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Discussions, Recommendations, Conclusions

Entre los mundos: Los Sabbats[101].[A64] [B65]

Invierno, primavera, verano, otoño –nacimiento, crecimiento, decadencia, muerte- la Rueda gira, una y otra vez. Nacen ideas, se consuman proyectos, algunos planes resultan poco prácticos y mueren. Nos enamoramos, sufrimos las pérdidas, consumamos relaciones, damos a luz, envejecemos, decaemos.

Los Sabbats son los ocho puntos en los que unimos los ciclos interiores y exteriores: los intersticios donde lo estacional, lo celestial, lo comunal, lo creativo y lo personal se encuentran. Cuando representamos cada drama en su época, nos transformamos. Somos renovados; renacemos incluso mientras decaemos y morimos. No estamos separados unos de otros, del amplio mundo que nos rodea; somos uno con la Diosa, con el Dios. Mientras el Cono de Poder se eleva, mientras las estaciones cambian, nosotros despertamos el poder que proviene del interior, el poder para sanar, el poder para cambiar nuestra sociedad, el poder para renovar la Tierra.

NAVIDAD (Solsticio de Invierno, 20-23 de diciembre)[102].[A65][B66]

Se decora el altar con muérdago y acebo. Se monta una hoguera hecha de raíces de roble, pero no se enciende. La habitación está oscura.

El círculo se reúne. Todos meditan juntos, uniendo su respiración. La Sacerdotisa[103] dice:

«Esta es la noche del Solsticio, la noche más larga del año. Ahora triunfa la oscuridad; y sin embargo, cede y se transforma en luz. La respiración de la naturaleza se detiene: todo espera mientras, dentro de la Caldera, el Rey Oscuro es transformado en la Niña Luz. Esperamos la llegada del amanecer, cuando la Gran Madre vuelve a dar a luz al Niño Divino Sol, quien trae esperanza y la promesa del verano. Esta es la quietud detrás del movimiento, cuando el tiempo mismo se detiene; el centro de la cual es también la circunferencia de todos. Estamos despiertos en la noche. Hacemos girar la Rueda para traer la luz. Llamamos al Sol de la matriz de la noche. ¡Bendito sea!»

Purificad, trazad el círculo, pero no encendáis las velas. Invocad a la Diosa y al Dios. Sentaos todos e iniciad un canto antifonal.

TODOS: Para morir y renacer La Rueda está girando,

¿Qué debes entregar a la noche? (Repetir). MIEMBRO DEL GRUPO: «El miedo». TODOS: El miedo es entregado a la noche. El miedo es entregado a la noche.

Para morir y renacer, La Rueda está girando,

¿Qué debes entregar a la noche?

Continuad intercalando frases y haciendo eco unos de otros, hasta que la energía desaparezca. Poneos de pie y tomaos de las manos. El Sacerdote se coloca delante del altar, sosteniendo un cráneo de animal lleno de sal. La Sacerdotisa conduce una procesión lenta, en espiral, la cual se mueve hacia fuera para que cada miembro sea llevado a colocarse mirando al Sacerdote. Están salmodiando:

La luz nació,

Y la luz murió. (Continuad repitiendo). Otra Sacerdotisa susurra,

Todo pasa,

Todo se desvanece.

El Sacerdote coloca una pizca de sal en la lengua de cada uno de los miembros, diciendo: Mi cuerpo es sal,

Prueba el aliento de la muerte.

La Sacerdotisa conduce a la espiral hacia dentro, hasta que los miembros están apretados unos junto a otros. Ella dirige una improvisada inducción al trence, sugiriendo lentamente que se derrumben cayendo a la tierra y duerman. Mientras todos están tumbados, son sumergidos en un trance más profundo con una inducción de muchas voces. Mientras ésta se desvanece, se les dice:

«Estáis entrando en un espacio de perfecta libertad».

Se dedica un tiempo al trance en el estado de suspensión anterior al nacimiento.

La Sacerdotisa se acerca a uno de los miembros de la asamblea de Brujas, se coloca junto a su cabeza con las piernas separadas y tira de él realizando un parto simbólico. Él se convierte en parte del canal de nacimiento. El proceso se continúa con los demás miembros del grupo, y el canal de nacimiento se va haciendo más largo. Un miembro de la asamblea toma a los recién nacidos, uno por uno, y los hace volver a dormir, diciéndoles:

«Duerme el sueño del recién nacido».

