5. Research methodology and design
5.2 Research approach and design
5.2.4 Data collection
5.2.4.3 Data collection process
5.2.4.3.2 Development of interview guide
En este primer apartado, se van a tratar los tres primeros pasos reflejados en la figura 3.1. La propuesta se basa en considerar los criterios de sostenibilidad como oportunidades para el proyecto en el sentido de afección positiva en los pilares del desarrollo sostenible, y así establecer los indicadores relacionados con estas oportunidades para su medición y control desde la gestión de los proyectos. Mediante esta consideración, podemos identificar los diferentes factores de sostenibilidad de un proyecto aplicando los estándares de gestión de riesgos como Hillson (2002) sugirió en relación a la idoneidad de aplicar la gestión de riesgos a oportunidades.
Los estándares actuales de gestión de riesgos fueron estudiados en el capítulo anterior, para su aplicación en la identificación y selección de oportunidades e indicadores y, en consecuencia, crear una metodología apropiada basada en la gestión de proyectos con las técnicas usadas para la identificación de riesgos, adaptándolas al objetivo sostenible. Lógicamente, esta adaptación debe realizarse teniendo en cuenta las características propias de los indicadores de sostenibilidad. Para ello, se han tenido igualmente en
cuenta los estándares relacionados con la construcción sostenible analizados también en el capítulo anterior. Como se muestra en la figura siguiente (figura 3.2), se ha establecido como marco de trabajo la norma ISO 21929-1 que servirá de guía para la correcta identificación de los criterios sostenibles, subrayando la importancia de que los indicadores deben ser en lo posible internacional, nacional y regionalmente comparables; se deben identificar todos los actores involucrados en el proyecto; y se debe considerar el ciclo de vida del proyecto siempre que sea posible en cada indicador. Destacar que este estándar establece un marco para los indicadores en edificios, pero a falta de otra norma que establezca un marco para los proyectos de infraestructuras y considerando que de existir en el futuro seguirá los mismos patrones, se ha considerado aceptable su uso en este trabajo. Además, las técnicas y herramientas escogidas provienen de las normas relativas a la gestión de riesgos como se ha justificado previamente. Se ha dado una especial consideración al estándar PRAM y a la gestión de riesgos incluída en el PMBoK guide sobre el resto, para la identificación y selección de indicadores. Estas normas son más cercanas al tratamiento e identificación de oportunidades en los proyectos de construcción, mientras que el resto están más relacionadas con la gestión estratégica de riesgos.
Figura 3.2. Base de la propuesta
Con este marco de trabajo y siguiendo el diagrama de la figura 3.3, el primer paso es identificar las oportunidades de sostenibilidad, que posteriormente se convertirán en indicadores para medir, controlar y monitorizar las oportunidades seleccionadas. El principal objetivo será identificar todos los factores con influencia en los aspectos sostenibles según la tipología del proyecto dado. Las técnicas para esta identificación se basan en las propuestas de los estándares PRAM y PMI. Un elemento clave de los
proyectos de infraestructuras es el alto número de involucrados a lo largo del ciclo de vida (Button, 2002) y la necesidad, por tanto, de incluirlos en esta fase de identificación.
Figura 3.3. Fase I: Propuesta para la obtención de los criterios-indicadores
En esta primera etapa de identificación, los indicadores de sostenibilidad serán identificados siguiendo las siguientes técnicas:
i) Revisión de documentación: se trata de una selección de la documentación existente y una revisión estructurada de la misma en busca de los objetivos sostenibles del proyecto. Se diferenciarán, dentro de esta técnica, dos aplicaciones diferentes:
a. Bibliografía científico-técnica, de acuerdo a las publicaciones científicas y técnicas existentes en la tipología de proyecto de que se trate, herramientas o sistemas de indicadores existentes que pueden servir de entradas al proceso y experiencias profesionales publicadas en el sector.
b. Legislación. Se ha considerado la importancia de la revisión de la normativa tanto regional, nacional como internacional relativa a los aspectos sostenibles del proyecto objeto de estudio pues refleja la experiencia asentada en las diferentes áreas de conocimiento y la importancia de las líneas políticas y estratégicas del país o región.
