adaptarse a diferentes condiciones de clima y suelo, dentro de unos rangos relativamente amplios. Solo cuando se desarrolla en condiciones muy favorables logra expresar su máximo potencial de producción. Por ello es imprescindible el análisis del entorno donde se va a desarrollar el cultivo, lo que permitirá prever anticipadamente las posibles limitaciones y evaluar su impacto sobre la productividad y la proyección de costos, factores determinantes para el logro de la competitividad.
Requerimientos climáticos
La Palma de aceite es una especie que presenta las máximas exigencias respecto a tres factores climáticos: precipitación, luminosidad y temperatura.
Precipitación
El óptimo de precipitación pluvial está entre 2.000 a 2.400 mm/año. Una precipitación de 180 mm/ mensuales permite obtener los mayores rendimientos. Es más importante la distribución mensual e inclusive semanal (45 mm) que la cantidad total en el año. La precipitación varia significativamente de un año a otro, por lo tanto es conveniente analizar las cantidades promedio, la frecuencia y el número de aguaceros caídos mensualmente.
En la Tabla 70 se observa que la producción esta regulada por el déficit hídrico, si no hay déficit la
producción promedio debe ser de mínimo 30 toneladas de fruto/ha/año. Si el déficit es de 150 a 250 mm/año, la producción se reduce a 22 toneladas/fruto/ha/año y si es mayor de 500 mm/año, se considera una región desfavorable, por tanto requiere de riego. Se estima que cerca de una quinta parte de la precipitación pluvial se pierde por evaporación.
Tabla 70. Balance hídrico en función de déficit de agua y la producción de racimos en suelos aptos para Palma Valor de las características Pluviométricas Déficit de agua (mm/año) Producción de racimos (t/ha/año) Optimo 0 - 150 30 Favorable 150 - 250 22 Intermedio 250 - 350 18 Limitante 350 - 400 15 Marginal 400 - 500 12 Desfavorable >500 8 Humedad relativa
Las zonas favorables para el cultivo son aquellas que presentan una humedad relativa media superior al 75%. Valores menores inducen a que se presenten pérdidas altas de agua por evapotranspiración. Si la humedad es menor del 56% las palmas cierran los estomas, no hay intercambio gaseoso ni transpiración y se afecta la actividad fotosintética. El riego minimiza el efecto negativo de las altas temperaturas diurnas, porque mantiene alta la humedad relativa dentro del cultivo y las palmas disponen de agua, para no interrumpir la transpiración y la fotosíntesis.
Brillo y radiación solar
El proceso más importante que desarrollan los vegetales es el de la fotosíntesis. Se puede asegurar que la energía solar es muy importante en el normal desarrollo y producción de la Palma. Se tiene evidencia de que la Palma de aceite es una planta heliófila, es decir, amante de la luz; a la sombra su crecimiento se reduce, el tronco y las hojas tienen a etiolarse, hay menor producción de flores femeninas y disminuye la tasa neta de asimilación.
Temperatura
La temperatura es un factor determinante para el crecimiento y la producción de la Palma. Hartley (1983) ha demostrado que el crecimiento de las palmas jóvenes se inhibe a 15ºC y que el crecimiento a 25ºC es siete veces más rápido que a 20ºC y tres veces más rápido que a 17ºC. Se estima que a una temperatura media mensual de 26ºC resulta óptima para la palma.
En las Tabla 71, 72 y 73, considerando los diferentes factores climáticos y propiedades del suelo se presenta una clasificación de aptitud para el cultivo de la palma.
Tabla 71. Clases de aptitud según condiciones climáticas y geomorfológicos
Clase de Aptitud
Unidades
Apta Moderada Marginal No Apta
Limitación Ninguna Ligera Moderada Severa Muy Severa
Precipitación mm 2500-3500
1700-2500 1450-1700 1250-1450 <1250 3500-4000 4000-5000 5000-6000 >6000
Período seco Mes Ninguno 1 2 3 > 3
Radiación Solar MJ m -2 13 – 15 11 – 13 9 - 11 7 - 9 < 7 15 – 17 17 - 19 19 - 21 > 21 Temperatura media anual °C 25 – 29 22 – 25 20 - 22 16 -20 < 16 29 – 32 32 - 35 35 – 37 > 37 Pendiente % 0 – 4 4 – 12 12 – 23 23 – 38 > 38
Clase de drenaje - Bueno Moderadamente bueno Imperfecto Excesivo o pobre Muy pobre Riesgo de
Inundación - Ninguno Ninguno Ligero Moderado Alto
Requerimientos de suelos
Las palmas necesitan nutrientes en cantidad suficiente y en equilibrio adecuado para su crecimiento y desarrollo normal. Del aire y del agua ellas toman carbono, oxigeno e hidrógeno. Del suelo toman grandes cantidades de nitrógeno, fósforo, potasio, calcio, magnesio y en menores proporciones azufre, boro, cloro, hierro, cobre, zinc, manganeso, sodio y molibdeno. En Palma de aceite los rendimientos están estrechamente relacionados con el estado nutricional del cultivo y la disponibilidad de nutrientes en el suelo.
Los suelos de la región Oriental se caracterizan por ser ácidos, bajos en fósforo, bases intercambiables,
calcio, magnesio y potasio y un contenido medio a bajo de materia orgánica; sin embargo las condiciones físicas son buenas.
Es necesario hacer el estudio detallado de suelos y evaluar los parámetros físico-químicos del suelo. Los suelos con un alto contenido de arena retiene poca cantidad de agua, mientras que los suelos arcillosos tienen mayor capacidad de retención de humedad. Existe una estrecha relación entre el suelo y el agua, para determinar la disponibilidad de ésta última. Cuando la cantidad de lluvia o de riego sobrepasa ese límite, el exceso se pierde por infiltración y escorrentía.