Mientras todos vuelven a caer en trance son guiados hacia una visualización de sus esperanzas para su nueva vida que está por llegar. Las Sacerdotisas untan miel en sus lenguas, una a una, diciendo:

Un nuevo canto empieza suavemente, acumulando poder a medida que va despertando paulatinamente a las personas que están durmiendo, las cuales se unen al grupo repitiendo las frases:

Hazte a la vela, hazte a la vela, Sigue el crepúsculo hasta el Oeste,

Donde puedes descansar, donde puedes descansar. Hazte a la vela, hazte a la vela,

Vuelve el rostro hacia donde el sol se apaga, Tras el borde, tras el borde.

Hazte a la vela, hazte a la vela, Una cosa se convierte en otra, En la Madre, en la Madre. Hazte a la vela, hazte a la vela, Haz de tu corazón un fuego ardiente,

Haz que llegue más alto, haz que llegue más alto. Hazte a la vela, hazte a la vela,

Pasa en un instante por la puerta abierta Pues no esperará, pues no esperará. Hazte a la vela, hazte a la vela Sobre la oscuridad del mar sin sol, Eres libre, eres libre.

Hazte a la vela, hazte a la vela, Guiando la nave del sol naciente, Tú eres la persona, tú eres la persona. Hazte a la vela, hazte a la vela,

Hacia el viento feroz y la tormenta, Para renacer, para renacer.

Hazte a la vela, hazte a la vela,

Sobre las olas donde la espuma se vuelve blanca, Para traer la luz, para traer la luz.

TODOS: ¡Estamos despiertos en la noche! ¡Hacemos girar la Rueda para traer la luz! ¡Llamamos al sol desde la matriz de la noche!

SACERDOTISA: Él mira hacia el Oeste, ¡pero despierta en el Este! TODOS: ¿Quién es?

SACERDOTISA: ¿Quién baja en la oscuridad? TODOS: ¿Quién es?

SACERDOTISA: ¿Quién navega? TODOS: ¿Quién es?

SACERDOTISA: El Renovador. TODOS: ¿Quién es?

SACERDOTISA: Quien trae la fruta dorada. TODOS: ¿Quién es?

SACERDOTISA: Inmaculado. TODOS: ¿Quién es?

SACERDOTISA: ¿De quién son las manos abiertas? TODOS: ¿Quién es?

SACERDOTISA: ¡Cuyos ojos brillan! TODOS: ¿Quién es?

SACERDOTISA: ¿De quién es el rostro que resplandece? TODOS: ¿Quién es?

SACERDOTISA: ¡Esperanza de la mañana! TODOS: ¿Quién es?

SACERDOTISA: ¿Quién pasa por la puerta? TODOS: ¿Quién es?

SACERDOTISA: ¿Quién regresa en la luz? TODOS: ¿Quién es?

SACERDOTISA: Un destello entre dos pilares. TODOS: ¿Quién es?

SACERDOTISA: ¡Un grito entre los muslos! TODOS: «¡Io! ¡Evohe! ¡Io! ¡Evohe!»

SACERDOTISA: (dirigiendo, repetido por todos): ¡Reina del sol!

¡Reina de la luna! ¡Reina de los cuernos! ¡Reina de los fuegos!

¡Trae a nosotros el Niño de la promesa! Es la Gran Madre

Quien lo trae al mundo, Es el Señor de la Vida, ¡Quién vuelve a nacer! Oscuridad y lágrimas Son dejadas de lado,

¡Cuando el sol vuelve a salir! Sol dorado,

De montaña y campo, ¡Ilumina la Tierra! ¡Ilumina los cielos! ¡Ilumina las aguas! ¡Ilumina los fuegos! (Canto tradicional)

TODOS: «¡Io! ¡Evohe! ¡Io! ¡Evohe! ¡Io! ¡Evohe!»

El Sacerdote enciende el fuego y las velas, y todos empiezan a cantar. Yo, que he muerto, hoy estoy vivo otra vez,

¡Y es el cumpleaños del Sol! (Repetir)

Este es el cumpleaños de la vida, el amor y las alas,

Y el alegre gran acontecimiento ilimitablemente tierra[104]. Volvemos a nacer, ¡volveremos a vivir![105] (Repetir)

El Niño Sol, ¡el Rey nacido del Invierno!