ii) Recopilación de información mediante encuestas: es fundamental la elaboración de encuestas a todos los actores del ciclo de vida del proyecto para recoger los puntos de vista y la importancia de cada sector involucrado. De
este modo, la encuesta deberá ir reflejada no sólo a expertos, como ingenieros o arquitectos, que subrayarán la importancia de los aspectos técnicos del proyecto, sino también a promotores (importancia económica y rendimiento de la inversión), los usuarios tanto directos como indirectos (importancia de los aspectos sociales y económicos), las organizaciones ecologistas (importancia medioambiental e impactos sobre el entorno del proyecto), así como a los suministradores de materiales y equipamientos (gestión de recursos y residuos). La encuesta debe estar enfocada a que el encuestado proponga factores e indicadores de sostenibilidad del proyecto, no a que valore o califique los indicadores propuestos.
iii) Recopilación de información mediante entrevistas: generalmente se harán a expertos en aspectos sostenibles de los proyectos, pero se debe englobar a todos los actores mencionados anteriormente. Generalmente, las entrevistas generan una gran cantidad de información tanto directa como indirecta.
iv) Organización y realización de una tormenta de ideas o “brainstorming”: se trata de una dinámica de grupo de personas seleccionadas previamente que sean representativos de los actores intervinientes en el ciclo de vida del proyecto. El objetivo es obtener la mayor cantidad de oportunidades relacionadas con la sostenibilidad posibles. Generalmente surgirán muchas ideas de muy diferente tipología, pero todas valdrán como factores identificados que posteriormente se evaluarán. Es posible que surjan ideas no aplicables.
v) Comparación con otras áreas y otras herramientas existentes: Se estudiará asimismo la documentación existente y la experiencia en otras áreas donde se haya aplicado el concepto de sostenibilidad (edificación, urbanismo, ingeniería civil, ingeniería de productos, agricultura, ingeniería de montes, etc.).
vi) Análisis mediante Listas de Control: basado en la información histórica y el conocimiento acumulado por el equipo en proyectos anteriores similares. vii) Técnicas de Diagramación: donde se incluirán los diagramas causa-efecto,
también conocidos como de Ishikawa, o los diagramas de flujo o de sistemas que muestran la relación de los diferentes elementos del sistema y la causalidad.
El establecimiento de estas siete técnicas se basa principalmente en la aplicación de los estándares PMI (2004) y PRAM (1997) aplicados a los factores de sostenibilidad. Cada una de estas técnicas generará una lista diferente de oportunidades de sostenibilidad siguiendo el esquema de la figura siguiente (figura 3.4), aplicando cada técnica de un modo independiente a las demás, sin que una técnica o lista influya sobre las otras. De este modo, se obtendrán un total de ocho listas de oportunidades del proyecto hacia la sostenibilidad siguiendo el principio básico de participación de todos los actores del proceso durante esta fase. Mediante la aplicación de estas técnicas se consigue un modelo que permitirá llegar en muchos casos a las mismas oportunidades, pero también a la identificación de factores inimaginables. Creemos que es necesario este procedimiento de identificación de oportunidades y de sus respectivos indicadores, al igual que se hace con la gestión de riesgos, atendiendo el ciclo de vida del mismo con el
objetivo de realizar un primer registro de criterios de sostenibilidad a los que atender como variables de un proyecto de construcción sostenible.
Figura 3.4. Esquema para identificar oportunidades e indicadores
Lógicamente, muchos de estos factores identificados en esta primera etapa no serán aplicables por su excesivo impacto negativo sobre los objetivos del proyecto (coste, plazo y calidad), sobre los requisitos propios del promotor o bien por su imposibilidad de aplicación física o técnica. Por eso será necesaria una clasificación y priorización de las oportunidades identificadas previa al análisis y evaluación sostenible de un proyecto con sus alternativas.
Por tanto, siguiendo la figura 3.3 anterior, la segunda fase consiste en la clasificación de todos los criterios identificados en las nueve listas anteriores mediante un registro en lo que denominamos Sustainable Breakdown Structure (SBS), concepto creado en el contexto de esta tesis y con gran acogida por parte de investigadores y docentes relacionados con esta línea de investigación. Este concepto está basado en el registro de riesgos mediante estructuras desagregadas de tareas, pero en este caso aplicado a la sostenibilidad. El objetivo de esta idea es por tanto lograr una estructura jerárquica donde queden registrados la globalidad de indicadores y criterios de sostenibilidad relacionados con los proyectos que se traten. De esta manera, y tras la priorización y selección que se comentará a continuación, se permitirá siempre una retroalimentación (aumento o disminución de los registros) y servirá como base de datos para futuras aplicaciones y evaluaciones de sostenibilidad.
