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Chapter 3 Dynamic Programming with BESS Residential System, Cost Cutting

3.2 Dynamic Programming Simulations

Dentro del sistema de análisis del movimiento de Laban, el denominador común

es el movimiento con todas sus implicancias espirituales (Prestón-Dunlop y Hogdson, 1991, 162), el que es analizado dentro de un sistema de cuatro categorías que son la base en la cual se estructura su método de observación: Cuerpo, Esfuerzo, Forma y Espacio. Dentro de la categoría Esfuerzo, se encuentran los factores del movimiento que corresponden a: Tiempo, Peso, Espacio, Flujo. Tanto las categorías como los factores de movimiento permiten reconocer la gama de impulsos que el sujeto realiza y asociarla a un tipo de movilidad (patrones).

A continuación se describen las categorías y factores implicados en el movimiento que fueron considerados para elaborar la planilla de análisis en esta investigación.

a) Cuerpo: Esta categoría, fue desarrollada fundamentalmente por Irmgard Bartenieff, discípula de Laban, expuestos en los principios del método Laban/Bartenieff. Los fundamentos de Bartenieff, están basados en la exploración de los patrones neurológicos que regulan el movimiento humano. A través de la comprensión de los seis patrones de conexión corporal se pretende la reeducación de los patrones de movilidad intentando restituirle al cuerpo su capacidad innata de expresión y movilidad con el mínimo esfuerzo y mayor fluidez. Son seis patrones son: Respiración, centro-distal, espinal o cabeza-cola, alto-bajo, mitad del cuerpo (homolateral), lateral-cruzado.

En esta categoría, se describen las partes del cuerpo implicadas en la organización del movimiento. Responde básicamente a las preguntas de: qué parte del cuerpo se moviliza, qué parte inicia el movimiento y qué partes están relacionadas entre sí, cómo el movimiento viaja a través de mi cuerpo, cómo surge desde mi cuerpo, hacia dónde se dirige, y en general preguntas que permitan entender cómo se conecta el cuerpo. Para comenzar a estudiar esta categoría se describe cómo es que el movimiento se desarrolla a través del cuerpo. En este sentido, existen tres aspectos: Simultáneo(todas

las partes se mueven al mismo tiempo)- sucesivo (partes del cuerpo adyacentes se mueven tras otra) y secuencial (las partes del cuerpo no adyacentes, se mueven una tras otra).

b) Esfuerzo: Referido al gasto y uso de la energía, es la función que origina el movimiento. Laban indica que todo movimiento humano se halla indisolublemente ligado a un Esfuerzo que es el originador del movimiento el cual estaría relacionado con un aspecto interior correspondiente a un estado emocional. El esfuerzo y la acción resultante (voluntaria o inconsciente) están siempre presentes en cualquier tipo de movimiento del cuerpo, corresponde al modo particular de hacer las cosas (1987, 42- 43). Laban le llama economía del Esfuerzo al correcto uso de la energía frente a una determinada acción, la cual variará según la acción emprendida. Para entender mejor esta categoría, él compara la especificidad de un obrero con la de un bailarían, y la denomina como un modo de ejecución de su objetivo ligado a motivaciones e intenciones. (Laban, 1987, 19). Se desprenden cuatro factores o propiedades del movimiento que fluctúan siempre entre dos polaridades (ver Tabla:1).

a) Tiempo: Referido al transcurso de ejecución de la acción. Su polo de acción varía entre repentino/sostenido, que puede ser traducido como lo urgente versus la detención. Este factor revela una condición mental con la toma de decisiones y la intuición en los individuos, así como de saber el mejor momento para actuar. b) Peso: Referido al uso de la gravedad en la ejecución de una acción frente a la correlación de las partes del cuerpo, dentro de los polos liviano/pesado. Está relacionado con la sensación, la voluntad y la intención de un sujeto (Laban, 1987). El autor indica que el Peso está asociado a la sensación física que proporciona la acción del movimiento en relación a la descarga a gravedad. El peso se debate constantemente entre la descarga a tierra o su retención, por ello el peso impreso en una acción indica el impacto, lo suave y lo fuerte.

c) Espacio: La movilidad del cuerpo se manifiesta en el espacio y en este sentido el movimiento es el agente visible de la expresividad y comunicación corporal. Esta categoría determina la relación entre objetos y personas, donde el cuerpo, en continuo intercambio con el entorno, perfila una arquitectura corporal determinada. La categoría refiere a la capacidad de orientación del cuerpo hacia una dirección. Los polos son directo/indirecto y sus principales elementos para el análisis del cuerpo en el espacio corresponden a direcciones, trayectorias, niveles y extensión. por tanto a la percepción y atención, ya sea en traslado o en estado de detención. Evidencia la capacidad de pensamiento del individuo.

d) Flujo (también flujo de tensión): Corresponde a la manera de utilizar el sistema muscular, ajustando la acción a la precisión del gesto (Laban, 1987) y/o la acción. Está relacionado con la continuidad, progresión y emoción del movimiento, refiere al dejarse llevar y fluir desde adentro hacia fuera y viceversa.