Cread un Canto de Poder, concentrado en volver a despertar la vida. Compartid el festejo y la amistad, a ser posible, hasta el amanecer. Antes de terminar, la Sacerdotisa dice:

El Dios Oscuro ha pasado por la Puerta, Él ha renacido a través de la Madre, ¡Con Él renace cada uno de nosotros! TODOS: ¡La marea ha cambiado! ¡La luz regresará!

En un nuevo amanecer, En un nuevo día,

¡El Sol está saliendo! ¡Io! ¡Evohe! ¡Bendito sea! Abrid el círculo.

BRÍGIDA (Candelaria, 2 de Febrero)[A66][B67]

Este ritual está dedicado a Brígida, la Diosa del fuego y la inspiración; en Irlanda, es la Triple Diosa de la poesía, la herrería y la sanación.

La caldera central está llena de tierra. Las velas apagadas (una para cada miembro de la asamblea de Brujas y para cada invitado) están apiladas junto a ella. Una vela está erguida en el centro.

El círculo se reúne y realiza la meditación de la respiración. La Sacerdotisa dice:

«Esta es la fiesta de la luna creciente. Lo que nació en el Solsticio empieza a manifestarse y nosotras, que fuimos comadronas para el nuevo año, ahora vemos al Niño Sol creciendo fuerte mientras los días se van haciendo más largos. Esta es la época de la individualización: Dentro de las medidas de la espiral, cada uno de nosotros enciende su propia luz, y nos convertimos en los seres únicos que somos. Es el momento de la iniciación, del comienzo, cuando las semillas que más tarde brotarán y crecerán empiezan a agitarse, despertando de su oscuro sueño. Nos reunimos para compartir la luz de la inspiración, la cual crecerá con el año que avanza».

llamada y respuesta: Fuego del corazón, Fuego de la mente, Fuego del hogar, Fuego del viento, Fuego del Arte,

¡Enciéndete saliendo del tiempo!

TODOS: «Ella brilla para todos, ¡Ella arde en todos!» (Repetir. Se pueden intercalar frases espontáneas).

Cuando el poder haya sido suscitado, encended la vela central. Iniciad la Danza en Espiral, cantando:

Voy dando la vuelta, voy dando la vuelta, Por los límites de la Tierra.

Vistiendo las largas plumas de mis alas mientras vuelo108.

(La Danza en Espiral: Todos miran hacia fuera. La conductora empieza moviéndose en el sentido contrario al de las agujas del reloj, con un paso sencillo. Mientras el círculo se va desovillando, ella va avanzando, mirando a la persona que está junto a ella, y conduce a la espiral hacia dentro, en el sentido de las agujas del reloj. Cuando cada miembro del grupo va pasando, cara a cara, se miran a los ojos)[A67][B68].

Cuando la danza vuelve a formar un círculo, los percusionistas se separan del grupo y empiezan a tocar con los tambores con más fuerza, de una forma más salvaje. Uno a uno, todos los miembros de la asamblea de Brujas van saliendo del círculo, toman una vela, la encienden con la vela central y luego bailan con la vela encendida, suscitando poder y concentrándose en la inspiración y la creatividad que desean tener en la próxima estación. Luego, uno por uno, van colocando sus velas en la caldera central de tierra. Un Cono de Poder es levantado y luego anclado en el interior de la caldera.

Dejad que pase un tiempo para el trance, abriéndoos a la inspiración.

Compartid bizcochos y bebidas. Los miembros de las asambleas de Brujas comparten su trabajo creativo: poesía, canciones, obras de arte, historias, artesanías. Las personas que no son artísticas pueden contar algo sobre su trabajo: un plan que se materializó, una buena idea, un logro especial. Se da las gracias a la Diosa por su inspiración.

Abrid el círculo.

Cada miembro del grupo se lleva a casa un poco de tierra para esparcir en su jardín o guardar en su altar para anclarse.

RITUAL DE EOSTAR (Equinoccio de Primavera, 20-23 de marzo)[A68] [B69]

Decorad el altar con flores de primavera. Colocad el elemento adecuado en cada uno de los cuatro puntos: tierra en el Norte, incienso en el Este, fuego en el Sur y un cuenco con agua en el Oeste. Además, colocad flores de un color apropiado en cada uno de esos puntos.

