F.1. EL DELITO EN SENTIDO RESTRINGIDO Y EN SENTIDO AMPLIO.
En el sentido restringido o jurídico el delito, es una infracción a la Ley del Estado en el que concurren tres elementos: acto agente y sanción.
En sentido amplio, es todo acto criminal codificado o no y lo que se que se entiende como "equivalente delictivo", es decir cualquier infracción, desvío, desorden, abandono (como describe la definición que dan los diccionarios), hacer lo que no se debe hacer o no hacer lo que corresponde hacer es siempre un delito o un equivalente de delito, que de una u otra manera entraña un castigo, impuesto por la ley escrita o por la censura, repulsa y la pena divina esperada por los creyentes; así como la inexorable sanción natural que viene en forma de enfermedades o malestares corporales como consecuencia de imprevisiones y falta de vida higiénica y, por último la sanción moral, impuesta por la propia conciencia del individuo que se manifiesta como remordimientos.
F.2. LOS EQUIVALENTES DEL DELITO (ACTO CRIMINAL).
Todas estas conductas extrañas a las costumbres del medio social y de las época y que entrañan desorden, desvío, generando malestar e inquietud, se manifiesta entre los hombres, en las plantas y los animales hay actitudes que no pueden ser consideradas criminales por que falta el contenido racional de estas especies que hacen que el agresor pueda ser punido, su actuar es instintivo que los ubica al margen de la norma . Sin embargo a titulo informativo veamos algunas actitudes extrañas:
F.2.1. EN LAS PLANTAS.
Según Darwin, Drude, Koln, Rees y Vill, que han decho observaciones en las plantas insectívoras, existen especies de droceráceas, de sarracenáceas, de nepentáceas, de utricularias, de cephalotus folliculares, que literalmente dan muertes a insectos, que son atraídos con olores de sus hojas para luego atraparlos con los tentáculos del disco foliáceo, haciéndolo perecer por asfixia unas veces, otras clavándoles unas espinas o envenenándolas con algún ácido letal.
Estos y otros actos del mundo botánico dejan entrever ciertas manifestaciones, que podrían llamarse criminales, porque en determinados casos se advierte razgos de alevosía, codicia y hasta libertad de elección (rechazo de insectos demasiado pequeños). Sin embargo, facil es colegir que dichos actos son instintivos.
F.2.2. EN LOS ANIMALES.
En el mundo zoológico se observan hechos que, por el modo como se realizan y por las causas que lo provocan y por las reacciones de pena y de defensa que suscitan, responden perfectamente a lo que llamamos actos criminales:
F.2.2.1. MUERTES. Se producen las muertes por conseguir alimentos, por la posesión de la hembra, por el mando del rebaño y simplemente por ―malos‖ instintos, En algunos casos tales hechos se realizan con furia, sadismo y crueldad.
F.2.2.2. HURTOS. realizado con destreza y mediante asociaciones entre los monos, el hurto doméstico en los gatos, el rapto de menores en las hormigas rojas etc.
F.2.2.3. SEXUALES. en las grandes aglomeraciones de animales se ve lo que entre seres humanos llamamos sodomía, actos semejantes a la bestialidad, como la unión sexual del cisne con la oca, del alce y del bisonte con la vaca.
F.2.2.4. EN LA ÉPOCA DEL EROTISMO SEXUAL, la inquietud los lleva a los animales a brutales atropellos, semejantes a la violación y a practicar el onanismo, por ejemplo entre los perros y los simios. (Schrenk - Nutzing: 1897citado por Jorge Mendez F. 1983.).
F.2.2.5. ETIOLOGÍA. A guisa de ejemplo, el alcoholismo que tan fuerte influencia ejerce en el origen del los actos criminales, del delito, en los humanos, tiene sus correspondientes afectos también en el mundo de los brutos.
Bucher (ibid) dice que es posible obtener artificialmente abejas ladronas por medio de una alimentación especial mezclada con aguardiente. Una acción analógica ejerce sobre las hormigas la narcotización clorofórmica, que las vuelve furiosas a tal punto que atacan a sus propias compañeras.
F.2.2.6. EQUIVALENTE DE LA PENA. Para completar la analogía diremos que en los animales existen también un equivalente de la pena. Se advierten señales de arrepentimiento y también castigos que algunos animales infligen a sus hijos, como los simios que lo hacen a puñetazos y monas que le dan palmadas en las nalgas a sus hijos desobedientes.
Por lo general, dentro de los grupos de animales con ciertas costumbres arraigadas, no se permite la presencia de un intruso de la misma especie y mismo gregario, con hábitos nocivos. La reacción se deja sentir inmediatamente mediante una actitud anómala . (Lombroso: "El hombre delincuente" (ibid).
F.2.3. COMPORTAMIENTO CRIMINAL DE LOS HOMBRES PRIMITIVOS .
a) ACTOS SEXUALES. En la humanidad primitiva, en opinión de Lombroso, (reafirmado por Ferri) las acciones que nosotros llamamos criminales constituian la regla, no la excepción.
El hombre primitivo en el concepto penal actual, era asesino, ladrón y violador y la mujer prostituta. Criminologicamente podemos afirmar que dichos actos eran instintivos a igual que los animales su ejecución era para subsistir y perpetuar la especie.
No existía una diferencia clara entre la simple acción y el delito. Es más, algunos actos que llamamos actualmente delictivos, estaban fuera de la consideración legal (como aún lo son en algunos grupos salvajes de nuestros tiempos).
