. El estudio del PZCB, establece que dentro de la modalidad de establecimientos cerrados, también se encuentran las residencias hospedajes o inquilinatos donde la población ejerce su actividad y simultáneamente, es su lugar
179
de vivienda; parte de esta modalidad también se desarrolla sobre el espacio público, con el fin de atraer a los clientes.
“El ejercicio de la prostitución, cuando es desarrollada en establecimientos no adecuados o en la calle, atrae actores como delincuentes, drogadictos e indigentes que generan un ambiente inseguro para los residentes y transeúntes, causando perdida de pertenencia con el territorio, o incluso generando el desplazamiento de la vivienda o el comercio especializado, deteriorando el paisaje urbano”180.