Chapter 5: A Variation on a Generalized Markov Graph Model and Its
5.3 Observations and Explanations on Eigen-
5.3.3 Eigenvalues of Sub-matrix of L 1 Matrix
El tema sobre la calidad ha traspuesto las fronteras de las empresas manufactureras y de servicios hacia el sector educativo y se ha tornado en tema público y llega a establecerse como asunto de política pública, presente en los diversos lineamientos que emanan de las instituciones vinculadas con la política nacional de mejoramiento de la calidad de la
educación superior universitaria, que propone estándares y modelos de acreditación orientados a la mejora continua y fortalecimiento de la cultura de la calidad.
En el ambiente empresarial la calidad se define como el desarrollo eficiente de un producto, cumpliendo las especificaciones de diseño. Desde el punto de vista económico significa desarrollar un producto o servicio que satisfaga plenamente al comprador y estén exentos de fallas. Eficacia con que un producto cumple las expectativas del comprador (William J. Staton, 1998, pág. 833).
La calidad es un componente clave que permite determinar el éxito o fracaso de una empresa o institución.
La calidad, por tanto, no es algo que se refiera al producto en sí mismo, sino a una sensación o satisfacción subjetiva de las personas que demandan el producto en cuestión, en este caso la educación. Si uno no está contento con el producto lo que tiene que hacer es dejar ese centro docente y comprar, elegir, otro. (Viñao Frago, 1999, pág. 7)
Según este planteamiento el concepto de Calidad Educativa conduce a la instauración de un mercado de la educación, donde prima el rendimiento de las instituciones por permanecer en el espacio competitivo. Las instituciones educativas son evaluadas en función de los resultados y a su ubicación en determinado ranking. Bajo esta premisa, la calidad educativa es aquella que genera competencias que permiten insertar al egresado en el mercado laboral, una educación de calidad será catalogada como tal, si posibilita que la persona tenga éxito laboral.
El usuario o cliente que se beneficia de un bien o servicio, al momento de hacer uso de él, o de los mismos, juega un rol decisivo en la determinación de la calidad; en concordancia con lo expresado, se ha posicionado el enfoque que atribuye al cliente el papel protagónico en la definición de la calidad educativa, expresada en el rendimiento académico, característica que
prima al momento de elegir una alternativa educativa, liderando así la preferencia aquellas instituciones con mayor éxito, así los clientes dictaminan, según su nivel de satisfacción, la calidad de lo adquirido.
El Ministerio de Educación y Cultura de España 1997 refiere “El cliente es el árbitro final de la calidad del servicio que se presta. Un centro educativo público ha de conocer quiénes son sus clientes, cuáles son sus expectativas razonables, cuáles son sus opiniones y cuáles son sus deseos sobre cómo ha de recibir el servicio. La satisfacción del cliente también se puede medir y analizar” (Citado por Viñao Frago, 1999, p. 20).
Se ha introducido pues en el ámbito educativo el concepto de calidad, que proviene del medio empresarial, y considera un conjunto de atributos como eficiencia, eficacia, innovación, y con ello exigencias para alcanzar metas y ofrecer servicios acordes con las demandas del cliente, la competitividad y la búsqueda de la excelencia.
La Ley Universitaria 30220 establece que, para garantizar un servicio educativo superior universitario de calidad, el Estado debe diseñar y ejecutar políticas orientadas a mejorar el desempeño del sistema universitario en general, apoyar a las universidades públicas a cumplir sus funciones, y desarrollar una nueva relación entre el Estado y los prestadores privados de servicios de educación superior universitaria. En particular, las políticas orientadas hacia las universidades públicas deben armonizar la democratización del acceso a la educación superior con la excelencia académica. El Estado tiene una responsabilidad especial y directa con las universidades estatales, cuyos recursos provienen en su mayor parte del Tesoro Público. Sin afectar su autonomía académica, estas universidades deben rendir cuentas por el uso transparente, eficiente y eficaz de los recursos que reciben de todos los peruanos. (MINEDU M. d., 2015, pág. 15)
Eficacia se entiende a la capacidad de alcanzar un objetivo, en el medio empresarial se concibe en el hecho alcanzar metas a través de la realización de actividades.
Uno de los indicadores de eficacia en las universidades se traduce en el hecho de contar con condiciones básicas de calidad que se han de medir por el porcentaje de estudiantes que logran ser profesionales. Sin embargo, es primordial conocer cómo se alcanzan dichos resultados, considerando el contexto y otras variables, tales como procedencia de los estudiantes, condiciones laborales de los docentes, asignación presupuestal, infraestructura, es decir enfocarse en los insumos y procesos. Es fundamental no apartarse de los fines de la educación universitaria que se traducen en la formación integral de los estudiantes, que les sirva para su desempeño como ciudadanos.
Los alcances sociales de la educación deben prevalecer y su calidad debe entenderse en función a la plena realización del estudiante, que le permita identificar y satisfacer las necesidades de la sociedad. Sobre el particular:
García (2012) define a la Eficacia Universitaria como la capacidad que tienen las Instituciones de Educación Superior para transformar, propiciar el cambio y el progreso de la sociedad a través del conocimiento y la investigación para la solución de los problemas y necesidades que requiere la región o el País, hace énfasis en los alcances sociales de la educación.
Mediante el enfoque de calidad y la gestión por procesos la universidad está llamada desarrollar sus actividades orientadas a satisfacer las necesidades y expectativas de sus estudiantes y proyección hacia la comunidad. Resaltamos que la aplicación de modelos de evaluación de la calidad debe contribuir al proceso de mejora continua. Es preciso señalar que, en la Facultad de Economía de la Universidad Nacional de San Agustín - FEC, no se ha realizado ningún estudio concienzudo para valorar su calidad educativa.
La calidad educativa como proceso, puede ser analizada en función de los actores participantes, el vínculo que se da entre los usuarios y las personas que otorgan el servicio, establece considerablemente si éstos perciben conformidad y con ello el deseo de continuar o retirarse. Para la presente investigación se han considerado las percepciones de los estudiantes -principales usuarios- por un lado, y de docentes, por otro lado; su análisis y contrastación ha permitido conocer cuál es la apreciación de las dimensiones relacionadas con la calidad educativa. Un punto fundamental fue la inclusión de sus expectativas, cuyos elementos se agruparon en categorías lo que permitió identificar los factores relacionados con el quehacer institucional.
La importancia de conocer el sentir de los estudiantes y de los docentes sobre la calidad educativa y los procesos de gestión de calidad, que se encuentran en plena ejecución, proporcionó evidencias e información que servirán para la retroalimentación de la política de mejora continua aplicada en la Facultad de Economía. La investigación posibilitó aproximarse al nivel de conformidad del usuario estudiante -agente central de los procesos institucionales- sobre la calidad educativa que recibe, y de los docentes que la ofertan. Los resultados de la investigación pueden ser asumidos para la elaboración de propuestas que permitan mejorar áreas críticas en la FEC, así como la aplicación de estrategias para con el estudiante y evitar su posible deserción, afianzando su compromiso por acrecentar la formación académica y científica, aspecto que también debe ser asumido por los docentes. He aquí la importancia de la evaluación de la calidad educativa realizada, útil para la optimización de los procesos que ella integra.