Desde la perspectiva de Laban, el movimiento surge, se desarrolla y se expande dentro de dos extremos opuestos, existiendo una fluctuación entre uno y otro que corresponde a la especificidad de cada individuo.

Factores Tipo

Tiempo sostenido o repentino. Peso pesado o liviano. Espacio directo o indirecto. Flujo libre o contenido.

Tabla: 1: Factores del movimiento en la categoría Esfuerzo

Fuente: Elaboración de la investigadora según datos extraídos de los estudios Laban/ Bartenief

c) Espacio, corresponde a la categoría que vincula el movimiento del cuerpo con el entorno. Específicamente se observa el trayecto que realiza el cuerpo o una parte de él, tomando en cuenta esquemas espaciales, recorridos y líneas de tensión espacial. El

movimiento, está circunscrito por el radio de acción normal de los miembros del cuerpo en su máxima extensión a partir del cuerpo detenido. A este espacio, se le denomina

Kinesfera, espacio tridimensional (vertical, horizontal y transversal), inmediatamente después del cuerpo al que se accede sin cambiar el peso para cambiar la postura.

d) Forma, Mientras la categoría cuerpo está centrada en las relaciones de las diferentes partes del cuerpo en una acción y la intención entre cuerpo y espacio, al proceso de transformación que sufre el movimiento entre una postura y otra, se le denomina Forma. Se refiere a los cambio presentados en la Forma del cuerpo cuando éste cambia su posición, las que se identifican a partir de variaciones en la acción, homologadas a abrir (extender o ampliar) y la acción de cerrar (flexión o reducción). Generalmente esta categoría se utiliza para la identificación del movimiento significativo unido al factor

Esfuerzo. Por ejemplo la Forma-Sombra, revela un estado que se percibe y se siente (originada en la Dinamósfera), pero que no es evidenciable como la forma-trazo, (originada la Kinesfera) que designa clara y objetivamente una huella (marca) y direccionalidad en el espacio. Esta categoría es el puente que se establece entre cuerpo y espacio.

Se observa la respiración desde el tronco y el centro de gravedad, proporcionando los movimientos de extensión (periférica) y contracción (concéntrica).

Existen algunos binomios que ayudan a la comprensión más detallada de la configuración de una forma, como: levantar/hundir, estirar/flectar, rodear/retroceder.

La Forma, contiene categorías llamadas Figura, que refiere al cuerpo en posición estática, homologadas a los tipos de: F. Lápiz (movimiento vertical), F. Pared, (movimiento hacia fuera de expansión). F. Bola, (dimensiones espaciales), un movimiento que se direcciona hacia a dentro de la cruz axial. Torniquete (movimiento espiral), anclado en los tres planos de la cruz axial.

a) Figura de flujo: Encogerse, Temblar, Frotarse, Estirarse, Elevarse, Avanzar, Retroceder. Acción con sí mismo más que con el entorno.

b) Figura direccional: Recta: pinchar, señalar / Ondulada: acariciar, coger.

El cuerpo se dirige hacia alguna parte del espacio con un destino establecido. Ésta puede ser Radio (directa, como flecha, en acciones de pinchar, señalar) o Arco (indirecta, como ondulada con matices de trayectoria curva). Estas trayectorias son denominadas Forma–trazos según el sistema Laban.

c) Figura modelada, Iniciativa/objetivo. Se relaciona con la cambio de figura sin un destino particular, el objetivo está en el proceso. Para Laban este cambio corresponde al de motion (iniciativa) en contraposición al de destination,

(objetivo).

Los modos y características en que emerge y se desenvuelve un movimiento, dependerá de la combinación de las categorías mencionadas, sumadas a una síntesis personal, estructuradas en torno a una serie de condiciones, metáforas y simbologías que cada individuo realiza. Por ejemplo, un enunciado de movimiento está conectado con un impulso o envión, que puede venir desde el tronco (iniciación proximal), el extremo (iniciación distal) o articulaciones como codo o rodilla (iniciación de articulación intermedia de la extremidad). Si conjuntamente analizamos el flujo con que cada una de la acciones se ha ejecutado obtendremos una visión vinculada más a la conexión o motivación interna desde la cual la acción fue ejecutada.

Así es posible construir una grilla de análisis que pueda determinar cómo son los espacio en los que el individuo se moviliza: Kinesfera y Dinamósfera.

