“Las características geográficas de un país o región permitirán establecer y estudiar sus riquezas actuales y potenciales. Constituyen el marco en que se devolverá la vida de los grupos humanos o Estados. Su estudio deberá abarcar todos los aspectos que, en una forma u otra, ejercen influencias en el desarrollo de las actividades económicas, políticas, psicosociales y militares229”
Podría definirse a este Componente de la IER, como
“la parte de aquellos aspectos de un país o región extranjera y de la propia región que compete a la inteligencia geográfica, de los que ésta considera, y estudia las características naturales y artificiales del ámbito geográfico en relación con las actividades humanas”.
Una verdadera integración geográfica regional aumenta espacios terrestres, aéreos y marítimos. Tales espacios se hallan poblados de elementos y recursos naturales que debieran potenciar la posición individual de los estados, favorecidos por compartir mayores espacios de los que originalmente disponen.
“Brasil, con un territorio más vasto, pero menos favorecido que el argentino, en términos de fertilidad natural y recursos energéticos, y con una estructura hidrográfica introvertida…”230.
Un análisis regional integral del componente a partir de la ubicación y configuración geográfica propia y de las regiones y estados de interés, su geomorfología, hidrografía y oceanografía; su climatología, biogeografía y zoogeografía, debiera permitir alcanzar un diagnóstico tendiente a determinar las áreas geográficas estratégicas terrestres, marítimas y urbanas.
Un ejemplo innovador que hace a las RRII: Contar actualmente con Chile, como estado asociado, otorga al MERCOSUR el control de más del 70% de las costas, puertos y plataformas marítimas del continente sudamericano. ¿En qué medida puede ser ejercido realmente dicho control? ¿Hasta dónde se ha pensado en ello como para ofrecer ventajas comparativas a los fines de afianzar la integración y hasta provocar (¿por
229 Ministerio de Defensa, Estado Mayor Conjunto, op.cit., pág 12. 230 Botafogo Gonçalvez y Carvalho Lyrio, op.cit., pág 20.
qué no?) las solicitudes de nuevas “afiliaciones” por parte de los demás estados sudamericanos oceánicos o caribeños?.
3.5. Componente Político de la IER
Al componente Político de la IEN, se lo ha definido y explicado en la Primera Parte del trabajo, y también desde las ópticas del Ministerio de Defensa, de Sherman Kent y de Jorge Martínez Quiroga.
A la hora de definirlo como parte constituyente de esta nueva IER que se propone, podría su definición coincidir con la siguiente: parte de aquellos aspectos de un país o región extranjera, y de la propia región, que compete a la inteligencia política, de los que ésta considera, y estudia la composición, organización y funcionamiento de los poderes gubernamentales y estructura política de un estado o región, tanto en el ámbito de la política interna como en el de las relaciones exteriores, a fin de detectar sus intenciones.
Aquello que prima en este componente, es la institucionalización del MERCOSUR en los términos en que ya ha sido expresado, y que es coincidente con los dichos de Botafogo Gonçalvez y Carvalho Lyrio.
Un ejemplo innovador que hace a las RRII: A partir de la institucionalización el MERCOSUR estará en condiciones de “ir más allá”; es decir, en busca de integrar nuevos estados sudamericanos y caribeños a la alianza, merced al aumento de las RRII.
3.6. Componente Económico de la IER
Si bien todos los componentes están interrelacionados, la importancia del componente económico provoca una interacción estrecha con los restantes, ejerciendo sobre algunos de ellos una influencia determinante, y condicionando sus posibilidades de evolución.
Las capacidades y debilidades de una región o estado, podrán deducirse de su potencial económico y éste a su vez, ser considerado, en gran medida, el índice más aproximado de su potencial nacional o regional. Podría definirse al Componente Económico como la parte de aquellos aspectos de un país o región extranjera y de la propia región que compete a la inteligencia económica, de los que ésta considera, y estudia la utilización de los recursos naturales, humanos, comerciales, capacidad industrial y financiera de una nación o región geográfica.
