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Evaluating the capability of the setup for studying low plastic strains

environmental effects

4.4 Evaluating the capability of the setup for studying low plastic strains

Una clienta vino a verme porque tenía cáncer en la tiroides. Este tipo de cáncer- está entre los más fáciles de tratar con la medicina convencional si se detecta en una etapa temprana, y los médicos logran excelentes resultados. Sin embargo, esta

señora esperó a que el cáncer estuviera fuera de control y no actuó hasta que ya se había extendido por todo su cuerpo. Cuando ya le había destruido las cuerdas vocales y el tumor había crecido hasta alcanzar el tamaño de una toronja (o pomelo), fue a que se lo extirparan, pero la masa ya era demasiado grande. Cuando vino a verme estaba muy enferma y sentí que se estaba muriendo. Su esposo decidido salvarla, probo con todo tipo de técnicas de medicina alternativa.

Trabajando con ella en una sesión decidí usar la terapia cromática—o cromoterapia—al hacer la sanación. Cuando empecé a trabajar en Theta vi que la sanación no tenía en ella la misma eficacia que en otras personas con problemas similares a quienes yo había tratado anteriormente. En esa época yo me fijaba bien en quién respondía y quién no respondía a la sanación, siempre con la curiosidad de averiguar la razón. Me preguntaba qué podría estar ganando esta señora al estar tan enferma. Cuando hablamos, ella me explicó que su batalla contra el cáncer

61 los había unido a ella y a su esposo por primera vez en muchos años. Pasaban mucho tiempo junto, y compartir con él ese tiempo a ella la hacía feliz. Desde mi punto de vista como observadora y desde una perspectiva terapéutica, esta conversación fue muy iluminadora. ¿Era ese el motivo por el cual estaba enferma? ¿Porque necesitaba sentirse amada? ¿Creamos situaciones negativas para obtener un resultado positivo?

Después de trabajar con ella unas cuantas veces, no regresó y no supe nuda de ella durante varios meses. Cuatro meses después vino a verme de nuevo. Fue muy doloroso para mi verla, porque percibí que estaba en estado crítico. Parece que había mejorado bastante después de las primeras dos visitas, así que decidió que ya no necesitaba verme más. Me explicó que más o menos un mes después empezó a sentirse muy mal de nuevo. Comen/amos la sesión y mientras hacía la lectura me eleve y le pregunte al Creador qué le estaba pasando a esta persona. El Creador me respondió: "Vianna. esta persona no desea estar aquí. No desea vivir". Cuando conversamos le pregunte si quería vivir. Me dijo que sí. que quería vivir, pero que estaba muy molesta porque a su esposo lo habían llamado para que se reintegrara al trabajo v ya no pasaban tiempo juntos.

Una vez más trabajé con ella, y una vez más se fue para no regresar a sus citas regulares. Unas semanas después su esposo me llamó para decirme que la señora estaba en el hospital y probablemente se moriría. Me preguntó si podía ir a verla, y le dije, que sí. que por supuesto iría. Cuando fui al hospital él me pidió que le dijera lo que ella estaba pensando, pues ya no podía hablar. Cuando hablé con su mente descubrí que deseaba irse de este plano, regresar a casa. Me dijo que esta vida para ella había terminado y me pidió que la despidiera de su esposo. Le transmití a él el mensaje que ella me dio y llorando vi a esta persona abandonar este plano para irse al otro lado del velo.

Déjame Ir

Otra señora que vino a verme tenía cáncer de mama. El cáncer había destruido su cuerpo hasta el punto de que ya le faltaba un seno completo. Cuando nos sentamos a trabajar le pregunté si quería vivir y me dijo que no. Me dijo que estaba harta de escuchar las peleas entre su hermana y su esposo. Parece que su hermana estaba furiosa con el esposo porque él no permitía que ella tomara los medicamentos para el dolor. El creía que ella necesitaba sufrir por sus pecados en este mundo. Ella me dijo que estaba agotada de aguantar el dolor y harta de tanta lucha. Se quería morir.

La escuché con mucha atención mientras me contaba su historia. Entonces subí y ordené que su cuerpo quedara libre del dolor. Yo sabía que ella necesitaba terapia para liberar las emociones, y por eso ordené ser testigo mientras el Creador se ocupaba de ayudarla. Tres días más tarde murió, después de desahogarse emocionalmente con una íntima amiga mía. No pude lograr que esta señora se quedara en este plano porque sabía que ella se quería morir. Después de su muerte su esposo me llamó. Me dio las gracias por la ayuda que le había dado a su esposa y por hacer más fácil su transición. Esta fue una experiencia muy extraña para mí.

La Sentencia de Muerte

En otro caso trabajé con una clienta, Mrs. Crandall, que después se convirtió en una gran amiga mía. Tenía cáncer de colon. Los médicos le habían dicho que probablemente el cáncer la

62 mataría en cuestión de dos semanas. Como resultado de nuestro trabajo vivió un año y cuatro meses más. Un día vino a su sesión e intuitivamente supe que estaba completamente curada del cáncer de colon.

Recuerdo el día que los médicos determinaron que el cáncer había desaparecido y lo que le dijeron. Su médico le dijo que no encontraba el cáncer en su cuerpo, pero que eso no significaba que ella no lo tuviera. El doctor se mantuvo firme con respecto a su anterior diagnóstico: ella moriría. Después de sanarse de cáncer de colon Mrs. Crandall se encontró de pronto con que estaba criando a su nieta de siete meses. Con apenas 80 libras y recuperándose aún del devastador cáncer que había sufrido, cuidó a su nieta , durante un año y medio. Yo la veía frecuentemente, muchas veces sólo para conversar y darle ánimo. Ella me escribió el poema que aparece a continuación traducido al español: