CHAPTER 3. SEEKING AND ENFORCEMENT OF PRELIMINARY AND
5. Assessment of the antitrust infringement
5.3. The abuse: the required elements
5.3.2. The exceptional circumstances
En esta sección se analizan los supuestos del condicionamiento operante, la manera en que reflejan un análisis funcional de la conducta y las implicaciones de la teoría para la predicción y el control de la conducta. La teoría y los principios del condicionamiento operante son complejos (Dragoi y Staddon, 1999), por lo que en este capítulo sólo se estudian los principios más importantes para el aprendizaje humano.
Supuestos científicos. Pavlov planteó que el aprendizaje tenía lugar en el sistema nervioso y consi-
deró la conducta como una manifestación del funcionamiento neurológico. Skinner (1938) no negó que el funcionamiento neurológico afecta el comportamiento, pero creía que una psicología de la conducta puede entenderse en sus propios términos sin hacer referencia a aspectos neurológicos u otros eventos internos.
También planteó objeciones similares a los procesos y las entidades no observables propues- tas por las teorías cognoscitivas del aprendizaje modernas (Skinner, 1953). Los eventos privados, o respuestas internas, sólo los puede conocer el individuo, pero es posible estudiarlos mediante las expresiones verbales que ese individuo formula de tales eventos, debido a que esas expresiones son formas de comportamiento (Skinner, 1953). Nunca negó la existencia de las actitudes, creencias, opiniones, deseos y otras formas de autoconocimiento (después de todo, él mismo las tenía), sino que evaluó su papel.
Las personas no experimentan la conciencia o las emociones, más bien lo hacen sus cuerpos, y las reacciones internas son respuestas a estímulos internos (Skinner, 1987). Otro problema de los proce- sos internos es la dificultad para expresarlos en forma de lenguaje, ya que éste no capta por completo las dimensiones de una experiencia interna (por ejemplo, el dolor). Gran parte de lo que se denomina
saber implica el uso del lenguaje (conducta verbal). Los pensamientos son tipos de conductas provo-
cadas por otros estímulos (ambientales o privados) que producen respuestas (abiertas o cubiertas). Cuando los eventos privados se manifiestan como conductas abiertas, es posible determinar el papel que desempeñan en un análisis funcional.
Análisis funcional de la conducta. Skinner (1953) se refirió a estos medios para examinar la conducta
como análisis funcional:
Las variables externas de las que la conducta es una función brindan lo que podríamos llamar el análisis causal o funcional. Nos encargamos de predecir y controlar el comportamiento del individuo, y ésta es nuestra “variable dependiente”, el efecto del que buscamos la causa. Nuestras “variables independientes”,
las causas de la conducta, son las condiciones externas de las que el comportamiento es una función. Las relaciones entre ambas (las “relaciones de causa y efecto” en la conducta) son las leyes de la cien- cia. Una síntesis de estas leyes, expresadas en términos cuantitativos, produce una imagen general del organismo como un sistema de conducta (p. 35).
El aprendizaje es “la reclasificación de las respuestas en una situación compleja”; condiciona-
miento se refiere “al fortalecimiento de la conducta que resulta del reforzamiento” (Skinner, 1953,
p. 65). Existen dos tipos de condicionamiento: el tipo E y el tipo R. El primero es el condicionamiento pavloviano, que se caracteriza por el emparejamiento del estímulo reforzador (incondicionado) con otro estímulo (condicionado). El condicionamiento tipo E destaca la importancia del estímulo en la emisión de una respuesta por parte del organismo. La respuesta dada al estímulo que origina la res- puesta se conoce como conducta correspondiente.
Aun cuando el condicionamiento tipo E podría explicar las reacciones emocionales condiciona- das, la mayoría de las conductas humanas, más que ser provocadas de manera automática por ellas, son emitidas en la presencia de estímulos. Las respuestas son controladas por sus consecuencias y no por estímulos antecedentes. Este tipo de comportamiento, al que Skinner llamó tipo R para destacar el aspecto de la respuesta, es conducta operante porque opera en el ambiente para producir un efecto.
Si la ocurrencia de una conducta operante es seguida por la presentación de un estímulo refor- zador, su fuerza se incrementa... Si la ocurrencia de una conducta operante, ya fortalecida a través de condicionamiento, no es seguida por el estímulo reforzador, su fuerza disminuye (Skinner, 1938, p. 21).
Podríamos considerar la conducta operante como “aprender haciendo” y, de hecho, gran parte del aprendizaje ocurre cuando presentamos conductas (Lesgold, 2001). A diferencia de la conducta correspondiente, que no ocurre antes del condicionamiento, la probabilidad de ocurrencia de una conducta operante nunca es cero, ya que se debe emitir la respuesta para recibir el reforzamiento. El reforzamiento cambia la probabilidad o la tasa de ocurrencia de la respuesta. Las conductas ope- rantes actúan sobre el ambiente y su probabilidad de ocurrencia aumenta o disminuye debido al reforzamiento.
Procesos básicos
En esta sección se examinan los procesos básicos del condicionamiento operante: reforzamiento, extinción, reforzadores primarios y secundarios, principio de Premack, castigo, programas de reforza- miento, generalización y discriminación.
