5. Housing Divergence: 1996 to the Present Day 18 September 1997 is a landmark date in Welsh history By a majority of just 6,721, the
5.3 Divergence between the regulatory frameworks
Aprender la realización, la culminación, la concentración (a
concentrar energía para llegar a un lugar o meta). Surge un año en el que las cosas que venían haciéndose, se “cuajan”. Entrar en contacto con situaciones de mucha responsabilidad, de sustentación de esfuerzos.
Concreción de algo muy anhelado. Año en que tienen que utilizarse recursos de las experiencias pasadas, buscar registros de situaciones ya resueltas para llegar a la culminación. Temas con la estructura, en el sentido de experiencias acumuladas. Temas con la prudencia, cautela, donde se toma conocimiento del tiempo necesario para poder llegar a un resultado.
Psicológicamente puede surgir una sensación de frialdad para tratar las situaciones, de una actitud temerosa, o castradora. Otra vez surge la lentitud como una nueva forma de traba. Aprender que las cosas tienen que ser trabajadas con la menor cantidad de recursos.
Las palabras capricornianas son “estructura” y “realización”. Empecemos con estructura que está relacionada con la realidad. Para conquistar un deseo, alcanzar la meta, uno debería estar atento a las posibilidades reales, es decir, “trazar en la cabeza” todo el camino que debe ser recorrido y, si es posible, en los mínimos detalles.
Ejemplo: un empleado de una empresa que trabaja en la parte de administración y desea llegar a ser director de ésta. Es todo un recorrido que requiere determinados procesos: si la persona tiene un curso terciario, sabe que dentro de esta situación será muy o casi improbable alcanzar el objetivo; por lo tanto, deberá estudiar una carrera universitaria.
Es obvio que entra la palabra esfuerzo como consecuencia de todo un proceso. Si la persona tiene un título universitario, sabe que debe primero alcanzar el lugar de gerente administrativo, pasar años dentro de ese lugar para... un día... realizar su deseo. En cualquier de los dos casos lo que cuenta es la proyección del tiempo y del esfuerzo en el trabajo. Si tiene claro el camino a ser recorrido, con el tiempo necesario para llegar a la cima, realizará sus deseos.
Es la estructura que estaba en juego. El primero -que necesitaba todavía cursar la universidad junto con el empleo-, tal vez, tenga ventaja como consecuencia del esfuerzo, que es el de achicar el tiempo en otras etapas del proceso, porque la empresa podría llevar en consideración el hecho de trabajar y estudiar al mismo tiempo. El otro, con parte de la estructura hecha, debe seguir los pasos de la ascensión, llevando en consideración que cada etapa tiene características propias.
En todas las experiencias de vida, la estructura está en juego. Una persona que sale a trabajar y que tiene automóvil lleva un tiempo distinto de la persona que no lo tiene. En algunos casos de selección de empleos, la aproximación de la vivienda es tenida en consideración por el empleador, porque sabemos que aquellos que gastan menos tiempo para llegar al trabajo vienen menos cansados que aquéllos que viven más lejos.
La realización es el encuentro entre el deseo y el uso de las posibilidades que se desarrollan o preparamos dentro del proceso. Para escalar una montaña uno debe pensar: cuánto tiempo va a caminar -despertarse más temprano y empezar la caminata sin estar desgastándose con el sol, descansar en la hora de más calor, seguir a la tarde, y llegar a la cima-, qué tipo de bebida y comida llevar, qué equipaje para alcanzar el objetivo, etcétera.
La realización no es sinónimo de competitividad. El proceso es llegar a la cima de la montaña, no importa si en primer lugar o no. Lo que sería un proceso anti capricorniano es no llegar a la cima por un gran desgaste en el inicio de la caminata, de ser imprudente por caminar bajo un sol intenso o cualquier otro tipo de actitud que no estuviera previamente estudiada o calculada.
Cuando hicimos el comentario de la estructura relacionada con la realidad, nos referíamos a los números, medidas, valores de la realidad concreta. Un capricorniano, cuando viaja, sabe exactamente -en su cabeza- cuánto tiempo va a llevar, cuánta nafta va a gastar y qué ruta tomar. Es salir de un lugar para llegar a otro, no hay disfrute durante el viaje, no hay imprevistos; es posible que calcule un tiempo de parada para tomar un café o una gaseosa para descansar las piernas y el cuerpo, y después seguir viaje.
La energía para un sistema capricorniano es “oro”, en el sentido de que debe ser preservada, gastada para alcanzar el objetivo y llegar a la cima con una reserva, para, ahí sí disfrutar de la realización. Es la ambición, en el sentido de alcanzar un objetivo. Con un Ascendente de Revolución Solar en Capricornio, el aprender es entrar en contacto con la realidad propia y externa.
Para cada manifestación de deseo, debe haber una proyección del camino a ser recorrido y la posibilidad de alcanzar la meta. La perseverancia o constancia de sostener el deseo para la realización, también entran en juego, y lo que ayuda es la noción del tiempo.
Aprender a concentrar esfuerzos para la realización del deseo. Estar atento a cada paso para no desviarse o distraerse del objetivo en la mitad del camino. La concentración es física -ahorrando dinero, energía en el sentido de cuidarse para no enfermarse-, emocional -no dejando que otros deseos internos interfieran ni involucrarse en otros procesos emocionales que desgasten ese sistema-, y mental, sosteniendo casi en forma obsesiva el deseo inicial y buscar todas las posibilidades de se realización, controlando cada etapa.
Para las personas que tienen dificultad con el tiempo sirve tener un reloj que suene de hora en hora o al medio día, para poder revisar en la mitad del día aquello que fue producido y cuánto tiene para producir en el período restante. Entrar en contacto con las matemáticas, con los números; hacer una vez por semana un control de los gastos, de aquello que fue gastado y cuánto resta para terminar el mes.
Aquello que “pide” la energía capricorniana es entender que, como individuos insertados dentro de una sociedad, somos microempresas y debemos utilizar el mismo sistema de las empresas para no descontrolar nuestro conjunto.
Aprender las leyes del Universo, los ritmos que se repiten y que tienen dentro el ciclo completo, por ejemplo: las estaciones del año, que se repiten, cada una con su función y característica propias, determinando en el final un ciclo.
Cada ser humano tiene ritmos y ciclos: nacimiento, crianza, adolescencia, madurez, vejez y muerte. Cada uno cumple una función y tiene características propias, que deben ser cumplidas para llegar a una plenitud en el todo. Esas etapas son el desarrollo de un campo energético (ser humano). Cuando una de ellas fue mal alimentada en su etapa, trae consecuencias para todo el conjunto, hasta que, incluso fuera de tiempo, sea completada a favor del todo.
Pasar vacaciones en la montaña o en el campo aprendiendo todos los detalles del cultivo y los tiempos desde la siembra hasta la cosecha, y preparar para la nueva plantación, etcétera.
Aprender a establecer objetivos de corto y largo plazo. Los dos están trabajando para lo mismo; en los períodos cortos, administramos el recorrido de la realización del impulso inicial, el deseo. Un empresario -característica ariana-, si no tiene una cuota de lo capricorniano, tendrá dificultad en la realización de la empresa.
La empresa es la manifestación concreta del deseo y la realización de éste. Como seres humanos somos microempresas y dentro del pro ceso de realización de nuestra vida personal, debemos revisar nuestras etapas de desarrollo de crecimiento como personas. Es con esa estructura que vivenciamos de la realidad y, dentro de ella, buscamos nuestro desarrollo.