Reuníos y realizad una meditación de respiración. La Sacerdotisa dice:

«Este es el momento del regreso de la primavera; la época alegre, el tiempo de semilla, cuando la vida brota de la tierra y se rompen las cadenas del invierno. La luz y la oscuridad son iguales: Es una época de equilibrio, cuando todos los elementos que hay en nuestro interior deben ser llevados a una nueva armonía. El Príncipe del Sol alarga la mano, y Core, La Doncella Oscura, regresa de la Tierra de los Muertos, cubierta de lluvia fresca, con el dulce aroma del deseo en su aliento. Cuando Ellos dan un paso, aparecen las flores salvajes; cuando bailan, la desesperación se transforma en esperanza, la tristeza en alegría, la carencia en abundancia. ¡Que nuestros corazones se abran con la primavera! ¡Benditos sea!» Purificad, trazad el círculo e invocad a la Diosa y al Dios.

El Sacerdote toma una madeja de lana negra y se dirige hacia cada uno de los miembros del grupo, uno a uno. Les pregunta: «¿Qué te ata?».

Cuando responden (diciendo, por ejemplo, «la culpa»), él amarra sus muñecas, sin apretar, repitiendo: «La culpa te ata; la culpa te ata».

Otros iniciados inician el Canto de Core[106]. Todos repiten suavemente: Ella cambia todo lo que toca,

Y todo lo que Ella toca cambia.

La Sacerdotisa, siguiendo al Sacerdote, le pregunta a cada uno de los miembros del grupo, que están atados: «¿Dónde debes ir para ser libre?». Cada uno de ellos responde con una de las cuatro direcciones (la cual personifica la cualidad que él o ella siente que más le falta: por ejemplo, el Este). La Sacerdotisa replica: «Ve al Este y libera tu mente». (Continuad, utilizando el espíritu para el Sur, las emociones para el Oeste, y el cuerpo para el Norte).

Cada miembro de la asamblea se dirige al punto cardinal adecuado, medita sobre su cualidad (sin dejar de cantar suavemente) y pasa las ataduras por el humo, la llama, el agua o la tierra.

El canto se convierte, paulatinamente, en un Cono de Poder sin palabras. Cuando llega a su punto culminante, la Sacerdotisa grita: «¡Ahora!». Todos rompen las ataduras, gritando, y empiezan a bailar libremente, cantando, recitando o haciendo cualquier otra cosa que se sientan inspirados a hacer.

Cuando todo esté en silencio y el círculo se haya vuelto a formar, se dedica un tiempo al trance y la meditación. El Sacerdote y la Sacerdotisa reúnen las flores de los puntos cardinales y van dando la vuelta al círculo, dirigiéndose a cada miembro del grupo, diciéndole: «Toma lo que necesites». Cada uno de ellos toma el color o los colores de la dirección que siente que más necesita. Compartid bizcochos y bebidas, y abrid el círculo.

BELTANE (Víspera de Mayo).[A69] [B70]

Un Mayo coronado con flores y con cintas multicolor es montado en un claro al aire libre. Se cuelgan frutas, flores, panes redondos, galletas y rosquillas de los arbustos y las ramas de los árboles. Se hace una fogata en el Sur, dentro de los límites del círculo.

Reuníos y respirad juntos. La Sacerdotisa dice:

«Este es un tiempo en el cual el dulce deseo se casa con el placer salvaje. La Doncella de la Primavera y el Señor del Año Creciente se encuentran en los verdes campos y se regocijan juntos bajo el cálido sol. El árbol de la vida se enrosca en una red en espiral y toda la naturaleza se renueva. Nos reunimos en la época del florecimiento para bailar la danza de la vida».

Purificad, trazad el círculo e invocad al Dios y a la Diosa.

Uno a uno, cada miembro de la asamblea de Brujas elige una cinta del color apropiado, diciendo para qué es:

«Elijo el rojo de la sangre, por mi salud».