La kinesfera es una figura referencial volumétrica que da origen a una esfera dentro de la cual el individuo se mueve. Dicha esfera se encuentra alrededor del cuerpo estático, en la cual se pueden observar direcciones y los diferentes niveles del movimiento hacia fuera del individuo. Corresponde al espacio personal que puede

alcanzar el cuerpo sin desplazamiento en relación con el espacio externo. Es el lugar donde se ejecuta la acción y nos entrega información sobre la orientación del cuerpo con respecto a un punto espacial. Se refiere a un espacio arquitectónico del movimiento del cuerpo, por donde todo el accionar de un individuo puede ser leído. La esfera (imaginaria) se traslada con el desplazamiento del cuerpo. Es analizada desde las categorías de cuerpo y espacio.

La Kinesfera se estructura en base a la definición de la cruz axial (ver figura 1) que corresponde a los planos en que puede dividirse el cuerpo en el espacio y por donde se observa la condición tridimensional del cuerpo y por ende la riqueza de los movimientos completos posibles en el espacio. En ella es posible reconocer la evolución del movimiento comprendiendo la acción realizada. Dadas las dimensiones espaciales de ancho, alto y profundidad, la cruz dimensional está formada por tres planos que ayudan a realizar el análisis corporal: a)Vertical, divide el cuerpo en arriba y abajo y describe los movimiento ascendentes y descendentes. B)Horizontal, divide el cuerpo a la altura de la cintura, y describe movimientos abiertos o cerrados c)Sagital, divide el cuerpo en lateralidad izquierda y derecha que permite avanzar o retroceder, además de las formas cóncavas o convexas.

Las dimensiones antes descritas permiten a su vez establecer correspondencias entre los factores de Espacio y Cuerpo que establecen formas corporales determinadas. Cuando en una forma se expresan las tres dimensiones se habla de un volumen cuyo movimiento es tridimensional (3D). Cuando existen dos, el movimiento se identifica como curvo (2D). Cuando existe una corresponde a un movimiento que se identifica como lineal (1D). De esta manera, la cruz axial es la referencia espacial para identificar la forma que origina el movimiento en relación a un punto en el espacio.

En el caso de la danza, la observación de la Kinesfera permite identificar la acción concreta a nivel funcional realizada en un movimiento. Esto facilita determinar el tipo de técnica o estilo asociado a un cuerpo, un intérprete en danza consciente de su

kinesfera, trabajará desde un propósito más funcional para lograr un impacto en el espectador. Por ejemplo, tendrá más consciencia de su torso o el manejo de la fuerza de las piernas en un salto. La Kinesfera entonces corresponde al mundo más objetivo del movimiento y su objetivo está centrado en la funcionalidad de la acción.

Complementariamente, la Dinamósfera, corresponde al espacio que revela el mundo interior y subjetivo de un individuo, sus actitudes mentales y emocionales, donde la energía expresada en la musculatura se transforma en fuerza expresiva. Este espacio construye una espacialidad a partir de las categorías de Esfuerzo y Forma las cuales nos revelan la sensación y la percepción asociada a un impulso.

La Dinamósfera podría pensarse como aquello que nos queda de la co-presencia de los cuerpos; es el espacio expresivo del movimiento del individuo, el ámbito de su particularidad. Se puede observar a través de la ligereza, la fuerza del apoyo, flexibilidad y energía de los movimientos en relación con las extremidades y la contracción del centro del cuerpo. La Dinamósfera, estrecha un puente entre el aspecto interno e

Inconsciente del individuo y el medio que lo rodea.

La Kinesfera es parte fundamental en la observación de la huella que deja un cuerpo en el espacio y la Dinamósfera cobra sentido en los efectos de presencia y los afectos de la presencia que provoca un cuerpo, dado que en ella, se perciben los aspectos internos y subjetivos ligados a la experiencia de un individuo.

Tanto la Kinesfera como la Dinamósfera, nos aportan información de la presencia de un cuerpo en el espacio a través de su movimiento, haciendo tangible aquello que otorga una textura particular al espacio geográfico del cuerpo. Nos introduce en el mundo sensible del otro y se transforma en un pasadizo al mundo secreto e íntimo de un individuo. La intencionalidad se evidencia en la Kinesfera con más precisión,

mientras que la Dinamósfera, se revela más bien su estar en el mundo. Esto implica su emocionalidad, intención interior, la huella insondable que aparenta tener el movimiento, es aquello misterioso que deja impreso el cuerpo en movimiento. Por ello es que a través del método Laban, es posible acceder a la comprensión del mundo de las sensaciones de un(a) intérprete en danza y puede acceder a su modo de pensar o de emocionar con el cuerpo.