Si bien en todos los componentes puede observarse que la visión estratégica o el análisis de IE ha sido (y aún es) casi inexistente, en el que quizás más puede percibirse es en éste: el Económico. Un ejemplo de ello es el que cita Moneta231, cuando se refiere al documento del SELA:
231 Moneta, Carlos J.: “El espejismo económico: América Latina y el Caribe frente a la crisis”, en
“El Laberinto Económico. La Agenda de América Latina y el Caribe frente a la crisis internacional”, SELA, AECI, Corregidor, Bs As, 1999, pp 27 y 28.
“América Latina en la crisis financiera internacional” (SP/Di Nº 12-99, Caracas, Junio 1999), y al de la CEPAL, Documento Informativo-Síntesis, 30 de Junio de 1999). La CEPAL consideraba que había evidencias de una crisis en los meses venideros a la fecha del informe, y que era necesario evaluar los instrumentos utilizados para enfrentarla, en momentos en que se habían reducido las transferencias netas de recursos desde el exterior desde 68.600 millones de dólares en 1997, a 30.700 millones en 1998. Si en la Argentina la IEN hubiera cumplido con su misión, o se hubiera hecho escuchar, jamás debiera haberse llegado a lo ocurrido en los finales de 2001 (captación de depósitos), y menos aún a la autodeclaración del default y posterior e improvisada devaluación de la moneda, sucedida en Enero de 2002.
Por otra parte, en la comparación que el autor (Moneta), hace en el artículo que acabamos de mencionar, entre el caso asiático y el caso latinoamericano, se hace mención a las diferentes formas que tienen ambos, para actuar frente al orden económico imperante. Así es como para los países de Asia del Pacífico la economía de mercado es un instrumento; un medio; y no un fin. “Consideran que constituye la alternativa para crecer y modernizarse. Están de acuerdo en que la capacidad de acción de los gobiernos, la estabilidad política y el desarrollo se condicionan mutuamente. Por lo tanto, establecen una clara diferenciación entre objetivos políticos y económicos. Eso permite definir con mayor claridad los objetivos políticos y estrategias de desarrollo – que son concertadas conjuntamente entre los gobiernos y los principales actores económicos- y obtener un apoyo social que alcanza, por lo menos , niveles suficientes para poder actuar a pesar de las diferencia étnicas, religiosas y políticas”232.
En el caso latinoamericano, mientras tanto, se advierte una “tendencia a proyectar hacia afuera, de manera quizás excesiva, el origen de los problemas y la responsabilidad de su solución, con la consecuencia de entender que solo una reestructuración profunda del sistema internacional podría mejorar las condiciones de América Latina233. “Lo señalado además, contribuyó a la subordinación de la política a la economía”234.
Algunos ejemplos innovadores que hacen a las RRII: 1) En este componente sería interesante imitar al modelo asiático en aquello de tomar a la economía como un instrumento en pos del desarrollo regional. 2) La integración de un modelo exportador conformado sobre la base de los productos que brinda el desarrollo agrícola ganadero argentino, sumado a los del desarrollo industrial de Brasil, la riqueza ictícola de toda la región, y (¿por qué no?), al petróleo venezolano. 4) El desarrollo de un plan estratégico integral de turismo regional; la industria sin chimeneas, en regiones tan ricas en paisajes naturales y explotación turística, podría planificarse de manera tal que los diferentes tours deban recorrer obligatoriamente por lo menos a dos de los países de la región. 5) La creación del Banco del MERCOSUR, y las demás medidas a las que se
232 Moneta Carlos J., op.cit., pág 29. En este párrafo el auto compila expresiones propias junto a las de Wanandi, Jusuf y Kan, Alberto.
233 Kan, Alberto: “Desarrollo económico: Lecciones de los modelos asiáticos”, Papel de Trabajo, Universidad de Filipinas, Manila, 1999, pág 19. Citado por Moneta, Carlos J., op.cit., pág 30. 234 Moneta, Carlos J., op.cit., pág 30.
refieren Botafogo Gonçalvez y Carvalho Lyrio en la página 26 del artículo de su autoría que ya se ha mencionado.