• No results found

Justification as complex practice

5.3 Complex justification: key issues raised

5.3.5 Practice does not equate to “anything goes”

5.3.5.2 Expectations of rationality

5.4.1. Disposiciones generales

5.4.1.1. La ropa de trabajo debería ser ajustada, sin partes que cuelguen o sobresalgan, y apropiada para la actividad prevista.

5.4.1.2. En todo momento debería llevarse calzado de seguridad apropiado.

5.4.1.3. Los armadores deberían asegurarse de que los marinos cuentan con la ropa y los equipos de protección adecuados, en particular cuando realizan labores que suponen un riesgo concreto que puede reducirse con equipos de protección individual.

5.4.1.4. Debería recordarse a la gente de mar que el hecho de contar con equipos de protección individual no significa que puede preocuparse menos por su propia seguridad, y que esos equipos no eliminan los riesgos, sino que protegen sólo hasta cierto punto en caso de accidente.

5.4.1.5. Los equipos de protección individual deben ser de un tipo y calidad aprobados por la autoridad apropiada. Hay una amplia variedad de equipos, y es sumamente importante que no se encargue ni se reciba a bordo ningún artículo que no sea idóneo para las tareas en las que se necesita.

5.4.1.6. Las instrucciones de los fabricantes deberían guardarse en un lugar seguro, junto con los equipos correspondientes, y deberían consultarse a efectos de la utilización y mantenimiento de los equipos.

5.4.1.7. La eficacia de los equipos de protección individual depende no sólo de su diseño, sino también de su conservación en buen estado. Esos equipos deberían inspeccionarse con regularidad.

5.4.1.8. Toda la gente de mar debería aprender a utilizar los equipos de protección individual y conocer las limitaciones de la protección que ofrecen. Cada vez que los utilicen, los marinos deberían comprobar antes que se hallan en buen estado.

5.4.1.9. La gente de mar que pueda verse expuesta a determinadas sustancias corrosivas o contaminantes debería disponer de ropa especial de protección individual y utilizarla.

5.4.1.10. La ropa que se lleva en las cocinas y en las salas de máquinas, donde se corre el riesgo de sufrir quemaduras, debería cubrir el cuerpo de manera adecuada para reducir al mínimo ese riesgo; asimismo, debería estar hecha con materiales poco inflamables, como el algodón.

1

Convendría hacer referencia también al capítulo 27 del repertorio de recomendaciones prácticas de la OIT titulado Seguridad e higiene en los trabajos portuarios (edición revisada, 1979).

5.4.2. Protección de la cabeza

5.4.2.1. Los cascos pueden estar diseñados para distintos propósitos. Un casco concebido para proteger de la caída de objetos quizás no proteja de salpicaduras de sustancias químicas. Por esta razón, en ciertos buques tal vez sea necesario llevar varios tipos de cascos.

5.4.2.2. En general, el casco propiamente dicho debería ser de una sola pieza, y en su interior debería tener un dispositivo amortiguador regulable para que se mantenga bien apoyado en la cabeza, así como un barboquejo (tira de sujeción) para impedir que se caiga.

5.4.2.3. El dispositivo amortiguador regulable y el barboquejo deberían ajustarse de manera adecuada tan pronto como se ponga el casco, para llevarlo con comodidad.

5.4.3. Protección del oído

5.4.3.1. La gente de mar que, por la naturaleza de sus tareas, está expuesta a altos niveles de ruido, por ejemplo, la que trabaja en las salas de máquinas, debería recibir orejeras y llevarlas puestas.

5.4.3.2. Existen varios tipos de dispositivos de protección de los oídos que son utilizables a bordo de los buques, con inclusión de los tapones y los tapaorejas, y que pueden corresponder a distintas normas de diseño. Deberían utilizarse los que se recomiendan para cada circunstancia y para cada condición climática.

5.4.3.3. En términos generales, los tapaorejas brindan la protección más eficaz. 5.4.3.4. En la entrada de la sala de máquinas deberían ponerse protectores de oídos a disposición de los marinos.

5.4.4. Protección de la cara y los ojos

5.4.4.1. Hay muchas clases de dispositivos para proteger la cara y los ojos. Al elegir el que más convenga, deberían tenerse muy en cuenta las características de cada tipo de riesgo.

5.4.4.2. Las gafas corrientes (de corrección de la vista) no proporcionan protección alguna, salvo cuando están hechas a este efecto. Hay anteojos de protección hechos especialmente para llevarse sobre las gafas ordinarias.

Consideraciones generales

5.4.5. Equipos para la protección de las vías respiratorias1

5.4.5.1. Deberían facilitarse equipos adecuados para la protección de las vías respiratorias cuando se trabaja en condiciones en las que se corre el riesgo de un déficit de oxígeno o de estar expuesto a humos, polvos o gases tóxicos, peligrosos o irritantes.

5.4.5.2. Es sumamente importante elegir un equipo apropiado. Puesto que la variedad de los equipos utilizables a bordo de un buque es muy amplia, debería obtenerse asesoramiento para elegir el más apropiado para cada tipo de buque y para cada uso particular.

5.4.5.3. Debería impartirse formación a la gente de mar para que aprenda a utilizar los equipos y a conservarlos en buen estado.

5.4.5.4. La mascarilla de los aparatos de respiración y de los respiraderos debería ajustarse correctamente para impedir dispersiones o infiltraciones. Las gafas que no estén diseñadas para llevarse con la mascarilla, al igual que las barbas y las patillas, pueden impedir que la cara quede completamente protegida.

5.4.6. Protección de manos y pies

5.4.6.1. Deberían utilizarse guantes que protejan de los peligros propios de la labor emprendida, y que sean idóneos para realizarla; por ejemplo, los guantes de cuero son casi siempre mejores para manipular objetos ásperos o afilados, los guantes termorresistentes suelen serlo para manipular objetos calientes, y los guantes de caucho, materias sintéticas o cloruro de polivinilo, para manipular ácidos, sustancias alcalinas, diversos tipos de aceites, solventes y productos químicos.

5.4.6.2. Durante el trabajo, toda la gente de mar debería llevar calzado de seguridad apropiado. Los zapatos y las botas deberían tener puntas reforzadas y suelas sólidas y antideslizantes. En el trabajo no deberían llevarse sandalias ni calzado que se le asemeje.

5.4.7. Protección contra las caídas

5.4.7.1. La gente de mar que trabaje en las superestructuras, fuera de borda o en cualquier lugar a bordo en el que corra riesgo de caer, debería llevar un chaleco de seguridad sujeto a un cable salvavidas (véase también el capítulo 15).