2.3 Known Attacks
2.3.1 Diebold Voting Machine: Discovered Vulnerabilities
En la RNPS se encuentran siete especies de quelonios acuáticos importantes para la diversidad biologica de la region (Soini 1999), destacando la taricaya (Podocnemis unifilis), la charapa (P. expansa), y el cupiso (P.
sextuberculata), por su importancia en la economía local, constituyendo una
fuente tradicional de carne y huevos, la cual soportó en decadas pasadas una fuerte presión debido a la sobreexplotación creciente y descontrolada por la carne y huevos con fines comerciales. Por consiguiente, conducieron a tales especies a una disminución progresiva de sus poblaciones naturales en ríos y lagos ó cochas y quedando concentradas solo en las áreas protegidas com es el caso de la RNPS.
De las tres especies en el grupo Podocnemis, la charapa fue la especie que sufrió mayor presión en sus poblaciones naturales provocando una notable reducción de las mismas, por lo que está incuida en el apéndice II de la IUCN como especie vulnerable (Soini 1984). La taricaya aunque no está en una situacion tan grave como la charapa también ha sufrido una fuerte presión debido al uso excesivo (Dixon y Soini 1986).
Desde 1979, se viene realizando en la Reserva Nacional Pacaya Samiria evaluaciones de la abundancia y de la situación actual de las poblaciones de la especie del género Podocnemis, además de ejecutarse diversos estudios de ecología reproductiva de estas especies. Pues, los quelonios acuáticos que habitan en el interior de la Reserva Nacional Pacaya-Samiria tienen gran potencialidad como un recurso natural que puede ser aprovechado en forma sostenible bajo un programa adecuado de manejo (Bodmer 2005). Asimismo, producto de esta manejo en la RNPS, las poblaciones de taricaya y charapa estan en proceso de recuperación en las cuencas inferiores principales (INRENA 2002).
De acuerdo a la evaluaciones realizadas en la cuenca del Samiria, encontramos la mayor densidad poblacional de Podocnemis unifilis en la zona de Pithecia PV4 (218 ind/km2) a diferencia de las zonas de Tacshacocha y Ungurahui que presentaron densidades relativamente bajas, (83.79 ind/km2 y 41.21 ind/km2 respectivamente). Consideramos que la diferencia de densidades entre zonas, es debido a la disponibilidad de microhabitats para que las taricayas puedan solearse y depositar los huevos, especialmente cerca de los barrancos donde encuentran troncos y ramas caídas, las cuales puedan estar cercanas a las playas que en su mayoria son pequeñas, pues en las playas grandes no encontramos esta combinación de microhabitats.
Asimismo, podemos mencionar que la densidad poblacional de taricayas se está recuperando a lo largo de los años, pues las densidades poblacionales presentadas en esta evaluación superan a lo reportado por Bell (2004), quien calculó densidades poblacionales para Podocnemis unifilis en la zona de Santa Elena, resultando 22.71 ind./km2. Por consiguiente, los programas de conservación realizados tanto a nivel de la jefatura de la reserva, con participación de organismos no guebernamentales, colegios y comunidades organizados en grupos de manejo están dando los resultados esperados, aunque precisa mejorar su manejo mediante actividades adecuadas de extensión y capacitación con personal técnico debidamente calificado. Es decir, podemos mencionar, que un factor muy influyente en los registros de densidad es el programa de repoblamiento de quelonios acuáticos en la cuenca del Samiria que se ve favorecido por la participación comunal, sumándose a ellos el personal de administración del área y los grupos de manejo que vienen involucrandose en este actividad desde el año 2004.
En 1994 se dió inicio el programa de manejo de nidadas de taricaya en playas artificiales en la comunidad de Manco Cápac, cuenca del Yanayacu – Pucate, con la participación activa de un grupo de moradores pertenecientes agrupados en un grupo de manejo. Este grupo se formó con el apoyo de la Fundación Peruana para Conservación de la Naturaleza (FPCN, ahora Pronaturaleza) y de la jefatura de la reserva. Asimismo, existen experiencias de otros grupos organizados pertenecientes a las comunidades nativas asentadas en el área (OSPPA Yacutayta, Tibes, Yarina, el COMAPA Yarina, ORMARENA Arequipa, Buenos Aires y los Tigres de Huarmi Isla), quienes participaron en la incubación de huevos recuperados de lugares de desove e incubados en bancos de arenas artificiales. De esta manera, hasta el 2004 fueron liberadas un total de 174362 crías de taricaya en los ríos y cochas de la cuenca Yanayacu Pucate.