Reforzamiento. El reforzamiento es el responsable de fortalecer la respuesta, es decir, se refiere al
incremento de la tasa de respuesta o al aumento de la probabilidad de que ocurra la respuesta. Un reforzador (o estímulo reforzante) es cualquier estímulo o evento que sigue a una respuesta y que pro- voca su fortalecimiento. Los reforzadores (recompensa) se definen con base en sus efectos, los cuales no dependen de procesos mentales, como la conciencia, las intenciones o las metas (Schultz, 2006). Puesto que los reforzadores se definen por sus efectos, no es posible determinarlos de antemano.
La única manera de saber si cierto acontecimiento refuerza o no a cierto organismo en ciertas condiciones, consiste en hacer una prueba directa. Observamos la frecuencia de una respuesta ele- gida, hacemos que un evento sea contingente a su emisión y vemos si cambia la frecuencia. Si hay un cambio, clasificamos el acontecimiento como reforzador para el organismo en esas condiciones (Skinner, 1953, pp. 72-73).
Los reforzadores son específicos de las situaciones: se aplican a individuos en momentos específi- cos y en condiciones determinadas. Lo que refuerza a un estudiante en particular durante una clase de lectura tal vez no lo haga en la de matemáticas o en otra clase de lectura. A pesar de su especificidad,
es posible predecir, hasta cierto punto, los estímulos y acontecimientos que refuerzan la conducta (Skinner, 1953). Por lo general los alumnos consideran reforzantes eventos como los elogios del pro- fesor, el tiempo libre, los privilegios, las estampas y las altas calificaciones. Sin embargo, nunca pode- mos tener plena certeza de que una consecuencia será reforzante hasta que ésta se presenta después de una respuesta y vemos que cambia la conducta.
El modelo de condicionamiento operante básico es la contingencia de tres términos:
E D → R → E R
Un estímulo discriminativo (E D) da pie a que se emita una respuesta (R), la cual va seguida por un estímulo reforzante (E R o reforzamiento). El estímulo reforzante es cualquier estímulo (aconteci- miento, consecuencias) que incrementa la probabilidad de que la respuesta será emitida en el futuro cuando el estímulo discriminativo esté presente. En términos más sencillos, podríamos denominar- lo modelo A-B-C:
A (antecedente) → B (conducta) → C (consecuencia)
El reforzamiento positivo implica presentar un estímulo, o añadir algo a una situación, después de una respuesta, lo que aumenta la probabilidad de que esa respuesta ocurra en el futuro en la misma situación. Un reforzador positivo es un estímulo que, cuando se presenta después de una respuesta, aumenta la probabilidad de que esa respuesta ocurra en el futuro en la misma situación. En la plática inicial, Leo utiliza reforzadores positivos para la buena conducta (tabla 3.3).
Tabla 3.3
Los procesos de reforzamiento y castigo.
E D →
Estímulo discriminativo
R →
Respuesta
E R →
Estímulo reforzante (punitivo) Reforzamiento positivo (presentación del reforzador positivo)
P asigna tiempo de estudio independiente A estudia* P elogia a A por su buen trabajo
Reforzamiento negativo (retiro de un reforzador negativo)
P asigna tiempo de estudio independiente A estudia P le dice a A que no le va a dejar tarea
Castigo (presentación de un reforzador negativo)
P asigna tiempo de estudio independiente A pierde el tiempo P le asigna tarea para la casa
Castigo (retiro de un reforzador positivo)
P asigna tiempo de estudio independiente A pierde el tiempo P le dice a A que no tendrá tiempo libre
El reforzamiento negativo implica retirar un estímulo o quitar algo de una situación después de una respuesta, lo cual incrementa la probabilidad de que esa respuesta ocurra en el futuro en la misma situación. Un reforzador negativo es un estímulo que, al ser eliminado por una respuesta, incrementa la probabilidad de que esa respuesta ocurra en el futuro en la misma situación. Algunos estímulos que a menudo funcionan como reforzadores negativos son las luces brillantes, los ruidos fuertes, las críticas, las personas molestas y las calificaciones bajas, ya que las conductas que los eliminan tienden a ser reforzantes. El reforzamiento positivo y el negativo producen el mismo efecto: aumentan la pro- babilidad de que la respuesta se repita en el futuro en la presencia del estímulo.
Para ilustrar estos procesos, suponga que un profesor tiene una sesión de preguntas y respuestas con la clase. El docente plantea una pregunta (ED o A), señala a un estudiante que de manera volunta- ria desea dar la respuesta correcta (R o B), por lo que a cambio recibe un elogio (ER o C). Si el hecho de ofrecerse como voluntario para responder aumenta o permanece a un nivel alto, el elogio es un reforzador positivo y éste es un ejemplo de reforzamiento positivo debido a que el elogio incrementó la conducta de responder voluntariamente. Ahora suponga que, después de que un alumno da una respuesta correcta, el profesor le dice que está exento de hacer la tarea. Si la conducta de ofrecerse como voluntario aumenta o permanece a un nivel alto, la tarea es un reforzador negativo y éste es un ejemplo de reforzamiento negativo, ya que la eliminación de la tarea incrementó la conducta de ofrecerse como voluntario. En la aplicación 3.5 se muestran otros ejemplos de reforzamiento positivo y negativo.
APLICACIÓN 3.5