METHODOLOGY
DISCUSSION
Colombia tiene varias deficiencias en los procesos productivos, por lo cual, el Biocomercio busca impulsar programas nacionales integrados, que fomenten el uso de la biodiversidad para el
desarrollo, con criterios de sostenibilidad económica, social y ecológica.
La riqueza de Colombia en materia de biodiversidad posiciona al país en un lugar privilegiado para lograr una adecuada utilización de una amplia gama de productos y servicios, como la
absorción de carbono, atractivos paisajísticos para ecoturismo, productos derivados de la
bioprospección, bioquímicos o de origen genético, productos intermedios como materiales para construcción, de cestería, aceites esenciales, resinas y extractos medicinales, entre otros.
(Apreciación sobre el documento Biocomercio sostenible, biodiversidad y desarrollo en
Colombia de Gómez Díaz, José Antonio).
El mercado mundial de productos y servicios provenientes de la biodiversidad está en un continuo crecimiento. El turismo basado en el entorno natural genera más de US$ 260 billones de dólares anuales (SBSTTA, 1999)16.
En 1992 apareció el interés por el Biocomercio y su sostenibilidad. Esto se dio gracias a las consideraciones hechas tanto por el sector comercial como biológico de muchas naciones que dieron relevancia a la explotación natural de recursos que son altamente rentables en el
comercio pero que están maltratando considerablemente sistemas ecológicos, existencia y
protección de la biodiversidad, las comunidades aledañas, entre otras. Sin embargo, sería casi imposible pedirle a estas organizaciones que dejen de usar los recursos naturales para impulsar productos comerciales, por esto en ese año se celebró la Cumbre de Río con más de 175 países donde se pactó un compromiso en el Convenio sobre la Diversidad Biológica que fijó tres objetivos: la conservación de la diversidad biológica, su uso sostenible y la distribución justa y equitativa de beneficios derivados de la utilización de los recursos que genera la biodiversidad.
16 BECERRA, M.T. 2003.
Lineamientos para el manejo sostenible de sistemas de aprovechamiento de recursos naturales in situ. Instituto de Investigación de Recursos Biológicos Alexander von Humboldt.
Después de la suscripción de este Convenio y de la fijación de estos tres objetivos llevó a que en 1996 se celebrara la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) a diseñar el programa de BioComercio Sostenible.
En la actualidad Colombia, para cumplir con estos objetivos ha desarrollado una serie de estrategias que desde la perspectiva económica han funcionado muy bien ya que se afirma que
el país no necesita de nuevas leyes para proteger los productos provenientes de la
biodiversidad. La labor del biocomercio en la identificación de barreras legales ayuda a resolver problemas de competitividad tanto en el mercado nacional como internacional. Sin embargo, es necesario capacitar e informar para hacer bionegocios sostenibles. Es recomendable, partiendo de las estrategias utilizadas a nivel nacional por parte del Instituto de Investigación de Recursos
Biológicos Alexander von Humboldt, que para desarrollar un espacio de bionegocios en
Colombia es necesario generar un clima de confianza suficiente para adelantar procesos de conservación ligados al uso sostenible, para lo cual el mejor incentivo es la producción de información adecuada y las condiciones del proyecto.
De acuerdo a información proporcionada por el Instituto Alexander von Humboldt y a la investigación realizada durante el semestre (bibliografía consultada), las organizaciones han desarrollado muchos y pequeño proyectos ecoturísticos que han sido cancelados por el daño que terminan ocasionando en el sistema ecológico que intervienen para hacer negocio. Hicieron énfasis en el desarrollo de políticas de RSE que colaboren a reducir estos problemas desde la planeación estratégica para la conservación de los espacios y el éxito de los proyectos de BioComercio en el país. Así mismo se analizó la susceptibilidad del turismo como tal a la violencia, especialmente en este país, en este momento entraremos a hacer la evaluación pertinente que correspondería al atractivo natural del destino, sus facilidades de acceso, y cómo ellos logran hacer a un lado el ‘problema’ que reduciría el número de visitantes que después vendrá a ser contemplado en la evaluación de carga ecoturística del bioparque.
