Las características de la población española, principal demandante de los servicios de las universidades, determinan la demanda futura de estudios del Sistema Universitario Español. Esta sección revisa dos de las características de la población española que más influyen en la demanda de la actividad docente del SUE: los factores demográficos y los niveles de estudios de diferentes grupos de población. El primero de los factores condiciona el volumen de población potencial demandante de estudios universitarios. El segundo influye, sobre todo, en la proporción de población potencial que finalmente decide demandar estudios universitarios. Ambos factores determinan la evolución futura de la demanda de los servicios docentes que el SUE puede ofrecer.
En general, los aumentos futuros de la demanda de la actividad docente del SUE pueden provenir de factores asociados a las siguientes características de la población española:
- Un aumento de la población total y, especialmente, una evolución de- mográfica positiva del colectivo con edades entre 18-25 años.
- Un aumento en la tasa bruta de matriculación universitaria de la pobla- ción y la extensión de los estudios universitarios a otras cohortes de edad superiores.
- Aumentos en la demanda de actividad docente en formación permanen- te o a lo largo de la vida por parte de la población mayor de 25 años. Las siguientes líneas se dedican a revisar brevemente estos aspectos con el fin de establecer si el entorno del SUE es relativamente favorable a la de- manda futura de actividades docentes de las universidades que conforman el SUE en comparación con otros países de la UE-27.
2.1.1. LOS FACTORES DEMOGRÁFICOS
Los factores demográficos (tamaño de la población, tasa de crecimiento, estructura por edades, etc.) influyen significativamente en la demanda de estudios universitarios. El volumen de población joven entre 18-25 años constituye el núcleo potencial de la matrícula universitaria. Dada una tasa de escolaridad, la demanda de estudios universitarios será mayor cuanto mayor sea el tamaño de la población, sobre todo con edades comprendidas entre 18-25 años. Mientras la demanda de estudios universitarios no au- mente considerablemente en otras cohortes de edad superiores, el tamaño de las primeras cohortes de edad es uno de los factores más determinantes del volumen de demanda potencial de estudios universitarios.
La población total residente en España el 1 de enero del año 2010 ascendía a 47.021.031 personas, de las que el 49,4% del total son varones y el 50,6% mujeres. Los 4.262.248 jóvenes con edades entre 18-25 años re- presentan el 9,1% de la población total. La población menor de 25 años asciende a 12.552.887 personas, un 26,7% del total. Un 14,04% de la po- blación residente en España es extranjera23 (6.604.181 personas entre las que 2.384.256 proceden de la Unión Europea).
En el actual curso académico 2010-11 se encuentran matriculados en el Sistema Universitario Español 1.404.115 alumnos en estudios de primer y segundo ciclo y grado24, de los que el 54,3% son mujeres y, aproximada- mente, el 67% del total tiene entre 18-25 años de edad. El 4,1% de los alumnos matriculados en estudios de grado son extranjeros mientras que el porcentaje de españoles que cursan estudios universitarios fuera de Es- paña es muy inferior. Aunque es previsible que la movilidad internacional
23 Véase Nota de prensa del INE, 29 de abril de 2010, «Avance del Padrón Municipal a 1 de
enero de 2010. Datos provisionales».
24 Véase Ministerio de Educación (2011). Además, 81.840 alumnos se encuentran matricula-
de los universitarios aumente en el futuro, no cabe esperar incrementos significativos de estudiantes procedentes del extranjero. Ante tales circuns- tancias, los aspectos demográficos son fundamentales en la demanda de las actividades docentes de las universidades españolas.
El gráfico 2.1 presenta las proyecciones de la población25 de España, la UE-15 y la UE-27 durante los próximos tres decenios para el caso de la población total (panel a) y la cohorte entre 18-25 años de edad (panel b). El gráfico 2.2 presenta las tasas de crecimiento de la población durante el periodo 2008-2040 para los distintos países de la UE-27.
Las proyecciones demográficas del panel a del gráfico 2.1 muestran que tanto la población de España como de la UE-15 y la UE-27 crecerán a un ritmo continuado en las tres próximas décadas. Las previsiones de creci- miento demográfico en España son muy superiores a las del conjunto de la Unión Europea. Así, la población total de España crecerá un 17,7% hasta el año 2040, un crecimiento que duplica las previsiones de aumento demo- gráfico de la UE1-5 (8,4%) y triplica las de la UE-27 (5%). El gráfico 2.2 muestra que los únicos países que superan el ritmo esperado de crecimien- to demográfico son Chipre (46,9%), Irlanda (40,9%) y Luxemburgo (36,2%). Estos ritmos de crecimiento contrastan con los fuertes ritmos de decrecimiento poblacional de países como Alemania (-5,3%), Hungría (- 6,9%), Polonia (-7,6%), Estonia (-8,7%), Rumania (-10,6%), Lituania (- 13,5%), Letonia (-15,7%) y Bulgaria (-17,2%).
La evolución de la población entre 18 y 25 años, principal cohorte deman- dante potencial de los estudios universitarios, es muy inferior al de la po- blación total en España y en la Unión Europea. Como muestra el panel b del gráfico 2.1, el crecimiento acumulado de esta cohorte en España (0,3%) es muy inferior al de la población total en España (17,7%). Con todo, es una evolución mucho más positiva que la que, previsiblemente, experimentará el conjunto de la UE-15 (-12,7%) o la UE-27 (-12,8%). Asimismo, a diferencia de la población total, en España las proyecciones indican un crecimiento mucho más irregular, con un descenso hasta el año 2018 y un crecimiento posterior hasta el 2032, momento a partir del cual experimentará un significativo retroceso. Las proyecciones poblacionales de la UE-27 muestran un perfil similar al español, aunque mucho menos fluc- tuante.
25 Las proyecciones elaboradas por Eurostat se han realizado de acuerdo con el supuesto de
que se prolonguen en el tiempo las tendencias y comportamientos demográficos actualmente observados. Así entendidas, estas proyecciones constituyen una extensión al largo plazo y para el nivel nacional de las proyecciones a corto plazo (a diez años). La metodología general de cálculo está basada en el método clásico de componentes. La aplicación de dicho método responde al siguiente esquema: partiendo de la población residente en un país y de la obser- vación retrospectiva de cada uno de los componentes demográficos básicos (la mortalidad, la fecundidad y la migración), se trata de obtener la población residente en fechas posteriores bajo ciertas hipótesis sobre el devenir de esos tres fenómenos, que son los que determinan su crecimiento y su estructura por edades.
Aunque el crecimiento de la población entre 18-25 años en España (0,3%) es modesto, el gráfico 2.2 muestra que es uno de los ocho países que tienen una tasa positiva: Francia (4,3%), Bélgica (5,7%), Reino Unido (5,9%), Dinamarca (7,3%), Suecia (9,3%) y, en un lugar destacado, Chi- pre (11%), Irlanda (20,9%) y Luxemburgo (32,7%). Por el lado contrario, destacan las negativas proyecciones de algunos países del este europeo como Letonia (-42,9%), Rumania (-42,2%), Polonia (-42,1%), Lituania (- 41,1%), Eslovaquia (-40,7%), Bulgaria (-39,9%) y Estonia (-32,8%). Men- ción especial merece la evolución demográfica negativa de un país tan re- levante como Alemania, cuya población entre 18-25 años previsiblemente descenderá un 23,3% a lo largo del periodo de la proyección.
Gráfico 2.1. Proyecciones de población. 2008-2040. España, UE-15 y UE-27
(2008=100)