La situación económica y social a nivel nacional encontró en Córdoba ciertas singularidades. La implementación de reformas estructurales a nivel nacional no siguió el mismo ritmo en todas las provincias, por lo que algunos gobiernos locales (sobre todo aquellos no cercanos al peronismo) sostuvieron políticas basadas en sus propios modelos y a sus propios ritmos (Gordillo, 2008). Desde el retorno a la democracia en 1983 hasta el 1995, la provincia de Córdoba fue gobernada por Eduardo Angeloz, quien, desde los comienzos de su gestión, “(...) tendió puentes y trazó lazos con los sectores más representativos de la sociedad cordobesa (...) [sabiendo] cultivar estrechos vínculos con el empresariado y con los apellidos tradicionales de La Docta” (Dómina 2003: 333)60. Como parte de la Unión Cívica Radical, su preocupación central fue la de
resolver las finanzas en rojo, lo que significó una etapa de importante quiebre en la historia de la Argentina reciente. Fue el inicio de un proceso traumático de readaptación a profundos cambios económicos, sociales y políticos, en donde el discurso de la globalización61 fue utilizado en las justificaciones de los elencos gobernantes (Carini, 2010).
59 Promulgada en 1991, estipuló un sistema monetario con una tasa de cambio fija que estableció la
paridad del peso con la moneda estadounidense. Esta ley exigió al Banco Central que se curtiera de reservas en divisas que totalizaran el 100% de la base monetaria interna, por lo que tenía que haber una reserva de dólares para respaldar el peso que circulada por el mercado interno. En este sentido, se prohibió la emisión de la moneda sin respaldo en divisas por lo que la política económica se inclinó hacia los créditos y privatizaciones.
60 Las interpretaciones acerca del “modelo cordobés” son variadas. Mónica Gordillo (2008) sostiene que
la reforma estatal y el plan de ajuste nacional sólo encontraría su lugar en la provincia a partir de 1994, en el fin de la era angelocista.
61 Este término se usó no sólo con la connotación de la necesidad de comunicarse e interactuar con el
resto del mundo, sino que también hace referencia a la circulación de capitales internacionales, como otra vía que escapa a la tradicional figura del Estado Nacional.
Capítulo 1: La ciudad de Córdoba de principios y fines del siglo XX
36
Desde el Estado Nacional, se ejercía una presión por Domingo Cavallo62 para que la provincia firmara el Pacto Fiscal63 y finalmente llevara a cabo el ajuste para poder salir de la crisis económica. Este ajuste tenía que ver con las recetas del modelo del Fondo Monetario Internacional (FMI), tendencia que influyó a la mayoría de los países de la región latinoamericana. Numerosos países se declararon incapaces de cubrir el servicio de sus deudas y se sometieron a las directrices del FMI, lo que supuso dejar atrás el modelo de sustitución de importaciones y acatar los presupuestos del Consenso de Washington64, que indicaban apertura al mercado mundial y escasa regulación estatal en cuestiones de mercado. En este debilitamiento paulatino del Estado, la ciudad de Córdoba también se vio afectada por la conformación y desarrollo de inversiones privadas y por la generación de áreas de privilegio para los sectores sociales más pudientes (Colautti, 2002).
Si bien el proceso de privatización fuerte no se desenvolvió hasta luego del año 1995, fue una etapa de vertiginosos cambios. Hasta 1995, no fueron privatizadas las empresas estatales de servicios públicos ni los bancos, no se produjeron recortes significativos en la planta de personal del Estado, y la Caja de Jubilaciones permanecía en poder del Estado Provincial (Medina, 2010). Sin embargo, la situación económica fue traumática, configurándose un escenario de emergencia para una multiplicidad de actores sociales que protestaron y demandaron al Estado respuesta a la crisis económica, como el sector de trabajadores de la docencia y de la salud pública, rubros en verdadero riesgo por estos años. Durante esta década, y como se verá más adelante, estos sectores fueron grupos organizados que resistieron frente a la indiferencia del Estado Provincial. Mientras la cúpula política se nutría de su estratégica relación con sectores empresariales, las escuelas y universidades públicas se levantaban al rechazo de la desfinanciación y de la Ley de Educación Superior65.
62 Ministro de economía durante la presidencia de Menem (1991-1996) y posteriormente de Fernando de
la Rúa (2001). Principal impulsor del ajuste y azote neoliberal llevado a cabo en la década del ‘90.
63Consistía en deducir el 15% de la masa co-participable para el financiamiento del sistema previsional. 64Su objetivo era describir un conjunto de diez fórmulas relativamente específicas, que constituía el
paquete de reformas estándar para los países en desarrollo azotados por la crisis según las instituciones bajo la órbita de Washington D.C, como el FMI, el Banco Mundial y el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos. Las fórmulas abarcaban políticas que propugnaban la estabilización macroeconómica, la liberalización económica con respecto tanto al comercio como a la inversión, la reducción del Estado, y la expansión de las fuerzas del mercado dentro de la economía interna.
65 Introdujo cambios sustantivos sobre los históricos conceptos de autonomía, financiamiento y gobierno
Angeloz transitó sus tres mandatos consecutivos entre todas estas tensiones nacionales e internacionales, entre el incendio de las cuentas económicas y las presiones políticas para privatizar y ajustar, todo en un ambiente en donde la especulación financiera copaba cada vez más la práctica económica. La reforma del Estado durante el año 1990 (que habilitaba el marco legal para privatizar empresas y responsabilidades), tuvo su especificidad en la provincia, haciendo que sólo en este tiempo se privatizara la Terminal de Ómnibus, el Jardín Zoológico y el predio ferial. Otra privatización que se suma a esta situación fue la del servicio de distribución de agua potable, que si bien fue concedida a la empresa Aguas Cordobesas en 1997 durante la gestión del Intendente Ramón Mestre (1995–1999), el negocio de su privatización había comenzado mucho antes, a través de la elaboración de borradores para la licitación. El ministro Cavallo y el presidente Menem presionaban fuertemente para que estas medidas se concretaran, incluso sugirieron privatizar EPEC, la empresa de energía eléctrica que aún hoy continúa bajo gestión estatal. El Estado nacional insistía en que todos los organismos que generaran déficit debían venderse y la reestructuración administrativa era considerada la principal salida de la crisis.
1.2.5 La economía neoliberal: un espacio del consumo en la expansión de la