Tabla 72. Clases de aptitud del suelo según sus propiedades
Clase de Aptitud
Unidades
Apta Moderada Marginal No Apta
Limitación Ninguna Ligera Moderada Severa Muy Severa
Condiciones físicas
Textura _ FAn, F, FL FAc,FAcL, AcAn FAcAn, AcL,ACAN AcL, Ac, An, Ac,grava
Profundidad efectiva cm > 100 75 - 100 50 – 75 25 – 50 < 25
Espesor capa orgánica cm - 0 - 50 50 – 200 200 - 300 >300
Condiciones químicas
CIC efectiva cmol kg-1 > 24 16 - 24 < 16 - -
Saturación de bases en
horizonte A % > 50 35 - 50 < 35 - -
C orgánico en Horizonte A % 1.5 – 2.0 > 2 – 1.5 - - -
Salinidad a 50 cm de
profundidad dS m-1 0 - 1 1 - 2 2 – 3 3 – 4 > 4
Tabla 73. Evaluación de las características químicas de los suelos para el cultivo de la Palma de aceite
Propiedad Muy bajo Bajo Moderado Alto Muy alto
PH < 3.5 4.0 4.2 5.5 > 5.5 C.Org. % < 0.8 1.2 1.5 2.5 > 2.5 N total % < 0.08 0.12 0.15 0.25 > 0.25 P total -mg kg1 < 120 200 250 400 > 400 P. dispon. - mg kg1 < 8 15 20 25 > 25 K interc. -cmol + kg1 < 0.08 0.20 0.25 0.30 > 0.30 Mg interc. -cmol + kg1 < 0.08 0.20 0.25 0.30 > 0.30 CIC cmol + kg1 < 6 12 15 18 > 18
Deficiencia Posible Posible - - Inducida
Hambre escondida - - Posible - posible
Respuesta al fertilizante Definitiva posible posible - Posible
Requerimientos administrativos
Están relacionados directamente con el manejo y disponibilidad de los recursos humanos, físicos y financieros y tienen que ver con el tamaño de la explotación, la infraestructura existente en la zona del proyecto, infraestructura adicional para ponerlo en marcha y disponibilidad de mano de obra.
El manejo administrativo que debe recibir la futura plantación es el de una empresa agroindustrial privada con ánimo de lucro. Debe contar con una estructura que se encargue del manejo eficiente de los recursos y brinde el apoyo oportuno y necesario para el logro de los objetivos productivos y la rentabilidad propuesta. Como cualquier actividad empresarial la explotación palmera requiere el registro de todos los movimientos contables y el cumplimiento de las obligaciones tributarias y financieras. Se debe hacer una planeación financiera y las proyecciones de las necesidades de capital y desembolsos oportunos para realizar las diferentes labores del cultivo oportunamente.
Se debe prever la contratación de una persona encargada de las adquisiciones de insumos y suministros. La oportunidad con que se consiga los bienes y los menores costos posibles de adquisición son determinantes de la viabilidad del proyecto.
Producción
Los términos producción y cosecha están íntimamente ligados. La cosecha de los racimos es la labor culminante del proceso productivo.
Los niveles de producción pueden variar dentro de una zona, dentro de una plantación, a pesar de que se trate del mismo material genético con edades similares. Esto ocurre por la diferencia en las propiedades físicas- químicas del suelo, manejo nutricional, disponibilidad de riego y evacuación de sobrantes de agua, control de malezas, cuidados sanitarios y las demás labores propias del cultivo, que son determinantes para que las palmas expresen su potencial productivo.
Las palmas provenientes de semillas de alta calidad y precocidad, desarrolladas en buenos viveros y que reciben los cuidados requeridos en campo, inician producción a los 24 meses después de transplantadas en sitio definitivo. Al inicio de la producción el número de racimos es alto y el peso muy bajo; la frecuencia de cosecha debe ser mensual. Pero en la medida en que la producción aumenta se debe entrar a los lotes con mayor frecuencia, hasta que los ciclos de cosecha se estabilicen entre los siete a diez días máximo.
Cuando no se dispone de riego la producción se inicia a los 30 meses, con una producción de seis t/fruto/ ha/año, llegando su máximo de producción después del noveno año a 26 t/fruto/ha/año. La producción promedia obtenida durante el ciclo del cultivo es de 20.8 t/fruto/ha/año. La producción se incrementa en un 20% cuando se dispone de riego. Tabla 74
Tabla 74. Rendimiento de fruto de Palma de aceite en la Región Oriental
Año Tonelada de fruto/ha/año sin riego
3 4 4 8 5 12 6 16 7 20 8 24 9 25 10 26 11 26 12-14 24 15-19 22 20-25 20 Promedio 18.2 Costos de producción
Los costos de establecimiento, sostenimiento y producción son un factor muy importante a tener en cuenta durante el desarrollo del cultivo. La rentabilidad, competitividad y sostenibilidad de la actividad palmera estén ligados a los costos en las distintas etapas del cultivo.
Las labores de viveros, establecimiento de la plantación, mantenimiento, cosecha y transporte del fruto, deben hacerse con los mayores niveles de
eficiencia y productividad. El tamaño de la plantación, la distancia a la planta extractora, el transporte, la tecnología utilizada y la organización técnica y administrativas en todas las etapas de desarrollo del cultivo son factores decisivos para lograr la mayor rentabilidad.