Las estructuras desagregadas para clasificar las diferentes oportunidades e indicadores identificados se podrán realizar siguiendo uno de los siguientes esquemas: mediante los pilares del desarrollo sostenible como primer nivel como se muestra en el ejemplo de la figura 3.5; siguiendo el ciclo de vida del proyecto (diseño, construcción, puesta en
marcha, explotación y mantenimiento y deconstrucción o fin de vida útil); o bien desagregando las oportunidades por elementos del proyecto (en capítulos o partidas).
Figura 3.5. Estructura desagregada de la sostenibilidad SBS -Sustainable Breakdown
Structure- genérica basada en los tres pilares del Desarrollo Sostenible
Además de esta clasificación mediante las estructuras de desglose, se propone la posibilidad de realizar unas fichas de cada indicador u oportunidad identificada que caracterice cada uno lo máximo posible, según la ISO 21929-1.
En cuanto a la priorización de las oportunidades identificadas y clasificadas, siguiendo el principio de Pareto que dice que el 80 % de los problemas vienen del 20 % de las causas, nosotros proponemos que el 80 % de los objetivos sostenibles se pueden conseguir con el 20 % de los indicadores o factores de sostenibilidad identificados con la metodología propuesta. Para el análisis y la priorización de estos indicadores, se podrá recurrir a técnicas de análisis de expertos, de sensibilidad, o la propuesta de Rodríguez y Fernández (2010) para la selección del 20 % de las oportunidades que mayores beneficios sostenibles reportan con menor impacto negativo sobre los objetivos del proyecto. Esta priorización tendrá lugar en dos pasos. La primera priorización se llevará a cabo mediante el agrupamiento de criterios semejantes en uno mismo (macro- indicador) de manera que cada elemento identificado sea lo más independiente posible del resto; y también se aplicará un análisis de los indicadores identificados, de acuerdo al cumplimiento del marco de trabajo ISO seleccionado y basado en las preguntas clave que otros autores (Bell and Morse, 2008; Singh et al, 2009) han señalado como básicas
para los indicadores relacionados con el desarrollo sostenible. Así, el resultado de este proceso se verá reflejado en una nueva agrupación en una estructura desagregada SBS. Como segunda y definitiva priorización, con el objetivo de hacer participar en el proceso de selección de nuevo a los involucrados en los proyectos, se utilizará el modelo de análisis jerárquico AHP, que como se mostró también en el capítulo anterior es el método más válido para la valoración de la importancia relativa y la consiguiente asignación de pesos.
El objetivo principal de esta priorización por pares es la ordenación y selección de las variables de sostenibilidad puesto que la selección definitiva de demasiados indicadores implicaría un coste excesivo, redundante y complejo de comprender, y si fuesen pocos habría importantes desarrollos que quizá escapasen a nuestra atención (Van Cauwenberght et al, 2007). Por lo tanto el objetivo es lograr un conjunto de indicadores clave manejable y funcional para su posterior empleo en las etapas tempranas cuando los procesos de toma de decisión tienen lugar. En este sentido, cabe citar los principios de sostenibilidad comentados por Bell and Morse en su libro dedicado exclusivamente a los indicadores de sostenibilidad:
“...Es evidente que, con miles si no millones de componentes e interacciones en un sistema, no se puede medir todo” (Bell and Morse, 2008: 22) Traducción del autor.
O como también Bossel señala:
“El problema es, por supuesto, ¿cuántos y cuáles son los indicadores a utilizar? Es evidente que no se pueden utilizar todos los indicadores de sostenibilidad que son potencialmente aplicables como elementos de simplificación” (Bossel, 2002: 28) Traducción del autor.
Una vez priorizados los indicadores según las dos fases anteriores, se procede a la última fase de selección de aquellos que son más representativos de la sostenibilidad del proyecto, escogiendo los que tienen mayor importancia relativa de acuerdo al principio de Pareto comentado anteriormente. Se construirá así el sistema de indicadores clave de sostenibilidad.