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Chapter II. Materials and Methods

2.2 DNA Manipulation

Inmovilización de la cabeza

Los collares cervicales no inmovilizan completamente, pero protegen la columna cer- vical de la compresión y contribuyen a reducir el rango de movimientos de la cabeza. El mejor collar es capaz de reducir en un 75% el rango de flexión y al 50% otros movi- mientos. Representan un elemento importante de la inmovilización, pero siempre deben usarse como parte de la inmovilización manual o mecánica de la columna cervical.

NUNCA DEBE INSTALARSE UN COLLAR CERVICAL SIN ANTES CERCIORARSE DE QUE SE HA CONSEGUIDO ALINEAR LA CABEZA DEL PACIENTE,

NI SE DEBE COLOCAR UN COLLAR MUY APRETADO

Es importante elegir la medida y la presión de cierre adecuadas para cada perso- na. Un collar muy corto permitirá una flexión significativa. Un collar muy largo causará hiperextensión. Un collar flojo no es efectivo para limitar el movimiento de la cabeza y puede cubrir el mentón, la boca y la nariz, obstruyendo la vía aérea del paciente. Por otro lado, un collar muy apretado puede comprimir las venas del cuello.

Un collar adecuado y correctamente aplicado debe permitir que el paciente abra la boca y no debe entorpecer el manejo de la vía aérea o la aspiración de vómitos. Nunca instale un collar cervical si no se ha logrado alinear la cabeza del paciente; en tal caso, mantenga la fijación manual.

Inmovilización espinal

Para realizar una inmovilización espinal total debe usarse la combinación de los siguientes dispositivos:

1. Tabla espinal rígida larga (42 x 186 cm): son camillas rígidas de madera, polie- tileno, metal u otros materiales para el transporte de pacientes.

Para el rescate vehicular usamos de madera y/o plásticas, debido a que son más livianas y son radio-lúcidas (no aparecen en los rayos X), lo que permite radiogra- fiar al lesionado sin necesidad de sacarlo de la tabla.

De esto se desprende que una tabla dañada no se puede reparar con clavos. 2. Tabla espinal corta (46 x 81 cm): son camillas rígidas, elaboradas generalmente de madera u otro material, empleadas para la inmovilización del paciente o como dispositivo de extricación. Se usa cuando el accidentado está en una posición en la que no es posible comenzar la inmovilización con la tabla larga, como sucede con una persona sentada en el vehículo, o que ha caído doblada fuera de él.

Debe quedar claro que sólo debe usarse la tabla corta cuando no sea posible comenzar de inmediato con la tabla larga, que es la que nos permite trasladar al accidentado. 3. Chalecos de inmovilización y extricación: son dispositivos empleados para inmovilizar al paciente en posición de sentado para, posteriormente, ser coloca- do sobre la tabla larga. Están formados por las siguientes partes:

Dos o tres cintas de fijación o correas de sujeción torácicas, cada una de un color específico.

Dos cintas de fijación para la cabeza: frontal y mentón.

Dos asas para el movimiento del paciente en bloque.

Una almohadilla que ocupa el espacio entre la cabeza del paciente y el chale- co, evitando la flexo-extensión cervical.

4. Collares cervicales: existen varios tipos de collares cervicales, pero los más cono- cidos en nuestro medio son el Philadelphia y el collar de extricación Stiffneck: El collar cervical Philadelphia se coloca entre dos operadores; el operador 1, que

mantiene manualmente la inmovilización de la columna cervical, y el operador 2, que une la parte posterior del collar con la parte más larga hacia abajo, para luego colocar la parte anterior, cuidando de apoyar el mentón del accidentado en la parte horizontal, y fija el collar utilizando un cierre de velcro. El collar debe quedar firme pero no excesivamente apretado. Este collar es semirígido, por lo que no es recomendable su uso en rescate vehicular.

El collar cervical Stiffneck es el más usado en trauma debido a la simplicidad de su Las correas tienen

diferentes finalidades, aunque la más obvia es la de ofrecer seguridad al paciente para evitar que se mueva y pueda ocasionarse él mismo lesiones. Hay que tener en cuenta que, en general, el paciente sujeto con correas experimenta cierta ansiedad, por lo que hay que vigilar su estado de ánimo. Además, debe procurar- se que queden bien ajustadas, sin apretar demasiado, y que no entren en contacto directo con la piel del paciente.

pulso carotídeo y manejo quirúrgico de la vía aérea sin la necesidad de sacarlo. Nosotros usamos dos modelos: el simple, que tiene medida única y, por lo tan- to, debemos tener varios modelos para seleccionar el más adecuado; y el Select, que tiene la gran ventaja de incorporar, en un sólo collar, cuatro medidas que pueden ajustarse según nuestra necesidad.

NO SE DEBEN EMPLEAR BOLSAS DE ARENA EN LAS INMOBILIZACIONES LATERA- LES DE CABEZA, YA QUE PUEDEN DESLIZARSE DURANTE LA EVACUACIÓN Y

DESPLAZAR LA CABEZA Y EL CUELLO DEL PACIENTE

5. Inmovilizadores laterales de cabeza: diseñados para evitar la flexión lateral de la cabeza, pueden encontrase de diferentes tipos, como cintas, cartón, rollos, espumas..., entre otros.