El acto sexual se usaba como objeto distincion especial. El acto mismo de la cópula no tenía nada de ofensivo para el pudor. Los habitantes del caúcaso y los ausios del Africa, los realizan en presencia de todos, Herodoto refiere que los tirrenos lo verificaban a veces en sus convites.
La prostitución tal como la conocemos, no tenía nada de vergonzoso. Las mujeres pertenecían a todos los varones de la tribu (Ej : entre los salvajes de California). También era un deber entre los pueblos primitivos la "prostitución hospitalaria", es decir la oferta de las hijas e inclusive de la mujer propia a determinados visitantes e invitados (Ej : en Ceylán, en Groenlandia, en las Canarias y en las islas de Taiti, donde el rechazar a una mujer, aún actualmente , constituye una ofensa.
El haber tenido amantes antes de casarse era un título de honor para las mujeres de algunas tribus del Africa.
En el Tibet, según refiere Herodoto, las mujeres llevaban tantos anillos como amantes habian tenido y tanto más espléndidas eran las bodas cuanto mayor fuese aquel número . (Edmundo Buckley : ibid) .
La "prostitución sagrada" era difundida ente algunos pueblos de la India. La sodomía y la pederastía fueron práctica honrada y muy común en Grecia (Schrenk y Netzing: Ibid). Hasta la betialidad tuvo su difusión
(unión sexual de hombres y bestias).
b) INFANTICIDIO, HOMOCIDIO Y CANIBALISMO. Giglioli, en la "nueva antología", nos refiere que el aborto y el infacticiio era práctica corriente sobre todo entre lo salvajes de la bahía de Hudson y de la Cuenca del Orinoco. Los tasmanios, los pieles rojas y los esquimales acostumbran a enterrar con la madre también a sus hijos, por la creencia de que la madre llama a sus hijos desde el killo (Mansión de los Muertos).
Entre los hotentotes, a los viejos ya imposibilitados del trabajo se los relegaba a una cabaña solitaria hasta que perezcan de hambre o entre las garras de las fieras. (Lubbok: Ibid).
En el antiguo México se comía carne humana por sacrificio o como señal de victoria. c) DE LOS DELITOS CONTRA LA PROPIEDAD. Hace dos mil años las comunidades primitivas no conocían la propiedad individual , ni tampoco las idea de hurto ("ideas económicas y políticas de la China Antigua" de C . Puini: ibid).
En el Egipto era una profesión conocida la del ladrón ; el que quería ejercitarla inscribía su nombre en una tabla pública y llevaba a un lugar todas las cosas que había robado, a fin de que sus poseedores las recuperasen pagado cierta suma de dinero . (Lombroso) "el hombre delincuente" (Ibid).
Tucidies asevera que los griegos y todos los pueblos bárbaros que habitaban las islas y las playas del continente no se avergonzaban de la piratería que practicaban, antes bien, la consideraban como algo glorioso.
d) EQUIVALENTE DE LA PENA. La idea del delito va naciendo en estos pueblos bárbaros a medida que otras tribus van practicando en perjuicio de ellos los mismos actos antes referidos.
Por ejemplo, empiezan a sentir celos cuando los hombres de otras agrupaciones se apoderan de sus mujeres. Lo mismo ocurre con el homicidio y el robo.
Correlativamente van apareciendo las primeras formas de sanción, primero como venganza personal, más tarde surge la "vendeta de sangre", o sea el castigo que inflingen al malechor los familiares de la víctima, por último ya es el jefe de la agrupación el que impone la pena, (Le torneau : sociología: Ibid).
Tiempo después la idea del delito se arraiga entre los hombres de la misma tribu. Ya no es solamente delincuente el extraño, sino también el propio integrante del grupo.
A los antiguos actos que siempre fueron conceptuados como equivalente del delito, tales como el quemar cadáveres en lugar de enterrarlos, el tocar el cuerpo del jefe, el no cumplir cierto rituales religiosos, suman los delitos de homocidio, robo, adulterio etc. Pero aún no tienen una diferencia clara entre los actos que atentan contra las buenas costumbres y los que hoy se llaman contra las leyes (los verdaderos delitos). Pues todo aquello que significa desorden, desviación y cuanto acto implique contrariar costumbres merece castigo, el mismo que en su aplicación varía según las ideas religiosas predominantes, así por ejemplo, entre los pueblos creyentes del "animismo" (que consiste en atribuir poderes y facultades a las fuerzas de la naturaleza y a los ídolos fabricados) la infracción de un individuo desata la furia de los dioses, quienes castigan a toda la comunidad enviándoles tempestades, vientos, terremotos y otras calamidades. De ahí que para aplacar la ira de aquello había que castigar cruelmente al causante de los desastres.
En cambio entre los pueblos influenciados por la idea del tabú, no era preciso castigar al culplable de un acto reputado como equivalente delictivo , pues la pena se hallaba impresa en el mismo acto, por ejemplo, se decia "no penetrarás a tal recinto o no violarás tal tumba" y se suponía que el infractor hallaba la muerte en el acto o poco después de realizar el hecho prohibido.
En las prácticas unas veces ocurría lo esperado y otras no ; es que en algunos casos se impregnaba de una substancia nociva el lugar , entonces no era extraño que al penetrar a él el individuo hallase la muerte. (Código de Manú).
Pero aún los que esperaban la muerte por haber roto el tabú, podían librarse del maleficio medinte ceremonia de purificación.(Ibid)