De ese modo, en las cuencas del Pacaya y Samiria aumentaron los esfuerzos por conservar esta especie, haciendo posible la recuperación de las poblaciones de Podocnemis unifilis en ambas cuencas mediante la técnica de propagación de crías. Asi en el Samiria se ha manejado el mayor número de nidadas de taricaya que las otras dos cuencas, especialmente durante el año 2000 (Rivera, 2003). De esta manera, con el apoyo de las comunidades organizadas en los puestos de vigilancia se ayudó a cumplir la meta del sembrio con mayor efectividad y asimismo en el futuro disminuirá el numero de huevos no eclosionados para aumentar el número de huevos reanidados obteniendo mayor eclosión y liberación de crías el cual permite recuperar y mantener las poblaciones de Podocnemis unifilis en la cuenca del Samiria (INRENA, 2005).
Las prácticas de propagación de crías y la protección de lugares de desove y su evidente recuperación poblacional indican que el programa de manejo de quelonios acuáticos está siendo “exitosa”, sin embargo, esta aseveración necesita ser cuantificada en la Reserva Nacional Pacaya- Samiria, los resultados de las actividades de monitoreo nos darían ciertas luces sobre ello.
En alución al “éxito” del programa de manejo de quelonios es que recientemente el INRENA ha facultado a grupos de manejo de la cuenca Yanayacu Pucate a comercializar racionalmente “charitos” ó crías de taricayas con acuaristas de la ciudad de Iquitos para su exportación. Indudablemente, este tipo de práctica resulta promisoria y bien manejada garantizaría la conservación de la especie y la generación de ingresos económios a la población local organizada.
5.1.5 Caimanes
De las tres especies monitoreadas es de trascendental importancia el monitoreo de Melanosuchus niger porque esta protegido tanto a nivel local por el Ministerio de Agricultura como a nivel internacional por la UICN, a pesar de que la zona muestreada esta categorizada como una zona con intensa cacería, aun podemos observar M. niger mas frecuentemente en comparación con otros lugares de la amazonia.
Es importante recordar que esta especie fue muy perseguida desde 1930, con fines de comercialización de las pieles, tiempo en la cual también fue perseguido el lobo de río Pteronura brasiliensis. Melanosuchus niger fue la primera especie de los caimanes cazada debido a su gran tamaño y a la calidad superior de su piel (Da Silveira y Thorbjarnarson, 1999). Es muy posible que las medidas de CITES, estén ayudando al incremento de las poblaciones de estas especies, que en aquel tiempos fueron perseguidas hasta casi desaparecerlas por completo.
La jurisdicción de Shiringal presenta poblaciones muy bajas de esta especie, sin embargo en cuenca media nosotros podemos encontrar poblaciones muy saludables (Bodmer et al., 2005). En este reporte se presentan datos que reconfirman que esta especie es muy sensible a la presión antrópica a diferencia de las demás especies de caimanes.
Esta gran reserva es el único lugar donde se puede observar M. niger de hasta 6 m. Las evaluaciones de P. trigonatus son muy importantes porque hay poca información, en tal sentido en este reporte se da a conocer que las poblaciones son muy pequeñas en los ríos y es casi constante en todo el curso del Samiria. El Ministerio de Agricultura lo categoriza como Casi Amenazado según DS Nº 034-2004-AG.
Los caimanes en muchas ocasiones son tratados como competidores de los pescadores, por esta razón algunas veces son muertos en las redes de pesca, pero mas no para la alimentación. La gran mayoría de personas manifiestan que M. niger no tiene un buen sabor, en comparación con C. crocodilus. Sin embargo esto depende de las personas o comunidades, tal es así que en la ciudad de Iquitos se puede observar a C. crocodilus en los mercados pero no
M. Níger. Algunas comunidades indígenas prefieren C. crocodilus, tales
como los Kichwa del río Tigre, asi como los Quechuas del río Huasaga; pero otras comunidades tales como los Kandozi, prefieren M. niger.
El motivo principal de muerte para M. niger es por el daño que causa a las redes de los pescadores, pero la ausencia es por la presencia de muchos pescadores que causan perturbación al ambiente.