«Elijo el azul-cielo, por los vuelos de la imaginación». «Elijo el verde, por el crecimiento». (Etc)

Empieza la música (si no tenéis músicos en la asamblea de Brujas, enseñadle al grupo una canción folclórica sencilla que puedan cantar todos los miembros juntos). Los miembros de la asamblea bailan la danza del Mayo, entretejiendo las cintas, concentrándose en tejer en sus vidas lo que han elegido. A medida que las cintas van quedando más apretadas, el poder va aumentando, hasta que se convierte en un Cono de Poder sin palabras. Cuando el cono es liberado, los miembros del grupo pueden continuar bailando, y saltan sobre la fogata, diciendo en voz alta su deseo particular cada vez que lo hacen. Saltar sobre las llamas es un acto de purificación y trae buena suerte. Las parejas pueden saltar juntos sobre la fogata, para limpiar su relación de pequeñas desarmonías. Quienes quieran deshacerse de algo (de la inseguridad, por ejemplo) pueden saltar diciendo: «¡Dejo mi inseguridad en las llamas!».

Cuando la excitación se desvanezca, levantad un cono de sanación más tranquilo y más solemne para algunos miembros o para amigos que no estén presentes. Bendecid los bizcochos y la bebida, y abrid el círculo.

Festejad con las frutas y alimentos que cuelgan de los árboles.

LITHA (Solsticio de Verano, 20-23 de junio)[A70] [B71]

El altar y el círculo están decorados con rosas y otras flores de verano. Se enciende una fogata en el centro del círculo. El Sacerdote lleva una figura de Dios hecha con palitos entrelazados. Una rodaja de pan (cuidadosamente envuelta en muchas capas de papel de aluminio) está oculta en su centro. Sobre el altar hay una guirnalda de rosas y flores silvestres. Los miembros de la asamblea de Brujas y los invitados también llevan flores en su vestimenta.

Reuníos, haced una meditación de respiración y encended la hoguera. La Sacerdotisa dice:

«Esta es la época de la rosa, flor y espina, fragancia y sangre. Ahora, en este día más largo, triunfa la luz y, sin embargo, empieza a declinar hacia la oscuridad. El Rey Sol crecido abraza a la Reina del Verano con el amor que es la muerte, porque es tan completo que todo se disuelve en un único canto de éxtasis que mueve los mundos. De modo que el Señor de la

Luz muere para Sí Mismo y empieza a navegar por los oscuros mares del tiempo, buscando la isla de la luz que es el renacimiento. Nosotros hacemos girar la Rueda y compartimos su destino, porque hemos sembrado las semillas de nuestros propios cambios, y para crecer debemos aceptar incluso la muerte del Sol».

Purificad, trazad el círculo e invocad a la Diosa y al Dios. Bailad la Danza en Espiral, cantando:

Ella es luminosa Ella es blanca Ella está brillando ¡Coronada con luz! Él es radiante Él es brillante Él se está elevando ¡Él toma vuelo!

Mientras el poder es suscitado, el canto cambia gradualmente. (Las siguientes frases se cantan una y otra vez; los distintos miembros de la asamblea de Brujas cantan líneas simultáneamente):

AQUELLA que es el CENtro, ¡AQUELLA QUE FLORECE! La FRONdosa La VERDE La FRONdosa La VERDE… Aquella que es CORONADA, Aquella que aBRAza!

El Sacerdote baila con la figura del Dios en el centro del círculo. Todavía cantando, los miembros del grupo colocan flores en la figura, entrelazándolas entre los palitos, hasta que, mientras el poder aumenta, la figura está cubierta de ellas. El círculo se abre: El canto se convierte en un Cono de Poder sin palabras, mientras la Sacerdotisa y el Sacerdote bailan más cerca del fuego. Cuando el Cono alcanza su punto máximo, la Sacerdotisa abre los brazos y llama: «¡A mí! ¡A mí!»

El Sacerdote lanza a figura a las llamas. Todos se quedan en silencio, meditando sobre las flores que se marchitan y se queman.

Mientras las flores van desapareciendo, los miembros del grupo pueden cantar suavemente «Hazte a la vela» (ver ritual para el Solsticio de Invierno). Uno de ellos da la vuelta al círculo sosteniendo la guirnalda y acercándola al rostro de cada persona para que pueda ver las llamas a través de ella. Dice: «Mira con una visión clara».

Sostiene la guirnalda en alto y dice: «¡Y conoce el misterio del círculo intacto!»

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