Como primera medida antes de definir el concepto de Ecoturismo es necesario aproximarse a la definición de Turismo como tal, ya que éste será el que conduzca cualquiera de las corrientes que en su perspectiva analizan y comprenden el ecoturismo.
La OMT (Organización Mundial del Turismo o World Travel and Tourism Council, por sus siglas WTC), unificando todos los conceptos, ideas y estudios sobre esta área, acuñó en el término turismo lo siguiente:
“Turismo comprende las actividades de personas que viajan a lugares, fuera de su entorno usual,
por no más de un año consecutivo, ya sea por motivos de placer, negocios u otro tipo”17.
Debido a que en el surgimiento de las primeras ideas sobre el turismo no se había podido llegar a un gran significado consolidado por los expertos e instituciones especializadas, el término
ecoturismo, que para la gran mayoría dependía necesariamente del turismo, ha tenido
complicaciones a la hora de llegar a un acuerdo que sustente una idea general sobre lo que esta
palabra representa.
Sin embargo, presentaremos los dos enfoques principales sobre este término y finalmente
acogeremos la definición normativa aceptada por Colombia ya que esta será la directriz que debemos seguir para el desarrollo nacional del ecoturismo.
La primera idea de Ecoturismo está fundamentada en el conservacionismo desarrollado en el ámbito académico. Esta será pues la que más proyección tendrá sobre la legislación colombiana. Este enfoque normativo hace “énfasis en el desempeño ambiental de las actividades turísticas realizadas en determinados entornos naturales”18 donde se debe apreciar la naturaleza con un bajo nivel de intervención destinada para el disfrute de los visitantes procurando conservar al máximo su estado y el de su entorno – tanto espacios naturales como aquellos habitados por
tribus o comunidades. En este sentido el ecoturismo tomará un rumbo ecológico,
medioambiental, social y económico.
El segundo enfoque se llamará positivo. El enfoque positivo, tras la vaga idea en la que se considera al ecoturismo como un tipo de turismo pero natural, por el aprovechamiento del espacio para el desarrollo de actividades (no necesariamente deportivas) insiste en aceptar este
término de forma comercial, con perspectivas de mercadeo haciéndose dócil a cualquier
17 World Travel And Tourism Council, 1995. 18 BAPTISTE, L.
Biocomercio. Estrategias para el Desarrollo Sostenible en Colombia. Instituto de
intervención económica para el aprovechamiento monetario del lugar expuesto a las actividades turísticas. Por esto es que “se prefiere hablar de turismo de naturaleza”19.
La legislación colombiana en la Ley 300/96 presenta su definición del ecoturismo, naturalmente con un enfoque normativo. La ley expone lo siguiente:
“Ecoturismo es el turismo especializado y dirigido que se desarrolla en áreas con un
atractivo natural especial y se enmarca dentro de los parámetros del desarrollo humano sostenible. Busca la recreación, el esparcimiento y la educación del visitante a través de
la observación, el estudio de los valores naturales y de los aspectos culturales
relacionados con ellos”
Gracias a esta definición podemos marcar el punto de partida para la concepción del Ecoturismo en Colombia, lo que nos ayudará a contrastar su enfoque con las prácticas de desarrollo
sostenible por la intervención socialmente responsable de las organizaciones colombianas
gubernamentales y no gubernamentales que pretendan invertir, apoyar, sustentar o intervenir económica, social y éticamente en cualquier espacio de conservación natural que pretenda convertirse en un destino del ecoturismo nacional.
Por lo anunciado anteriormente es posible destacar que el ecoturismo se ha convertido en una fuente de generación de dinero muy alta que beneficia a cualquier nación. Por lo tanto explicaremos el desarrollo sostenible de las prácticas ecoturísticas.