Las bolsas de arena, que fueron usadas anteriormente, no deben ser empleadas como inmovilizadores laterales, debido a que por su peso pueden deslizarse durante la evacuación, lo que puede ocasionar desplazamiento lateral de la cabe- za y cuello del paciente.

6. Correas de fijación: se utilizan para fijar al paciente a la tabla.

A excepción del chaleco de extricación, que puede ser reemplazado por la tabla corta, todos estos elementos son imprescindibles para la inmovilización en prime- ros auxilios

Férulas para extremidades

Los distintos tipos de férulas son parte importante de la inmovilización final de un paciente:

1. Férulas rígidas y/o semirígidas: se caracterizan porque su forma no puede cam- biarse y la extremidad afectada debe ajustarse al contorno de la férula. Estas incluyen las férulas de cartón, plástico, metal y las neumáticas.

2. Férulas moldeables: pueden ser moldeadas de diferentes formas para ajustar- las a las extremidades. En este grupo se encuentran las férulas al vacío, almoha- das, toallas, férulas de aluminio cubiertas con espuma, etc.

3. Férulas de tracción: diseñadas para ejercer tracción mecánica lineal, ayudan a realinear fracturas. Se usan comúnmente en fracturas de fémur. Su uso está indi- cado sólo para el personal de salud.

Los pasos preliminares para la movilización del paciente son: cerciorar- se de que la cama esté frenada, lavarse las manos, colocarse guantes e informar al paciente de lo que se le va a realizar, animándo- le a que colabore en el proceso, si le es posible. Recuerda

Al trasladar un accidentado o un enfermo grave, se deberá garantizar que las lesio- nes no aumentarán, ni se le ocasionarán nuevas lesiones o se complicará su recupe- ración, ya sea por movimientos innecesarios o transporte inadecuado.

En caso de que el herido esté inconsciente, debe comprobarse si respira (observando

si existe movimiento torácico y la presencia o ausencia de circulación de aire por la nariz o la boca) y si presenta pulso cardiaco.

La posición de espera es aquella que debe adoptar el accidentado mientras llega el personal sanitario. Antes de colocar al accidentado en una posición u otra, se consta- tará y evaluará la gravedad de su estado, así como su grado de consciencia.

La adecuada inmovilización del politraumatizado tiene especial importancia, debido

a que tiene por objetivo estabilizar lesiones existentes y evitar lesiones secundarias, que agravarían aún más su estado y dificultarían su posterior recuperación.

Los collares cervicales no inmovilizan completamente, pero protegen la columna cer-

vical de la compresión y contribuyen a reducir el rango de movimientos de la cabeza.

La movilización de heridos se realizará, teniendo en cuenta siempre sus lesiones, uti-

lizando un método de los siguientes: técnica de la “cuchara”, técnica del “puente”, técnica de los “socorristas alternados” y la maniobra de Rautek.

Caso práctico 3

¿Qué inmovilizarías primero y cómo a un accidentado que hubiera salido despedido del coche?

Compara tu respuesta con la que se incluye al final de la unidad. Si has cometido errores, repasa la parte correspondiente del tema antes de proseguir el estudio.

Indica si es verdadera (V) o falsa (F) cada una de las siguientes afirmaciones:

21.

Las personas que hayan sufrido un accidente pero se mantienen conscientes se colocan en distintas posturas, dependiendo del tipo de lesión que hayan sufrido.

22.

La posición Trendelenburg es adecuada para los accidentados que hayan sufrido lesiones abdominales.

23.

Los tipos de collares cervicales más conocidos son el Philadelphia y el collar de extricación Stiffneck.

24.

En caso de necesitar realizar la reanimación cardiopulmonar durante el traslado, hay que ase- gurarse de colocar a la víctima sobre una superficie blanda.

25.

Las férulas moldeables se usan normalmente en fracturas de fémur.

De las respuestas que ofrecemos como alternativa, rodea con un círculo la letra que corresponda a la alternativa que consideres correcta:

26.

La inmovilización del accidentado se efectúa en el mismo lugar del accidente, dando especial importancia a las lesiones de:

a.La columna vertebral. b.Las extremidades. c. El cuello.

27.

Las lesiones de columna se deben sospechar en las siguientes situaciones: a. Aceleración, desaceleración o flexión lateral súbitas.

b. Caídas de altura. c. En ambas situaciones.

28.

¿Cuál de estos elementos no es imprescindible para la inmovilización en primeros auxilios? a.Chaleco de extricación.

b.Correas de fijación.

c.Inmovilizadores laterales de cabeza.

29.

¿En qué caso está contraindicado movilizar la cabeza hasta la posición neutra? a.Espasmos de los músculos del cuello.

b. Incremento del dolor. c. En ambos casos.

30.

¿En cuál de estas posiciones no debe estar el paciente al que debamos colocar un collar cervical? a.Sentado. b. Decúbito supino. c. Posición prona. V F V F V F V F V F a b c a b c a b c a b c a b c

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