De acuerdo a un estudio realizado en dónde se utilizan las palabras claves países + ecoturismo en el motor de búsqueda Google, Colombia arroja una cifra de 244.000 portales de 4’500.000 resultados. Los países que lideran ésta estadística son México con 1’050.000, Brasil con 785.000 y Costa Rica con 743.000 resultados respectivamente.20
19
Colombia, aunque su número no es tan elevado, tiene una gran variedad de destinos que son altamente sostenibles ya que compromete a las comunidades (social), a las organizaciones (económico) y al espacio natural (medioambiental).
Todo esto se logra en la convergencia hecha en las prácticas de Responsabilidad Social Corporativa enfocadas a estos tres elementos.
Finalmente y para cerrar la construcción teórica sobre el ecoturismo haré la precisión que respecta a este trabajo y es la de Parque Temático.
“[…] un parque temático es cualquier espacio de ocio y comunicación de masas,
construido en torno a un "tema", que sirve de guión y nexo de unión al conjunto de
ofertas que este espacio presenta a sus visitantes. Cualquier tema susceptible de
interesar a gran cantidad de gente, desarrollado con fines de comunicación –educación en el sentido que veremos‐ y diversión, puede, pues, convertirse en el "leit motiv" de un
parque temático”.21
Para comenzar a acercarnos a la teoría de la comunicación en tanto gestión del conocimiento, es necesario, comenzar por hacer evidentes aquellos temas, que bajo la teoría de la comunicación serían evaluados.
Uno de los textos guías para este proceso será también el World Compact, Pacto Mundial de las
Naciones Unidas.
El Pacto Mundial es una iniciativa de carácter internacional. Su objetivo es conseguir un compromiso voluntario de las entidades en responsabilidad social, por medio de la implantación
de Diez Principios basados en derechos humanos, laborales, medioambientales y de lucha
contra la corrupción. Los diez principios son:
1. Las empresas y los Derechos Humanos.
2. Vulneración de los Derechos Humanos.
3. Las empresas y la libertad de asociación. 4. Las empresas y el trabajo forzoso y coacción.
21
5. Erradicación del trabajo infantil. 6. La discriminación en el empleo. 7. Las empresas y el medioambiente.
8. Iniciativas para el respeto medioambiental. 9. Difusión de tecnologías ecológicas.
10. Las empresas y la corrupción, la extorsión y el soborno.
En este caso el World Compact será útil siempre y cuando se recurran a los puntos 7 y 8: PRINCIPIO 7
La Declaración de Río establecía claramente el vínculo existente entre las cuestiones medio ambientales y el desarrollo estableciendo que:
“…a fin de lograr un desarrollo sostenible, la protección del medio ambiente formará parte integral del proceso de desarrollo y no puede ser considerada como una parte aislada del mismo.” Por ello, si la protección del medio ambiente va a ser considerada como parte integral del proceso de desarrollo ¿de qué forma se evalúan los riesgos medio ambientales que conlleva la actividad humana?. La Declaración de Río propone una idea extremadamente importante, aceptada en la actualidad por los dirigentes políticos que es mantener un enfoque preventivo en favor de la protección medioambiental.
“Para proteger el medio ambiente, el enfoque preventivo deberá ser aplicado por cada uno de los estados en función de sus posibilidades. Cuando exista la amenaza de que se
produzcan daños serios o irreversibles, no se podrá alegar falta de conocimientos
científicos como razón para aplazar la adopción de medidas eficaces que impidan la
degradación medioambiental.”
El concepto no es nuevo pues ya surgió en relación con la Ley del Aire Limpio en la República Federal de Alemania en 1970. Se ha convertido en un principio aceptado en la Unión Europea y forma parte del derecho medioambiental internacional. El concepto alemán de ‘vorsorgprinzip’ engloba nociones de prevención de riesgos, efectividad de costes, responsabilidades éticas hacia
• Medidas preventivas. Adopción de medidas, en caso necesario antes incluso de disponer de pruebas científicamente contrastadas, que impidan que un retraso en la aplicación de dichas medidas pueda acabar perjudicando a los recursos naturales o a la sociedad. • Salvaguardia de un ‘espacio’ ecológico sin interferir en los márgenes ecológicos de
forma que se proteja y se amplíe la capacidad asimiladora del entorno natural, lo que implica no hacer un mal uso de los recursos.
• Proporcionalidad de la respuesta para demostrar que determinadas restricciones
selectivas no se traducen en unos costes excesivos. En otras palabras, tener en cuenta los riesgos que deberán afrontar las generaciones futuras si se ponen en peligro los ecosistemas de vida esenciales.
• Obligación moral de proteger. Aquellos que emprendan una actividad o que realicen
alteraciones en un entorno determinado deberán demostrar que no causan daños al
medio ambiente.
• Promover los derechos intrínsecos del medio ambiente permitiendo que los procesos
naturales funcionen de tal manera que se conserven los ecosistemas vitales que
permiten la vida en el planeta.
• Pago de la deuda ecológica o compensación por errores de juicio pasados tal como indica la noción de ‘responsabilidad común pero diferenciada” recogida en el marco de trabajo de las Naciones Unidas.
PRINCIPIO 8
La Cumbre del Planeta de Río celebrada en 1992 ha actuado como una ‘llamada de atención’ para muchos sectores de la sociedad, siendo uno de ellos el sector empresarial. Por vez primera un grupo de accionistas se reunió para debatir las dificultades planteadas por los modelos de industrialización, el crecimiento de la población y los desequilibrios sociales del mundo. La conferencia puso de relieve la fragilidad real del planeta y, en particular, centró la atención sobre tres puntos:
• El daño que se está produciendo a muchos ecosistemas naturales.
• Nuestra limitada capacidad para sostener el desarrollo económico y social a largo plazo.
El mensaje lanzado a las empresas se recogió en el Capítulo 30 de la Agenda 21 en el que se ahonda en la función que desempeñan las empresas y la industria en la agenda de temas para el desarrollo sostenible y se presentan unas directrices generales de lo que la responsabilidad medioambiental debe significar para las empresas.
“La gestión responsable y ética de los productos y los procesos de fabricación desde el punto de vista de la salud, la seguridad y el medioambiente. Hacia este fin, las empresas y la industria deben encaminar sus medidas autorreguladoras, orientándose hacia la aplicación de los códigos adecuados, los permisos y las iniciativas integradas en todos los estamentos de la planificación empresarial y la toma de decisiones y fomentando la apertura y el diálogo con los empleados y con el público” (30.26)
“A fin de proteger el medioambiente, el enfoque preventivo deberá ser aplicado por cada uno de los estados en función de sus posibilidades. Cuando exista la amenaza de que se produzcan daños serios o irreversibles, no se podrá alegar falta de conocimientos científicos como razón para aplazar la adopción de medidas eficaces que impidan la degradación medioambiental.” En los diez años posteriores a “Río” no se ha aligerado el imperativo de que las empresas realicen sus actividades de una manera responsable con el medioambiente. Por el contrario, tal como indican recientes análisis sobre el “estado del planeta”, a pesar de los progresos realizados en algunas áreas (por ejemplo en el agotamiento del ozono, la contaminación atmosférica en muchas regiones desarrolladas o los avances hacia la reducción del efecto de gases invernadero en virtud del Protocolo de Kioto) las tendencias globales son negativas y todavía queda mucho trabajo por hacer. Los científicos y los expertos informan sobre las tendencias globales adversas que ponen en peligro no sólo los aspectos vitales de nuestros sistemas de vida sino también los cimientos de nuestro sistema de desarrollo social. Dado el papel cada vez más importante que desempeña el sector privado en las cuestiones de gobierno mundial, el público demanda que las empresas desarrollen sus actividades de una manera que no sólo se traduzca en una mayor prosperidad económica y favorezca la justicia social, sino que también garantice la protección
Mundial facilita un marco de referencia para que las empresas afronten algunos de los retos clave planteados diez años atrás.
Otro conocimiento que es necesario impartir en tanto su teoría corresponde al Desarrollo Sostenible, porque lo que se pretende hacer con este documento, es a través de la evaluación de la gestión de la comunicación demostrar la importancia que tiene como área del saber que proporciona elementos que benefician al sector ecoturístico y que, en consecuencia, pueden hacer de un bionegocio una actividad sostenible.
Los ecosistemas saludables proporcionan bienes y servicios a los seres humanos y a otros organismos. Hay dos formas principales de reducir el impacto humano negativo y de potenciar los servicios de los ecosistemas:
a) Manejo ambiental. Esta táctica directa emplea principalmente la información
obtenida de las ciencias de la tierra, ciencias ambientales y de biología de la conservación. Sin embargo, este manejo es el punto final de una serie de factores causales iniciados por el consumo humano. Otra táctica se basa en el manejo de la demanda de los recursos.
b) Manejo del consumo de recursos por los seres humanos, una táctica indirecta se basa principalmente en información obtenida por las ciencias económicas.22
Adicionalmente, en el documento “Cumbre Hemisférica sobre Desarrollo Sostenible” –
Cuadernos Verdes No. 9 EADS, se hacen unas definiciones que son indispensables para poder hacer la evaluación.
Por eso es de tener en cuenta que el ecoturismo en tanto desarrollo sostenible:
‐ Propende al desarrollo más igualitario (Responsabilidad Social Empresarial).
‐ Necesita de un control democrático y de participación popular en las decisiones sobre el medio físico social. (Impacto del bionegocio con su entorno, nos remite inmediatamente a la RSE.
22 Conceptual Framework Working Group of the Millennium Ecosystem Assessment. (2003). Ecosystems and Human Well‐being. London: Island Press. Chapter 5. "Dealing with Scale". pp. 107‐124
‐ Valoración de la dimensión ambiental: Principio básico para el desarrollo sostenible. (Esto implica una educación ambiental, y la educación tiene un fuerte componente comunicativo que debería ser utilizado si se desarrolla su gestión.
‐ Es importante reconocer que los proyectos carecen de sistemas de monitoreo y
evaluación por carencia de indicadores de sostenibilidad para verificar impacto sobre el grupo y componente ambiental. (Evaluación comunicativa de la gestión del
conocimiento).
A su vez, el documento propone unos perfiles profesionales que desde su saber colaboran a la
sostenibilidad de un proyecto ecoturístico. Adicionalmente, se buscará, de acuerdo a la
información recogida por esa evaluación, construir el perfil del comunicador a servicio de un bionegocio. Para esto es necesario revisar los perfiles propuestos en esta cumbre.
Economistas: Crecimiento económico, equidad en distribución y asignación de recursos.
Ecologistas: Integridad ecosistémica, capacidad de carga, biodiversidad, impacto
ambiental.
Así pues se podría pensar que la labor del comunicador podría estar por los ejes del fortalecimiento de la gestión del conocimiento, movilidad y cohesión social con comunidades, identidad cultural, desarrollo institucional (marca, marketing, relaciones públicas).
Finalmente lo que se pretende evaluar desde la gestión del conocimiento será explicado por el texto de J. L Molina, “Gestión del conocimiento en las organizaciones”.
El enfoque que se propone en este documento es el de una gestión del conocimiento que intenta crear las condiciones para que se produzca una riac comunicación entre personas, equipos y programas en lugar de intentar inventariar y gestionar en conocimiento como si de bloques de información se tratara. No intentan contestar la pregunta ¿qué es el conocimiento? Sino ¿qué hay que hacer para aumentar la circulación del conocimiento en el marco de una organización, de sus clientes y proveedores?
CAPITULO II: DEFINIENDO EL CASO DE ESTUDIO: BIOPARQUE LOS OCARROS